miércoles, 8 de febrero de 2012

Dormir la mejor cura contra la ansiedad


La ansiedad es un mecanismo adaptativo natural que nos permite ponernos alerta ante sucesos comprometidos. En realidad, un cierto grado de ansiedad proporciona un componente adecuado de precaución en situaciones especialmente peligrosas. Una ansiedad moderada puede ayudar a mantenerse concentrados y afrontar los retos que se tienen por delante.
En ocasiones, sin embargo, el sistema de respuesta a la ansiedad se ve desbordado y funciona incorrectamente. Más concretamente, la ansiedad es desproporcionada con la situación e incluso, a veces, se presenta en ausencia de cualquier peligro ostensible. El sujeto se siente paralizado con un sentimiento de indefensión y, en general, se produce un deterioro del funcionamiento psicosocial y fisiológico. Se dice que cuando la ansiedad se presenta en momentos inadecuados o es tan intensa y duradera que interfiere con las actividades normales de la persona, entonces se la considera como un trastorno.
La ansiedad, la preocupación o los síntomas físicos provocan un malestar significativo o deterioro en las relaciones familiares, sociales, laborales o de otras áreas importantes de la actividad de la persona.
Expertos en trastornos del sueño dicen que cuando existen problemas de ansiedad la mejor cura es el sueño, responsable de que el sistema nervioso funcione a la perfección.
En cuanto una persona empieza a tener problemas para conciliar el sueño, lo indicado es acudir con un especialista para someterse a un tratamiento médico. Para evitar este trastorno se recomienda acostarse a dormir a la misma hora y de preferencia no muy tarde, antes de meterse a la cama darse un buen baño caliente. Una vez que ya esté bajo las cobijas leer un libro, la lectura es un sedante maravilloso, a medida que se acerca la hora de dormir reducir la actividad. El acelere impide conciliar el sueño, jamás acostarse sin que haya hecho la digestión, procura cenar muy ligero, el exceso de alimento por la noche impide dormir.

Cómo conservar la calma en situaciones críticas


Algunos más a menudo, otros menos, pero cualquier persona se ve obligada a pasar por varias situaciones intensas a lo largo de su vida. Antes de seguir, nótese que por situaciones críticas entendemos situaciones intensas, pero no necesariamente peligrosas. En realidad, nos podemos encontrar a diario con cualquiera de estos casos, y un simple ejemplo lo encontramos en la jornada laboral: que levante la mano quien nunca se ha visto envuelto en una fuerte discusión por temas de trabajo.
Coloquialmente, denominamos “estar en caliente” a aquel estado de ánimo en el cual no sabemos muy bien lo que hacemos, y por ende tendemos a actuar de forma diferente a como actuaríamos sin presión.
En estos casos, notamos los efectos del estrés precipitado, la adrenalina no para de subir y no controlamos aquello que hacemos o decimos. Suele ser muy típico arrepentirse de nuestros actos una vez calmados y con la situación pasada.
El ser humano es una máquina muy inteligente, la mayor hasta ahora, pero no es perfecta, como estamos viendo. Nuestra propia naturaleza tiende a defenderse con ataques de ira y malas palabras bajo estados de extremo nerviosismo.
¿Qué hacer ante una de estas situaciones?
Evidentemente la respuesta es muy simple de decir, pero bastante difícil de aplicar: basta con calmarnos.
“Vaya inepto este redactor”, estaréis pensando algunos de vosotros. Pero os estoy contando la verdad. La solución es así de simple, y no le debemos dar más vueltas. Ahora bien, está claro que lo que sí que podemos hacer es auto-aplicarnos algunos trucos para restablecer la calma en nuestro estado de ánimo.
Tanto si a primera vista nos parece razonable o no lo que tenemos delante de nuestros ojos, el primer paso que vamos a realizar es el de tomarnos un tiempo antes de contestar o actuar. Cuenta hasta 20 al revés, trata de recordar un poema o cualquier otra cosa que te lleve algo de tiempo, que es lo que necesitas en estos estados. Prueba también a respirar profundamente. Sentirás como se regulan los latidos de tu corazón y actuarás mejor, sea cual sea la situación.
Aplica estos sencillos consejos que te hemos dado y verás como la próxima vez que pases por una circunstancia estresante te olvidarás de posteriores lamentaciones.

¿Qué hay que evitar en el embarazo?


Para llevar un embarazo sano y seguro desde la primera a la última semana es importante evitar el consumo de algunas sustancias. Los efectos de algunas sustancias o alimentos nocivos sobre el feto pueden durar toda una vida. La prevención, por ello, es una de las medidas más importantes a tener en cuenta en el caso de las mujeres que quieran dar a luz niños sanos y fuertes.
Las sustancias que hay que evitar a toda costa en el embarazo son el alcohol, las drogas, la cafeína y la nicotina. También se recomienda reducir la cantidad o eliminar completamente la ingesta de algunos alimentos en particular que pueden ocasionar molestias potenciales en la mujer embarazada. Las razones para evitar algunas sustancias ya están probadas o en estudio, por lo que incluso en los casos que parezcan dudosos lo más sensato sigue siendo tomar precauciones extra.
La abstención de alcohol es muy importante en el embarazo. A lo largo de este período no se recomienda tomar ni siquiera una pequeña medida (lo mejor es no tomar una sola gota). Las mujeres que consumen drogas a lo largo del embarazo, por otra parte, exponen a sus hijos a problemas de desarrollo, anomalías congénitas, parto prematuro y desórdenes de comportamiento.
Una mujer que se entera de que está embarazada también debería dejar de lado la nicotina (cigarrillos). Este compuesto incrementa las probabilidades de que el bebé nazca muerto, de que tenga bajo peso al nacer y aumenta considerablemente los riesgos de que el bebé nazca con asma y con otras enfermedades de las vías respiratorias.
La cafeína, por último, es una sustancia que en los últimos años ha empezado a ser asociada con un mayor riesgo de aborto. Lo más sensato, por ello, es eliminar esta sustancia cuanto antes. Hay que recordar que la cafeína no solo está presente en el café, sino también en tés, bebidas azucaradas y todo tipo de refrescos.

Entre sombras,... de José Ramón Marcos Sánchez

Es estas horas de sombras es cuando habito con nadie,….cuando un susurro es un estrépito,…y una sombra la fiel compañía del solitario,…son horas de reflexión,… de atraer lo acontecido,…horas de uno que nos guardan secretos entre pisada y pisada,…descansan los sentimientos y despiertan sensaciones entre aromas de comienzos,….la realidad da una tregua,….y nos muestra otro bello amanecer,…me siento tranquilo cuando el silencio es silencio que las palabras no rompen,… me encuentro en el sueño realizado que pocas veces soñé,….sentado entre las piedras tan sólo soy una piedra,…fría,…inerte,…son momentos pequeños que escondo entre mi piel para volver a la vida,….cuando la tregua termina y el amanecer se esconde dando paso a otra mañana,…y un susurro ya no existe,…y la sombra muere asfixiada por sombras que tiran de sus cuerpos,….y todo es vertiginoso menos mi calma tristeza…y me escondo entre mis sombras acostumbradas a esconder lo poco que de mi queda,….para vestirme de otro,…para caminar sin sombra,..
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.