martes, 15 de noviembre de 2011

Receta de pay de fresa helado

INGREDIENTES: 
1 barra de Mantequilla 
2 paquetes de galletas marias 
1/2 lata de Leche condensada 
1 cajita de fresas congeladas 
10 fresas(para decorar (opcional) 
8 cucharas de fresa (opcional) 
1 paquete de queso crema 

Preparacion

1)PARA LA BASE 
Se tritura las galletas, se mezcla con la mantequilla previamente derretida, hasta lograr hacer una pasta, se extiente a un molde . 

2)RELLENO 
Se licua el queso crema,leche condensada y la cajita de fresas congeladas. 
Se vierte al molde y se pone en el congelador aprox. 2 horas. 

3)DECORACION: 
Finalmente después de haber cuajado en el congelador se le agrega la mermelada previamente licuada, y se decora con fresas rebanadas, muy bien desinfectadas, se pone a enfriar y listo!!! es muy fácil, económico pero sobre todo delicioso!!! puedes hacerlo ligero utilizando todo ligh..



Fuente:
http://www.recetasgratis.net

Receta de banana split

Ingredientes: 
1 banana por porción 
Helado 
Salsa de chocolate(sabor a gusto) 
Frutas en conserva 
Crema a gusto 

Preparacion

Partir la banana por la mitad orizontalmente 
luego ponerla sobre un plato formando un tipo de circunferencia rellenar con fruta,  colocar sobre esta el helado y sobre la crema 

Decoración: bañar en salsa a gusto y poner frutas al rededor, Y otras cosas que tu gustes. 



Fuente:
www.recetasgratis.net 

Naufragio... de Francisca Nicolle León Riveros


Se acaba el silencio, y los gritos resuenan en su garganta, hasta destrozarla.
Caen de su boca, las gotas de sangre, que dejo el abismo.
Naufragio de sueños viejos
Que no se soñaron.
Equipajes de muertos, en los ojos.

Olas que lloran
Olas que mueren
Olas que enmudecen
Olas que gritan
Olas…

No alcanzó a decirle
Las palabras que lloraba,
Cuando ya era demasiado frío
Y demasiado azul
El silencio que quemaba.

No alcanzó a besarlo
Cuando el mar
Se lo arrancaba de sus brazos.

Naufragio
Naufragando

¿Cuánta ausencia
Y cuánto frío?
¿Cuánta soledad
Y cuántos ausentes
mirando el vacío?

y comenzó la lluvia
cuando lloró el silencio.
Dos pasos más allá
del aquel naufragio...

 Fran...


No sería capaz,... de José Ramón Marcos Sánchez

No sería capaz de describir el espacio que las paredes de tu silueta llenan en mi vida,……..ni el olor de la esencia que siempre has emanado,………cuando estas,….cuando no estás,…….ni la armonía de la sonrisa más sincera nunca mostrada,…….esa que demuestra que la belleza es la elegancia de la sencillez,……..ni el dolor que artificiado de carencia eterna me produce una lagrima tuya,…….mía,……..a veces necesaria,……..siempre maldita,……….que fluye cobarde de unos ojos que han aprendido a mirar dentro,……detrás,……..ojos que escuchan el latido de un complejo personaje que únicamente vive por ti,…….cuando no se estar a la altura me desprecio de tal forma que no estoy avezado ni siquiera para odiarme,…… porque te quiero tanto que la razón es solo un trámite innecesario del amor,……..no sería capaz de explicar que consentir no es perder, porque tenerte es ganar,…….es el sentido de un sentimiento,……..de una existencia,……..de lo poco o lo mucho que soy,…….de que siga caminando por un mundo que no entiendo,……..que no aprecio,…….no me da miedo morir,……. me aterra la idea de soltar tu mano,……de verme en un elíseo inmerecido, no es posible concebir un paraíso sin ti,……..sin permitir que la duda tan siquiera se insinúe, siendo a tu lado me quedo con el infierno,………después de 20 años necesito en los amaneceres que aun me queden que me despiertes,…….de lo contrario,…….prefiero no despertar….. 
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo. 
José Ramón Marcos Sánchez. 

Saber Escuchar de Maytte Sepúlveda

Hoy en día todos queremos hablar y hay muy pocos dispuestos a escuchar. Una persona me comentaba en estos días que ya sólo saluda a sus clientes diciéndoles ¡hola!, porque si agrega la pregunta: ¿Cómo está?, inmediatamente viene una respuesta larguísima acompañada de la historia en detalle de todos sus males personales. Y ya sea como esta persona que se siente cansada para cargar con las historias de los demás o porque estamos agobiados con tantas cosas pendientes que tenemos en la cabeza o porque definitivamente no tenemos el hábito de escuchar sino que hemos desarrollado la capacidad de hablar todo el tiempo y sin parar, no nos escuchamos lo suficiente.

La comunicación es una calle de doble vía y es más sabio muchas veces escuchar con atención a los demás, que hablar.

No saber escuchar provoca errores y la mayoría de nuestros conflictos personales. El mal oyente reclama la atención de quien habla, piensa en lo que dirá entretanto, interrumpe para controlar la conversación y generalmente se aferra a sus opiniones. Algunos de los obstáculos de la comunicación son: Un ambiente lleno de ruido donde se nos dificulta hablar y escuchar a la otra persona; los prejuicios, las ideas y la actitud que tenemos con respecto a nuestras diferencias con los demás; el estatus, porque atendemos a aquellas personas que nos parecen más importantes y preparadas que otras; el pensar sólo en la satisfacción de nuestros propios intereses; y el ruido interior que nos impide prestar atención al mensaje o a la persona que nos habla.

Para ser un buen oyente tenemos que dejar de lado nuestros propios asuntos y escuchar a la persona con un interés genuino, que nos permita comprender su historia. Un buen oyente no es la persona que analiza las palabras y su significado conceptualmente, sino el que logra que la persona que habla se siente apreciado y motivado a expresar sus ideas y sentimientos.

Escuchar significa atender totalmente a la persona que nos habla, sin interrumpirlo, sin juzgarlo o criticarlo. Implica muchas veces dejar lo que estamos haciendo para prestarle un poco de atención. Cuántas veces le hablas a tu pareja de algo importante mientras él o ella están viendo televisión o leyendo el periódico... te contestan mecánicamente, tú le dices que no te presta atención y te responde casi literalmente tu frase final... ¿Cómo te sientes? Estoy segura de que lo que te gustaría es que apagara el televisor o cerrara el periódico y te pusiera atención. Cuando nos escuchan, nos sentimos queridos e importantes, además muchas veces ocurre que después de contarle nuestra historia a un buen amigo, como por arte de magia, alcanzamos la claridad que nos permite reconocer la salida o la solución y todo esto, sin que nuestro amigo haya abierto la boca para darnos su sabio consejo. Así funciona la magia de escucharnos y apoyarnos en todo momento. Prestar atención al escuchar es un gesto de amor.

Podemos aprender a escuchar bien

GUARDA SILENCIO. Mientras la otra persona te habla, mantén un silencio respetuoso y atento. Si te es posible, mírale a los ojos, de esta manera sentirá que le atiendes y que te interesas por sus ideas o vivencias. Evita interrumpirlo para opinar o criticarlo con ligereza. Espera hasta que haya finalizado para compartir con él tus comentarios.

MUÉSTRATE INTERESADO. Puedes hacer gestos afirmativos mientras te habla para mostrar que estás siguiendo la conversación. También puedes usar frases afirmativas, como: "Entiendo cómo te sientes", "Estoy seguro de que harás lo mejor"; sirven para darle confianza a nuestro interlocutor y al mismo tiempo, muestran nuestro interés en su historia y el deseo sincero de apoyarlos.

RESUMIR LA CONVERSACIÓN. Asegúrate de que la persona terminó de hablar preguntándole: ¿Ya terminaste? ¿Quieres decirme algo más? Y luego hazle un resumen de sus ideas para asegurar la claridad de la comunicación y tu comprensión de su historia. Además, así le haces saber a tu interlocutor que estás esforzándote por comprenderlo.

APAGA TU MENTE. Mientras escuchas a la otra persona deja de pensar en que tus ideas, planteamientos o decisiones son mejores. Concéntrate en el deseo de comprender qué siente, cómo piensa, qué sabe y qué puede aportar a tu vida en este momento. Muéstrate abierto a los puntos de vista de los demás, sin juzgarlos y sin anticiparte a lo que la otra persona va a decir. Recuerda de vez en cuando detenerte para darle espacio a la otra persona de expresar sus ideas o hacer sus comentarios.

Practica escuchar con atención y con amor a tus seres queridos, tal vez descubras que son personas diferentes a las que imaginabas... Darles un espacio respetuoso y seguro donde puedan expresarse, los hará sentir queridos y especiales.

Fuente:

Tu, yo,... nosotros de José Ramón Marcos Sánchez

Es la idea de pensar que en algún momento llegara el momento solo de recordarte,…....de recordarme,…….de no superar la carencia del cayado que me sostiene,……que te sostiene,……de separar lo unido que no se ve,….….eso que hace que no exista el tu,……… el yo,……. solo el nosotros,…….de suponer que lo inevitable de la ausencia hará evitable la estancia,………dolorosa,………..amarga,………eterna,……..la agonía del placer no es más que la certeza perecedera del estar,…..del no estar,……es el hecho de sentirme lleno,…. ufano,……. feliz,………el que me da miedo,……..el que me hace desgraciado,….que absurdo que el presente una vez dicho deje de ser presente,……..ahora,….….es pasado,……..es recuerdo,……..no regresa,….….van continuamente muriendo trances y continuamente naciendo otros,……..implacables,……sin respeto,……..sin pudor,………quiero esconderme dentro de ti para no perderme,…….como si nunca hubiese existido,…….. para no despertarte,……..para que no me despiertes,……..quiero ser esclavo voluntario de tu compañía,.......con la única presencia del principio,……..del durante,……..del final,……..quiero conciliar el enfrentamiento que me provoca perder,………y quiero perder la idea de pensar,…….. Que en algún momento,…….. Llegara el momento,…….. Solo de recordarte,……..de recordarme,…….. No quiero sobrevivirte,…….no puedo,…….no sé,……
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.

Buenos días amigos, les mando un abrazo de oso


Si sientes que todo perdió su sentido, siempre habrá un ¨te quiero¨, siempre habrá un amigo. Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta. 
Ralph Waldo Emerson