martes, 13 de diciembre de 2011

Respeto a nuestras Diferencias de Maytte Sepúlveda


¿Cuantas veces terminamos hiriendo a los que más queremos con nuestras actitudes y comentarios, sin notarlo? Te has preguntado alguna vez. ¿Cómo podríamos relacionarnos con la misma persona que amamos, sin lastimarnos? 
Somos diferentes en lo personal. Cada uno de nosotros ha sido formado con parámetros, consideraciones, creencias y valores propios y diferentes al resto de las personas y aun, cuando espiritualmente estemos hechos de la misma naturaleza... Nuestras diferencias personales, nos separaran si nos fijamos en ellas, al momento de relacionarnos y de convivir con la persona amada.
Hay personas que desde el comienzo de la relación, ya están pensando que cuando se casen lograrán cambiar aquellas actitudes que le molestan de su futura pareja; otras, una vez que se establece la convivencia, se pasan la vida en común, queriendo cambiar o doblegar la forma de ser de su pareja, casi siempre con la intención de mejorar su condición de vida. Ciertamente podemos aportar sugerencias positivas, producto de nuestra experiencia, a la otra persona, pero debemos aprender a respetar el proceso y el tiempo que le tome, para decidir si la incorpora o no. Ahora bien, cuando nos convertimos en personas perseguidoras del otro a través del sermón, la critica o el juicio constante, corremos el riesgo de que esta actitud nos lleve a distanciarnos, a enfriarnos y hasta crear un resentimiento que nos impulse a agredirnos.
¿Alguna vez has pensado en la posibilidad de aceptar a tu pareja como es? Reflexiona acerca de las cualidades y de las limitaciones personales que tiene tu pareja y pregúntate si pudieses vivir de buena manera con ellas.
Aquellas características positivas de la personalidad de la pareja que encontramos en el comienzo de la relación, debieran bastar para que tengamos una buena convivencia y si a lo largo de ella, vamos transformándonos el uno al otro para convertirnos en mejores personas, este será un regalo extra, producto del amor, la entrega y el trabajo que hemos realizado individualmente, por el bienestar de los dos y de los niños que formen parte de nuestro espacio familiar. 
Forzar a la pareja a aceptarnos a sabiendas de que tenemos ciertos hábitos o actitudes negativas hacia nosotros mismos o hacia nuestros seres queridos, es una falta de consideración y respeto hacia la persona que nos ama. Espero que ni en los momentos más difíciles digas la frase: Yo soy así y si me quieres bien y si no...


Comienza por reconocer todo lo positivo
Deja de fijarte en todo lo negativo que hace tu pareja y comienza a reconocer todos sus esfuerzos positivos. Evita decir tu nunca o tu siempre especialmente si es para referirte a sus errores. Recuerda aquello que te hizo enamorar, es posible que continúe ahí.
No hagas comentarios hirientes
Cuando estas alterado, generalmente dices cosas que mas tarde cuando ha bajado la emoción te arrepientes de haber dicho. Evita hacer uso del conocimiento que tienes de sus debilidades para herirlo más. Ya es suficiente con el dolor que se han causado producto de la discusión.
Pide disculpas rápidamente
No te acuestes a dormir peleado y sin hablarle a tu pareja. Se tú quien tome la iniciativa para pedir disculpas y recuperar el buen animo entre los dos. Recuerda que cualquier esfuerzo dirigido a sanar las heridas y a conectarnos de nuevo al amor siempre será beneficioso para los dos.
Piensa antes de hablar
Pregúntate siempre antes de hacerle una observación a tu pareja si vas a ayudarle de alguna manera con ella. Luego encuentra el mejor momento y las palabras adecuadas para que reciba tu observación de buena manera y no como una crítica más dirigida a descalificarle o a bajar su autoestima.
Disponte a hacer las paces
Acepta Los esfuerzos que hace tu pareja por animarte y disculparse. Evita mantenerte cerrado y resentido, busquen juntos la mejor manera de solucionar sus diferencias y asuman el compromiso de hacer cuanto sea necesario para lograrlo entre los dos. Si todavía lo quieres, vale la pena sonreír y pasar el resto de la vida juntos y a gusto.
Busquen ayuda de un buen profesional
Cuando sabes que las diferencias parecen irreconciliables, es importante buscar la ayuda de un consejero que los ayude a encontrar el camino para lograr la reconciliación, y así fortalecer el amor que existe entre los dos.
Muchas personas se han pasado la vida buscando a ese alguien especial que los amara incondicionalmente, para toda la vida. Valoremos el esfuerzo que realiza nuestra pareja para entregarnos lo mejor y tratemos de corresponderle con Amor.



Fuente: http://www.maytte.com/

Puestos a ser sinceros,... de José Ramón Marcos Sánchez

Puestos a ser sinceros,….cada día me odio varias veces porque no puedo mentirme y parte di mi no me gusta,….una parte de la parte que conozco,….de la que muestro,…de la que oculto,…..otra en cambio es adorable,….solidaria,…empática,…vive en una encrucijada entre lo real y lo fingido,…..quiero acercarme a la compleja belleza de lo imperfecto,…cruzar despacio el umbral del valor para enfrentarme sin disimulos a complejos,…quiero salir derrotado de la batalla que tortura al diferente,…quiero salir victorioso de la batalla que acepta las carencias y perdona los errores,…quiero dormir el recelo que desperté escondido en la cobardía,….para exponer sin vergüenzas la verdad,…darme como soy,…lo que soy,….aceptarte como eres,…lo que eres,…. para no ser miserable debo mostrar lo digno de la miseria,…lo inevitable de lo humano,….puestos a ser sinceros,…soy un enorme defecto con ánimo de mejora,…en ocasiones presumo sobre sentimientos que no poseo,…en ocasiones poseo sentimientos sobre los que no presumo,…he vendido principios a cambio de cariño,….he comprado cariño oculto tras la máscara del hipócrita,…del deshonesto,….puestos a ser sinceros,…..hoy mi orgullo es sincerarme,…decirte que no sé quien quiero ser,….que solo estoy seguro de saber,…. quien no quiero ser,…. 
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo. 
José Ramón Marcos Sánchez. 

Me quedé


Me quedé con la ilusión, la esperanza y la duda de que fue lo que pasó, con la mano abierta esperando a que vuelvas a tomarla para caminar esos bosques llenos de flores en primavera, con los brazos de par en par aguardando que tu cuerpo cansado se refugiara en ellos, y encontrara en mi pecho el consuelo a tus frustraciones, con el corazón en tus manos mirando como lo guardabas, olvidándote por completo de cuidarlo.

Me quedé con el sabor de tus besos en mis labios, con esos momentos que serán irrepetibles e inolvidables, con esos olores de la cocina aquella donde chocamos nuestros vasos de vino tinto entre pláticas de todo y de nada que nos llenaban las tardes, con las luchas cuerpo a cuerpo cuando el amor nos hacía, con la desnudez de tu sonrisa cuando me sorprendiste al llegar a casa, ese invierno lluvioso que entibiamos en la cama.

Me quedé esperando una palabra tuya para detenerme, un gesto amable que me despertara de la pesadilla de tu adiós, y mire por tanto tiempo tu rostro cuando retuviste esa lágrima que se atragantaba en tu garganta mientras la distancia se iba colando entre nosotros, y mis cansados emprendieron ese viaje al abismo al que me sumiste, y me quedé esperando que abrieras tus alas para rescatarme de ese infierno.

Me quedé llena de amor que no quisiste recibir, con caricias sin estrenar que tienen por destino únicamente tu piel, con el tatuaje de nuestra historia que no se puede borrar, ni en ti, ni en mi, con el olvido roto en mil pedazos, con una semilla que no terminó de germinar, con los labios en pedazos, los rasguños en mi alma sangrando, con tu voz gritando en mi cuando me amabas, y que ahora poco a poco se va enmudeciendo.

Me quedé con las ganas de ser feliz, de hacerte eternamente feliz, de cuidarte, de consentirte, de darle la razón a tus mañanas, de ser ese porqué se existe, de ser tu más leal compañera, de defenderte ante las injusticias, de sacar el pecho contra quienes te atacaran, de hacerte el amor todas las noches de cada luna que nos viera besarnos, me quedé sin ti, pero tú, también te quedaste sin mi, nos quedamos sin lo mejor de nuestras vidas.

Autora: BR

Puede ser,... de José Ramón Marcos Sánchez

Puede ser que mire al mundo con la osadía de un loco,….que aborrezca a las personas que llaman educación a lo que es hipocresía,….esas que coleccionan mentiras presumiendo de tener ahíto el rincón de las verdades,…de las bondades,…que esconden su condición por miedo y se visten de corrección escupiendo silencios cómplices,….que se amparan en lo ambiguo del poder de las palabras ,…..vacías,…que no entienden la generosidad del egoísmo,….la recompensa del egoísta,…..sincera,…que entrega porque recibe,….que ayuda porque se ayuda y se sacia con el pago que produce la satisfacción ajena,… la libertad salvaje del que se atreve a saberse imperfecto,….a necesitar,…..a sentirse necesario,….puede ser que sea tan mezquino que precise entregarme,…..que me equilibre mas compartir que tener,….el beneficio del otro no es más que una de las consecuencias del beneficio propio,….necesito querer porque necesito quererme,…necesito sentir porque necesito sentirme,….puede ser que una malparida sociedad me convierta en insociable,….que me destierre por honesto,…por decir solamente aquello que pienso,….por pensar,….mientras tanto seguiré cercano al individuo,…al iluso,…al loco,….me alejare del cuerdo,….huiré de la multitud,…y seguiré entregando lo necesario para poder tener lo suficiente,…. 
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo. 
José Ramón Marcos Sánchez. 

Buenos días amigos, les mando un abrazo de oso!






"Una persona debe fijar sus objetivos cuanto antes y dedicar toda su energía y talento a ellos."  Walt Disney