jueves, 17 de noviembre de 2011

La felicidad nos llega de afuera, la paz nos viene de adentro. de Vicky Toledo


   No quiero reducir el tema a una manera simplista de explicarlo, pero es que es realmente simple asimilarlo una vez que logramos diferenciar lo que es felicidad y lo que es paz y entonces dirigir nuestro esfuerzo en pos de lo que realmente necesitamos y deseamos.

        No hay una felicidad, hay muchas felicidades, cada una es un evento provocado por agentes externos a nosotros. Cada evento feliz tiene un término de duración que puede ir desde un segundo hasta una eternidad. Ninguno de ellos depende de nosotros mismos, depende del qué, quién, dónde, cuándo, cómo,  porqué y para algunos también hasta del cuánto. Si una de estas preguntas fundamentales no encuentra respuesta en un momento dado, el momento se acabó y continúa la búsqueda de otro mas que cause en el ser esa sensación de plenitud que todos conocemos. En ésta búsqueda corremos el riesgo de sufrir decepciones y desencantos. Podemos encontrar sufrimiento, dolor, lágrimas y responsabilizamos al mundo por los hechos que nos llevaron a ese estado de infelicidad.

        La felicidad no la buscamos ni la encontramos dentro de nosotros mismos, la obtenemos a través de lo que percibimos del mundo que nos rodea y que provoca ese sentimiento eufórico que puede ser pasajero o eterno. No depende de nosotros sino de nuestra interacción con el mundo. Nos hace felices el amor de pareja y de los hijos, los triunfos nuestros y de aquellos que amamos, una flor, una puesta de sol, conocer un lugar con el que siempre hemos soñado, encontrar viejos amigos, un éxito profesional, una promoción en el trabajo, en fin,  todos aquellos factores que vienen a nosotros como eventos fortuitos o  buscados, todos llegan no salen de nosotros. Así también, podemos dar felicidad a los demás de muchas maneras, haciéndonos felices a nosotros mismos en el proceso.

        La paz es otra cosa, oímos hablar de paz interna, a nivel personal yo no conozco una paz externa. La paz no se deriva de lo que pasa a nuestro alrededor, es producto de la actitud que tomamos ante la vida, en otras palabras del color del cristal con que vemos el mundo y como absorbemos y reflejamos ese color. No necesitamos un evento para sentir paz, no tenemos paz solo porque ocurra un evento feliz en nuestra vida.

        La paz la construimos con conciencia, con el entendimiento de que solamente nosotros mismos somos absolutamente responsables del estado de nuestra alma. Podemos encontrarnos en medio de un conflicto de cualquier tipo pero si estamos llenos de paz auténtica, nada perturbará esa paz. La paz auténtica implica tener a Dios en el corazón y tener a Dios en el corazón implica despojarnos de sentimientos mezquinos, odios, rencores, envidias, egoísmos y todo aquello que dañe nuestra relación con el resto del planeta y a su vez procurar llenar ese mismo corazón de buenos sentimientos como el amor, sentimiento bueno por excelencia, la bondad, la empatía, la caridad y muy importante: el perdón a ti mismo y a quienes consideramos que nos han ofendido.

         Vivir en paz es un proceso que requiere un cultivo constante y consciente. No pocas veces me han preguntado como he logrado la paz que tengo y siempre me quedo pensando en la respuesta. No hay fórmula, no tengo respuesta;  mentiría si dijera que se claramente como llegué a este punto, creo que el haber por fin aprendido a amarme, aceptarme y reconocer mis capacidades y limitaciones fue una parte importante en mi proceso de “pacificación conmigo misma y con el mundo”. Cada quien es diferente  pero creo que todos tenemos algo en común, el deseo de vivir en paz lo cual no significa necesariamente vivir feliz porque la vida siempre nos está poniendo retos que debemos vencer y eso alberga preocupaciones, obligaciones, deberes y responsabilidades del día a día para con nosotros mismos y aquellos que dependen de nosotros de alguna manera.

        Asumir, luchar, conseguir lo que soñamos y disfrutar el proceso. Celebrar cada pequeño triunfo, obviar cada pequeño fracaso, aunque aún estos nos dejan lecciones. Tener verdaderas prioridades y que nuestra paz sea una prioridad. Dejar el pasado en el pasado. Caminar hacia el futuro pero vivir en el presente. Lo mas importante, teniendo a Dios en el corazón, nos aseguramos que sea lo que sea que hagamos para conseguir nuestra paz, no hará daño a segundas o terceras personas. Un momento de felicidad puede perturbar nuestra paz para siempre, pero una vida de paz contribuye a una felicidad permanente.

Podemos dar felicidad a los demás pero solo nosotros mismos podemos darnos paz!

Vicky Toledo

“La paz es un estado mas alto que la felicidad” Facundo Cabral

Los hombres SI lloran de José Ramón Marcos Sánchez

Solo porque la impotencia es el único abrigo en el más áspero y duro de los inviernos,…….porque he sido niño y veo como otros nunca podrán ni siquiera optar a la posibilidad de asistir a ese invierno,……porque a veces tengo la conciencia suficiente para saberme privilegiado,…….porque hay días dentro de mis días que se apoderan de mi aquellos a los que el destino les dejo como única alternativa la empatía,……y me gritan desde su cruel silencio que son débiles,….que nunca podrán elegir,…….y me hacen sentirme débil,……y grito,……y cayo,……y decido prorrogar el contrato al que llegue hace años con la indiferencia,……..porque antes de decidir ser buena persona, hay que ser persona,…….porque soy tan limitado que no comprendo ni aquello que se,……porque la parte que más me interesa de una conversación es esa en la que me escucho,……de una imagen aquella en la que me veo,…….porque en ocasiones me preocupa más lo que parezco que lo que soy,……porque la intolerancia se ha convertido en el mejor de los disfraces de los que nos denominamos tolerantes,……porque soy un enorme defecto con ánimo de mejora,……porque al menos me queda eso,…..el ánimo,……porque tengo el derecho de sentir,…..de creer,……de intentar,………de moldear la tortura con pensamientos,….con palabras,…..con intenciones,……porque no saber cómo convertirlas en hechos me duele,…...me hace tener frio,……y busco mi abrigo para el más áspero y duro de los inviernos,………..la impotencia,…..por todo ello necesito cambiar la frase y decir,…………los hombres SI lloran. 
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo. 
José Ramón Marcos Sánchez. 

Superar una ruptura

1. Si fuiste tú la que rompió la relación recuerda el motivo y no busques justificación. En ese momento era lo mejor para ti..

2. Si fue él, entonces no eres la persona que él buscaba y si terminó la relación contigo al final quizás te hizo un favor. ¿Te gusta estar con alguien a la fuerza? Creo que no..

3. Llora, las lágrimas lavan el alma, limpian las penas y te alivian el corazón; pero debes saber cuando parar y secarte el llanto para llenarte de propósitos.

4. Si eres soltera, mayor razón, tienes miles de motivos para levantarte de tu cama, ponerte guapa y salir a visitar a tus amigos que habías abandonado, regálate un tiempo para ti.

5. De amor en estos tiempos nadie muere a menos que no te cuides y vivas con un maltratador, en ese caso necesitas ayuda con urgencia.

6. Lee un buen libro, mantendrá la mente sana y libre de malos pensamientos..

7. Teje: Si no quieres salir de casa, tejer es una muy buena terapia para no pensar tanto y olvidar un poco tus penas..

8. Mantente siempre ocupada, estarás tan cansada en las noches que dormirás muy bien.

9. Despierta una mañana y piensa que tu vida será diferente, ten una actitud positiva, sonríe más, pon una música alegre y dite a ti misma “Es lo mejor que me ha podido pasar”.

10. Y por último: Querer es poder, eres mujer y eso te convierte en algo muy especial para Dios y las personas que están a tu lado. Repón tus fuerzas y sal adelante. ¡Tú puedes!

Siempre seré de ©José Ramón Marcos Sánchez

Si algún día me recuerdas piensa en mi como aquel que sigue estando,…que te sigue cuidando a pesar del abandono,…que lucho para vivir tu presente aun rescatado en la memoria,…soy quien te seguirá queriendo aunque me hayas olvidado,…y no sea más que el pasado arrepentido que no quisiste tener,…soy el absurdo habitante de una vida que perdió el sentido al perderte,…cambiaria el todo de ahora por el nada que tuve,…a tu lado,…preferiría tu desprecio que tu indiferencia,…..soy aquel que amo hasta tus defectos,…que de tanto dar me quede sin nada para seguir dando,….y te perdí sin realmente haberte tenido,…ahora que asumo que el lugar que me correspondía es el que nunca ocupe, solo vivo para dejarme sufrir,…mi promesa es un jamás,…mi sueño que me recuerdes,….quisiera morir hace años,…durante el último beso sincero que quizá nunca llego,…que quizá nunca me diste,…si algún dia me recuerdas piensa en mí como aquel que sigue estando,…aunque nunca lo notaras,…aunque para ti no fuera más que aquel que no mereció ni siquiera tu desprecio,…

PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
©José Ramón Marcos Sánchez.
Twitter: @joseramonmarcos
Skype y Página oficial de Facebook: jose ramon marcos sanchez
Canal Youtube: turko1969

Nevando... en sus ojos. Nevando... en mis ojos de Francisca Nicolle León Riveros


Alguien entona una canción gris…
Cuando los ojos de luna, ya no alcanzan.
Una canción de huesos…
En una precesión de silencios en tumbas frías.
Sin tiempo, sucumben los relojes rojos.
La vida quiere llorar, sabías?

Todas las criaturas aúllan en los ojos de luna
Cuando éstos ya no alcanzan.
Sostener el aire, sin pulmones.
Sostener la vida, sin emociones.
Es un barco sin mar,
En la deriva del recuerdo, ahogado.

¿Cómo explicarte que esa huella de sangre me recorre los pies inmóviles
cuando camino bajo mi noche, y el viento enfría hasta los deseos?
¿Cómo explicarte que en ese viaje interminable de media noche nunca amanece?
¿Cómo explicarte que el barco naufrago en mis ojos
sin siquiera alcanzar a nombrarte?

Un ruido desgarrante asesina la noche
Y la sangre embriaga los rincones olvidados del olvido.
Y caen muertos los ojos, ya sin alas.

Tormentas…
Grietas…
Vidas…

Consonantes ahogadas
En ruidos azules… dentro del grito del abecedario.
Los gritos se revientan como gotas en la carretera vacía.
Y los vehículos ausentes, gimen debajo de sol, que no alumbra.

Noche y día, en silencios destructivos bajo la cortina de humo del desamparo…
Cómo decir que tengo incrustado en las costillas, un recuerdo muerto?
Cómo decir que tengo este no tenerte adherido a los labios del puerto?

Todas las señales desaparecidas, la niebla gritando.
Mi columna vertebral, se desprende de mí,
Para caer en los ojos de él, por última vez
Llorando
Gritando
Aullando

Nevando en mi vida.

Las noches enmudecen mientras caigo
Cuán vacío es el abismo?
Una a una mis costillas se quiebran.
Y me desvanezco.

Nevando en el mar.
Nevando.
Llevándose los resto de luz,
Que jamás nos alumbraron.
Nevando... en sus ojos
Nevando... en mis ojos.


¡Supera el miedo a hablar en público! de Ana Varik


Muchos entrenadores sienten miedo al no poder transmitir a su audiencia una imagen perfecta. Compartir las habilidades y conocimientos de coaching con las personas que en un futuro podrían transformarse en sus clientes, esto produce en ellos, cierto grado de incertidumbre, ya que no saben con certeza cómo será la experiencia de hablar frente al público.
Como entrenador sabes que no te puedes permitir este tipo de pensamientos, ya que te detiene y resulta difícil ver cuando es el propio miedo el que te paraliza. Sentir miedo de hablar en público es muy común. Podemos encontrar a alguien que nos entienda y este de acuerdo con nuestra posición, y así, hallar la excusa perfecta para no enfrentar este tipo de situación.
Recuerda que tú no tienes que ser perfecto para convertirte en un orador exitoso. Tu presentación no tiene que ser impecable o pasarte toda la jornada contando anécdotas graciosas, de hecho puedes equivocarte, y aun así, lograr una buena presentación. Al público le interesa obtener algún beneficio con la experiencia que adquirirá en tu oratoria. Mientras el publico crea que ha recibido algo de valor, entonces en sus mentes, te habrás convertido en un líder.
La verdad es que a nadie le gusta tener frente a él a una persona perfecta. Nosotros lo llamamos “ser demasiado suaves”. Nos atrae la gente que comete algunos errores, porque nos relaja y nos permite apreciar que es una persona normal como cualquier otra. El humor y la humildad es un buen síntoma de que eres igual a los demás. Asegúrate de que puedes reírte de ti mismo.
En realidad nada puede ir mal. ¿Qué puede pasar si no sale todo perfecto? ¿Si me olvido de lo que voy a decir? ¿Si a último minuto no me gusta lo que voy a decir? ¿Qué pasa si alguien de la audiencia me distrae o me interpela por mis dichos?
La verdad es que tu público se siente orgulloso de ti y quieren que tu presentación sea exitosa. Esperan que les ofrezcas una buena información que les sea útil y la puedan aplicar en sus vidas o en el trabajo. Esa es la razón por la cual han ido a escucharte. Bríndales lo mejor de tus conocimientos.
Si sientes que no puedes manejar tu miedo, lo mejor es que lo admitas, corrijas esa actitud y sigas adelante. Nadie es perfecto, tu público va a comprender tus errores y a perdonar cualquier equivocación. La parte importante es que te muestres como un apasionado en el tema que expondrás y que eres fiel a ti mismo. Mostrar esta faceta te resultará fácil ya que te estas desempeñando dentro del nicho de mercado que tanto te apasiona.
Las personas que han ido a escucharte se sentirán cómodas cuando sientan que te muestras tal como eres. Comparte tu pasión sobre tu profesión y tus palabras saldrán fácilmente de tu mente.
Si estas iniciándote como coach y no sabes qué pasos tienes que dar, podemos concertar sesiones personalizadas de coaching que te permita lograr la confianza que necesitas.
Fuente:

Vive en presente de Maytte Sepúlveda


“Un guerrero japonés fue apresado por sus enemigos y encerrado en un calabozo. Aquella noche no podía conciliar el sueño, porque estaba convencido de que a la mañana siguiente habrían de torturarle cruelmente. Entonces recordó las palabras de su maestro zen: “El mañana no es real. La única realidad es el presente”. De modo que volvió al presente…  y se quedó profundamente dormido”.

Acepté la invitación de una amiga para compartir una taza de té, nos sentamos en la sala de su apartamento, desde donde se puede apreciar una vista espectacular hacia el mar… En medio de un ambiente mágico y sosegado, estaba mi amiga sin poder disfrutarlo, atrapada en un conflicto de emociones y pensamientos negativos causados por experiencias del pasado que todavía no ha podido soltar y dejar atrás. Ella ansía resolver sus conflictos personales para poder disfrutar entonces del ambiente que envuelve su vida.
Mientras tanto se le están pasando los días y la oportunidad de vivir de una manera diferente y poder disfrutar de todo lo que la rodea, todo porque mental y emocionalmente continúa atada, a través del recuerdo, a su pasado.
Estar en presente es una de las claves para tener una vida plena. Y aunque se dice y se entiende muy bien, parece difícil de practicar en nuestra vida cotidiana, porque nos es más fácil vivir como lo hemos hecho durante toda la vida, sufriendo por un pasado que ya pasó o preocupados por un futuro que no ha llegado todavía. En medio de esos dos tiempos transcurre nuestra vida sin que nos demos cuenta de ello.
Es nuestra mente, que programada de forma negativa, nos lleva a través de pensamientos o ideas recurrentes a revivir el momento o las circunstancias que pasamos y que nos causaron tanto daño. Por eso darle vueltas mentalmente a lo que pasó alimenta tus temores, el resentimiento y te da razones que justifican tu negativa a soltar y a salir de ahí. Lo mismo sucede cuando nos lleva al futuro, parece que tenemos un saboteador personal de la felicidad y el bienestar.
Basta que te sientas tranquilo y contento para que la mente te lleve a imaginar lo que seguramente sucederá de la peor manera. Después de este momento tan agradable, y como por arte de magia, se te borra la sonrisa, te aíslas del grupo y ya te quieres ir para tener el tiempo y la tranquilidad suficientes para darle vuelta en tu cabeza a todas esas ideas inquietantes acerca del futuro.
Por eso te digo, al igual que le dije a mi amiga: ¿Te vas a perder todo lo bueno que está ocurriendo en tu vida en este momento por seguir conectada al pasado o angustiada por un futuro que ni siquiera existe todavía? ¡No vale la pena hacerlo! Decide vivir en el presente, atento y consciente de cada evento que ocurra en tu vida, dispuesto a reconocer y a resaltar cada aspecto positivo de la situación que experimentes, dándote el permiso y la posibilidad de aquietar tus emociones y dejando salir tus pensamientos negativos de la mente sin detenerte mucho en ellos.
Deja de preocuparte por un futuro que no ha ocurrido y, ocúpate de tomar las decisiones y las acciones necesarias hoy, para que sus efectos y consecuencias te permitan tener un futuro diferente y mejor, cuando este llegue convertido en un nuevo presente.

Para vivir en presente
Toma la decisión de pasar la página. Siéntete listo para dejar ir y para iniciar el proceso de sanar tus heridas, solo así podrás abrirte de nuevo a la vida.
Perdona. Llena tu corazón de amor y tu mente de pensamientos optimistas y positivos, para que te impulsen a desear lo mejor a las personas que te afectaron, comprendiendo sus limitaciones y tu necesidad de aprendizaje. Recuerda que cuando perdonas a otros, en realidad te liberas a ti.
Concéntrate en tu respiración. Logra a través de la respiración regresar al momento presente, cada vez que te sientas atrapado en otro tiempo que no sea éste. 
Observa la naturaleza. Mira todo con ojos nuevos, reconoce los detalles del paisaje que rodea el lugar donde vives, donde trabajas o donde te encuentres a cada momento, esto te ayudará a mantener tu atención puesta en el presente.
Deja de preocuparte, haz una lista de tus pendientesAfrontar y resolver uno a uno tus pendientes hará que te liberes de la preocupación por no haberlos terminado o por las consecuencias que esto traerá para ti. Recuerda no asumir mas compromisos de los que en realidad puedes manejar, para no sentirte preocupado y tenso la mayor parte del tiempo.

¡Suelta el pasado, deja de preocuparte por el futuro, vive el presente, la vida es maravillosa, todo va a estar bien!

Fuente:
www.maytte.com 

Buenos días amigos, les mando un abrazo de oso!



"La vida tiene su lado sombrío y su lado brillante; de nosotros depende elegir el que más nos plazca". Samuel Smiles