miércoles, 21 de diciembre de 2011

Traté


Traté de sacarte de mi mente, besé otros labios y me envolví en otros brazos, sentí como su piel empezaba a rozar la mía, y no pude soportarlo más, sus besos no sabían como los tuyos, sus brazos no me aprisionaban como tu solías hacerlo, su piel en la mía no hacía nacer ninguna sensación, si yo ya sabía que olvidarte era un intento vano, confirmé que me entregué tanto a ti, que me perdí a mi mismo para ser simplemente tuya eternamente.

Traté de imaginarme que nunca tu aliento se combinó con el mío y por tanto al sentir el suyo podría sentir la emoción primera que me causó el primer beso que te robé, pero muy lejos estaba yo de la realidad al creer que no haría mella en mi, tu silueta y la sensación sublime de esa entrega nuestra, y tus manos enredándose en mi cabello, pues solo conseguí amarte más y más, y sin darme cuenta una lágrima se en mi mejilla.

Traté de olvidar lo feliz que fui a tu lado, de mentirme a mi misma y pensar que había solo un sueño, de esos de los que una no quisiera nunca despertar, que quieren extender las mañanas hasta siempre, pero es imposible inventar tanta belleza, tanto completo, tantas risas, tantas cosas aprendidas a tu lado, quizá más bien, sin ti, mi vida sea un sueño transformado en pesadilla, donde mi única realidad, fuiste, eres y serás siempre tú.

Traté de borrar de mi memoria ese gesto tuyo tan especial que hasta hoy me hace suspirar, el tono ronco de tu voz diciéndome te amo mientras tus ojos se iluminaban como dos estrellas nuevas en el firmamento, tus labios suaves y tiernos, tus pecas que no terminé de contar ni de besar, tus huecos que cubrían perfectamente, tu presencia en mis madrugadas más frías dándome calor, tu lágrima de emoción, que hizo que me estremeciera.

Traté de no perder la fuerza de mis piernas al decir tu nombre, pero también en eso fallé, caí de rodillas pidiéndole perdón al cielo por tratar de ocultar el regalo más hermoso que me ha dado en la vida que eres tú, ratifiqué la necesidad que tengo de tu presencia para poder vivir, porque esta falta de ti me está matando de a poco, me va clavando en el pasillo de mi soledad, llenándome de recuerdos sin dejar lugar, más que al sueño, de amarte una vez más…

Autora: BR

Buenos días amigos, les mando un abrazo de oso!