lunes, 7 de noviembre de 2011

Buenas noches amigos, les mando un abrazo de oso!


Las cosas que dependen de nosotros



Las cosas que dependen de nosotros son libres por naturaleza, nada puede detenerlas ni estorbarlas; las que no dependen de nosotros se ven reducidas a impotencia, esclavizadas, sujetas a mil obstáculos, completamente extrañas a nosotros.

No olvides que si tienes como propias las cosas que dependen de otro, encontrarás obstáculos a cada paso, estarás triste y dirigirás reproches a los dioses y a los hombres.

En cambio si solo consideras tuyo lo que te pertenece y extraño lo que pertenece a otro, nadie nunca te obligará a hacer lo que no quieres, ni te impedirá hacer tu voluntad, ni te causará ningún daño.

Moraleja:

Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él. (Paolo Coelho)

Cuando traspasas los límites del amor y te metes en terreno de la humillación, ya no es amor: es esclavitud, es adicción. (Walter Riso)

Es muy difícil amar a un ser que se doblega para obtener afecto. Un amor indigno es una forma de esclavitud. Y los dueños nunca aman a sus esclavos; los explotan o se compadecen de ellos. (Walter Riso)

Si te enamoraste que jamas se de cuenta. Las mujeres no aman a quien muere por ellas. (Frase Mia)

Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras que no la ame. (Oscar Wilde)

Fuente Original:
Epícteto. Manual y Conversaciones (selección), R. Verneaux, Textos de los grandes filósofos. Edad Antigua, Herder, Barcelona 1982, p.99-103.

Fuente Internet:
Amor y Desamor

Culpable. de ©José Ramón Marcos Sánchez

Me senté frente al espejo, esta vez sin poner cara del que no soy ,........esta vez sin ropa, ligero, vestido simplemente con las marcas de los roces de otros cuerpos,......marcas que no se borran,........marcas de esas de dentro,.... esa desnudez causó en mi un poco de miedo y un mucho de echarme en los brazos de cualquiera,........en los tuyos,........en los míos,....... tenía frió, desconsuelo, con retales de sensaciones compuse un poco de valor,.......quizá el suficiente,....quizá no,...... para enfrentarme a mí mismo necesitaba mucho mas y lo sabía, pero era un inicio, una primera cita con alguien que no conocía, a alguien al que no podía retar escondido entre ropajes o abalorios, si quería su alma, tenía que llegar con la mía entre las manos, y así lo hice,..... cuando estuve preparado y la vergüenza de mi piel me lo permitió levante la cabeza buscando sus ojos,.......los míos, me busco la mirada en seguida y me observo desafiante hasta que rompí a llorar, el también lloraba, me di cuenta que siempre estuvo hay.........que nunca quise hablar con él........que llevaba toda una vida ocultándole........que me avergonzaba de el.........se lo dije, sin embargo no me recrimino nada, tan solo estaba ahí.......al otro lado del espejo, pensando en lo que yo pensaba, a lo mejor es demasiado tarde pero creo que he empezado a conocerle.......a conocerme........a aceptarle........a aceptarme, me ha devuelto un poco de la paz que hace años había perdido,.......culpable, si, reinsertado.......puede que algún día. 
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo. 
©José Ramón Marcos Sánchez. 

Salud femenina


Cuidarse es un acto de responsabilidad, y también un derecho, por eso es tan importante conocer qué estudios deben realizarse para evitar problemas o detectarlos a tiempo. Una vez realizada la vida sexual, los especialistas recomiendan comenzar con chequeos frecuentes que deben convertirse en un hábito en la mujer. El más conocido e importante es el Papanicolau, es el estudio por excelencia en toda mujer después de tener su primera relación sexual. La frecuencia debe ser anual, aunque en algunos casos se pide cada seis meses, sobre todo cuando existe antecedente de enfermedad cervical. Es un estudio que detecta lesiones provocadas por el virus HPV (muy frecuente entre las mujeres) y es el método de elección para detectar cáncer de cuello uterino. Hay que destacar que la vacuna contra el HPV, si bien está indicada en toda paciente adolescente, no reemplaza este método de control. 

Otro examen importante es la senografía,  corresponde a toda mujer a partir de los 35 años. Si la mujer tiene antecedentes familiares de cáncer de mama hay que adelantar el examen 10 años. No hay que esperar a tener síntomas ya que en la mayoría de los casos el cáncer de mama es asintomático. En la mujer de menos de 35 años se prefiere la ecografía mamaria a la senografía, ya que por la densidad de la mama se observan mejor las posibles lesiones.

También contamos con la ecografía ginecológica, si bien no está indicada de rutina en todas las pacientes en el examen anual, es un método que nos ayuda a detectar lesiones uterinas, fibromas y engrosamientos endometriales así como quistes ováricos y masas anexiales. Si bien no son los únicos, son los más importantes una vez comenzada la actividad sexual en la mujer, como también es importante, una asistencia recurrente al ginecólogo de cabecera.

Fuente:
Blog de Farmacia

Link:

Seis poderosas estrategias para terminar con tus complejos y subir la autoestima


Cuando estás acomplejada te sientes fea, no te gustas para nada, sientes que la ropa te queda mal, que no eres atractiva para los hombres, que por tu cuerpo no tienes derecho a que te quieran realmente. Cada vez que te miras al espejo sufres, y hay días que sientes que nada te queda bien: ni el peinado, ni la ropa, ni el maquillaje… ¡Nada! Sufres por ponerte ropa diferente a la que te gustaría ponerte, y sientes en el fondo de tu corazón que no eres bonita, y si otras personas te dicen que lo eres, simplemente crees que te lo dicen para que no te sientas mal. Encima te comparas con la belleza de tu hermana, o tu amiga, o de otras mujeres. Vives queriendo ser lo que otras son, sin darte cuenta que en eso se te va la vida.
Está claro que para que comiences a vivir de verdad tienes que aceptarte y respetar lo que eres, si aplicas las seis estrategias que quiero enseñarte en este artículo día a día, poco a poco irás terminando con tus complejos y podrás comenzar a estar conforme con lo que eres, subir la autoestima. ¡Vamos a avanzar para que aprendas a quererte! ¡Comencemos!
Antes de mencionarte las seis estrategias quiero que escuches el caso de mi amiga Marta, y cómo logró finalmente superar sus complejos. ¡Ella estuvo cinco años totalmente acomplejada!
Recuerdo que ella se veía gorda cuando se miraba al espejo y sufría mucho por ello, además era bajita. Recuerdo con qué dolor pronunciaba “no soy como debería ser”.
Marta, era una chica perfectamente capaz, pero sus complejos la tenían con la autoestima por los suelos. Recuerdo que ninguna ropa que se ponía a su juico la quedaba bien, y cuando la decíamos “Marta, tu eres bonita”, porque realmente lo era, ella pensaba que lo decíamos para consolarla. Para nosotros era bonita porque no sólo vemos su cuerpo, vemos a “Marta”, en todos sus aspectos. Pero ella no; ella solamente se veía como aquello que no la gustaba de sí misma (que visión más pobre ¿verdad?). ¿Es que no era capaz de ver algo más en ella misma que esos kilos de más o su estatura? ¡Qué va! A Marta no la importaban sus talentos, no la importaba que sus amigos la quisiéramos, no la importaba ser una buena persona; sólo la importaban sus kilos de más y sus centímetros de menos.´
Recuerdo que mi amigo Jorge estaba interesado en ella, y ella estaba interesada también en Jorge, ¡pero jamás estuvieron juntos! ¿Por qué?: porque Marta estaba convencida de ser tan fea y pensaba tanto en sus complejos, que nunca se dio el derecho a si misma de gustar a un hombre, no se dio el derecho a ser querida… ¡Cuánto sufrí al ver que era su propia obsesión por sus complejos la que hacía que no pudiera ser feliz en la vida! ¡No podía disfrutar de la vida y de la compañía de un hombre o de los amigos!
Vivía para comparar sus defectos con las virtudes de sus amigas, y de todas las mujeres. Yo veía que la vida de mi querida amiga Marta se iba poco a poco… porque todo para ella consistía en querer ser lo que otras eran…
Yo por aquel entonces estaba aún estudiando los fenómenos de la baja autoestima de las mujeres, y caí en la cuenta: “¡Claro, a Marta lo que más la duele no es su defecto, es la convicción que tiene de que los demás no perciben otra cosa en ella, y está segura de que las otras personas solo verán en ella sus defectos!”
Por fortuna, ella pasó la primera fase de “no intento nada para solucionar mi problema porque es inútil”, y al fin, se dio cuenta de que era una mujer, un ser humano, y no iba a vivir una vida de amargura, frustraciones e insatisfacción por sus complejos; así que medijo: “Cristóbal, ahora sí que voy a poner ganas para superar mis complejos, ¿por dónde debo empezar?”. Y yo le dije: “Marta, aquí tienes seis estrategias que te ayudarán a superar tus complejos poco a poco. ¡Una cosa! aplícalas todas a la vez día tras día, si no, no te funcionará” “No te preocupes Cristóbal, lo menos que puedo hacer es intentar ser mejor persona y subir la autoestima.
Aquí tienes las seis estrategias para que puedas sacarlas el mismo provecho que mi amiga Marta:
  1. Observa a las demás mujeres: Observa los defectos de otras mujeres, y mira cómo éstos no las impiden vivir libremente. Obsérvalas, intentando comprender cómo ellas viven día a día con sus defectos, y no tratan de ocultarlos a cualquier precio. Esa libertad que observas en otras mujeres que también tienen defectos, no es fruto del azar, no es que ellas tengan suerte de no sentirse acomplejadas, no… Es fruto de su actitud. Observa su actitud y proponte hacer lo mismo. Basta de justificarte, si ellas pueden, tu también. Recuerdo que Marta tenía una hermana mayor que ella ¡que medía un metro con cuarenta centímetros! Ver a su hermana feliz e incluso divertirse a costa de su enana estatura, la ayudó mucho a comprender que el físico no es tan importante.
  2. Habla con alguien de tus complejos: Aislarte a causa de tus complejos, hace que aun los alimentes más. Si hablas sobre tus complejos con alguien los vas a debilitar. Y si esta otra persona te dice que también tiene complejos,ESCÚCHALA, no te encierres en ti misma pensando “qué sabrá esta persona de complejos, no tiene ni idea de lo paralizada que me siento por los míos”. ¿De qué te sirven tu irritación y retraimiento? ¡Háblale a alguien sobre tus complejos! ¡verás cómo te ayuda!
  3. Escucha a los demás cuando te dicen algo positivo: Las que están muy acomplejadas suelen pensar cuando alguien les dice algo bueno de sí mismas: “Sí, muy bien esto que me dicen, pero no me sirve de nada porque mi insatisfacción proviene de mi misma”. Te aseguro que te será beneficioso en los momentos que te sientas superada por tus complejos recordarte a ti misma opiniones positivas que otros te hayan dicho alguna vez.
  4. ¡Muy importante! Lucha contra tu paranoia del complejo: No querida amiga, no todos tus fracasos provienen de esos defectos que tanto te acomplejan. No todo aquel que te mira está observando tus puntos débiles. Date cuenta de que a veces sientes tus complejos con tanta intensidad, que les atribuyes todas tus dificultades, y esto, a veces puede ser hasta una postura muy cómoda ¿no crees?
  5. Intenta vivir la experiencia de afrontar tus complejos: Este es el mejor método para eliminar progresivamente tus complejos. Sométete poco a poco, gradualmente, a aquellas situaciones que te produzcan algo de vergüenza. No digo que si tienes un enorme complejo de pronto te plantes en bikini, sé que es difícil. Recuerdo que Marta comenzó por dejar de ponerse unos zapatos que elevaban su estatura. Las primeras horas de ese día se sintió algo mal, pero a la noche me llamó por teléfono y me dijo: “Hoy me he quitado las plataformas, he mostrado mi verdadera estatura, ¿y sabes qué? no ha sido para tanto”. Si nunca te enfrentas a tus defectos, nunca los superarás. Prográmate un plan progresivo. A Marta la funcionó.
  6. Presta mucha atención a esto: “Amplía la mirada que tienes de ti misma”:Es decir, procura no centrarte solamente en aquello que te falta. ¡Recuérdate que eres algo más que un montón de defectos! Tienes que trabajar cada día en verte como un conjunto de elementos, ampliar tu campo de visión sobre ti misma ¿o es que solamente eres un cacho de carne? No te limites a tus debilidades, carencias o defectos.No solamente eres tu complejo, no te permitas hacerte el daño de creerlo.
Para acabar quiero que te hagas una pregunta: ¿Cuál de estos dos tipos de persona soy?:
¿Aquella que lee estos consejos, y piensa: “no es tan fácil”, y nunca intenta nada por cambiar y subir la autoestima? ¿O aquella que dice: “no es fácil, pero mi obligación conmigo misma es concentrarme en hacer aquellas cosas que me ayudarán a ser una mujer más libre, más contenta conmigo misma, y más feliz, porque no puedo seguir así”, e intentar subir la autoestima de una vez por todas?
Durante el transcurso de mi trato con mujeres acomplejadas me he dado cuenta de  una cosa: puedo proporcionar las herramientas para subir la autoestima de una persona, pero lo que no puedo hacer por ella es “hacerlo yo”; lo único que no puedo hacer por ti es tomar la decisión de que pongas remedio a tus complejos.
Tienes dos opciones: “esto no es nada fácil, no voy a intentarlo y sigo igual de infeliz que siempre” o “no puedo seguir así, voy a demostrarme a mi misma que no he perdido las ganas de mejorar” Porque si no te quedan ni las ganas… ¿Qué te queda?
Amiga, aquello que no te gusta de ti no se sitúa en tu corazón, en tu esencia. Es sólo un defecto que no se merece la sobredimensión que tu imaginación le da, ni el disimulo que te impone tu vergüenza. ¡Actúa y comienza a subir la autoestima!
Espero de corazón haberte ayudado e inspirado a tomar acción. Déjame tu comentario, háblame de tu proceso de superación de tus complejos y de las dificultas con las que te encuentras a la hora de aplicar estas seis estrategias y subir la autoestima. Quiero hablar contigo, que me cuentes para poder ayudarte. Voy a estar contestando personalmente todos tus comentarios.
Gracias por tu atención
Cristóbal Tobal
Fuente:

Del abandono y la culpa

Recientemente he leído que investigadores en materia de relaciones humanas han determinado que en una separación ambas partes sufren distinto (una mas, la otra menos).

Por cierto, y aunque generalmente uno escuche decir -tras la ruptura- que “nos separamos”, siempre hay uno de los dos que abandona y el otro que es abandonado.

Con lo cual la tentación ante la noticia de que hablo en el primer párrafo es considerarla una obviedad, ya que “sufre mas” quien fue abandonado y “sufre menos” quien decidió terminar la relación.

Los motivos para que así sea parten de la base de que el abandonado (o la abandonada) posiblemente estaban acostumbrados, incluso “bien” con la relación, y el abandono les cae como balde de agua fría.


Por el contrario, la que abandona venía preparando la situación, pensándola, evaluándola, incluso tal vez con algún “affaire” en concreto o en potencia.
Cuando decide perpetrar el abandono –entonces- sufre “menos” porque si en verdad sufriese mucho…. no se separaría y listo!

Ahora, este análisis que parece correcto tiene, como toda regla, una excepción interesante que merece estudiarse:
Las relaciones humanas son una dinámica.
En esa dinámica no todo es “blanco” o “negro” (en realidad, lo mas común es que sea una infinita escala de grises).
Imaginemos entonces que el que decide la separación “sufre menos” que el que recibe la noticia de que no hay mas pareja, de que “se acabó”, de que “no va mas”.
Para que la “victimaria” (llamémosle así) sufra menos que la “víctima” de su decisión, debieramos ceñirnos a un ámbito temporalmente acotado (supongamos que es el “período de duelo” de la ruptura).
Pero la vida (y la realidad) no reconocen parámetros tan escuetos.
Porque (vuelvo a decirlo), las relaciones humanas son una dinámica.
En esa dinámica, la “victimaria”, pasados unos meses (y –si la separación estuvo fogoneada por algún affaire, pasado el affaire-) suele recordar a la pareja perdida.
Suele recordar todo lo bueno que vivieron, y posiblemente en ese momento se da cuenta de que hace mucho tiempo que no sabe nada de ella.
Es entonces cuando intenta un contacto, un correo (que no tiene respuesta), un llamado a un celular que ha cambiado, o a un trabajo que ya no es el trabajo de quien fuera su pareja…
Caramba… ¿Qué está pasando?…
Al fin y al cabo, el contacto se da y (para sorpresa de la “victimaria”) su “víctima” concluyó –con mucho dolor- el duelo que se le impuso, salió adelante y no quiere repetir la historia que tan mal terminó.
En este punto me detengo en el análisis, giro hacia los lectores, y les pregunto si no conocieron casos así.Se que los conocieron. Es una conducta humana muy común en la dinámica de las relaciones.

Y aquí –entonces- ¿quién va a sufrir mas?
El abandonado ya sufrió lo suyo (que no fue poco). Pero lo sufrió con el alivio de padecer un dolor no provocado.
La abandonante (¿existe esta palabra?), arrepentido y vedado de reanudar la relación que voluntariamente interrumpió, sufrirá, en su novedoso rol de “victima” la imposibilidad de volver las cosas atrás.

Acrecentado su dolor por el hecho de que la culpable de todo lo sucedido la espera cada vez que se mira al espejo: Ella misma
Las cosas no “le sucedieron” …. ¡las COMETIÓ!

Por lo tanto, decir que tal o cual miembro de una pareja que se ha destruido “sufre” mas o menos que el otro no es una afirmación estática.

Es una afirmación que péndula al vaivén de la dinámica de las relaciones humanas.
Y en ese pendular de sentimientos, la “victimaria” (devenido en “víctima”) padecerá el dolor de pretender algo que le está vedado por el de curso de sus propios actos: Reanudar la relación que voluntariamente interrumpió.

Creo que no me equivoco si postulo que la culpa será su mas pesada carga en ese doloroso trance.

Fuente Original:
OrtBraker. Del abandono y la culpaForo Amor y Pareja. Noviembre 2008

Fuente:
Desamor y amor

Un niño japonés

Esta carta, escrita por el inmigrante vietnamita Thanh Minh que trabajó en Fukushima como policía, a un amigo en Vietnam, fue publicado en New America Media, el 19 de marzo. Es un testimonio de la fuerza del espíritu japonés, y un corte interesante de la vida cerca del epicentro de la crisis en la central nuclear de Fukushima en Japón. Fue traducido por el MNOAL editor Andrew Lam, autor de “Como Oriente Occidente: escribiendo en dos hemisferios” condensado en Shanghai Daily.





Hermano,
¿Cómo estás tú y tu familia? Estos últimos días, todo era un caos. Cuando cierro mis ojos, veo los cadáveres. Cuando abro los ojos, también veo los cadáveres. Cada uno de nosotros debe trabajar 20 horas al día, sin embargo, me gustaría que hubiera días de 48 horas, para que podamos seguir ayudando y rescatar gente. Me he hecho fuerte viviendo el nacionalismo japonés. Estamos sin agua ni electricidad, las raciones de alimentos se encuentran cerca de cero. Apenas se consigue trasladar a los refugiados antes de que haya nuevas órdenes para trasladarles a otro lugar.
Actualmente estoy en Fukushima, a unos 25 kilómetros de la planta de energía nuclear. Tengo tanto para decirte que si pudiera escribirlo todo, seguramente se convertiría en una novela acerca de las relaciones y comportamientos humanos en tiempos de crisis. Aquí la gente mantiene la calma – su sentido de la dignidad y el comportamiento adecuado son muy buenas – así que las cosas no son tan malas como podrían serlo. El gobierno está tratando de proveer suministros por vía aérea, con alimentos y medicinas, pero es como dejar caer un poco de sal en el océano. Pero por más atrasos nunca pierden la disciplina ni la dignidad.
Hermano, hubo un incidente realmente conmovedor. Se trata de un niño japonés que enseñó a un adulto como yo, una lección sobre cómo comportarse como un ser humano. Ayer por la noche, me enviaron a una escuela de gramática para ayudar a una organización de caridad a distribuir alimentos a los refugiados. Era una larga fila que serpenteaba un lado a otro y vi a un niño de alrededor de 9 años de edad. Llevaba una camiseta y un par de pantalones cortos. Estaba haciendo mucho frío y el niño estaba en el final de la cola. Me preocupaba que en el momento que le llegue el turno, no hubiera ningún alimento. Así que hablé con él. Dijo que estaba en la escuela cuando ocurrió el terremoto. Su padre trabajaba cerca y se dirigía a la escuela. El estaba en el balcón del tercer piso cuando vio el coche de su padre barrido por el tsunami.
Le pregunté acerca de su madre. Dijo que su casa está junto a la playa, que su madre y su hermana pequeña, probablemente no se salvaron. Volvió la cabeza, se secó las lágrimas cuando le pregunté acerca de sus familiares. Estaba temblando por lo que me quité la chaqueta de policía y se la puse a él. Ahí fue cuando mi bolsa de ración de alimentos se cayó. La recogí y se la di a él. “Cuando llegue tu turno, podrías quedarte sin alimentos. Así que aquí está mi parte. Yo ya comí. ¿Por qué no te lo comes?”
El muchacho tomó mi comida, se inclinó. Pensé que se lo comería de inmediato, pero no lo hizo. Tomó la bolsa, se acercó al principio de la cola y la puso con toda la comida que estaba esperando para ser distribuida. Me sorprendió. Le pregunté por qué no se lo comía, en vez de añadirla a la pila de los alimentos. Él respondió: “Porque veo a gente con mucho más hambre que yo, si lo pongo allí, se van a distribuir los alimentos por igual.” Cuando escuché eso me di vuelta para que la gente no me viera llorar.
Una sociedad que puede educar a un niño de 9 años de edad, que entiende el concepto de sacrificio por el bien común de la nación, es una gran sociedad, un gran pueblo y de profundos sentimientos espirituales.
Bueno, en estas pocas líneas envío a ti y la familia mis mejores deseos.
La hora de mi turno ha llegado nuevamente.
Ha Thanh Minh
Fuente: Reflexiones Diarias

Buenos días amigos, les mando un abrazo de oso


"Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible". Mahatma Gandhi