lunes, 21 de noviembre de 2011

Mitos sobre el colesterol


Existen varias creencias populares sobre el colesterol que es preciso revisar ya que es frecuente que las personas pongan en riesgo su salud, aún cuando creen que están haciendo las cosas bien.
Primer mito: al tener el colesterol normal no te puede pasar nada malo.
Una persona puede tener valores  normales de colesterol y de todos modos padecer enfermedad coronaria o arterial, difusa o severa. El valor normal no se define desde los parámetros de toda la población sino desde el riesgo personal. Para ello es necesario consultar a un especialista que brinde información sobre cada situación particular.
Segundo mito: se tiene el colesterol alto porque se come demasiada grasa.
Hay que recordar que el 85 por ciento del valor del colesterol LDL en la sangre está determinado genéticamente. De todos modos una dieta muy estricta y diseñada por profesionales puede bajar hasta un 15 por ciento el valor del colesterol malo.
Tercer mito: el colesterol  está causado por el estrés.
No existe demostración fehaciente sobre el impacto del estrés agudo o crónico en el aumento del colesterol. Lo que sí es probable es que una persona con algún problema serio en su vida modifique su alimentación o se descuide, y que por ansiedad coma de más, aumentando de ese modo los valores de su perfil lipídico. 

Cuarto mito: Las drogas para bajar el colesterol destruyen hígado y músculos.
La tasa de efectos indeseables sobre estos órganos, constatada en pacientes que toman drogas para bajar el colesterol no es superior al 1%.
Quinto mito: el tratamiento es autorregulable por uno mismo. Muchos pacientes creen que por bajar el colesterol deben abandonar la medicación pero están desacertados ya que es el medico el encargado de suspender la terapéutica.
Fuente: Blog de Farmacia


Propiedades benignas de las nueces para la salud


Si nuestra idea es bajar el colesterol debemos saber que existe un alimento natural que puede echar una gran mano en esto, se trata de las nueces. Los médicos generalmente recetan a los pacientes que sufren de colesterol alto el consumo de este fruto seco. Los beneficios que van a obtener en su continuo consume se van a poder ver casi inmediatamente en los estudios de nivel de colesterol.
Las propiedades que tienen las nueces y otros frutos secos han sido comprobadas por estudios científicos en todo el mundo pero veamos la cantidad de efectos beneficiosos que tienen para nuestra salud además, en general. Las nueces son muy buenas para el corazón, las arterias, la memoria, los huesos, la piel, el cabello, síntomas de menopausia, estrés y depresión
Esto se origina debido a que la nuez contiene ácidos mono insaturados y poli insaturados como el ácido oleico, acido linoleico y acido alfalinoleico, tiene vitaminas A, C, E y vitaminas del grupo B, minerales como el calcio, el hierro, cobre, fosforo, magnesio y zinc, podemos ver que estos frutos actúan como verdaderos remedios naturales.
Veamos los beneficios que provocan en nuestro organismo:
Las nueces poseen un alto poder antioxidante y ayudan a enlentecer el envejecimiento celular. Estos mismos antioxidantes mantienen la juventud de la piel y el cabello. Son realmente beneficiosas para los huesos y contribuyen a prevenir problemas cardiacos como los infartos.
A su vez nos ayudas a bajar los niveles de colesterol, mantienen la elasticidad de las arterias y su consumo regular previene en gran medida la arterioesclerosis, Evita la formación de coágulos dentro de los vasos sanguíneos y beneficia a la memoria y su actividad cerebral.
Evidentemente debemos decirte que su consumo periódico va a provocar un cambio significativo en la forma en que te sientes ya que seguramente comenzarás a ver los resultados en muy corto plazo. No esperes más y empieza a consumir este recurso natural tan benigno.
Fuente:
Blog de Farmacia

Link:


... De nuestro amanecer... de Francisca Nicolle León Riveros


Tengo los ojos que mueren en el fondo de la noche
Tengo los labios de una rosa cuando nace
Tengo las manos de un ave que aprende a volar
Tengo lluvia en las venas, las del último glaciar.
Tengo notas de piano rumoreándome el alma
Tengo una amanecer pendiente
en tu noche
en la mía

Tengo un sueño enredado en los ojos
y hoy quisiera pintarlo contigo
Pintor de manos de músico
Píntame un acorde de amor en los ojos

La noche aletea y su fulgor de estrella que llora
me quema en tu lejanía.
Entre tanto aleteo quisiera volar
Quisiera amar
(y en esta distancia loca
,Juraría que te estoy amando)
Capitán de mi boca
Bésame los sueño
sPara que naveguemos juntos
En busca, de un amanecer...
De nuestro amanecer...




Que Mas Quisiera Yo de Vicky Toledo


Que mas quisiera yo que escribirte un poema
Y hablarte de ti y de lo que siento por ti
Mas que escribirte un poema, mas quisiera
Quisiera poder decirte que tú me inspiras
A querer regalarte una estrella en pleno día

Mas que decirte eso, otras cosas quisiera
Como acariciar tu espalda y de paso tu cabello
Aun mas yo quisiera, mirarte eternamente
Y decirte con mis ojos cuanto yo te quiero
Invitarte a un paseo y conocer las estrellas

Tantas cosas yo quisiera, hacer contigo quisiera
Caminar entre los árboles y mojarnos en la fuente
Compartir el último postre que quedó en la bandeja
Brindar con coca cola  fría por la falta de vino tinto
De verdad que yo quisiera complacerte

Y escribirte un poema, pero...no me es posible
Y tú sabes porque no puedo, verdad que sabes?
No te conozco, como podría sentirte y escribirte?
Si apenas de ti yo se tu nombre y de donde eres
No me pidas un poema, no me pidas sentimiento

Lo único que puedo darte es mi palabra sincera
De cualquier otra manera te estaría mintiendo
Serían palabras que se lleva el viento sin remedio
Sueños que no sueño contigo, amor que no te siento
Escribirte un poema... quisiera pero no quiero

©Vicky Toledo

A ti MUJER.... de José Ramón Marcos Sánchez


Con el devenir de los años asoman momentos como de puntillas, en silencio, de esos momentos que no piden permiso, fugaces, que en ocasiones, cuando estas sin estar,………están,…… te cuentan soto boche cosas que sabes, que anhelas, aquellas que moldearon la orografía de tu cuerpo visto,………del desnudo,……..del ser……del sentir, a mi me hablan de ti,……. de cuando vives en un mundo de golosinas y princesas,……… de cuando de la mano del amor adolescente viene la decepción que te baña de fortaleza,………… de cuando tienes miedo y lo afrontas y no hablas,……. y lloras a escondidas en un rincón de esperanza,…… de cuando de tu vida nace vida y eres capaz de desprenderte de ti, de entregar tu todo a cambio de nada,………….de cuando sin darte importancia das lecciones al humano del significado de humanidad,……..de cuando crees que te marchitas y no te das cuenta que la belleza es como la materia,………..no se crea,……..no se destruye,…………….simplemente, se transforma, de cuando se que sin ti no habría sido,……no seria,………..no podría ser,…....porque el más grande de los hombres no es más que el pedazo de una mujer, porque el Dios en el que creo solo tiene sentido cuando te observo, porque la vida es vida gracias a ti, por todo ello a ti MUJER te entrego, mi agradecimiento,….. Mi cariño,…. mi respeto,…. mi admiración,…. mi compañía,….. Mi palabra,….. Mi silencio,….. Mi cuerpo,…… mi alma……………. mi vida.
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez. 

Cuando basta es BASTA por Merlina Meiler

En cualquier momento, puedes poner un punto final a eso que te estuvo molestando durante tanto tiempo.

Fue tu decisión, hasta ahora, seguir tolerando situaciones que te molestan y lacerarte internamente.

Ya lo intentaste todo: tratar de entender lo inentendible, de justificar lo injustificable.

Buscaste respuestas diferentes a lo que te dictaban tu mente y tu intuición (y en muchos casos también, el sentido común).

Callaste cuando creías conveniente, para no aumentar más la tensión reinante.

Escuchaste historias a las que les encontraste un parecido y por eso seguiste aguantando.

Tal vez incluso haya casos cercanos en los que te ves reflejado, y por eso supusiste que si le pasó a alguien tan allegado, es lógico que te pase a ti. Además, por alguna razón, tenías que reaccionar de igual modo.

Pero éste es un momento excelente para que reacciones. Para que digas BASTA. Para que te pares en tus dos pies, bien erguido, y decidas darle un giro nuevo y positivo a tu vida.
Nadie puede sumirte en la desesperación o en la angustia, salvo que tú les des el poder para hacerlo.

Entregarle a otra persona las riendas de nuestra vida, en el terreno que sea, puede ser peligroso.

Responsabilizarte de tus acciones y decidir qué tolerar y qué no es un acto que te enaltecerá antes tus propios ojos y ante los de los demás.

Cualquier día es bien propicio para tomar la decisión de poner límites y recuperar tu propia estima. Hoy mismo, puedes convertir lo que te molestaba en pasado y comenzar a construir un futuro brillante.

¿Te animarás a hacerlo?
Fuente: Mejora Emocional

Estoy aquí


Estoy aquí, con mi habitación gritándome tu nombre, con tu perfume volando sobre mi ambiente, llenándome el oxígeno de tu presencia, y no puedo evitar sonreír, y pensarte, y soñar con esas conversaciones que hemos sostenido, practicando conmigo misma la forma en que tomaré tu bello rostro para besarte y volver a fundirnos en un solo cuerpo sin decirnos nada, solo con nuestras miradas cómplices y nuestros labios pegados.

Estoy aquí, respirando de forma agitada recordando tus caricias, la manera en que tus manos recorren mi piel dejándome indefensa y vulnerable ante ti, sin resistencia alguna mientras tu sonrisa se asoma y me haces arquear la espalda cuando tu boca me va recorriendo, me haces tanta falta, tu voz, tu mirada, tu saliva, tu piel sobre la mía y la fuerza con la que tomas mis manos cuando me haces el amor.

Estoy aquí, repasando en mi memoria cada uno de los momentos que hemos compartido, desde esa primera vez que tu voz me estremeció por completo y después cuando tu abrazo me dejó instalada en el cielo por estar a tu lado, ese primer beso que te robé cuando la timidez parecía invadirnos pero mi descontrol por probarte me hizo romper esa barrera, y ese sabor aún lo llevo recorriendo mis venas a toda velocidad.

Estoy aquí llorando por no tenerte a mi lado en este momento, deseando que esta distancia de una buena vez termine por morir, así como cada día me voy marchitando sin ti, y sin saber si tú, mi amor, aún piensas en mi, si recuerdas lo bien que lo pasamos y si conservas un poco del amor que se nos desbordó al grado de separarnos por no tener la capacidad de manejar algo tan grande, que nos sorprendió tanto.

Estoy aquí, y tú, la alegría de mi existencia, estás allá, y me da miedo pensar que ya solo compartimos la misma luna y el mismo sol, y que hasta el pasado en unión sea diferente para las expectativas de los dos, ya no hay taza de café para compartir, ni cama, ni noche para ver el amanecer abrazados, y daría lo que fuera por que Dios me diera la oportunidad de amarte una vez más, y que después llegue mi final…


Autora:
BR

Relaciones tóxicas – Parte 2 por Merlina Meiler

¿Quién dijo que amar es dar sin ninguna clase de límites? En principio hay un límite bien claro, y es el respeto y el amor a uno mismo, que está por encima de todo lo demás. Si no te quieres ni te haces valer y ensalzas a otra persona al punto de priorizarla por sobre tu bienestar y estabilidad interna, incurriendo en sacrificios estériles, integras una relación tóxicaSi la comunicación con otra persona te hace decididamente mal, impide que desarrolles tu potencial, te frustra una y otra vez, implica que relegues deseos que son muy genuinos para ti, en síntesis, no sólo no suma sino que decididamente resta, ¿hasta cuándo seguirás tolerándola?

Amar con equilibrio es la clave hacia una vida emocional sana y placentera. Trae aparejado no permitir que persona alguna interfiera en otras actividades o áreas de nuestra vida, entender que es bien posible desarrollarse en lo que uno genuinamente desee, y además crear y disfrutar vínculos sanos con otras personas. No hay por qué dejar de lado nuestras expectativas, ilusiones, deseos y sueños por intentar sostener una situación que a las claras resulta insostenible, salvo que comprometamos nuestra
integridad emocional, nuestra salud, el justo respeto que nos merecemos como seres valiosos que somos y el derecho legítimo a ser plenamente felices.

Si estás inmerso o inmersa en una situación de este tipo, tienes una salida… en realidad, muchas. Cuando tú lo decidas le podrás poner fin al sufrimiento y lograrás abrir la puerta de par en par a una realidad distinta, a un futuro lleno de concreciones, optimismo y buenos tratos.

En el caso de que te des cuenta que se ha generado una relación tóxica con un jefe o superior, tal vez no le hayas puesto punto final aún por miedo a perder el trabajo, a no poder valerte económicamente, a no encontrar otro empleo que pague tus cuentas… ¡bien se puede buscar un trabajo mientras nos vamos despidiendo de nuestro jefe tóxico!

Asimismo, siempre cuentas con la posibilidad real de decidir cambiar los términos de tu vínculo de pareja tóxico en el momento que estés preparado (o preparada) para hacerlo. Si te disocias del rol que asumiste en este vínculo (salvador, maltratado, quien-todo-lo-aguanta, perdedor, sumisa,etc.) la otra persona automáticamente cambiará su postura al tratarte ya que no encontrará el mismo eco de tu parte. Por ejemplo, para que haya una persona en rol de
victimario debe existir su contraparte, alguien que asuma el rol de víctima. Si uno de los dos desaparece, el otro pierde fuerza y cambia su postura … ¡se desintegra este par de roles! Asimismo, este cambio de roles y de conductas desactivará el poder que la otra persona tiene sobre ti.

¿Se puede salvar una pareja que se relaciona de manera tóxica? Considero que es posible, si ambos miembros, sinceramente, se dan cuenta de que precisan hacer cambios drásticos y buscan ayuda profesional.

Tal vez no te resulte fácil controlar tus emociones o sentimientos, aunque sí puedes elegir qué hacer y qué no hacer con ellos. Eres libre para decidir qué clase de relaciones y de personas te rodearán cada día de tu vida.

Fuente: Mejora Emocional

Relaciones tóxicas Parte I por Merlina Meiler

Si estás inmerso (o inmersa) en un vínculo de pareja que te produce mucha pena y desdicha y poca alegría y buenos momentos, que en ciertos momentos te hace sentir que de algún modo llegas a desdibujarte como persona en pos de mantener una armonía o una comunicación ficticias, es bien probable que formes parte de una relación tóxica. Determinarlo te será de suma utilidad para desactivarla y acceder a una vida emocional más satisfactoria.

Una relación tóxica es aquélla en la cual una o las dos personas sufren mucho más de lo que experimentan dicha y placer por estar juntos. Uno de los integrantes (y en algunos casos ambos) se ven sometidos a un gran desgaste por tratar de sostener la relación. Este tipo de vínculos provocan más insatisfacción que felicidad, y la sensación de bienestar que pueden proporcionar en escasos momentos es muy efímera ya que para vivenciarla es necesario silenciar o pasar por alto ciertas cosas que, de darles la importancia que efectivamente tienen, causarían un profundo dolor e incluso llegarían a poner en peligro la continuidad de la pareja.

Ten presente que nada bueno puede surgir de uniones entre personas que generan actitudes y emociones lacerantes que nublan tu capacidad de alcanzar la plenitud emocional que te mereces. Las relaciones ideales entre las personas son ganar-ganar. Una relación tóxica nunca puede catalogarse como tal, son de ganar-perder y, en muchos casos, las dos personas involucradas pierden.


Si tú eres quien en estos momento se está planteando si el vínculo que te causa insatisfacción y momentos desagradables es de esta índole, piensa si hay comportamientos tóxicos involucrados. Si de a ratos preferirías no estar con esa persona porque te hiere y te entristece visceralmente, si utiliza mecanismos tales como la culpa, el sarcasmo y la burla para manipularte, si mina tu autoestima y tu capacidad de que decidas de manera individual lo mejor para ti, si has llegado al punto de no reconocerte a ti mismo, entonces eres parte de una relación tóxica y eres tú quien sin dudas pierde en esta forma de comunicación despareja.

¿Qué nos lleva a involucrarnos en relaciones tóxicas? Hay diferentes razones, a continuación detallo las más usuales: 
La baja autoestima. Si nuestras creencias están basadas en sentir que no somos merecedores de la atención, el respeto o el amor de otra persona, quien aparezca será considerado (o considerada) nuestra tabla de salvación, a la que nos aferraremos con uñas y dientes porque sin esta persona, ¿quién nos querrá? O ¿quién pagará nuestras cuentas? O ¿quién nos cuidará?
El creernos salvadoresFantasear que nosotros podemos cambiar a esa persona, que hemos llegado a su vida para que se transforme en otra clase de ser humano, mejor, más como nosotros queremos que sea, suponer que con nosotros se comportará de una manera diferente a la que suele hacerlo, que lograremos que se operen modificaciones impensadas, son caminos de ida hacia el sufrimiento. Podemos ayudar a que otras personas cambien rasgos de su personalidad que les molesten, siempre y cuando se den cuenta de que este cambio los favorecería, decidan hacerlo y además quieran que los ayudemos. Lo que sí tenemos es la capacidad concreta de lograr que se produzcan cambios asombrosos en nosotros mismos si así lo deseamos: esta capacidad es innata, por lo que nada ni nadie podrá privarnos de ella nunca. Es sólo cuestión de tomar la decisión de hacerlo y poner manos a la obra.
Asumir el rol de víctimasQuién nos va a querer o a aceptar como esta persona que se digna a darnos ratos de su tiempo, o a convivir con nosotros, en definitiva, a darnos momentos su (mala) compañía cuando le place. El asumir este rol implica que estaremos generando (o aceptando) a una persona que se comportará como victimario. 
La urgencia de muestras de cariño. Este tipo de deseo imperioso es muy mal consejero, y se suma a la necesidad de suplir carencias profundas. A veces da como resultado el tolerar cualquier cosa por un poco de lo que atisbamos como cariño (una demostración de afecto, sexo, un regalo), pero que en realidad encubre otro comportamiento de fondo (uso, abuso, egoísmo, maltrato, falta de respeto, etc.).
Estar acompañado a cualquier precio. El miedo a la soledad es el paso preliminar hacia una posible relación tóxica ya que, vuelvo a mencionarlo, toleraremos literalmente cualquier cosa con tal de no estar solos. Considero que no hay mayor sensación de soledad agobiante que el creer que uno está acompañado por alguien que le va a hacer bien cuando esto en realidad no es así y esa persona no sólo no cumple con nuestras expectativas más esenciales sino que atenta (con marcado éxito) contra nuestra calida de vida. ¿Cómo confiar en alguien que demuestra que no quiere nuestro bien? (Aunque diga otra cosa).
El aburrimientoLa búsqueda de nuevas sensaciones, de una manera de alejarnos de la monotonía o de la rutina puede hacer que sólo veamos una faceta de la personalidad de quien nos atrae, la divertida y agradable que nos saca del letargo en el que estábamos, y no logramos visualizar el resto de la personalidad de quien nos atrae, en la cual hay comportamientos tóxicos que en un principio no identificamos. Encontrar a alguien que tiene gustos similares a los nuestros es muy bueno – ¡enmascarar una relación tóxica no lo es! Una vez inmersos en un vínculo de esta índole, se nos dificulta salir porque creemos falsamente que volveremos al aburrimiento inicial…. ¡esto depende enteramente de nosotros! Hay muchas personas que comparten nuestros gustos y sueños que no precisan crear un vínculo tóxico para relacionarse. La necesidad imperiosa de cumplir algún rol social, como por ejemplo el de esposa/o, madre o padre tal vez pueda llegar a hacernos priorizar el fin antes que ver a la persona que elegimos como realmente es. Algunas veces tratamos por todos los medios posibles de enmascarar la realidad para seguir manteniendo las apariencias y la estructura social, aunque el costo interno suele ser demasiado alto.
El miedo a seguir avanzando en la vida. Si tenemos un vínculo con una persona que nos pone frenos o nos cercena en nuestro crecimiento y nos estancamos en cierta área de nuestra vida (ya sea personal, laboral, espiritual o profesional) ¿no somos nosotros mismos quienes aceptamos quedarnos en una zona conocida en vez de crecer, desarrollarnos, cambiar y superarnos? Tal vez ésta ha sido tu ganancia secundaria y por eso has sostenido este tipo de comunicación por más tiempo del que quisiste o creíste poder soportar.

Aprendiendo de Nuestros Errores de Maytte Sepúlveda


¿Alguna vez te ha sucedido que deseas que la Tierra se abra y te trague por el error que acabas de cometer? Eso fue lo que sintió una amiga cuando se encontró con un viejo amigo y una mujer muy joven que estaba con él... y le preguntó ¿Esta es tu hija? ¡Cómo ha pasado el tiempo!, para sólo unos minutos después, saber que era su nueva esposa. ¿Cuántas veces, cometemos errores sin intención, como: equivocar una dirección para luego llegar tarde, olvidar una fecha importante para nuestra pareja o tomar una decisión equivocada que luego nos trae difíciles consecuencias. En estos momentos pensamos... ¡metí la pata! La mayoría de las veces, evitamos asumir la responsabilidad de ellos y casi siempre buscamos un culpable con quien justificarnos. Todos cometemos errores graves de vez en cuando pero, a pesar de la vergüenza que sentimos, no debemos huir de la responsabilidad, ni ponernos agresivos, nuestro único camino es tratar de reparar el daño de la forma más digna posible. Muchas personas creen que reconocer un error puede ser señal de debilidad y que además puede representar la pérdida del respeto por parte de nuestros seres queridos... ¡No es así! Definitivamente el admitir que nos equivocamos, nos merece el respeto y la estima de ellos, especialmente si nos ven hacer el esfuerzo para no repetirlo.
Asumir nuestros errores nos da la posibilidad de corregirlos y al mismo tiempo nos permite crecer y madurar internamente. Además todas las equivocaciones son una oportunidad para aprender algo nuevo acerca de nosotros mismos y de los demás... Tenemos dos posibilidades de aprender y crecer, y aprender acerca de la vida, lo hacemos por error y acierto, a través de las consecuencias que más tarde tenemos que sufrir o asumir, o lo hacemos por conciencia. Podemos convertirlos en una experiencia positiva:

No huyas. Enfrenta el problema. No actúes como si nada hubiera pasado, tampoco murmulles una disculpa en voz baja y sin mirar a los ojos de la persona para luego salir corriendo de ahí. La mayoría de las veces se necesita algo más que un simple lo siento para arreglar las cosas, es necesario conversar sobre el incidente con las personas afectadas, para minimizar el problema. Recuerda que las situaciones no se arreglan por sí solas y que cuando no asumimos la responsabilidad de afrontarlas, con el tiempo empeoran.
Asume tu responsabilidad. Si eres sincero y humildemente explicas en forma razonable el porqué de tu actuación equivocada, la persona afectada se sentirá más tranquila y satisfecha al escucharlo. Debemos siempre enfrentar las situaciones embarazosas con madurez y nunca reaccionar emocionalmente.
Quedarnos callados esperando que el tiempo pase y la persona olvide la ofensa, hará que se genere el resentimiento.
Repara la ofensa. Que tu arrepentimiento no se quede sólo en palabras bonitas. Además de pedir disculpas, es importante que hagamos algo concreto para mostrar nuestro compromiso de corregir el error o la ofensa cometida. ¿De qué manera puedo corregirlo? ¿Qué puedo hacer para que te sientas bien? Son frases que hacen sentir mejor a las personas afectadas. A veces una nota o unas flores nos ayudan a sanar las heridas.
Supera la culpa. La mayoría de las veces nos sentimos culpables por haber cometido un error. Después de pedir disculpa a las personas involucradas, debemos perdonarnos a nosotros mismos por habernos equivocado de esa manera. La culpa puede ser un sentimiento que nos convierta en personas amargadas, tristes y agresivas. Perdónate y piensa ¿Qué aprendiste de ello? y luego, asume el compromiso serio de no volver a hacerlo.
Evita pensar en lo que pudiste hacer. Lo primero que viene a nuestra mente después de cometer un error es: todo lo que hubiera podido hacer para evitarlo. A veces te quedas ahí, dándole vueltas a todas las posibilidades y sintiéndote más culpable o haciendo sentir más culpable al otro, como si de esa manera se pudiera borrar todo lo sucedido. Ya no importa, ya ocurrió...
Simplemente acéptalo y pregunta ¿Qué puedo hacer para solucionarlo de la manera más eficiente? ¡Y hazlo!
Cada vez que ofendemos a otros, tenemos la oportunidad que nos da la vida de reflexionar y aprender algo que nos permita convertirnos en mejores personas. Lo importante no es, no cometer errores, sino, ¡aprender de ellos para no repetirlos! Juntos podemos ser una fuerza positiva que rescate la paz y la armonía para el mundo.
¡Suelta el pasado, vive el presente, la vida es maravillosa y todo va a estar bien!

Fuente:

Una vida sin maltrato por Merlina Meiler

Hoy es un buen día para decirle ADIÓS al maltrato que estás padeciendo.

Las agresiones contra tu persona pueden presentarse de diversas maneras. Estas son algunas:

. Menosprecios verbales: insultos, escuchar permanentemente que no sirves para nada, que todos estarían mejor sin tu presencia, que dificultas las cosas, que estás viejo/a, gordo/a, etc. Poner en tela de juicio todo lo que dices como si tu opinión no fuese valiosa o importante.

. Agresión física: golpes, patadas, que te obliguen a hacer cosas que no deseas. Si una persona tiene una contextura mayor que la tuya, estate alerta incluso a pellizcos o a empujones que, en casi todas las ocasiones, están totalmente fuera de lugar.

. Presiones desmedidas: si intentan transformarte en quien no eres, no están respetando tu verdadera esencia.

. Omisiones: no tenerte en cuenta, no darte tu lugar, no brindarte el apoyo o la ayuda que precisas en momentos clave.

. Acoso (sexual o de cualquier clase) o utilizar poder o una posición superior para forzarte en contra de tu voluntad.

. Infidelidad permanente y evidente.

. No aceptar a tus hijos de relaciones anteriores (o intentar aislarte y separarte de tus padres, demás familiares, amistades).

Por lo general, las agresiones van in crescendo durante el transcurso de los meses. Lo que al principio es un enojo ferte o un “¿inofensivo?” empujoncito va transformándose en algo peor, que incluso puede llegar a trasladarse a otros miembros de la familia.Como primer paso hacia una vida normal, que sí existe (aunque en tu hogar de origen hayas vivenciado otra cosa), ten en cuenta esto:

. No puedes aceptar cualquier cosa con tal de tener una compañía al lado tuyo, ya que ni imaginas en qué puede desembocar todo (aunque con solo leer los periódicos o ver las noticias en televisión, te darás cuenta de que para los agresores, no hay límites).

. No precisas la validación de tener un ser (despreciable) contigo para que creas que eres una persona completa –soluciona tus problemas de autoestima y de la índole que fueran antes de embarcarte en una pareja (que, hasta que logres tu equilibrio interno, será una “despareja”).

. Cuando tu intuición encienda un alerta roja en una nueva relación, préstale atención y reacciona conforme a ella.

. Si dependes económicamente de ese individuo, créeme que tienes dentro de ti los recursos necesarios para generar tu propio sustento y el de las personas a tu cargo, aunque nunca hayas trabajado o hace tiempo que no lo hagas –con solo observar más allá de tus límites actuales te darás cuenta de que lo que te digo es verdad.

. No inmiscuyas a tus hijos (o demás seres queridos) en tu elección. Eres responsable de las decisiones que tomas y de las que dejas tomar a otra gente por ti, creyendo de forma errónea que el no involucrarse y la sumisión son el camino más fácil.

Una vida sin maltrato es posible.
Hay más de una salida.

Puedes poner un STOP cuando lo decidas (aunque alguien intente persuadirte de lo contrario) y buscar el apoyo que requieres para seguir adelante de manera saludable, lejos de ese entorno enfermo. Piensa detenidamente qué familiar, amigo, compañero de trabajo, institución, profesional, etc. puede ayudarte a afrontar lo que se viene – tu liberación.

No tomar decisión alguna y esperar que todo cambie como por arte de magia (o por promesas permanentemente incumplidas) son un pasaporte directo a la desdicha y al peligro constante para ti y para quienes tanto quieres. Ya sabes que la situación solo puede empeorar y que, si eres madre o padre, además estás dando un mal ejemplo a los más pequeños. Si no sabes dónde encontrar la fuerza que te falta, tan solo míralos a ellos.

Eres un ser valioso que puede cumplir con todos los sueños y las ilusiones que tenías de pequeño -¿vas a darte tu lugar?

Buenos días amigos, les mando un abrazo de oso


"Algunas veces hay que decidirse entre una cosa a la que se está acostumbrado y otra que nos gustaría conocer". Paulo Coelho