miércoles, 30 de noviembre de 2011

¡Sigues siendo muy útil para ti y los demás!

Hace algunos años, en la universidad escuché un cuento que me motivó mucho, ahora lo comparto contigo:

Un anciano, solía caminar todas las mañanas desde su casa hasta el pozo del pueblo, que quedaba a varios kilómetros de distancia. Atravesadas por una vara de madera, llevaba dos vasijas de barro en los extremos, una nueva y una ya muy usada.
La vasija nueva estaba muy a gusto con su condición, llegaba a casa contenta de serle muy útil a su dueño.

Mientras que la vasija usada, se lamentaba de las grietas que tenía, pues a través de ellas se filtraba el agua y al llegar a casa estaba prácticamente vacía. Una mañana antes de partir rumbo al pozo, no contuvo más su tristeza y acongojada le dijo a su dueño:

-Te he acompañado por varios años, recuerdo cuando era nueva y reluciente me echabas al pozo y me colmaba de agua fresca que luego bebías y aplacabas tu calor. Pero ahora, mírame, llena de grietas, ya no te soy útil, toda el agua se cae camino a casa, ya no me lleves al pozo, déjame en un rincón para llenarme de polvo.

El anciano conmovido por la declaración de la vasija, la tomó entre sus manos y le señaló el camino diciendo:

-¿Puedes ver el sendero? Del lado del que tú vienes crece la hierba y las flores, del lado del que viene tu compañera, solo está el polvo.Todas las mañanas te llevo conmigo para que de camino a casa riegues el sendero y así pueda tener belleza el camino a casa. ¿Entiendes lo útil que eres?

Muchas veces creemos que nuestros defectos o la pérdida de habilidades por el paso del tiempo o como consecuencia de alguna enfermedad, nos hacen seres disminuidos, tal vez podamos llegar a pensar que somos una carga par los demás. Pero abre bien los ojos,anímate, date cuenta lo útil que es tu existencia, lo productivo que puedes ser, las muchas habilidades que posees y que a lo mejor no estás valorando realmente. Eres un ser lleno de posibilidades. Si tienes vida, aún puedes ser feliz, aún puedes hacer felices a quienes amas. Ámate, reconoce la gran utilidad de tu existencia.


Fuente: Motivalia

Yo también creo en un Dios de José Ramón Marcos Sánchez

Yo también creo en un Dios,…..que se traduce en respeto,….tolerancia,……que no le pone rostro a los buenos,…..ni a los malos,….que cada mañana se viste de optimismo y da forma a las ideas,…que no cree en religiones,….ni en banderas,….ni en colores,…..ni en razas,…..que se aleja de la gente en busca de las personas y cambia lo hipócrita de la palabra por lo contundente de los actos,…..a veces entiende y perdona, otras en cambio juzga y no lo hace,…porque hay cosas imperdonables,…hay actos imperdonables,….hay personas imperdonables,…..nunca me ha prometido paraísos,….ni me ha amenazado con infiernos,…..me hace valorar el momento y me da libertad para equivocarme,….me enseña a compartirme y a pelearme con lo injusto de la justicia,…divina,…mundana,…me llama a la reflexión cuando no valoro mis privilegios,…. me muestra como la solidaridad casi siempre va unida a la carencia,….esa del que a pesar de no tener nada está dispuesto a darlo todo,…..si todos tuviésemos un poco menos,…. todos tendríamos algo mas,….mi Dios no quiere que le recen,….que le pidan,….solo quiere que lo miren,….que lo quieran,…habita dentro de mí,….de ti,…del desfavorecido,….yo también creo en un Dios,…. mi Dios se llama,…. Conciencia.
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo. 
José Ramón Marcos Sánchez.

Buenos días amigos, les mando un abrazo de oso


"No importa que te amen o te critiquen, te respeten, te honren o te difamen, que te coronen o te crucifiquen; porque la mayor bendición que hay en la existencia es ser tú mismo". Osho