jueves, 9 de febrero de 2012

¿Vale la pena festejar San Valentín? por Merlina Meiler


Está llegando otro 14 de febrero y muchas personas se preparan para festejar San Valentín. ¿Pero vale la pena sumarse a este festejo?
El 14 de febrero es el día de los enamorados en casi todo el mundo, y en México, además, es el día del amor y la amistad (por lo que los amigos también se saludan – algo que extraño de los años en los que viví en ese bello país).
Pero me he encontrado con mucha gente escéptica que no le ve el sentido a esta celebración, ya que le parece una creación comercial que solo tiene el fin de aumentar las ventas de flores y de chocolates. Por lo general, se trata de las mismas personas que tienen ciertos pruritos a la hora de festejar el día del niño, de la madre, del padre o, incluso, de hacer regalos en navidad o en el día de los reyes magos.
En ciertos países de América del Sur, incluso, sienten que San Valentín es una fecha impuesta y copiada de los países del norte y no ven con demasiados buenos ojos que se celebre en sus tierras.
Pues entonces, ¿vale la pena festejar este próximo 14 de febrero?
Mi humilde respuesta es:  (con mayúsculas).
Considero que vale la pena conectarnos con nuestra capacidad de disfrutar en cada posibilidad de hacerlo y los festejos son una buena ocasión.
Siempre es un buen día para decirle a alguien muy cercano: “te quiero”, “eres importante para mí”, “estoy feliz de que estés a mi lado” o lo que tu corazón o tu mente indiquen: hay gente poco afectuosa o “demasiado ocupada” para valorar a diario lo que tiene y para poder expresarlo con palabras y con gestos, y esta es, a las claras, una oportunidad que se presenta para aprovecharla.
Además, pienso que cada oportunidad de celebrar el amor y los afectos es bienvenida – no debería ser solamente el día de San Valentín (o el de la madre o el padre), pero ya que existe, ¡disfrutémosla!: ese impulso generalizado nos facilita el contacto con las emociones y con lo que deseamos transmitir.
Para quienes están solos, fomenta la esperanza y la ilusión de que el año que viene te toque festejar también a ti, con una pareja que te haga feliz.
¿Festejarás este 14 de febrero? ¿De qué modo?

Uso de la píldora del día después


Esta píldora se utiliza para prevenir embarazos no deseados tras la actividad sexual bien por no tomar precauciones, porque ha fallado el método anticonceptivo o incluso en casos extremos como una violación.
Esta píldora se puede tomar como máximo 72 horas (3 días) después de haber tenido actividad sexual, aunque hay una nueva píldora que contempla hasta 72 a 120 horas (5 días) . Su eficacia es del 75% al 89%, una proporción alta pero no absoluta, por lo que no debes dejar al azar o a la píldora del día después el evitar el embarazo.
Es importante que se usen métodos anticonceptivos de los de siempre para evitar el embarazo, como el preservativo o la pastilla contra el embarazo, ya que la píldora del día después se puede tomar alguna vez ocasional pero no se puede tomar siempre, ya que entre otras cosas tiene algunos riesgos y efectos secundarios, sobre todo en cuanto a su abuso. Además, su eficacia es mucho más baja que otros anticonceptivos.
Es importante que si crees que puedes estar embarazada vayas a conseguir la píldora del día después lo antes posible, ya que cuanto antes se toma mejor serán sus efectos, si puedes hacerlo 12 horas después mejor que 70.
Anteriormente era necesaria la prescripción médica para tomar la píldora del día después, ahora y desde el año pasado no es necesario, basta que acudas a cualquier farmacia (aunque hay algunas que no la ofrecen amparándose en la libertad de conciencia). Junto con ella se entrega información sobre su uso y las consecuencias que se pueden tener.

Cómo se contagia el SIDA


Es mucho el desconocimiento a día de hoy de esta enfermedad, sobre todo en el campo de su contagio. El VIH se puede contagiar por la sangre o por actividad sexual, descartando otros métodos de contagio que dan miedo a muchas personas que se alejan de personas con sida “para que no me contagie”.
Contagiarse de SIDA es fácil si no se previene, pero difícil si se tienen los cuidados necesarios. A día de hoy hay muchas personas que sólo usan el preservativo para prevenir de enfermedades sin caer en la cuenta de que también previenen de enfermedades de transmisión sexual como el SIDA. Podríamos recoger testimonios que no son de creer.
El SIDA no se contagia por contacto directo sino por contagio de fluídos, que no incluyen la saliva, sino sangre y contacto sexual. El SIDA no se contagia por contacto con la saliva, lágrimas, sudor, tos, estornudos, ni al donar sangre, ni por compartir vajilla y otras cosas. Esta enfermedad no se contagia tan fácilmente, ni si quiera por besar a alguien o abrazarle.
No tengas miedo a acercarte ni compartir nada con una persona con SIDA, son personas normales como tú con una enfermedad.
Sí es importante que tengas prevención en el contacto sexual y en el contacto con la sangre si tienes una herida. Acercarte o estar con una persona que tenga esa enfermedad no consiste en ser un inconsciente, no te arriesgues pero no dejes de lado a la persona, y sobre todo no juzgues a una persona por tener SIDA ya que puede ser por herencia familiar o por un accidente. Nadie quiere contagiarse a propósito.

Cuando éramos uno,... de José Ramón Marcos Sánchez

Hoy necesito de ti aunque me sientas lejano,….arráncame con abrazos tanta piel decepcionada,…y víveme nuevamente,…como cuando habitábamos en un beso para cobijarnos de los momentos rotos,….y lo malo era fugaz en tu cuerpo,….y el uno dentro del otro éramos invulnerables,….hagamos nueva la pasión gastada,….como cuando el deseo nos robo la vergüenza y nos dio la vida,…..y nos entregamos extasiados a amarnos sin mentiras ni disimulos,….cuando no existíamos ni tu, ni yo,…cuando nació aquel nosotros,….que nos decía que siempre seria la razón que le daría alas al alma,….éramos un sentimiento inmortal que sin porqués se murió,….y no puede doler mas echarte tanto de menos,…puede que el tiempo te olvide,….pero aunque yo olvide al tiempo a ti no podré olvidarte,…hoy necesito de ti aunque me aleje por ti,….me convierto en prescindible porque no se prescindir,….lo siento, porque te siento,…
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.