miércoles, 7 de diciembre de 2011

Llora el Mundo de José Ramón Marcos Sánchez

El mundo al que pertenezco regala recursos que deberían ser derechos,…..saca el pecho de la vida para amamantar a sus hijos,….sin distinciones,…..ofrece lo posible para cubrir lo necesario,…..y llora desconsolado,….impotente,….trémulo ante el reparto que algunos ante el disimulo de otros hacen de sus entrañas,….sin equidad,…..caprichoso,… de esos que desvalijan y hurtan la vida impunemente a los débiles,… a esos que viven en la angustia de la miseria,…que regalan su futuro a cambio de los desechos incluso del desechado,….tienden sus manos pidiendo socorro,….manos como las tuyas,….como las mías,…..legitimados para exigir,… solo piden,….que pertenecen al mismo orbe que yo,….que tu,….que todos,….. si de la tierra nace vida porque somos tan crueles y arrebatamos la vida al indefenso dándole a cambio la nada,…el abandono,… la muerte,….el mundo al que pertenezco lo hemos jodido las personas,…unas con hechos,….otras con omisiones,…es hora de reflexionar y cambiar el discurso,….acabemos con aquello de, “¿Que puede hacer el mundo por mi?”,…empecemos con algo más solidario, “¿Que puedo hacer yo por el mundo?”. 
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo. 
José Ramón Marcos Sánchez. 

Sé quien eres por Merlina Meiler

¿Nunca sentiste que haciendo cierta cosa o diciendo algo en especial, de algún modo, te defraudabas? Hoy te propongo que ya no vuelvas a hacerlo, y que seas genuino y fiel a ti mismo, para acceder a una mejor calidad de vida emocional.

Algunas veces, ante dudas internas de qué hacer en ciertas circunstancias, pedimos consejo a otras personas. Esto es muy bueno y sano. Lo importante es, después de escucharlas, elegir desde nuestro propio punto de vista y asumir la responsabilidad de la decisión que tomemos.

Dejar que lo que otras personas nos dicen influya en nosotros, al punto de traicionar nuestra creencias, no es bueno. Si a otros les molesta lo que dices o haces, o lo toman a mal, están en su derecho, así como tú también tienes el derecho de expresar lo que te molesta o de no soportar situaciones que te generan sentimientos indeseables.

Dejar de lado lo que verdaderamente somos para agradar a otros o para ser aceptado tiene un costo demasiado alto, que no vale la pena pagar. Y, finalmente, el resultado nunca es el deseado, ya que es tanto lo que dejamos en el camino, que el objetivo alcanzado se desdibuja.

Sé fiel a ti mismo, siempre. Esto quiere decir, por supuesto, respetar a los demás al llevar a cabo tus acciones, tenerlos en cuenta, no hacer daño. Pero también, priorizar tus necesidades y tus deseos, y hacerlos valer de la mejor manera que puedas.

Hace algunos años leí una frase que me cambió la vida, para mejor. Dice que el 50% de la gente te va a querer, hagas lo que hagas, y el otro 50% de la gente no te va a querer, hagas lo que hagas.
 Entonces, lo mejor es que siempre seas tú mismo. En el corto o en el largo plazo, te lo agradecerás.

Sentir que no me sientes,... de José Ramón Marcos Sánchez

Podrás marcar la distancia más allá de la memoria,…. para impedir que se acerquen nuevamente los retazos dormitados de una parte de tu parte,…. de mi parte,… de mi todo,… pero el olvido solo habita en aquello que nunca existió,…. el olvido no conoce sentimientos,…. y nosotros engendramos sentimientos que vivieron en nosotros,…. que murieron abandonados por el cariño,…. y se cobijaron en la soledad del que no quiere necesitar aunque esta necesitado,…. del que pierde la razón en busca de las razones,…. y al final llegas a ser un pedazo latente de una angustia incesante,…. que evoca instantes pasados para que sangre el presente,…. amar es entregarse a otro hasta olvidarse de uno,… por eso se que te amé,… amor en cambio es la unión de dos que aman hasta que se sienten uno,… por eso amor no tuvimos,…. no me duele haberte amado,…. porque di hasta donde no quedaba,… y ahora quieres relegarme al rincón de los ningunos,… el lugar donde anida el alma de los errores,….. y aun desde allá voy a seguirte queriendo,…. no podré dejar de amarte,… aunque lo que mas me duele,… es sentir que no me sientes,…. que mi dolor,…. no te duele,…..
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.

Tu propio lugar por Merlina Meiler


Date tu propio lugar. Ocupa tu espacio.
Esto es algo que nadie puede hacer por ti.
Si no lo haces, además de que se te dificultará sobremanera encontrar tu eje interno, estarás propenso (o propensa) a enfermarte – es lo que suele derivar de la falta de equilibrio y de los vacíos de energía.
No regales el espacio que te corresponde, ni creas que otro ser puede ocupar parte del tuyo. Esto es una invasión a tu integridad, que puede traer consecuencias poco deseables en diversos planos. Además, le estarías dando a esta gente el poder de tomar decisiones por ti, de elegir qué hacer con tu vida, de decirte qué puedes hacer y qué no… todo esto provoca una verdadera falta de libertad (¡la tuya!).
No esperes que mágicamente, una persona te dé el lugar que no te decides a ocupar: el tuyo propio. Tampoco supongas que alguien te querrá más por cederle parte de tu espacio o por transformarte, meramente, en un apéndice del otro. Esto te generará dependencia o simbiosis con la otra persona, ya que creerás que sin él o ella no eres un ser completo y digno de llenar, precisamente, el espacio que te corresponde. Somos seres enteros en interacción con otros, y cuanta mayor integridad y solidez interna tengamos, podremos entablar mejores relaciones de pares y de pareja.
A las mujeres en particular se nos ha enseñado que por ser el eje de la casa, debemos dar más de lo que recibimos, incondicionalmente, a los hombres, a nuestros hijos. Somos dadoras natas. Bien podemos hacerlo respetando nuestro espacio y los límites que consideremos necesario poner a quienes nos rodean.
¿Crees que te das tu propio lugar?

Buenos días amigos, les mando un abrazo de oso!