viernes, 13 de enero de 2012

Recuérdame

Recuérdame cuando te sonrías sin ningún motivo, cuando veas una rosa florecer ante tu mirada, y los niños jueguen en las fuentes de la ciudad, cuando veas una pareja de ancianos caminando de la mano, recuerda que es así como quisiera llegar al final de mi vida junto a ti, en los años cansados sentarme frente a una chimenea y que tú estés a mi lado, recordando esas épocas donde nos conocimos y el trabajo que nos costó volver a estar unidos.

Recuérdame cuando te sientas en total soledad, y que el silencio aprieta tus pulmones hasta impedirte casi respirar, cuando no encuentres consuelo y tu lugar en este mundo se haya perdido, cuando no sepas a donde ir y sólo quieras salir corriendo, entonces, acuérdate que en mis brazos está tu hogar y que hay alguien del otro lado del sol que vive con la esperanza de hacerte feliz y que la dejes amarte como nunca antes te amaron.

Recuérdame cuando caiga la lluvia a través de tu ventana y piensa que es mi corazón que llora por esta distancia y la ausencia de tu existencia en mi vida, esa que me arde en la piel y me duele en el alma, que me tumba y me provoca no volverme a levantar, que me tiene enferma de nostalgia y que me va quitando las ganas de a poco, que araña mi ilusión, que corrompe mi inocencia, que me parte los labios y me seca la boca.

Recuérdame cuando despiertes cada mañana y no haya nadie que te desnude una sonrisa por la emoción que siente al amanecer junto a ti, y tengas que levantarte a servirte el café porque nadie te consentirá y te lo llevará a la cama con un beso como yo hacía, con toda la dulzura que soy capaz, con la emoción desbordada en esa pequeña taza, y sabes bien, amor, que nadie antes dio gracias por la bendición cada día por que estuvieras a su lado, como he hecho yo.

Recuérdame cuando la vida te presente una encrucijada, cuando veas un corazón herido, cuando creas que ya no hay nada más que hacer, yo estoy aquí, aún dispuesta y en espera de una mínima señal tuya para que me permitas amarte, recuérdame cuando creas que el amor no existe y mira en mis ojos la presencia del amor al verse reflejado en tu mirada, recuérdame cuando sepas, que nadie muere de amor, excepto yo.

Autora: BR

Niñez,... de José Ramón Marcos Sánchez

Dónde se marcho aquel niño de rodillas descarnadas,….con los bolsillos llenos de preguntas,…de candidez,…de ganas,….de mente abierta y sincera,….despojado de los prejuicios que contaminan la sencillez de la tolerancia,….del respeto,…que perdonaba la mayor de las afrentas con el gesto más pequeño,….no conocía el rencor,…no sabía lo que era el odio,…. vivía la vida jugando a vivirla,… lloraba antes de reír,…. reía antes de llorar,…..dónde se marcho aquel niño de rodillas descarnadas,….que nunca quería dormir para continuar soñando,…que solo se detenía cuando el agotamiento se lo llevaba,….que no entendía el porqué de las diferencias que designan diferentes,….marginales,….que construía mil mundos en lo sutil de un matiz,….solamente poseía la energía de la ilusión,…el poder de la verdad,….la fuerza de la inocencia,….la sabiduría de la ignorancia,….sigo escudriñando entre mis recuerdos para que no me lo arrebate el olvido,….respiro con el anhelo de rescatar un pedazo de la esencia de aquel niño de rodillas descarnadas,….
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.