miércoles, 19 de octubre de 2011

Buenas noches amigos, les mando un abrazo de oso


"El amor es más que un objetivo, más que un combustible, más que un ideal. el amor es nuestra naturaleza. es nuestra esencia", Brian Weiss

¿Sabes lo que no es amor?



Si necesitas a alguien para ser feliz, eso no es amor,
ES CARENCIA.
Si tienes celos, inseguridad y dices que crees en esa persona, pero no en los otros, que te parecen rivales, eso no es amor
ES FALTA DE AMOR PROPIO
Si crees que tu vida queda vacía sin esa persona; no consigues imaginarte sol@….. Y mantienes una relación sólo por que no tienes vida propia, eso no es amor.
ES DEPENDENCIA.
Si piensas que el ser amado te pertenece; te sientes dueño y señor de su vida y su cuerpo…. Y no le das la oportunidad de expresarse, de decidirse, sólo para afirmar tu dominio, eso no es amor. 
ES EGOÍSMO.
Si no lo deseas; no te realizas como hombre o como mujer con esta persona…. Y prefieres no tener relaciones íntimas con esa persona, sin embargo sientes algún placer en estar a su lado, eso no es amor.
ES AMISTAD.
Si discuten por cualquier motivo; se mueren de celos uno del otro; o no siempre hacen los mismos planes….. les falta acuerdo en diversas situaciones; no les gusta hacer las mismas cosas o ir a los mismos lugares, pero hay necesidad de estar íntimamente juntos, eso no es amor.
ES DESEO.
Si tu corazón late más fuerte; el sudor se pone intenso…tu temperatura sube y baja vertiginosamente, solo en pensar en la otra persona, eso no es amor.
ES PASIÓN.
Ahora que ya sabes lo que NO ES AMOR, analiza la relación con tu pareja y procura resolver la situación para que puedan construir una relación equilibrada, donde exista el AMOR !
“¡Amor, amor, amor!”
Una palabrita tan chiquita que se hace gigante. Una palabrita tan chiquita, donde cabe todo. ¡Una palabrita tan fácil de pronunciar y tan difícil de vivir!
Autor Desconocido

Cuando las palabras callan


A veces, vivimos situaciones, en que las palabras parecen desaparecer de nuestro vocabulario.

Se anudan en el estómago, suben hasta la garganta y no sabemos, no tenemos idea de cómo sacarlas.

Muchas veces sucede, cuando nuestros amigos nos necesitan más. Y es allí precisamente, cuando nos topamos con esa barrera.

No sabemos que decir, no tenemos una explicación aceptable para el sufrimiento, sentimos miedo de decir algo indebido y nos quedamos quietos.

Encontramos palabras con facilidad, en su mayoría ya gastadas y repetidas, para expresar nuestra alegría, nuestro deseo de felicidad, sin importar si alguien ya las dijo o no.

Tomamos prestadas esas frases comunes y hacemos con ellas nuestro mensaje.

Y nuestros amigos lo reciben con el corazón abierto, con la sonrisa estampada, porque ellos también hacen uso de lo mismo.

Es la costumbre, es normal, es gentil, es noble.

Es millones de veces mejor que el olvido.

Nuestra gran dificultad, es expresar palabras de consuelo, cuando nosotros mismos tenemos un corazón molido por el dolor al ver el sufrimiento del otro.

¡Conscientes que no podemos hacer nada!

Va a pasar, ya lo sabemos, pues todos los dolores pasan, como pasan las noches de luna y los días de sol.

Nada es estable y constante.

¡Y queríamos tanto encontrar las palabra exactas que amenizaran el sufrimiento, que proporcionaran consuelo inmediato, que anestesiaran o curaran de una vez !

Y entonces, en el instante exacto, las palabras mueren.

Pero existe un secreto: ¡Los gestos hablan!

Un beso habla.
Una caricia es una voz dulce y suave.
Una presencia, aún en silencio, dice.
Un abrazo habla muy alto.
¡Una mirada sincera dice tanto !
Una mano que toma las manos habla como varias bocas y centenas de corazones …

Cuando las palabras se rehúsen a salir de ti, habla con gestos. El otro comprenderá…

¡Dar de si, vale más que todas las palabras del diccionario juntas!

Autor Desconocido

Credo de amigo



Creo en el desinterés del sentimiento de la Amistad.
Creo que éste caracteriza mi forma de vida.
Creo que es un deber el tener amigos.
Creo que para tener amigos, debo ser yo, primero, amigo.
Creo que no es posible ser amigo de todos.
Creo que puedo tener hacia todos actitudes amistosas.
Creo que la amistad tiene grados.
Creo que mis amigos se aproximan cuando yo me acerco a ellos.
Creo que la Amistad puede pacificar la naciones.
Creo que entre amigos no se admite la complicidad ni el pandillismo.
Creo que “amigo” no es necesariamente el que da dinero.
Creo que mis amigos necesitan mi presencia, y yo la de ellos.
Creo que se puede vivir teniendo un amigo por toda riqueza.
Creo que yo solo no puedo cambiar el mundo.
Creo que con mis amigos puedo alegrar y embellecer la vida.
Creo en la virtud, en la alegría, en la pureza, en la paz y
Creo en vos, Amigo o Amiga mía…
Dr. Enrique Febbraro
Ex León y creador del Día del Amigo en Argentina

Ese es un amigo



Aquel cuyo apretón de manos es un poquito más firme.
Aquel cuya sonrisa es un poquito más luminosa.
Aquel cuyos actos son un poquito más diáfanos.
Ese es a quien yo llamo un amigo.
Aquel quien más pronto da que pide.
Aquel quien es el mismo hoy y mañana.
Aquel quien compartirá tu pena igual que tu alegría.
Ese es a quien yo llamo un amigo.
Aquel cuyos pensamientos son un poquito más puros.
Aquel cuya mente es un poquito más aguda.
Aquel quien evita lo que es sórdido y mísero.
Ese es a quien yo llamo un amigo.
Aquel quien, cuando te vas, te extraña con tristeza.
Aquel quien, a tu retorno, te recibe con alegría.
Aquel cuya irritación jamás se deja notar.
Ese es a quien yo llamo un amigo.
Aquel quien siempre está dispuesto a ayudar.
Aquel cuyos consejos siempre fueron buenos.
Aquel quien no teme defenderte cuando te atacan.
Ese es a quien yo llamo un amigo.
Aquel quien es risueño cuando todo parece adverso.
Aquel cuyos ideales nunca has olvidado.
Aquel quien siempre da más de lo que recibe.
Ese es a quien yo llamo un amigo.
Autor Desconocido

3 pasos para mejorar tu autoestima y disfrutar de tus relaciones sentimentales


Para que puedas empezar a disfrutar de relacionarte con los demás ya sea con tu pareja, con familiares o con amigos, es necesario que modifiques el concepto que tienes de ti misma o sea que mejores tu autoestima.
Y para que esto sea posible es imprescindible que comiences a cuestionar aquellas creencias que te están limitando. Si estás creyendo que no vales nada entonces no podrás hacer que otras personas te consideren valiosa y esta es una de las grandes limitaciones que harán de tus relaciones completos fracasos.
Hay muchas técnicas para aumentar tu autoestima que son muy útiles y sencillas y aquí te expongo una que consta de tres pasos y que, si la realizas  constantemente, notarás la diferencia:
1. Cuestiona lo que piensas de tí: empieza a replantearte si lo que crees de tí realmente es así o si te sirve seguir con esta creencia. Te asombrará notar cuantos conceptos de nosotras mismas los escuchábamos de niñas y esto nos hizo creer que eran verdades absolutas.
2. Valora lo que eres: una vez que cuestionaste tus creencias depura lo que no te sirva y céntrate en  valorar aquello que te caracteriza,  que te hace única y que te conviene seguir pensando.
Para ello puedes hacer una lista con tus características y cualidades, lo que quieres Seguir Siendo o lo que quieres Empezar a Ser. Escribe sin limitaciones, todo lo que se te ocurra y no analices si corresponde o no o si estás siendo arrogante.
3. Relee constantemente tu lista, una y otra vez, día tras día. Esta será la única forma de creer y reconocer todo lo que has escrito. Si solo haces la lista y la dejas archivada no lograrás valorar y aceptar tu grandeza y desaprovecharás la oportunidad de mejorar tu autoestima.
Estos tres pasos, que en apariencia resultan demasiados sencillos, te permitirán empezar a mirarte con otros ojos y darte cuenta que tu valor proviene de ti misma y que para estar bien con los demás primero tienes que estar bien contigo.
Andrea Martínez

Voy a seguirte queriendo,... de José Ramón Marcos Sánchez

Voy a seguirte queriendo hasta que el tiempo me niegue,….hasta agotar la verdad exhalada en el último de los resuellos,…..sincero porque se acaba,…..mentido por acabado,….voy a seguir siendo tuyo hasta cuando sea etéreo,….para nacer a diario de la fuerza del recuerdo,…..de las cenizas de la ternura,….para abrazarte sin brazos,….para besarte sin labios,….me sentirás a tu lado en cada latido,…en cada suspiro,….seré el viento que acaricie cada mañana tu cuerpo,…seré la voz del consuelo que se esconde en el silencio,….seré el matiz necesario que llene de luz tu lienzo,…..que acompañe tus desganas,….que consuele tus tormentos,….para que la soledad se encuentre perdida,…se pierda,…..voy a seguirte queriendo aún cuando ya no me quieras,…cuando el olvido me olvide,….cuando debas despedirme para borrarme entre los brazos de algún sentimiento nuevo,….. me encontraras en tus sueños,…. susurrándote al oído,….. voy a seguirte queriendo aunque viva en el intento,….cuando quieras que regrese,…solo tienes que quererlo,…. 
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.
Twitter: @joseramonmarcos 
Skype y Página oficial de Facebook: jose ramon marcos sanchez 
Canal Youtube: turko1969

Lo que puede lograr la amistad



Con una simple acción se puede cambiar una vida…
Un día, cuando era estudiante de secundaria, vi a un compañero de mi clase caminando de regreso a su casa. Se llamaba Kyle.
Iba cargando todos sus libros y pensé: “¿Por que se estará llevando a su casa todos los libros el viernes? Debe ser un “traga”.
Yo ya tenía planes para todo el fin de semana: … fiestas y un partido de fútbol con mis amigos el sábado por la tarde, así que me encogí de hombros y seguí mi camino.
Mientras caminaba, vi a un montón de chicos corriendo hacia él.
Cuando lo alcanzaron le tiraron todos sus libros y le hicieron una zancadilla que lo tiró al suelo.
Vi que sus gafas volaron y cayeron al suelo como a tres metros de él.
Miró hacia arriba y pude ver una tremenda tristeza en sus ojos.
Mi corazón se estremeció, así que corrí hacia él mientras gateaba buscando sus gafas.
Vi lagrimas en sus ojos.
Le acerqué a sus manos sus gafas y le dije, “esos chicos son unos tarados, no deberían hacer esto”.
Me miró y me dijo: “¡gracias!”.
Había una gran sonrisa en su cara; una de esas sonrisas que mostraban verdadera gratitud.
Lo ayudé con sus libros. Vivía cerca de mi casa.
Le pregunté por qué no lo había visto antes y me contó que se acababa de cambiar de una escuela privada.
Yo nunca había conocido a alguien que fuera a una escuela privada.
Caminamos hasta casa. Lo ayudé con sus libros; parecía un buen chico.
Le pregunté si quería jugar al fútbol el sábado conmigo y mis amigos, y aceptó.
Estuvimos juntos todo el fin de semana.
Mientras mas conocía a Kyle, mejor nos caía, tanto a mi como a mis amigos.
Llegó el lunes por la mañana y ahí estaba Kyle con aquella enorme pila de libros de nuevo.
Me paré y le dije: “Hola, vas a sacar buenos músculos si cargas todos esos libros todos los días”.
Se rió y me dio la mitad para que le ayudara.
Durante los siguientes cuatro años nos convertimos en los mejores amigos.
Cuando ya estábamos por terminar la secundaria, Kyle decidió ir a la Universidad de Georgetown y yo a la de Duke.
Sabía que siempre seríamos amigos, que la distancia no sería un problema.
El estudiaría medicina y yo administración, con una beca de fútbol.
Llegó el gran día de la Graduación. El preparó el discurso. Yo estaba feliz de no ser el que tenía que hablar. Kyle se veía realmente bien.
Era uno de esas personas que se había encontrado a sí mismo durante la secundaria, había mejorado en todos los aspectos, se veía bien con sus gafas. Tenía más citas con chicas que yo y todas lo adoraban.
¡Caramba! algunas veces hasta me sentía celoso… Hoy era uno de esos días.
Pude ver que él estaba nervioso por el discurso, así que le di una palmadita en la espalda y le dije: “Vas a estar genial, amigo”.
(Me miró con una de esas miradas de agradecimiento) y me sonrió: “Gracias”, me dijo.
Limpió su garganta y comenzó su discurso: “La Graduación es un buen momento para dar gracias a todos aquellos que nos han ayudado a través de estos años difíciles: tus padres, tus maestros, tus hermanos, quizá algún entrenador… pero principalmente a tus amigos.
Yo estoy aquí para decirles que ser amigo de alguien es el mejor regalo que podemos dar y recibir y, a este propósito, les voy a contar una historia”.
Yo miraba a mi amigo incrédulo cuando comenzó a contar la historia del primer día que nos conocimos.
Aquel fin de semana él tenia planeado suicidarse.
Habló de cómo limpió su armario y por qué llevaba todos sus libros con él para que su madre no tuviera que ir después a recogerlos a la escuela.
Me miraba fijamente y me sonreía. “Afortunadamente fui salvado.
Mi amigo me salvó de hacer algo irremediable”.
Yo escuchaba con asombro como este apuesto y popular chico contaba a todos ese momento de debilidad.
Sus padres también me miraban y me sonreían con esa misma sonrisa de gratitud.
En ese momento me di cuenta de lo profundo de sus palabras:
“Nunca subestimes el poder de tus acciones: con un pequeño gesto, puedes cambiar la vida de otra persona, para bien o para mal.
Dios nos pone a cada uno frente a la vida de otros para impactarlos de alguna manera”.
Autor Desconocido

Diario de una amistad



Enero 15
¿Cómo te fue en Navidad y Año Nuevo? Llame para saludarte pero no te Encontré, que lastima. Quería contarte lo bien que la pase y todos los propósitos que espero cumplir este ano. Imagino que ya iniciaste clases y que agobio con el trabajo, a todos nos pasa a veces. Ojalá pronto podamos hablar. Tengo que contarte muchas cosas.
Marzo 25
Aun no se de ti… y aunque te mando muchos e-mails, nunca me respondes. ¡Ya sé! Lo más probable es que te hayas tomado las merecidas vacaciones de las que me hablaste hace 5 meses. Recuerdas que te dije que la playa era genial. Y ese hotel del que me constaste ha de ser hermoso. Ojalá la estés pasando bien. No te olvides de usar bronceador y de comprarme algún souvenir.
Mayo 8
Ayer me sucedió algo terrible, y para empeorarla… no tengo nadie a quien contarle. Te llame pero solo escuche tu voz en la contestadora… deje un pequeño mensaje, ojalá y no se borre. Me gustaría mucho poder contarte el gran problema que tengo, aunque ya sé que es imposible encontrarte en tu casa a esta hora. Pero como tu decías. Yo siempre hago una tormenta en un vaso de agua. Tal vez mis problemas no son tan agobiantes como los que tu debes tener.
Julio 27
¡Feliz Cumpleaños!… Te he llamado 2 veces. Tu mamá y hermanos ¡ya me alucinan! Me dicen que aun no llegas de la escuela y que por la tarde tienes tu trabajo y pues… hasta en la noche te puedo encontrar. Solo quiero decirte que te deseo lo mejor y que me gustaría seguir siendo parte de tu vida por muchos años mas. Al final de cuentas. ¿Cuantos cumpleaños hemos pasado ya juntos desde que nos hicimos amigos?… Mi regalo esta en camino, ojalá te guste.
Septiembre 11
Recibí tu e-mail. El chiste estaba gracioso. No se si te enteraste, pero estuve unos días en el hospital. Nada grave, un pequeño dolor de cabeza. Algo así como la migraña que siempre has padecido. El Doc. quiere hacerme unos estudios para estar seguros que todo me “funcione bien”. Y yo le digo que “Mala hierba nunca muere”. Aunque en el fondo, estoy algo preocupada.
Octubre 7
Ayer fue mi cumpleaños… Comprendo que lo hayas olvidado, hace tiempo que no hablamos y bueno… tu tienes mucho que hacer. Esperaba que llamaras para decirme “te estas haciendo vieja”, pero por más que el teléfono sonó no eras tu. Sabes, desde mis días en el hospital me he sentido algo débil, tal vez sea que no he estado comiendo bien. Ahora recuerdo que es época de exámenes. Lo más seguro es que estés batallando con el de Álgebra y por eso no llamaste… siempre fuiste malísimo en álgebra.
Octubre 20
Algo me funciona mal. Esta en mi cabeza. El Doc. dice que tienen que darme quimioterapia antes de que avance más mi problema. Yo digo que saldré adelante, pero mis papás se ven preocupados. Ojalá tuvieras tiempo de llamarme. Siempre sabes decir las palabras exactas cuando me siento deprimida. Te extraño mucho y me gustaría que estuvieras aquí para mi primer dosis de radiaciones.
Noviembre 30
Quimioterapia es lo peor. Mi cabello se empieza a caer, tengo muchas nauseas y casi ni me levanto de la cama. Mis uñas se caen en pedazos. ¡Mis uñas! ¿Recuerdas que siempre criticabas mis uñas, manos y dedos tan largos?… Si me vieras ahora, creo que no me reconocerías, baje de peso y casi he perdido la mitad de mi cabellera. Se que ayer fue el primer día de tu trabajo. Tu no me lo has dicho, pero me entere por Moisés, me dijo que hablo contigo y bueno… el me lo contó. Ojalá que en este trabajo todo salga excelente.
Enero 11
Al fin. Ahora estoy descansando de todo. Recupere mi cabellera y mis uñas volvieron. No más nauseas ni dolores. Aquí estoy tranquila aunque a veces me mortifica saber que mis papás siguen llorando por mi. Desde aquí puedo ver lo que haces. Se que no te has enterado de lo que sucedió conmigo. Hoy conociste a alguien que lleva el que era mi nombre… Curioso ¿no?… recuerdo que siempre dijiste que mi nombre era extraño y tu pensaste:¿Hace cuanto que no hablo con ella?
Marzo 4
Hace 1 mes que te enteraste. ¿Trágico no? Y hoy visitaste mi tumba y me llevaste tulipanes, mis flores favoritas. Estuviste platicando con la placa que lleva mi nombre y mientras recordabas nuestras aventuras… te vi llorar. Me hubiera gustado estar ahí para abrazarte, consolarte y limpiar tus lagrimas, pero desgraciadamente ya no estoy. Pero lo importante es que yo estoy feliz, aunque me pone triste saber que tu no lo estas. ¡Y no es cierto eso que dices!… ¡Siempre fuiste un buen amigo!
Abril 7
No te culpes por eso. A veces uno esta tan agobiado que se le olvida respirar. Es cierto lo que dices mientras aprietas esa foto nuestra cuando íbamos juntos a varias partes. Cuantas cosas vivimos juntos y cuantas quisiste contarme. Perdiste la oportunidad. Si, es cierto desperdiciaste el tiempo en cosas que tal vez no eran tan importantes como pensabas. Yo no te culpo aun aprecio el tiempo en el que fuimos amigos y si volviera a tener la oportunidad de repetir todo no lo pensaría dos veces. Para mi siempre serás mi amigo… mi mejor amigo. Aunque… tu hayas perdido mi amistad para siempre.
Autor Desconocido

Gracias por permitirme…



Gracias por permitirme…
Sentir la brisa suave que me acaricia el rostro 
en un atardecer adormecido. 
Por sentir en mis ojos y mi corazón 
los colores trémulos del amanecer 
que inunda de esperanza el nuevo día.
Gracias por permitirme…
Contemplar la hermosura impasible 
de las estrellas, en una madrugada 
plagada de sueños por vivir, y sentimientos 
por compartir.
Gracias por permitirme…
Que mi ser comparta sus días con esos amigos 
que ofrecen su mano para sostenerte… 
en los instantes difíciles y devolverte 
la sonrisa con gestos que acarician el alma.
Gracias por permitirme…
Amar a una parte de mí mismo 
en forma de esos hijos nacidos del amor y del destino. 
Amar a esa compañera, en ese viaje por el tiempo 
y los azares de ese horizonte lejano llamado vida.
Gracias por permitirme…
Sentir esa vida en mis venas y mi alma… 
esa vida que tú formaste, cuidaste y ayudaste a caminar 
olvidándote de ti misma, y de tus propios sentimientos 
pues tenías una tarea ardua que realizar.
Gracias por permitirme…
Llegar a ser el hombre que hoy soy, 
por amar, por soñar, por la amistad, por mis hijos, por mi mujer 
por la luz que llega a mis ojos, por los latidos de ese corazón que tú 
pusiste en mi pecho; por tantas cosas…
¡Gracias Madre! ¡Por permitirme nacer para sentir todas estas cosas!
¡Gracias Madre por poner en mi pecho un corazón de poeta
para poder llorarte…
con mis ojos,
con mi corazón,
con mi alma toda!
Cuando veas a Dios… ¡Dale las gracias de mi parte!
Por haberte puesto en mi camino, dándome el ser.
Y tú ¡Descansa! ¡Te lo mereces!
Autor: Luis Salido Reinoso
País: España
Dedicado a la memoría de mi madre 
 
Blog: http://www.poema-de-amor.com.ar

Si quieres amistad…



Si quieres amistad…

Si quieres amistad, antes de nada tú debes ofrecerla.
Las personas sobresalientes desarrollan una particular conciencia de sí, que los hace ser aceptados por los demás. Para ejercer sobre la gente una influencia positiva debemos desarrollar ese tipo de conciencia en nosotros mismos.
Debes amarte a ti mismo antes de poder amar a otros. Debes creer lo anterior si deseas mejorar como persona. Cuando nos criticamos en exceso, tendemos a envidiar a quienes desarrollan un mejor papel que el nuestro. Si nos fijamos solamente en nuestras fallas, supondremos que los demás también se fijan sólo en nuestros errores y siempre estaremos esperando ser rechazados.
El mundo es como un espejo. La mayoría de los problemas que tenemos con la gente son un reflejo de los problemas que enfrentamos en nuestro interior. No se trata de cambiar a todos los demás. Cuando sutilmente alteramos algunas de nuestras ideas, nuestras relaciones mejoran automáticamente.
No es bueno ser «la otra mitad» de alguien; debemos ser personas totales. Cuando tu vida es un desastre, las personas felices y estables tienden a evitarte. Procuran a quienes son felices y estables. Si estás deprimido y triste, no atraerás sino a personas con terribles problemas, los cuales duplicarán su infelicidad. Los demás pueden contribuir a nuestra felicidad, pero antes debemos tener el control de nuestra vida. Cuando esperamos que alguien «llegue» a arreglar todo, estamos coqueteando con la desilusión. Las personas que disfrutan relaciones satisfactorias y estables son seres equilibrados. No andan en busca de alguien que «llene un hueco». Reconocen su propia valía.
Tienes que notificar al mundo que estás listo para participar en la vida. El primer paso para hacer amigos es estar dispuesto a salir y conocer gente. Si planeas hacer cambios y ganar amigos, prepárate para ocasionarles tanto desilusiones como rechazos. Para evitar decepciones, establece amistades sin esperar nada a cambio. Algunas personas corresponderán a tu cariño y atenciones y otras no lo harán. Si te preocupas por los demás porque así lo deseas, no te afectará el que no te devuelvan el afecto o el favor. El Universo es justo. Si brindas amor y abnegación, cosecharás buenas cosas, aunque no necesariamente cuando las esperas o de donde las esperas. Si deseas conocer gente nueva y hacer nuevos amigos, toma la iniciativa.
Acuérdate de las personas con quienes te encanta convivir. Lo más probable es que se trate de gente que sabe reír de sí misma. Esta clase de personas son más divertidas, tienen más amigos y menos úlceras. Cuando nos mostramos aprehensivos, los demás se sienten abochornados y finalmente provocamos que desaparezcan del horizonte.
Una vida dulce es una experiencia compartida. Nuestras grandes alegrías, nuestros bellos momentos, los grandes retos y las mejores épocas de la vida, son básicamente aquellas que compartimos con otros. Muchas de nuestras mayores experiencias de aprendizaje proceden de la convivencia con las personas. Para lograr una estancia memorable en este planeta debemos prepararnos para derribar ciertas barreras: hacer un esfuerzo especial para conocer, convivir y acercarnos a los demás.
La alegría de la vida deriva de expresarnos, de correr riesgos, de aventurarnos. No todo el mundo te amará, pero tú si puedes amar a quien desees. Tal vez no quieres que te lastimen pero es mucho mejor sufrir con la idea de que diste todo lo mejor que podías ofrecer. Los únicos que realmente sufren son aquellos que saben que las cosas pudieron haber sido mucho mejores, mucho más emocionantes, mucho más bellas; pero no lo fueron.
Andrew Matthews

Buscando el amor



No vayas solo por el exterior, el tiempo pasa, la belleza exterior se deteriora y queda la del alma.
No vayas por las riquezas, porque aún eso se pierde.
No vayas por el color, pues la sangre, los músculos, los huesos son los mismos. 
Ve por alguien que te haga sonreír, porque toma tan solo una sonrisa para que un día oscuro brille. 
Ve por alguien que esté contigo aún en tus caídas para que te ayude a levantarte.
Ve por alguien que comparta tu vida, tus sueños, que te ame y respete y sobre todo
ve por alguien en quien puedas confiar y tenga valores.
Autor Desconocido

¿Qué es la amistad?


Es una puerta que se abre,
una mano extendida,
una sonrisa que te alienta,
una mirada que te comprende,
una lágrima que se une a tu dolor,
una palabra que te anima,
y una crítica que te mejora.
Es un abrazo de perdón,
un aplauso que te estimula,
un encuentro que te regocija,
un favor sin recompensa,
un dar sin exigir,
una entrega sin calcular,
y un esperar… sin cansancio.
Autor Desconocido

Las mañanas frías


Las mañanas frías me aferran a mi cama, me impiden empezar la rutina diaria, me cuesta trabajo deshacerme del calor de las cobijas, abrir los ojos y soltar la almohada que me hace compañía durante las noches tediosas, me hace preguntarme una y otra vez ¿para qué? ¿qué caso tiene? Otra vez lo mismo, no tiene sentido, y después de varios minutos logro hacerme de algo de valor para poner un pie fuera de mi lecho y empezar el día a día. 
Las mañanas frías y el camino cotidiano mientras arrastro los pies en esa larga acera que es el primer tramo a andar, pisando las hojas secas, con los labios partidos de tanto decir tu nombre, el aire colándose en mis mejillas, saludando a la misma gente que me encuentro a la misma, cada uno empezando la jornada, la cara de aburrida no se quita ni cuando el sol se asoma entre las nubes que han cubierto este helado otoño.

Las mañanas frías con las manos temblorosas que hasta me duelen los dedos al doblarlos, queriendo dibujarme una sonrisa en el rostro que me de la fuerza, tratando de convencerme a mi misma que quizá hoy será un gran día, que tal vez hoy todo será diferente, que habrá sopresas o que tal vez el milagro que tanto espero y por el que tanto rezo, hoy se me concederá, será tal vez hoy ese día especial donde tú regreses a mi vida, y me animo pensando en eso.

Las mañanas frías acrecentan mi nostalgia por nuestra relación, donde no importaba que estuviera el clima tan inclemente, nosotros hacíamos fuego con solo mirarnos, y esas tomadas de la mano que no permitían que el frío se colara entre nuestras ropas, recuerdo tu sonrisa y tu voz consentida pidiéndome un café que yo con gusto te hacía, el primero salió tan malo por mi confusión y sin embargo tú, me viste con tal ternura y soltaste una carcajada, como olvidar ese momento.

Las mañanas frías y la soledad me acompañan, esa es ahora mi cotidianidad, la desesperación por tener que co existir en este mundo sin tu presencia, la tristeza de no poderme acurrucar en el hogar que me dieron tus brazos, la aburrición del ir y venir, a la misma hora, con la misma gente, a los mismos lugares, sin que nada me sorprenda, sin tu mirada calurosa, sin querer regresar porque tú, el amor de mi vida, no estás para pintar mis días de azul..



Autora: BR

Buenos días amigos, les mando un abrazo de oso!


"Si alguna vez no te dan la sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya, porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa, como aquel que no sabe sonreír a los demás", Dalai Lama