lunes, 12 de diciembre de 2011

Dejo que los demás sean ellos mismos de ©Louise L. Hay

No corras desatinadamente intentando sanar a todos tus amigos.

Haz tu propio trabajo mental y sánate a ti mismo.

Eso será más benéfico que ninguna otra cosa para quienes te rodean.

No podemos hacer que los demás cambien.

Sólo podemos ofrecerles una atmósfera mental positiva donde tengan la posibilidad de cambiar si lo desean.

No es posible hacer el trabajo por otra persona, ni tampoco imponérselo.

Cada persona está aquí para aprender sus propias lecciones, y no les servirá de nada que se las demos resueltas, porque tiene que pasar personalmente por el proceso vital necesario para aprenderlas.

Lo único que podemos hacer por los demás es amarlos y dejar que sean quienes son, saber que su verdad está dentro de ellos, y que cambiarán cuando quieran hacerlo.

Abandono,... de José Ramón Marcos Sánchez

Tu huida ha provocado un aullido que no cesa,…..que remueve las raíces de lo mas profundo de mi sentir,…..casi desarbolado,…..y me llevan al mundo del desconsuelo sin horizonte de retorno,….como un ciudadano perdido en una ciudad que no existe,….atrapado entre la enormidad de una urbe de vacío que va directa a la nada,…..navego por un piélago de recuerdos en busca de una razón que me explique mi error,….para acercarme,….para acercarte,….puede que de tanto quererte te haya querido mal,….de tanto querer protegerte te convertí en vulnerable,….desprotegida,….humanizo tu ansia de libertad,….pero duele,….se clava incesante en la necesidad de tenerte,…el tormento se reclama buscándote,…cada mañana,…cada minuto,…en cada mirada gastada en lienzos que no apareces,…..sin ti el mañana es un absurdo imposible,…..las palabras se han convertido en lagrimas del destino,…soñadoras,….anhelando ser leídas,….llorando para que vuelvas,….si tu felicidad es mi distancia,….seré llamado distante,…tanto es lo que te quiero que me cobijara el consuelo de tu sincera sonrisa,…..perdóname y hasta siempre,….. 
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo. 
José Ramón Marcos Sánchez.

Ausencia,.. de José Ramón Marcos Sánchez

El ausente no está ausente si lo adornas con presencias,….si lo inhalas con vapores que emanan de los efluvios que te acercan a momentos compartidos,…..que te trasladan a lo eterno de los recuerdos,…..que te enseñan a llorarle para sentirle cercano,….para arrancar de tu pecho la congoja contenida,….rememora lo suficiente para reverdecer lo yermo del vacío provocado,….nunca le digas adiós al compañero que transito de tu mano,….que se fusiono contigo,….el es parte de esa parte que tu eres,….de tu vida,….has de continuar por él,….tu risa es ahora su risa,….como antes,…como siempre,…..regálale las primaveras canceladas,….vuelve a la vida para volver a nacerle,….llena todo con la esencia de los detalles,….recuerda que recordar es como vivir de nuevo,….ten el derecho a sufrir sin dejar de hacer camino,….tu camino,…su camino,….el ausente no está ausente,.….siempre ocupo el mismo espacio,….cobijado en tu interior,..….lo engendraste,……te engendro,…..en forma de sentimiento,….indisoluble,…..que no puede morir ni siquiera muerto,….reúne la serenidad necesaria y volverás a sentirlo,….el ausente no está ausente,…el ausente está presente,…. 
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo. 
José Ramón Marcos Sánchez. 

¿Cómo es un buen amor? por Merlina Meiler

Todas las personas queremos hallar a alguien que nos acompañe en la vida. Ese ser que nos haga vibrar, nos conecte con nuestra esencia íntima y cumpla los sueños que venimos albergando desde que comenzamos a pensar en el amor de pareja.

Mas, ¿cómo saber si la relación que hay en nuestro presente es realmente saludable y productiva para nuestra vida? A continuación hay varias ideas, para guiarte:

Un buen amor:

Te permite ser quien eres. Te apoya en tu trabajo, en tu profesión, como madre o padre, como compañero/a, y en el rol que te estés desempeñando, en ese momento (sea cocinero/a, encargándote de la casa o de los niños, haciendo las compras en el súper, o lo que estés haciendo).

Te respeta a rajatablas. El respeto no sólo pasa por la ausencia de maltrato físico o verbal, sino también por darte tu lugar, por permitirte que trates de alcanzar lo que desees ser (profesional, empleado, ama de casa, deportista o a lo que decidas dedicarte) y por tratar de cubrir tus necesidades, dentro de lo humanamente posible.

Trata de entenderte, y si no llega a hacerlo por tratarse de temas que no domina, o por diferencias culturales o de otro tenor, igual te alienta para que sigas realizándote como persona.

Está a tu lado cuando lo necesitas, incondicionalmente.
No tiene rollos cuando te encuentras con tus amistades.Tiene una vida independiente (aunque viva contigo), y no genera relaciones de dependencia.

Piensa en ti, y lo expresa de una manera que tú aprecias.
No impone ni trata de convencerte de sus ideas, desacreditando las tuyas.
Acepta el disenso.
Te hace sentir una persona amada y deseada, aunque el tiempo haya pasado (si lo hizo al principio y luego cambió su conducta, ¡era solamente un arma de seducción!).

Si se cumple la mayoría de estas situaciones, ¡felicitaciones! Estás en una relación sana, que te hará brillar y progresar en el ámbito personal y familiar.

Si alguna premisa te parece importante y no se cumple, ¡estás a tiempo de hacer modificaciones para cambiar lo que no te gusta y obtener el buen trato que te mereces.

¿Qué otras situaciones indican que estamos ante la presencia de “un buen amor”?

Amor sin reproches por Merlina Meiler

El amor se vive en el tiempo presente.

Lo que sucedió, debe quedar en el pasado.

Traerlo constantemente al momento actual, reprochar, no perdonar, son la vía más directa a la frustración y a la desintegración de la pareja. También generan peleas constantes, desasosiegos, esa sensación de estar harto y de no saber cómo hacer para dejar de discutir.

No le veo sentido alguno a rememorar constantemente errores cometidos por la otra persona y a echárselos en cara en cada instancia que podemos. No es una actitud sana y resulta completamente inconducente. Si estamos con él (o ella), es porque le hemos perdonado y también, hemos decidido que vale la pena seguir juntos, apostando al vínculo y a un estilo de vida. Esta resolución de continuar, implícitamente, conlleva el dejar lo sucedido en su lugar y seguir nuestro camino habiendo resuelto el tema internamente.

POSIBILIDADES
Si aún no has llegado al punto de vivir en paz con el hecho que ha generado tus reproches, te aconsejo reverlo urgentemente, ya que quedarse atascado en una situación del pasado no es bueno en lo personal ni en lo que atañe a tu relación. Si lo sucedido te provoca ira, dolor, angustia, desilusión o la sensación que sea, pues déjala salir y enfrenta uno a uno tus fantasmas: esto te hará libre.

Si lo consideras necesario, habla del tema con quien causó esta situación por última vez: déjale bien en claro que precisas tocar el tema para saldarlo y para no volver a mencionarlo en lo sucesivo. Haz todas las preguntas que desees y cierra el episodio permanentemente.

Después de esto, intenta relajarte. Confía. Disfruta. Trata bien a tu pareja. Reencuéntrate con quien eres. Si alcanzas estas metas, ten la seguridad de que, de ahora en adelante, se abre una etapa próspera y más dichosa en tu vínculo sentimental.
Es que en todas las parejas hay motivos para el reproche, desde temas menores y nimios hasta puntos muy álgidos. De nuestra inteligencia depende saber qué estamos dispuestos a perdonar y olvidar y qué no, tener las conversaciones que consideremos oportunas para cerrar focos de conflicto y tener una mejor calidad de vida emocional.

Buenos días amigos, les mando un abrazo de oso








"La forma de empezar es dejar de hablar y empezar a hacerlo". Walt Disney