viernes, 6 de enero de 2012

¡Sigamos el decálogo del optimista!

A pesar de las dificultades y los sinsabores que la vida nos presenta,es mejor perseverar en nuestra actitud optimista. Seguir este decálogo, como preceptos de vida, nos va a servir de mucho para continuar ante las adversidades:

1 - Los optimistas se aman, procuran un alto nivel de autoestima, se valoran y aprovechan lo mejor posible sus talentos personales innatos.
2 - Los optimistas aceptan a los demás como son, y no malgastan energías queriendo cambiarlos, sólo influyen en ellos con paciencia y tolerancia.
3 - Los optimistas son espirituales, cultivan una excelente relación con Dios y tienen en su fe una viva fuente de luz y de esperanza.
4 - Los optimistas disfrutan del "aquí" y el "ahora", no viajan al pasado con el sentimiento de culpa ni el rencor, ni al futuro con angustia. Disfrutan con buen humor y con amor.
5 - Los optimistas ven oportunidades en las dificultades, cuenta con la lección que nos ofrecen los errores y tienen habilidad para aprender de los fracasos.


6 - Los optimistas son entusiastas, dan la vida por sus sueños y están convencidos de que la confianza y el compromiso personal obran milagros.
7 - Los optimistas son íntegros y de principios sólidos, por eso disfrutan de paz interior y la irradian y comparten, aún en medio de problemas y crisis.
8 - Los optimistas no se desgastan en la crítica destructiva y ven la envidia como un veneno. No son espectadores de las crisis sino protagonistas del cambio.
9 - Los optimistas cuidan sus relaciones interpersonales con esmero, saben trabajar en equipo y son animosos sembradores de fe, esperanza y alegrías.
10 - Los optimistas también tienen épocas difíciles, pero no se rinden ni se dejan aplastar por su peso, ya que saben que aún la noche más oscura tiene un claro amanecer y que por encima de las nubes más densas sigue brillando el sol; que todo túnel, por más largo y oscuro que sea siempre tendrá otra salida y que todo río siempre tiene dos orillas.

Podemos llegar más lejos si fortalecemos nuestro espíritu en el optimismo, y desde luego que podemos disfrutar más nuestras vidas. Espero que este decálogo te sirva para mejorar tus días. Ten por seguro que conseguirás ser muy feliz, sé optimista y verás.

Fuente: Motivalia

A mi hijo,... de José Ramón Marcos Sánchez

Quiero darte lo que tengo sin importar lo que quede,…sin miedo a lo desmedido de una medida infinita,…para que nunca te falten los valores suficientes,….quiero enseñarte hacia donde caminar cuando te encuentres perdido,….cuando dudes de lo digno de la tolerancia,…..para que seas puro en tus razones,….en tus creencias,…..para que no odies ni al odio,…quiero proteger el mundo que tu decidas,….apoyar sin titubeo hasta aquello que no haría,…para que te sientas libre,…con derecho a equivocarte,….sueño con darte detalles que te acerquen la sonrisa,…que te muestren la armonía de lo bello de la vida,….que te lleven al inicio del sitio de los felices,….voy a ser el orgulloso reflejo de todo aquello que intentes,….antes de venir al mundo ya me enseñaste a querer,….ya despertaste las ganas de amarte sin condiciones,….porque me hiciste sentir hasta el dolor de ser poco,…de no merecerte,….de no ser capaz,….sere todo lo que quieras,….querré todo lo que seas,…quiero darte lo que tengo sin importar lo que quede,….cuando solo sea un recuerdo,…recuerda lo que te quise,…recuerda lo que TE QUIERO,…… 
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo. 
José Ramón Marcos Sánchez.