lunes, 31 de octubre de 2011

Buenas noches amigos, les mando un abrazo de oso!


“El futuro es algo que cada cual alcanza a un ritmo de sesenta minutos por hora, haga lo que haga y sea quien sea”. Clive Staples Lewis (1898-1963) Escritor británico.

Alternativas naturales para suplantar el azúcar


Una manera de cuidar la salud es restringiendo de la dieta, el azúcar de mesa. Esta sustancia puede reemplazarse con los edulcorantes naturales. Se trata de alimentos saludables que no sólo aportan su sabor dulce natural sino que además son nutritivos. Existen alternativas saludables al azúcar para endulzar las comidas sin riesgos, por ejemplo el azúcar que encontramos en las frutas, este es un azúcar saludable que se puede consumir sin ningún problema. Muchas frutas tienen un sabor natural dulce y no necesitas añadirle azúcar. 

Entre ellas, la manzana, la sandía, las uvas, el melón y la pera. Otra alternativa es la miel, si bien tiene muchas calorías (unas 60 por cucharada) es una opción natural y saludable que se puede tener en cuenta al cocinar o como aderezo para el pan o las galletas, e incluso para saborizar infusiones. Además, la miel es muy buena para la salud: mantiene los niveles de azúcar en la sangre, proporciona vitaminas, minerales y antioxidantes; y se utiliza como antiséptico para curar heridas.

La Stevia, se lo conoce como el sustituto natural del azúcar por excelencia. Y es tan dulce que solo una cucharada de Stevia equivale a tres de azúcar de mesa. Se lo puede encontrar en polvo o en líquido. Lo mejor es que es natural, surge de una planta, no suma calorías y no produce aumento de glicemia en la sangre.

Otro representante es el Agave, se trata de un líquido espeso que proviene de una planta llamada Agave, de sabor dulce y que puede ser utilizado como reemplazante del azúcar o la miel.

Y por último, el Sorgo, este es una alternativa al azúcar en forma de jarabe que deriva del grano de la planta del Sorgo, siendo rico en antioxidantes, calcio, potasio y hierro.

Fuente:
Blog de Farmacia

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Edulcorantes artificiales y nuestra salud


Mucha gente agrega edulcorantes al café, los bebe en las gaseosas dietéticas y los utiliza para limitar la ingesta de azúcar y disminuir las calorías. Pero ¿pueden ser estos peligrosos para la salud?

Esta pregunta es crítica debido a la cantidad de edulcorante que las personas en promedio consumen cada año. Las gaseosas son donde mayormente se encuentra, pero también son agregados a alrededor de 6 mil productos vendidos en el mercado, incluyendo comida para bebé, comidas congeladas y yogures.

Los tres principales grupos de edulcorantes artificiales aprobados en el mercado son el aspartamo, la sacarosa y la sacarina. Además de estos edulcorantes, las tiendas hoy en día también están abarrotadas de sustitutos para la manteca, sal y las grasas. Y en todos estos casos, el sustituto no es necesariamente la mejor opción.

Mucha gente usa los edulcorantes artificiales para reducir la ingesta de calorías, pero, de hecho, puede ocurrir el efecto contrario. Nuevos estudios demuestran que los edulcorantes artificiales estimulan los receptores del gusto que sienten lo dulce tanto en el esófago como en el estómago. Anticipándose a una dosis de energía, el páncreas produce insulina, una importante hormona que ayuda a acumular grasa en el cuerpo. Al mismo tiempo, químicos son enviados al centro de saciedad del cerebro, el cual se confunde acerca de si el cuerpo está, de hecho, recibiendo calorías o no, resultando en una paradoja donde se siente más hambre y menos saciedad, lo que puede llevar a aumentar de peso.

Por otro lado, también se cree que hay un cierto grado de adicción generado por estos químicos.

Fuente:
Blog de Farmacia

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Pequeño mio de Olga Lucia


Tú eres tan pequeño,
Eres tan indefenso.
Apenas si empiezas a crecer.

Eres el fruto
De una noche de amor.
Eres el futuro
De una pareja sin fin

No quisiera que te fueras,
Pues eres de mi ser.
No quisiera que murieras,
Pues contigo moriré


Día de muertos en México. Calaveras de azúcar, juguetes y calacas


Durante la Celebración del Día de Muertos, las calaveras de dulce son preparadas de diferentes tamaños. El azúcar se disuelve en agua hasta obtener un jarabe muy espeso que se vierte en moldes. Cuando el azúcar se seca se decora con filigrana de azúcar coloreada y recortes de papel brillante de diferentes colores, sin dejar de colocar en la frente del cráneo un nombre de pila. El comprador así puede regalarla a un amigo o pariente para que se “coma su calavera”.

Sirve también para los arreglos del altar, representando a los muertos que se recuerdan. Los esqueletos se encuentran por cantidades en esculturas de papel maché y en juguetes. Todas ellas expresando la dualidad de la vida y la muerte de la existencia humana. Esto sucede por cierto en la Ciudad de México donde el arte de las figuras representando la muerte ha crecido, pudiendo admirarlas en galerías y museos.

Fuente:

Día de muertos en México. Altares y Ofrendas


Mientras que los altares y las ofrendas varían como variada es la tierra en México, algunas tradiciones generalmente se mantienen casi intactas.

Actualmente, el Día de Muertos en México, representa una mezcla de la devoción cristiana con las costumbres y creencias prehispánicas y se materializa en el tradicional altar-ofrenda, una de las tradiciones más mexicanas. El altar-ofrenda es un rito respetuoso a la memoria de los muertos, su propósito es atraer sus espíritus. Consiste en obsequiar a los difuntos que regresan ese día a convivir con sus familiares, con los alimentos y objetos preferidos por ellos en vida, para que vuelvan a gozar durante su breve visita. En la ofrenda o altar de los muertos no deben faltar la representación de los cuatro elementos primordiales de la naturaleza.

Tierra, representada por sus frutos que alimentan a las ánimás con su aroma.

Viento, representado por algo que se mueva, tan ligero como el viento, empleándose generalmente papel picado o papel de china.

Agua, un recipiente para que las ánimas calmen su sed después del largo camino que recorren para llegar hasta su altar.

Fuego, una vela por cada alma que se recuerde y una por el alma olvidada.

En la ofrenda también se coloca sal que purifica, copal para que las ánimas se guíen por el olfato, flor de cempasúchitl que se riega desde la puerta hasta el altar para indicar el camino a las almas. Aquí, siempre hay alguno de la familia esperando la llegada de ellas para demostrarle su respeto y compañía.

Fuente:

Día de muertos en México. Preparativos

Aunque la celebración de Día de Muertos varía de región a región, casi todas siguen un mismo patrón de eventos. Estos son los dos días de celebración, primero de noviembre, el cual en algunas regiones honran a la memoria de los niños muertos, mientras que el dos de noviembre honran a los adultos fallecidos.

Dos semanas antes
Anticipadamente a esta celebración, hay un ambiente de alegría en los mercados. El cempasúchitl amarillo y manojos de otras flores son adquiridos. Todos los ingredientes de la comida de la ofrenda son comprados con feliz anticipación antes de la visita de los familiares y amigos fallecidos.

Altares en Casa - En la víspera de la celebración
Amigos y parientes convienen en preparar el altar o decorar la casa para recibir a las almas de los fallecidos. La preparación de la comida empieza. Crece la expectativa.

1 de noviembre - La Velación de los Angelitos
Las almas de los niños regresan a sus familias para disfrutar de su compañía y ser alimentados. En algunas regiones de México los niños toman el rol de líderes en la velación matutina, honrando a sus hermanitos fallecidos.

En la noche los adultos mantienen la vigilia en el cementerio reviviendo las memorias de sus familiares fallecidos.

2 de noviembre - Velación de Adultos.
En este día, las almas de los adultos fallecidos retornan a sus familias para pasar un tiempo con ellos, disfrutando la compañía, además de alimentarse con el aroma de las ofrendas que sus parientes y amigos les han preparado.

Algunas veces las oraciones son dichas durante el día y durante la noche en la velación que realizan en el cementerio, acompañadas de música.



Fuente:
http://www.diademuertos.com

La Paciencia de tener Paciencia de Maytte Sepúlveda



'En una aldea de África, un hombre y una mujer, ambos viudos, se enamoran y deciden formar una nueva familia. Pero el hombre tiene un hijo pequeño que no ha superado la muerte de su madre. A pesar de que la nueva esposa del hombre hace todo lo posible por consentirlo, preparándole platos especiales y siendo amable con él, el niño la rechaza y ni siquiera le dirige la palabra. Así que ella va a pedirle consejo al hombre más sabio de la aldea, a quien le pregunta: '¿Qué puedo hacer para que su hijo me acepte como su madre?'. 'Me has de conseguir tres pelos del bigote de un león', le dice el viejo sabio.

La mujer se va muy preocupada, pensando en cómo conseguirá acercarse al león sin que éste la muerda, pero por el bien de su nueva familia decide intentarlo. Cuando por fin encuentra al león, lo observa desde lejos durante un rato, con miedo de acercarse. Pasan los días y la espera se hace interminable. Hasta que un día, la mujer decide acercarse un poco y le deja un pedazo de carne. Así, diariamente hace lo mismo. El león se acostumbra a la presencia de la mujer hasta que ésta pasa a formar parte de su vida. Un día, cuando el león estaba dormido, le arrancó los tres pelos sin ningún problema. Entonces, cuando iba a llevárselos al sabio, de pronto se dio cuenta de que había resuelto su problema, al encontrar el valor de la paciencia y la perseverancia".

¿Cuántas veces nos sucede lo mismo que a la mujer de la historia, en diferentes situaciones o circunstancias? A todos nos gustaría que los resultados que buscamos se presentaran inmediatamente, que las personas se comportaran como nosotros queremos que lo hagan; que todos los eventos que vivimos, inclusive el tráfico, fluyeran rápidamente… pero lo cierto es que todo proceso se toma su tiempo, y si no somos lo suficientemente pacientes para aceptarlo, la frustración, el estrés y la ira se apoderarán de nosotros, alterando nuestra manera de ser y de afrontar la vida. La impaciencia nos llena de tensión, nos pone de malhumor y nos convierte en el obstáculo más difícil de vencer al momento de afrontar y solucionar una situación inesperada.

La paciencia es una virtud que algunas personas interpretan como debilidad, sobre todo si quien es paciente, permite y tolera el abuso por parte de los demás. No hay que confundir una actitud pacífica y tolerante con la pasividad, la sumisión y el temor. Sólo una persona madura emocionalmente, consciente y equilibrada puede hacer uso de una actitud paciente en el momento en que lo considere necesario.

¿Qué podemos hacer para resolver o manejar las situaciones que no salen como lo esperábamos o que se presentan de forma inesperada, en lugar de seguir pensando en lo que pudimos hacer para que no ocurrieran de esa manera? Es necesario un trabajo personal dirigido a balancear nuestras emociones y a relajar y soltar las tensiones y el estrés que nos producen las ocupaciones de la vida diaria.

Para ser más pacientes

Maneja tu reacción. Si en lugar de actuar con la mente fría, lo haces con la emoción del momento, seguramente que más tarde te arrepentirás de tu reacción. Toma unos segundos para pensar antes de actuar.
Ponte en el lugar de la otra persona. Conoce y acepta a las personas como son. Reconoce los aspectos positivos de su personalidad y ten en cuenta sus limitaciones, así sabrás qué puedes esperar de ellas.
Analiza la situación con objetividad. Considera todos los aspectos involucrados. Pregúntate qué puedes hacer para cambiarla. Si la respuesta es positiva, ponte a hacer lo necesario para mejorarla; pero si es negativa, trabaja la aceptación para que no te desequilibre.
Canaliza tu estrés. El ejercicio físico diario, la relajación, el ubicarnos en el presente, la respiración profunda, hacen que nuestro nivel de tolerancia sea más amplio y nuestra tensión sea menor, lo que evita la reacción inmediata a las situaciones difíciles.
Ajusta tu nivel de expectativa. Muchas veces esperas más de lo que los demás te pueden dar, lo que hace correr el riesgo de dañar tus relaciones con ellos. Otras veces te exiges a ti mismo demasiado. Sé paciente y toma el tiempo para descansar y recuperar la energía y la claridad que necesitas. Saber soltar a tiempo es señal de inteligencia y equilibrio.

Fuente:

Buenos días amigos, les mando un abrazo de oso!



"El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas". William George Ward (1812-1882) Escritor y teólogo inglés
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