jueves, 22 de diciembre de 2011

Sentirte querido de Maytte Sepúlveda


La suprema felicidad en la vida consiste en el convencimiento de ser amado.
Ser querido o ser amado es uno de los sentimientos más profundos y gratificantes que puede sentir un ser humano. Cuando uno experimenta ese sentimiento tan especial, siente la felicidad. Y no sólo me refiero al amor de pareja, sino al placer de saber que alguien en el mundo piensa en ti y se interesa por tu bienestar.
La emoción de amar y ser amados, nos produce una sensación extraordinaria de plenitud sentimental. Porque el amor incondicional es el alimento del alma. Uno de los problemas que más nos aquejan en el mundo de hoy, es que no nos sentimos queridos. En una sociedad de conveniencias y competencias parece que el amor puro y desinteresado no tiene espacio ni tampoco un valor real, por lo tanto es condicionado.
El éxito material, no necesariamente nos da la felicidad. Si no amamos o no nos aman será una vida sola y vacía, sin propósito alguno, sin gratificación y sin trascendencia.
Cuando sentimos que alguien nos ama por nosotros mismos y no por lo que tenemos, hacemos o representamos, nos sentimos plenos. ¿Cuántas veces te has encontrado en un lugar lejano, expuesto a situaciones de estrés y trabajo duro, pero el recuerdo de esa persona que te ama y que tu amas de la misma manera te alivia y te reconforta? Qué difícil es vivir cuidándonos del interés de algunas personas, siempre pagando precios altísimos por un poquito de afecto y compañía... mereces sentirte querido de forma incondicional y ser feliz por ello.
Tener a alguien que te espera, que se interesa en tus asuntos, que está dispuesto a escucharte sin juzgarte, que te admira, que te atiende y tiene detalles contigo, que te comprende, que te anima, que te acompaña, que te perdona, que te soporta… te convierte en una persona privilegiada, pues disfrutas de un regalo que no tiene precio.
El ejemplo más sencillo es el de la madre que quiere a su hijo, no por la fortuna que tiene ni por lo que le puede dar ni por lo bello que sea o por sus cualidades, simplemente lo ama porque es su hijo. Tal fue el verdadero amor que nos enseño Jesús.
Expresa tus sentimientos. Si aprecias o admiras a una persona, díselo sin reservas. Si amas demuéstralo, no te lo guardes, no tengas miedo de expresarlo, mucho menos de entregarlo. A veces se te olvida lo importante que puede ser para nosotros el que una persona nos diga frases como: Sé lo que estás haciendo y te admiro, cuenta conmigo para lo que sea, eres muy especial para mí, cómo te sientes, estaba pensando en ti. En fin, son frases que nos hacen sentir queridos.
Los sentimientos son del corazón y no de la cabeza. Aprendamos a diferenciarlos y a no mezclarlos. Los sentimientos no tienen prejuicios, no se miden, no se condicionan… ¡Sólo se entregan, sin esperar recibir algo a cambio. ¡Así es el corazón! Mientras que los pensamientos que surgen de la cabeza generalmente llevan una segunda intención.
Corresponder al amor. El amor se construye, aunque las personas nos pueden amar desinteresadamente, es importante corresponder a ellos para mantener viva la llama de ese sentimiento. El intercambio es el que alimenta el amor, actuemos como esperamos que ellos lo hagan, entreguemos todo lo que ellos estarían dispuestos a entregar por nosotros y un poquito más. Vamos, sal de la pasividad y comienza a dar.
No maltrates a los que te aman. No te aproveches de las personas que te quieren. Muchas veces tratamos mejor a las personas que peor nos tratan y a los que nos quieren, que se ocupan de nosotros, los despreciamos y hasta los usamos tomando lo mejor de ellos sin darles nada limpio a cambio. ¡Cuidado!, cuando te llegue la devuelta por parte de la vida... seguramente reconocerás tarde tu error. Nadie está obligado a querernos, y si tienes alguien que te quiere bien, ¡Siéntete agradecido y privilegiado!
El amor cura. El amor es el alimento del alma, y nuestros hijos, padres, amigos, hermanos, parejas o extraños son los instrumentos que la vida pone en nuestro camino para dar y recibir ese alimento. Permite que el amor de otros o el tuyo propio te ayude a sanar las heridas en tu corazón para que puedas dejar el pasado atrás. El amor renueva nuestras ganas de vivir.
Eres una persona afortunada, en algún lado, en algún lugar, alguien te espera, alguien te quiere... no importa donde estés o lo que haya pasado, es hora de ir y decirle cuánto lo amas, le agradeces su cariño y lo importante que es para ti... No dejes pasar más tiempo para poner orden en el amor.

Amor


Amor, cuatro letras que la humanidad por completo alguna vez al menos confunde con otros sentimientos, quizá la palabra más utilizada, la que siempre se necesita, la nunca está de más, la que tiene tantos tipos y clases, la que da la vida y también que mata, la que todos deseamos encontrar, la que vemos en muchas miradas, la que es tema de canciones y poemas, y nadie hasta hoy ha logrado definir con exactitud.

Amor, ese algo intangible que me mantiene fuertemente atada a tu corazón, ese sentimiento que me inflama el corazón y que nace desde lo más profundo de mi ser, ese algo que me hace hasta desconocerme por tanto que siento por ti, esos hilos invisibles que me mantienen tan unida a ti que no hay pensamiento, canción, paso, sueño que en el que no estés presente, porque envolviste toda mi existencia, aún en contra de mi voluntad.

Amor, eso que te digo con la voz más tierna de la que soy capaz, lo que intento que sientas cuando te abrazo todas las noches, lo que por medio de los secretos que le cuento a la luna quiero que llegue a tus oídos, las caricias que me estoy reservando cuando por fin podamos rozar nuestras pieles nuevamente, ese acto involuntario de decir tu nombre primero al amanecer y de último antes de dormir, mientras te sigo amando.

Amor, sentimiento que nace con la primer letra del abecedario y que quisiéramos no se terminara jamás, eso que nos hace abrazar el viento y unir las colas de los cometas para viajar sobre ellos hacia dimensiones que antes nos hubiera costado mucho trabajo imaginar, es el edén dentro de la tierra, el oasis en el desierto, el paraíso prometido en tu desnudez mientras me pides que te ame con más fuerza, con más ternura, con más afán.

Amor, si tuviera que definirlo, simplemente le pondría tu nombre, porque eso es lo que tú eres para mi, el amor en pleno, por completo y para siempre, en crecimiento continuo, en perdón innecesario porque todas tus faltas ya han sido perdonado por el inmenso amor que has hecho nacer en mi, amor, tu nombre clavado en mi alma, tatuado en mi piel, sincronizando mis sentidos, dándole ritmo a mis pasos, el amor… el amor eres tú…

Autora: BR

Tristeza


El mundo se derrumba a mis pies, cada paso que intento dar solo me muestra un abismo más al que puedo caer, cada solución me lleva a otro problema aún más grande, y las noches no las duermo, y en las mañanas el cansancio me agota, otra mudanza más, otro inicio más pero sin tener con que comenzar, las fuerzas se van agotando, las energías ya se acaban, la fe se me debilita y tú, mi amor, aún en silencio.

Cada sueño se me va rompiendo, las sonrisas se me acaban, mis ropas ya parecen harapos, y de mis zapatos mejor ni te cuento, siento el alma en añicos, y cada pedacito se me ha ido perdiendo, el corazón empieza a latir despacio, en un mundo tan lleno de gente, con tanta prisa, con tanto ruido, me siento tan sola y desprotegida, tan vacía, y al mismo tiempo tan llena de amor para ti, ese amor, que tu desdeñas, ese amor, que tu rechazas.

La cuidad es un monstruo de hierro que se erige ante mi, amenazante y desafiante, y la valentía que tenía hasta ayer se ha convertido en cobardía, tengo miedo de vivir, miedo de seguir luchando para no lograr nada, miedo de lo que veo en el espejo cuando me levanto, más ojeras, más canas, menos ganas, y las esperanzas arrugadas como papel en mi mano derecha que poco a poco va perdiendo la fuerza para detenerlas, y tu, mi amor, tan lejos de mi.

Las lágrimas se han acabado, mis ojos se tiñen de rojo apenas los abro, mis párpados inflamados apenas me dejan ver lo que hay delante de mi, quizá sea mejor permanecer ciega a lo que viene, porque ya no soporto más dolor, mi cuerpo resiente las caminatas largas en busca de esa ilusión que se me escapada de las manos como si fuera arena, me siento cansada, de vivir, de luchar, de esperar, de perder, de amarte tanto y que tú, ni siquiera me nombras.

Las palabras se agotan como mi corazón se agotó, si pudiera ver un rayo de luz en toda esta oscuridad, si tan solo me regresaran un poco de fe, si por una vez pudiera alcanzar esa estrella que siempre veo tan cerca y siempre ha estado tan lejos, no pido mucho, solo lo necesario, solo quiero ser feliz como cualquier ser humano, no quiero riquezas, quiero trabajo, no quiero el mundo rendido a mis pies, solo te quiero a ti, mi amor, a mi costado…

Autora: BR

Sufrimiento,... de José Ramón Marcos Sánchez

Parece que hoy la lluvia me recorre con ganas de hacerme valle,….un dia de desaliento,….de penumbra callada,….de parado viaje a la nada,….me siento insignificante,…significado por la tristeza,….ausente de los matices que otros ayeres me impulsaron a las ganas,…buscando entre los sentidos el sentido del momento,…necesito llorar hasta deshacerme,….para intentar renacer,….convertir lo amargo de la desdicha en lo dulce de la esperanza,….hoy mi lienzo se llena de tonos grises,….sin luz,….quiero sufrir hasta dejar de sufrir,….impulsarme desde lo más profundo de un sentimiento en busca de una brisa diferente,….que me lleve a la vida,…que me enseñe las razones de la lucha que mantengo con el tiempo,….que me explique si la pena merece la pena,…que me devuelva el espíritu de ese iluso quijotesco que cree en victorias imposibles,….que llena de honor los intentos,…de orgullo,…y se muere mil veces y mil veces se renace,….con la fuerza del vencido que no se sabe vencido,….no es mi destino el lamento,…es solo,…que parece que hoy la lluvia me recorre con ganas de hacerme valle,…. 
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo. 
José Ramón Marcos Sánchez. 

Buenos días amigos, les mando un abrazo de oso!






Si sientes que todo perdió su sentido, siempre habrá un ¨te quiero¨, siempre habrá un amigo. Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta.
Ralph Waldo Emerson