jueves, 12 de enero de 2012

Despedirse,.. de José Ramón Marcos Sánchez

Todavía no he aprendido como afrontar la despedida,…como vaciar el porvenir de presente,…interpretar el acorde de un instante llamado adiós que cierra el paso a otros instantes venideros,…soy quien se llena de ahora,….quien respira cada bocanada de vida como si ya no quedaran,…quien prefiere precipitarse en el intento que perecer en la duda,…exprimo cada segundo hasta dejarlo en lo exhausto,….hasta que se extingue entregado a un todo tan exigente que le perpetúa en la nada,….camino con tal pasión que mi sombra es un recuerdo ,….agoto la existencia en cada momento,…para poder morir en cada momento,…sin dejar nada en manos del miedo,….no quiero perder el tiempo esperando,…no espero nada del destino,…no creo en la suerte del que no busca su suerte,…del que se cree destinado,….abocado a la sumisión de una dificultad,….que rehúsa la lucha por perdida,…no rehúyo el sufrimiento,….no rechazo sentimientos,…la despedida es la aceptación del futuro,…mi futuro es ahora mismo,…..quiero morirme sintiendo que he vivido estando vivo,….
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.

Simplemente

Simplemente el sol apareció en mi vida, un resplandor que no tengo palabras para describir apareció frente a mi cuando nuestras miradas se cruzaron por primera vez, y esa sonrisa tuya que desnudé de inmediato, cegó totalmente mi voluntad y quedé sometida a tus sentimientos, a tu ternura, a tu existencia, simplemente sucedió así, sin premeditación, sin defensa, sin que nada se pudiera hacer, caí rendida ante ti para siempre.

Simplemente Dios me habló al oído cuando sentí tu aliento en mi piel con ese abrazo que hubiera querido que fuera eterno, por primera vez escuché la música de los ángeles, me sentí libre atada a tu cuerpo, lloré de emoción y cuerpo que temblaba lleno de ilusión, encontró la paz que ni siquiera tenía idea que algún día pudiera sentir, simplemente desapareció todo el universo y sólo estabas tú, sin explicación, sin nada, más que amor.

Simplemente un sinfín de emociones me embriagaron cuando te vi aquella noche de invierno, y supe en ese instante que este amor sería eterno, supe que la bendición de la felicidad había llegado para siempre a mi, y aún no saboreaba la miel de tus besos, porque entonces supe que la gloria misma había bajado a la tierra sólo para mi, fue sencillo, fue sin esfuerzo alguno, fue natural, fue simplemente el tan buscado gran amor que llegó.

Simplemente me enamoré sin oponer resistencia, dejándome llevar, volando tan alto que después el golpe ha sido sumamente doloroso, porque no sé vivir ya sin ti, porque esta vida me sobra si no te tengo a mi lado, sencillamente te pertenezco y eso es algo que no puedes cambiar, porque tú lo creaste, sin darte cuenta, sin desearlo tal vez, pero hoy no puedes pedirme que te deje de amar porque simplemente es imposible de hacer.

Simplemente te amo, tan difícil como te pueda resultar entender, quizá no soy quien esperabas que te amara de esta manera, tal vez no soy la persona perfecta que tu esperabas, muy probablemente tu idea de amor eterno era con alguien distinto a mi, pero mírame a mi, que sin buscarte llegaste a mi vida llenándola de luz, simplemente bajé la guardia y me permití sentir, si tan sólo tu hicieras lo mismo, simplemente me dejarías hacerte feliz.

Autora: BR

Corazón roto por Merlina Meiler

Te han herido profundamente y sientes que tienes el corazón roto.

Probablemente, intentaste evitar que esto suceda, hasta que te quedaste con muy pocas fuerzas y te viste en la obligación de abrir tu mente y tu alma a la realidad que se hizo presente.

Que sea la primera vez que te sucede o que ya te haya pasado anteriormente no significa que haya algo que está mal en ti. Es probable que una buena autocrítica te ayude a entenderte y a volver a confiar plenamente en ti mismo, pero no intentes tener una explicación lógica de todo lo sucedido, porque a veces los demás no funcionan así. Lo que pasó ya sucedió, y cuanto antes dejes partir ese pasado y te centres en tu presente, más cerca estarás de tu futuro próspero.

Principalmente, olvida las revanchas, las peleas o cualquier otro hecho que te haga sentir mal. Si necesitas expresar tus pensamientos ante quien provocó esto, hazlo (en persona o por escrito) desde una posición no agresiva, para que tu reacción sea sana y para cuidarte a ti mismo.

Quien pasa por esta situación tiene la tendencia a pensar en términos absolutos: “todos los hombres son infieles”, “todas las mujeres son celosas”, “la felicidad me es esquiva”, “no nací para estar en pareja”, “nunca volveré a enamorarme”, etc. Deja pasar estas ideas, dándote cuenta de que son generalizaciones y por consiguiente, exageraciones. De a poco podrás volver a encontrar tu centro de equilibrio –lo tienes, allí está, latente, esperando que te conectes nuevamente con él, en la medida que puedas.

En ciertos momentos, imaginas que así van a quedar las cosas y tu realidad permanentemente. Déjame recordarte que la vida es dinámica, no estática, así que lo que hoy ocupa tus pensamientos y tus emociones, a su debido momento dará paso a otra etapa de tu vida, que será provechosa, plena y feliz. Sí, tú también tienes derecho a la felicidad, aunque algunos días como hoy aún parezca lejana.

Los corazones rotos sanan con el paso del tiempo y con el apoyo de seres queridos (se le puede sumar ayuda profesional temporal, en caso necesario). Esto lo digo no solo por experiencia propia y porque lo he visto en la gente que me rodea, sino también porque lo dicta el sentido común. Entiendo que ahora quizá no puedas visualizar la paz, la tranquilidad y la estabilidad que llegarán a tu vida. Pero que vendrán para quedarse es una realidad.

¿Has tenido alguna vez el corazón roto? ¿Cómo lo superaste?

Viaje

Estoy emprendiendo un viaje, que no sé cuanto vaya a durar ni que destino tendrá, lo cierto, es que estoy cansada de esta vida, cansada de levantarme cada día a librar una batalla más, por eso me voy, me despido hasta no sé cuando, la tristeza me ha vencido y la melancolía me embriagó al punto que ya no quiero seguir, necesito respirar, necesito un espacio nuevo, una necesidad de recuperarme que aquí ya se cerró.

Estoy emprendiendo un viaje, hago mis maletas y con lágrimas en los ojos empiezo mi camino, sin tener a donde llegar, sin hogar, sin amigos, dejándolo absolutamente todo porque esta situación ya me asfixia, te amo tanto y tu desdén me tiene tan herida que ya no puedo ni respirar, y es necesario que me aleje hasta de lo que más necesito, cuelgo mis letras, y mis sentimientos los reservo, ya no puedo más.

Estoy emprendiendo un viaje, y no es que mi amor por ti se haya terminado, por el contrario sigue creciendo que me aplasta el pecho, no me interesa ser tu amiga, no es lo que yo quiero, no es lo que me hace falta, y no sé vivir sin ti, por más que intento hacerlo, estás demasiado adentro, me dueles, me lastima despertar y no tenerte cerca ni tener la forma de decirte lo mucho que te amo.

Estoy emprendiendo un viaje donde el silencio y la soledad son quienes me acompañarán, y si alguna vez, tarde o temprano, te das cuenta que me amas como yo a ti, que también quieres pasar el resto de mi vida conmigo, rompe esta distancia y házmelo saber, regálale a esta enamorada una luz, que bien sabes que lo que yo siento por ti es amor, puro y sano, lo más grande que ha existido jamás.

Estoy emprendiendo un viaje, mi lucha, descansa por ahora, tienes mi vida, mi corazón, mi amor, mi ternura y mi pasión, te amo, si, te amo más que a todo y todos, eres mi mayor anhelo, no puedo concebir la vida con esta ausencia tuya, por eso tomo mis pocas cosas y me retiro, a descansar de tanto dolor, a llorar tantas lágrimas que he tenido que detener en este baile de máscaras, no olvides que te amo y espero por ti.

Autora: BR