jueves, 1 de diciembre de 2011

Lluvia de Francisca Nicolle León Riveros

Se deja sentir un ruido de pétalos al atardecer
un sonido de cascada que enloquece
Un rumor de otoño en los ojos
Una caricia de mar, en la piel.
Lluvia… sonidos musicales de su cuerpo que grita…
En medio de la nostalgia
En medio de la nostalgia,
Otro desgarro de su cuerpo
Otro de su sangre…
Ella vida y silencio musical
Ella aire y viento
Ella mar y coral…
Piedras…
Su dialecto me destroza
Y me reconforta
Me descoloca
Y me vuelve loca…
Dos vocales perdidas en el océano de noches…
Un caminante solitario
Por la soledad marchita que decora las calles
Lluvia… deseos de sentirte dentro.
Caen, besan las consonantes del verbo
quema el sentirte
Humedece hasta los recuerdos
Y la tristeza otoñal empieza a llorar
El invierno en los huesos
Se humedece también
Con el baile casi puro
Casi virgen
Con el baile del viento que toma por la cintura
a la protagonista de este encuentro- desencuentro
de noches marchitas…
Una rosa casi aplastada por el secreto de unos versos
Una mirada perdida, sobrecogida 
Una mirada nostálgica que camina
Bajo el grito de las entrañas
de la noche negra, del silencio ausente
del secreto latende
que esconde y rumorea la dulce
la eterna
la dama negra
la nostálgica, lluvia...




Quiero ser nadie,.. de José Ramón Marcos Sánchez

Todavía hoy me sigo buscando,….. gravito entre el mundo de lo que soy y el de lo que esperan que sea,….no me reconozco,…. seguramente porque no sé quién soy,….la seguridad exhibida no es más que la debilidad oculta que huye del fallo,…..que se esconde entre los ojos inquisidores de otros,…..la realidad no es más que un pedazo de la estulticia que se defiende de los golpes imposibles del fracaso,…de los golpes certeros del éxito,….creo que siempre quise ser alguien,……y ahora que lo soy,…..es cuando se que no soy nadie,….es cuando mi espejo busca el reflejo de mi imagen,……..es cuando encuentra la imagen distorsionada de un reflejo que se apaga,…..me olvide sin olvidarme de los que aceptaban mi miseria,….los llene de ninguneo con donaires de grandeza,…..quiero ser nadie otra vez,…..aquel nadie que sabia quien era,….quiero saber lo que soy para no volver a serlo,…..quiero despedirme de los que esperan de mi para acercarme a los que esperan por mí,….quiero regresar al sitio en el que comencé,……desnudo,….indefenso,… pero henchido de vida,…de fuerza,…de ilusión,….de verdad,…quiero que la imagen de mi reflejo me reconozca,….. y me acompañe de nuevo. 
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo. 
José Ramón Marcos Sánchez. 

Acumulación emocional por Merlina Meiler

Hay ciertos momentos en los que no damos más. Las cosas se han salido de su orden habitual (o del que desearíamos) y nos sentimos abrumados, sin saber qué hacer o hacia dónde movernos. Estamos exhaustos, sin fuerzas y con pocas esperanzas de que las cosas cambien para bien.

Pero hallar una salida es posible.

Por lo general, cuando nos encontramos en una situación de este tenor, hubo varios alertas que fuimos pasando por alto hasta llegar a esta coyuntura: situaciones molestas que toleramos porque estábamos convencidos que era lo mejor, pero que fueron aumentando en intensidad y en cantidad; hoy no sabemos qué rumbo tomar para volver a sentir paz.

Así como uno puede acumular muchas cosas en un clóset, también podemos cargarnos emocionalmente en demasía, en especial, en caso de:

- Problemas sin enfrentar (hacer todo lo posible para esquivarlos solo los potencia)
- Tolerar más de la cuenta
- No hablar cuando deberíamos haberlo hecho
- Pasividad
- No tomar decisiones y dejarnos llevar por lo que otros establecen
- Parejas fallidas una y otra vez, sin detenernos a reflexionar qué responsabilidad tenemos en ellas y qué sería bueno que cambiemos para tener éxito en el próximo intento

La verdad es que seguimos hacia adelante empujando para alcanzar nuestro objetivo o motivados por él (por ejemplo, consolidar la pareja, mantener unida la familia, sostener un trabajo, no pelear ni generar situaciones de enfrentamiento).

Hoy es un buen día para ir dejando atrás la acumulación emocional que padeces.

Es un proceso que da excelentes resultados si lo inicias y sigues hacia adelante el tiempo que sea necesario. Apenas tengas unos minutos libres, sígueme en este ejercicio simple y eficaz:

EJERCICIO

Ocúpate de un tema por vez – ¿cuál es la carga emocional más pesada? Enfócate en ella por última vez.

¿Estás dispuesto a dejarla atrás? Su compañía ha llenado vacíos hasta ahora, al dejarla partir sentirás un alivio que hace mucho tiempo no experimentas. Si la respuesta es sí, observa lo que causa ese estrés emocional en perspectiva, como si fueras otra persona.

¿Qué ves? ¿Qué te dices? ¿Qué sientes? ¿Cuántas personas más están involucradas? (Toma el tiempo que precises para llegar a estas respuestas).

Imagínate viviendo sin este sentimiento de acumulación emocional durante varios minutos. Fíjate cómo respiras más pausadamente, incluso es probable que los músculos de tu cara dejen de estar tensos, que adoptes una posición corporal más erguida, que algún síntoma físico desaparezca, cuando menos durante un rato.

Quédate con esta imagen liviana, de quietud interior, y mientras la disfrutas, contesta esta pregunta:

¿Cómo has llegado hasta ahí?

Lo primero que te venga a la mente te dará las pautas para el primer paso efectivo que puedes dar para mejorar tu calidad de vida.

Fuente: Mejora Emocional

Buenos días, les mando un abrazo de oso!


"Uno nunca sabe lo que va a suceder. Y es hermoso que uno nunca lo sepa. Si fuera predecible, no valdría la pena vivir la vida. Si todo fuera como te gustaría que fuese y si todo fuera una certeza, no serías un hombre, serías una máquina. Sólo existen certezas y seguridades para las máquinas". Osho