domingo, 20 de noviembre de 2011

Saliste perdiendo

Saliste perdiendo, pudiendo tener a una mujer que te amara toda la vida, que estuviera siempre a tu lado, que procurara más que nadie en el mundo tu bienestar, que te cuidara y hasta te consintiera, una amiga leal incapaz de traicionarte, una confidente que jamás te juzgaría, un hombro siempre listo para consolarte, una compañera que curara tus heridas y apoyara tus decisiones, decidiste jugar al orgullo, y te fuiste.

Saliste perdiendo, al darte la media vuelta sin explicaciones de ningún tipo, sin siquiera tener la hombría de preguntar tus dudas, preferiste dar por hecho las mentiras que te metiste a la cabeza en lugar de verme a la cara y descubrir la verdad, me hiciste el amor como si de verdad me desearás, me diste un beso de despedida, te diste la media vuelta y no volteaste atrás, sin pensar como me lastimabas y como me harías sentir.

Saliste perdiendo por testarudo, por guardarte las cosas y no ser maduro, pensé que con los años que me llevas de más, estaría un tanto protegida de este tipo de infantilismos, pero nuevamente, una vez más, me equivoqué, pues la edad emocional no tiene nada que ver con los años, y si sabías que no ibas a amarme, no entiendo que ganabas con tantas mentiras, con darme ilusiones, con presentarme un futuro que no llegaría.

Saliste perdiendo por creer que encontrarás algo mejor que yo, de una vez te digo, mi amor, que aún dentro de mis imperfecciones, nadie podrá comprenderte como yo lo hice, nadie aceptará sin mediar las palabras, las condiciones que tu mismo planteaste dentro de la relación, dándote tiempo hasta de más para que comprendieras todo lo que podías significar para mi, tiraste al borde, un regalo que te dio el cielo.

Saliste perdiendo, corazón, porque soy lo mejor que pudo pasarte en la vida, después de tus fracasos y los míos, no encontrarás mujer alguna que esté dispuesta a todo como yo lo estaba por ti, no encontrarás en otro cuerpo el calor que yo te daba, ni mucho menos sentirá tu piel las caricias que yo tantas veces dibujé en tu espalda, saliste perdiendo, mi amor, y aunque hoy no te des cuenta, mañana cuando despiertes, verás, el enorme error que cometiste y entonces yo… ya estaré muy lejos de ti…

Autora:
BR

Amarte en lejanía... de Francisca Nicolle León Riveros


Navega la noche en el océano
Se ahoga el secreto de la luna
Se pierden sus ojos en busca de su lucero
Se agotan las esperanzas
En medio de la tormenta
Lluvia de noches ausente...
Oh, ausente!

Parece más sencillo besar todas las gotas del mar
Que encontrarte, que encontrarte...
La luz se pierde en los ojos de la viajera
Los barcos lloran, las lágrimas llenas de rosas, de aquella pasajera.
La espuma grita, los besos se ahogan.
La distancia...
 oh, cómo duele!

Ojos de luna
Grabaron el te amo
De su lucero a la distancia...
Ya no hay forma de renunciar...
Te amo...
Te amo...
Maldita sea, cómo te amo!

Quisiera tenerte aquí
Quisiera verte
Quisiera quererte
Déjame ser la lluvia en tu desierto
Y tú se la luz
Que apagaron mis ojos...

Te extraño
Me extrañas...
Y la distancia perdura
Oh, perdurará...

Agotaré mi locura
Y cuando tenga una cuota de cordura
Renunciaré a ti...
Antes no puedo
Antes no me dejes...

Se ahoga el cielo
Se esfuma la sal de mar
Con la condena de no verte otra vez...
Mi piel se quedó vacía
Mi alma herida...
Ven, aunque sea la última vez.

El barco parte...
Mis lágrimas también...
Azulada la nostalgia...
en la lluvia del recuerdo...

Amarte en lejanía...
Amarte...
oh, Amarte!


Si quieres,...quiero,... de José Ramón Marcos Sánchez

Cuando crees lo sesgado de las palabras que no se dicen, que llenan los huecos del alma,……..de ilusión,…..de esperanza,……de felicidad,…..sin importante ni por un instante lo irreverente de lo imposible,…….cuando te aferras al calor de un suspiro que te regala una compañía inexistente,……cuando la risa es solo la consecuencia de un gesto,……vacio,…….humillado,……..cuando un sentimiento de pena te confiesa que el dolor va de la mano contigo,…..quizás para siempre,……cuando sabes que mañana es hoy y hoy fue ayer,……..que los días vividos son muchos y los que quedan demasiados,…….o demasiado pocos,……….y cada atardecer es el ocaso de una certidumbre de perspectiva incierta que agoniza suplicando un pésame,…….cuando añoras lo que tienes,……….lo que sabes,……lo que puedes,……..por el trastorno que supone,……no tener,……..no saber,…..no poder,……….dando por hecho que solo eres parte de un recuento maldito,………de una estadística,………de un censo que nunca intereso a nadie,…..ni siquiera a ti mismo,……cuando tienes esas dudas y acumulas sensaciones que te arrojan al abandono,….al olvido,…….es cuando empieza la lucha,…….. es cuando no puedes poderte,………es cuando quiero que sepas que estoy aquí,……que no estás solo,…….que mis palabras son para ti,…….que seas quien seas y estés donde estés si cierras los ojos podrás ver como en este momento te estoy abrazando,…….respira hondo y mastica la vida,…….si quieres,…..puedes,…….si quieres,……quiero,…..
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.

Amor y dolor

Te cuesta entablar una relación profunda con alguien, aunque lo que más desearías es tener una pareja estable con quien compartir tu vida y planificar un futuro de a dos. Pero la sola imagen de tan idílica situación te provoca miedo, inseguridad, te sientes demasiado vulnerable, temes sufrir… ¿sabes que tienes anclados amor y dolor en el mismo lugar?

Las experiencias traumáticas marcan nuestras vidas, tanto si las recordamos como si no sabemos qué las han causado. Son las tan conocidas “anclas negativas”: vemos una pintura que nos recuerda algún momento triste, o escuchamos una canción que nos trasporta a otra situación de dolor, incluso un perfume puede hacernos recordar a alguien que ya no está a nuestro lado. Algunas están muy marcadas y han sido provocadas por situaciones que tenemos muy presentes: la pérdida de un ser querido, un abandono, un engaño. Hay otras que no recordamos y que también tienen un efecto poderoso en nuestra manera de actuar aquí y ahora.

Quienes hemos pasado por tales experiencias desarrollamos la capacidad de disociarnos emocionalmente de situaciones difíciles o que de algún modo requieren de nuestro compromiso emocional, y así vamos creando la estructura de nuestra personalidad. Somos exitosos en distintas áreas de nuestra vida, como la profesional o la académica, incluso tal vez seamos populares con nuestros amigos o en la comunidad, pero carecemos de las herramientas necesarias para construir una pareja sólida porque nos da miedo o pánico sufrir si nos involucramos mucho con alguien desde el amor, ya lo hemos experimentado. Tenemos anclas que se disparan a nivel inconsciente, tal es así que al disociarnos de la idea del dolor que nos provocaría una ruptura o un engaño si entregamos nuestro corazón a otra persona nos estamos disociando de la posibilidad de enamorarnos plenamente. Nuestro inconsciente ancló amor y dolor simultáneamente en algún punto.

PASOS A SEGUIR

¿Cuál es el camino de retorno hacia una vida feliz y plena? Ya has dado el primer paso, te has dado cuenta, a nivel consciente, de lo que está sucediendo.

El segundo paso es el de volver a la situación anterior a la que te provocó que asociaras amor y dolor. O sea, ¿recuerdas como eras antes, cuando eras pequeño o más joven y no tenías estos conflictos? Lo que harás es volver a ese estado inicial de capacidad de amar, confianza y plenitud que en algún momento de tu vida tuviste y después las circunstancias te hicieron modificar. No es importante que recuerdes precisamente qué hecho lo produjo, es más, puede que consideres que es uno y tal vez la experiencia traumática fue otra que tu consciente no recuerda, pero que tu inconsciente sí.

Entonces, el objetivo es recrear tu capacidad de enamorarte plenamente, la tienes dentro tuyo, intacta, en un momento del pasado. Te propongo que mañana, solo por un día, recrees tu capacidad de sorpresa, de amar, de confiar que tenías cuando eras niño (o niña).Sólo mañana y por un día, abre tus sentidos, cree, confía, ama, sueña, ríe, disfruta…

¡Y comparte conmigo cómo te va!

Buenos días amigos, les mando un abrazo de oso!

"Una persona usualmente se convierte en aquello que el cree que es. Si yo sigo diciéndome a mi mismo que no puedo hacer algo, es posible que yo termine siendo incapaz de hacerlo. Por el contrario si yo tengo la creencia que sí puedo hacerlo, con seguridad yo adquiriré la capacidad de realizarlo aunque no la haya tenido al principio". Gandhi