miércoles, 28 de diciembre de 2011

Tu Piel de Vicky Toledo


Indefinidamente, interminablemente
Te veo, te respiro, me extasío
Con la presencia de tu piel
Piel, abrazo, sentimiento
Tu piel evoca el murmullo
De navegar en el cielo
Y recorrer el infinito
Sin hacer un movimiento
Tu piel huele a amor
A caricia de sol
De una mañana de domingo
Tu piel morena me incita
A olvidarme de la prisa
A merced de tu piel estoy
Al sentir tu piel en mi piel
Recuesto en ella mi arena
Sintiendo tus suaves olas
En ella envuelvo mis sueños
En hojas de terciopelo
Si el sol llegara a apagarse
Por un instante siquiera
Tu piel sería suficiente
Para calentarme entera
Es un deleite exquisito
Que me llega despacito
Va penetrando mi alma
Indefinidamente, interminablemente

©Vicky toledo

La belleza de vivir,... de José Ramón Marcos Sánchez

La vida es el paréntesis propio en el infinito de todos,….es lo eterno de la existencia,….que escribimos poco a poco,…..sin guion establecido,….grabamos en sus entrañas recuerdos que nos permiten que no mueran los recuerdos,….lo efímero de un instante viaja inmortal en el tiempo,….perpetuado por la esencia de la belleza que brota de pedazos albergados entre ruidos y silencios,…..entre llantos y sonrisas,…y nos cautiva por regalarnos matices,…cuando lo añejo de un concepto nos intenta recordar que el camino por andar ha de ser más corto que el andado,….es cuando debe morir la muerte,…es cuando debe nacer la vida,…el legado del destino es enseñar a aprender,….es pensar que los finales son principios,….es ponerle la energía necesaria para vencer al hastío,….la experiencia nos permite valorar cada segundo como si fuera el primero,….el ultimo,….cada mañana es el preludio de un sueño,…cada sueño conseguido el resultado de un empeño,… cada empeño un motivo que nos empuja a vivir,….regálate los motivos que se empeñen en conseguir llenar tu historia de sueños interminables,… 
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo. 
José Ramón Marcos Sánchez. 

Un café... de Francisca Nicolle León Riveros

Un café...
Tanto ruido, tantas consonantes chocando aquí a dentro, los vidrios de los recuerdos, encadenados en las sombras de unos pasos grises. Sangra el desfile interminable, de la sangre asustada, que no se arrojó al río.
Una pluma, en el vértice de unos ojos, que nunca han llorado, pero son océanos de ayer.
Lastimado, lastimada.
Una vela, un recuerdo esfumado, una nube de ojos claros, y aún así, sé qué la tormenta es inevitable...
Cae la nieve a los huesos. El huracán de rabia, culpará de nuevo a mi piel... y me sangrarán hasta las comas... y los puntos suspensivos, gritarán más que 8 años de luto.
Cuándo pienso en gritarlo todo, y vaciar el alma, para ver sí así, dejo de sentirla herida, el miedo vuelve, y pareciera que de nuevo son sus manos, las que me ahogan y amenazan. Ya no tengo miedo a morir, no me asusta dejar de existir...
Pero no pierdo el miedo a sus manos....

Tráeme un café, para sentir calor otra vez, qué el invierno se apoderó hasta de mis sentidos. Tráeme un café, quizá así el olvido me despoje de todo. Tráeme un café... que la soledad no es sólo una palabra grave.
Tráeme un café, qué necesito sentir de nuevo qué estoy viva. Tráeme un café, qué será cómo abrazarme, y dejarme lista para seguir...
Una noche más, un desvelo nuevo...
Un café para sonreír, un café para seguir, un café para sobrevivir...
Un brindis de delirio y café, de noches grises y café, de desconsuelo y café...
Quizá logre escribir una sonrisa entre el vapor tibio de su olor endulzante, y su placer casi constante en la piel... Y mañana, será otra piel la que me vista...
Por favor, tráeme un café...
La sombra de mis ojos, será un velo de noche, pero tráme un café y todo estará mejor...
Siéntate al costado olvidado de mis lágrimas, y tomémonos un café...
Para suavizar el dolor... para ver volar el ayer, por la ventana triste. Y mañana sentir el amenecer al costado de la piel...
Tráeme un café... Sí, sí puede que sea una excusa para volverte a ver... Pero mientras, tráeme un café...

El aceite de oliva, un complemento de salud

Sin duda, la alimentación no sólo es un hábito necesario a nivel nutricional sino que también es un auténtico placer. Por eso, es bueno que una persona disfrute con el placer de cocinar puesto que podrá prestar un cuidado esencial a su dieta diaria. A veces, no es fácil encontrar un tiempo en la jornada diaria para preparar un plato especial. Pero podemos aprovechar el descanso del fin de semana para innovar a nivel culinario y celebrar algún evento familiar.





Por otra parte, muchas personas también se ven obligadas a comer fuera de casa entre semana por motivos laborales. Por ejemplo, en las grandes ciudades a veces las distancias se convierten en un auténtico problema para volver a casa al mediodía.
Uno de los ingredientes que no debe de faltar nunca es una cocina es el aceite de oliva conocido por su calidad y sabor a nivel universal. Un complemento delicioso que también es muy óptimo para la salud y el cuidado del corazón. De hecho, según publica la revista Saber Vivir de este mes, en el año 2009 se vendieron más de 506 millones de litros de aceite de oliva en España. Por tanto, esta cifra implica que cada ciudadano consumió 9,8 litros de media.
Por otra parte, según ha mostrado un estudio realizado por el Ministerio de Medio Ambiente quienes más consumen aceite de oliva en función de diferentes sectores sociales son las personas jubiladas, las parejas que no tienen hijos y los adultos que viven solos. Es decir, parece que aquellos que tienen mayor solvencia económica apuestan por el aceite de oliva como un producto necesario en la cocina.
Para finalizar, conviene precisar que el 35 por ciento del aceite de oliva que los consumidores compran para el hogar es virgen. El aceite de olivar es garantía de calidad y también de salud.
Fuente: Blog de Farmacia

Buenos días amigos, les mando un abrazo de oso!



Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta. Sam Keen