lunes, 19 de septiembre de 2011

Buenas noches amigos, les mando un abrazo de oso


Resolviendo conflictos



Decálogo
  1. Mantente fresco cuando otros estén furiosos y pierdan la cabeza. Tú tienes el control sobre tus emociones, no lo pierdas. No se trata de no demostrar tu malestar, sino de hacerlo mesuradamente, sin después arrepentirte de una acción cometida en un momento de descontrol.
  2. Recuerda que cada discusión tiene al menos tres puntos de vista: el tuyo, el del otro y los de terceros, los cuales probablemente están más cerca de la objetividad. Siendo más versátil y viendo las cosas desde la perspectiva de los demás, enriquecerás tu propio punto de vista.
  3. Espera a calmarte antes de hablar. Ten en cuenta que la relación es más importante.
  4. Trata a toda persona con la cual tengas contacto como si fuera un pariente rico, de quien esperas ser incluido en su testamento. Nunca te arrepientas de tratar muy bien a la gente.Es lo mejor en todos los sentidos.
  5. Busca el lado positivo y agradable, aún de las situaciones más complicadas y dolorosas. Es una disciplina que te ayudará a pasar más fácilmente los momentos difíciles, y a convertir los problemas en oportunidades.
  6. Establece el hábito de hacer preguntas y sobre todo, de escuchar las respuestas. Pregunta antes de reaccionar. Algunas veces disparamos y después preguntamos. También preguntamos, pero escuchamos para contestar, y no para tratar de entender.
  7. No hagas o digas nada que pueda herir o hacerle daño a otra persona. Aférrate al proverbio que dice que todo lo que uno haga, se devolverá. La gente no recuerda tanto lo que tú dices o haces, sino la intención con la que lo haces.
  8. Sé consciente de la diferencia entre análisis amigable y crítica destructiva. Observa si el propósito de tus palabras es ayudar, desahogarte o hacer daño.
  9. Ten presente que si toleras a los demás, ellos también serán pacientes contigo en los aspectos no muy gratos de tu personalidad.
  10. El verdadero líder sabe reconocer sus errores y aceptar responsabilidadNo olvidesque un conflicto bien manejado fortalece la relación, y te ayuda a aprender de las diferencias.
Fuente: Pensamiento Emocional

Quererse a si mismo de Walter Riso


Quererse a sí mismo es quizás el hecho más importante que garantiza nuestra supervivencia en un mundo complejo y cada vez más difícil de sobrellevar. Curiosamente, nuestra cultura y educación se orientan a sancionar el quererse demasiado. Si decides felicitarte dándote un beso, posiblemente las personas que te rodean (incluso el psicólogo de turno) evaluarán tu conducta como ridícula, narcisista o pedante, porque está mal visto que nos demos demasiado gusto. Cuando pensamos en nosotros mismos por demasiado tiempo, nos contemplamos o nos autoelogiamos, se nos reprende: “Todos los excesos son malos”, se nos dice. Discutible. Algunos excesos nos recuerdan que estamos vivos.

Desde pequeños se nos coloca un freno de emergencia, importante en las primeras etapas, y jamás se nos quita. Esta sujeción está formada por supuestas virtudes (el ahorro, la ambición, la modestia, el autocastigo, la autocrítica, el autocontrol, etc.), que son definitivamente contraproducentes si se utilizan exageradamente. Si bien es cierto que algunas personas con propensión a excederse las necesitan para no caer en costumbres perniciosas de autodestrucción (drogas, alcohol, etc.), una gran cantidad de gente podría soltar un poco el freno sin ningún tipo de riesgos, para vivir mejor y evitar caer en otro tipo de problemas psicológicos; por prevenir un mal, producimos otro.

El amor empieza por casa, si no te quieres nadie te querrá. Cuatro interrogantes para reflexionar: ¿Te quieres a ti misma o a ti mismo lo suficiente? ¿Te autocastigas o te autorrefuerzas lo suficiente? ¿Te gustas? ¿Confías en ti?

Camino a la libertad de Alison Salas



Libertad es la capacidad de visualizar un futuro mejor y concentrar nuestra atención, nuestra pasión y nuestras decisiones en ese futuro.

Es dominar nuestros pensamientos, sentimientos y acciones y dirigirlos correctamente.
Es poder sacrificar lo inmediato y lo cómodo por algo mayor y mejor.
Es decidir hacer lo necesario para que el futuro exista.

Libertad es crecer pero no a expensas de otro. Es crecer en paciencia, en perseverancia, en amor, en fe, en confianza, en seguridad, y en la capacidad de producir resultados a través de una vida dirigida, por uno mismo, hacia objetivos dignos.

Si la libertad de uno o de unos, produce opresión en otros, entonces no es libertad, sino un capricho egocentrista.
Este capricho lleva a irrespetar, dominar y controlar la vida de otros trayendo destrucción y violando los principios de la vida. 

La libertad real produce respeto a la vida, y es regida y gobernada por principios y leyes. Es por esto, que las personas más libres son las que más se conocen y más se sujetan a producir resultados en sus vidas conforme a sus propósitos y sus razones de ser.

Entendemos hoy a los héroes, que se levantan cada día cumpliendo con sus metas, negándose a sí mismos en pro de sus propósitos.

Decisiones contundentes se están tomando en los corazones; decisiones que determinan el futuro.

Es tiempo de crear un camino nuevo hacia un futuro posible, es tiempo de saber que cada uno de nosotros puede hacer la diferencia.
La libertad sin sacrificio y esfuerzo no existe. Los errores del pasado crean el temple y el carácter necesarios para construir algo mejor. Nuestras decisiones diarias determinan ese futuro.
Si hoy decidimos respetar, amar, dar gracias y luchar por lo que creemos, mañana será diferente. Haremos tangible la verdad, la justicia y la libertad para nosotros y para una nueva generación.

Tu vida cambia en el momento que tomas una decisión integra, acorde y comprometida. La fuerza y el poder de una decisión y de sus consecuencias residen dentro de ti.

En otras palabras, ya la posees. Cuando decides lo que quieres encontrarás un camino, estarás determinando el éxito de tu decisión.
Tomar una decisión es comprometerte con el resultado, sin vacilación, sin pensar en otra posibilidad. Mientras más tomas decisiones, más habilidad tendrás en tomar decisiones acertadas. La repetición conduce a la habilidad: sé consistente y perseverante con tu decisión.

El terremoto en México de 1985




El terremoto de 1985 supuso un acontecimiento inolvidable para la mayoría de los mexicanos, porque fue uno de los más significativos para la historia mexicana, ya que dejó tras de sí miles de muertos. Se produjo un 19 de septiembre de 1985 en la capital mexicana, en realidad en la zona centro de México. Y por tanto la ciudad más perjudicada y con mayor índice de defunción fue esta ciudad. El sismo tuvo lugar a las 7’19 horas, con una duración de dos minutos aproximadamente. Y con un 8’1 grados en la escala Richter. Y por si no fuera poco, al día siguiente se produjo una réplica a las 19’38 con una magnitud de 7’8 grados en la escala Richter. Y de nuevo se estremecieron las ciudades, aunque por suerte solo ocasionó daños materiales.
El epicentro se localizó en las costas de Guerrero y Michoacán, pero un informe del 25 de septiembre del mismo año revela que el punto exacto es la desembocadura del río Balsas a las 7’17 de la mañana. Y por eso llegó a la capital a las 7’19. Un punto fundamental fue ‘La Brecha de Michoacán’. Como toda la energía sísmica no se liberó el día 19, el siguiente día acabó por liberar toda la energía. Además porque anteriormente se habían producido otros terremotos similares. En 1911 cuando Madero entraba triunfante en la ciudad se produjo un sismo de 7’9 grados en la escala Richter. Y posteriormente, en 1981 en Playa Azul, con una gravedad de 7’3 grados en la escala Richter, tuvo lugar otro pero ocasionó daños menores porque no se liberó toda la energía elástica acumulada.
Las zonas más afectadas estaban en la zona de Michoacán, como Lázaro Cárdenas o Playa Azul. Y otras como en la zona de Guerrero, en ciudades como Zihuatanejo, Ixtapa o Acapulco ocasionó daños sin importancia. O en la Ciudad de Guzmán en Jalisco, donde cincuenta personas perdieron la vida. Y sobre todo, la más afectada fue el Distrito Federal de México con miles de muertos.
Al principio el número de víctimas era desconocido porque el presidente, Miguel de la Madrid, declaró una censura. Además rechazó la ayuda internacional, pero al verse impotente la tuvo que aceptar. Al principio se estimó entre seis y siete mil fallecidos. Pero posteriormente se declaró una cifra aún mayor y escalofriante, es decir, de treinta y cinco mil muertes. Y cuatro mil fueron las personas rescatadas de ese infierno.
El desastre natural ocurrió porque la madre naturaleza así lo decidió, pero en realidad se podía haber evitado la mayoría de las muertes ocurridas en esos días. Para empezar la cantidad de edificios colapsados recientemente construidos provocó el derrumbe de la mayoría. Y todo por la negligencia del gobierno, porque se había construidos en terrenos arcillosos, y se requería una construcción más precisa. Y todo era debido a la corrupción urbanística y a la mala planeación de ellas. Y curiosamente los edificios antiguos habían soportado el terremoto. Y por si fuera poco, al final se demostró que los edificios caídos eran a causa de la construcción penosa que se había realizado, y encima nadie fue declarado culpable. Por ejemplo, un caso alarmante es la destrucción de las escuelas primarias donde una multitud de niños fueron aplastados a causa del derrumbe del edificio.
Se cuenta que un señor tuvo que robar fruta y comida para repartirla a quien no tenía nada, porque las ayudas se las daban a los ricos, mientras que los pobres estaban abandonados.
Fuente:
La Guía 2000

Cómo hacerte saber.... de Walt Whitman.



Que nadie establece normas, salvo la vida.
Que la vida sin ciertas normas pierde la forma.
Que la forma no se pierde con abrirnos.
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente.
Que no esta prohibido amar, que también se puede odiar.
Que el odio y el amor son afectos.
Que la agresión porque sí duele mucho.
Que las heridas se cierran, que las puertas no deben cerrarse.
Que la mayor puerta es el afecto.
Que los afectos nos definen.
Que definirse no es remar contra la corriente.
Que cuanto más fuerte es el trazo mas se dibuja.
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.
Que negar palabras implica abrir distancias.
Que encontrarse es muy hermoso.
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida,
Que la vida forma parte del sexo.
Que el por qué de los niños, tiene un porque.
Que el querer saber de alguien, no es sólo curiosidad.
Que el querer saber todo de todos, es curiosidad malsana,
Que nunca está de más agradecer.
Que autodeterminación, no es hacer las cosas solo.
Que nadie quiere estar solo.
Que para no estar solo hay que dar,
Que para dar debemos recibir antes.
Que para que nos den también hay que saber pedir
Que saber pedir no es regalarse.
Que regalarse en definitiva es no quererse.
Que para que nos quieran, debemos demostrar qué somos.
Que para que alguien sea, hay que ayudarlo.
Que ayudar es poder alentar y apoyar.
Que adular no es apoyar,
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara.
Que las cosas cara a cara son más honestas,
Que nadie es más honesto porque no roba.
Que quien roba, no es ladrón por placer.
Que cuando no hay placer en las cosas, no se está viviendo
Que para sentir la vida, no hay que olvidarse que existe la muerte.
Que se puede estar muerto en vida.
Que se siente con el cuerpo y con la mente.
Que con los oídos se escucha,
Que cuesta ser sensibles, y no herirse
Que herirse no es desangrarse
Que para no ser heridos, levantamos muros
Que quien siembra muros, no cosecha nada
Que casi todos somos albañiles de muros
Que sería mejor construir puentes
Que sobre ellos se va a la otra orilla, y que también se vuelve.
Que volver, no implica retroceder.
Que al retroceder, también se puede avanzar.
Que no por mucho avanzar, se amanece más cerca del sol
¡Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida!

¿Cómo se hace la vida?



Para contestar tu pregunta:
¿Cómo se hace la vida?

La vida se hace sorbo a sorbo, paso a paso y día a día. 

La vida se hace agitando el mundo que llevamos dentro y descubriendo el mundo que llevan los demás.

La vida se hace amando, porque el amor tiene tanto que hacer en el mundo, que no da tiempo para odios ni rencores.

La vida se hace en el espacio de lo cotidiano, en pequeños trozos de cada día, en ratitos, que encendemos de pasión, en vuelos que se emprenden con besos y son sueños.

Velar y dormir, soñar y despertar, llorar y reír, creer y dudar, caer y levantarse: eso es hacer la vida.

La vida no se hace para lucir, para exhibirse, para mostrarnos como en un escaparate de vanidad y focos de colores. 

La vida se hace en el recinto íntimo, en ese taller de abeja trabajadora que llevamos dentro, en ese aguijón que extrae y regala, que profundiza y endulza.

La vida se hace en el centro de trabajo de uno mismo, con su esfuerzo silencioso, efectivo, constante, devoto y masivo. Un esfuerzo que abre surco y un surco hecho para que no deje de producir.

Hacer la vida no es diseñarla a nuestro antojo, ni coserla a nuestro capricho: es estar siempre en las puntadas de su tela y en el estambre de su tejido.

Hay que caminar la vida, porque es la única manera de llegar.

Irla resolviendo con la lógica, pero emocionándola con el espíritu y calentándola con el corazón.

La vida se hace cuando das la mano y trasmites una corriente, cuando das una sonrisa y cuelas la luz, das un beso y cierras los ojos, te das a ti misma. ¡y parece que concentras el universo en tu corazón!

La vida se hace en el espacio de tu mundo y en donde se libran las batallas de los demás.

Se hace en el horizonte de ti misma y en donde vuelan los sueños de los otros, en la siembra frondosa de tu tierra y en la raíz raquítica del huerto ajeno.

La vida se hace de regalo, sin seleccionar, ni preguntar, ni escoger.

Porque en ese libro de la generosidad, del esfuerzo y de la entrega, ¡se hace la vida!

Desconozco a su autor

"Te Amo Porque Eres Mío", no es Amor de Bandrui



Si descartamos todos los tipos falsos o superficiales de amor, ¿qué nos queda?
Podemos vislumbrar la respuesta cuando comenzamos a aceptarnos a nosotros mismos.
Puesto que es una fuerza interior, el amor se percibe primero adentro, dirigido hacia nosotros mismos.
"Los mortales viven ansiosos, inquietos y angustiados por el amor" dijo Merlín.
"Si no pueden poseer el objeto de su amor, sienten que van a morir.
Pero el Amor no puede producir inquietud, no el verdadero Amor, porque este nunca busca salir.
El ser amado más deseado es una extensión de ti mismo.
El amor que piensas obtener de otra persona saca a flote una limitación de tu propia consciencia.
Para un Mago, todas las formas de Amor provienen del yo."
"Eso suena en extremo egoísta", objetó Arturo.
"Confundes el yo en el ego, cuando en realidad el yo es espíritu", replicó Merlín.
"El egoísmo viene del ego, el cual siempre desea poseer, controlar y dominar.
Cuando el ego dice:
"Te amo porque eres mío", está haciendo un planteamiento de dominio y posesión, no de Amor.
Quienes han aprendido a amar realmente, se han deshecho primero del egoísmo. Sólo entonces comienza una experiencia completamente diferente."
"Y cómo es esa experiencia?", preguntó Arturo, "la conoceré algún día?"
"Un día, cuando hayas superado esta fiebre de ansiedad, verás una pequeña luz en tu corazón.
Al principio será apenas una chispa, después la llama de una vela, y finalmente una hoguera gigantesca.
Entonces despertarás y la llama devorará al Sol, la luna y las estrellas.
En ese momento, no habrá otra cosa que Amor en el cosmos, aunque todo estará aún dentro de tu propio corazón".

Hay amistades profundas que nacen así aportación de Shoshan Postales



Pedazos de Amistad

Yo pienso que el tiempo que pasamos con cada amigo es lo que hace a cada amigo tan importante. Las amistades se construyen de a pedacitos. Pedacitos de tiempo que vivimos con cada persona. No importa la cantidad de tiempo que pasamos con cada amigo, sino la calidad del tiempo que vivimos con cada persona. Cinco minutos pueden ser más importante que un día entero.

Así, hay amistades hechas de risas y dolores compartidos; otras de la escuela, otras de salidas, cine y diversión; también están aquéllas que nacen y no sabemos de qué o por qué, pero sabemos que están presentes. Tal vez éstas estén hechas de silencios compartidos, o de mutua simpatía que no tiene explicación.

Hoy también hay muchas amistades hechas sólo de e-mails, nuestras “amistades virtuales” nos hacen reir, pensar, reflexionar... Aprendemos a amar a las personas sin juzgarlas por su apariencia o modo de ser, sin poder etiquetarlas (como a veces hacemos iinconcientemente. Hay amistades profundas que nacen así.

Saint-Exupéry dijo:

“Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante".

Pienso que el tiempo que pasamos con cada amigo es lo que lo hace tan importante. Porque el tiempo “perdido” con amigos no existe es tiempo ganado, aprovechado, vivido. Son recuerdos para un momento o para toda una vida. Un amigo se torna importante para nosotros y nosotros para él, cuando somos capaces, aún en su ausencia, de reír o llorar, de extrañar o querer estar bien cerca de él sólo para disfrutar de su compañía. Podemos tener varios mejores amigos de diversas maneras. Lo importante es saber aprovechar al máximo cada minuto vivido y tener después, en nuestros recuerdos, horas para pasar con ellos, aunque estén lejos.

“TÚ MISMO ERES RESPONSABLE DE LO QUE COSECHAS

“... Y APRENDE A COSECHAR LAS COSAS BUENAS..."

El auténtico amigo es el que lo sabe todo sobre ti y sigue siendo tu amigo

Kurt D. Cobain

La vida, una oportunidad



La oportunidad es la ocasión de hacer algo, pero hay que saber el justo momento para aprovecharla.
La oportunidad no se presenta en la rutina diaria, ni a quienes ven la vida de color gris, es como una franca sonrisa en un rostro desconocido.
La oportunidad tampoco se presenta a quienes la buscan afanosamente.
Y es que la oportunidad puede ser espectacular, así como discreta y disimulada.
Por eso, la oportunidad, radica mas bien, en una cuestión de enfoque.
Es, como si de pronto se te ocurriera limpiar los cristales de los que a través de ellos ves tu vida y resulta que el polvo acumulado en ellos, no te permitía ver clara y brillantemente.
Tu vida en sí, es una gran oportunidad.
Quien diga, que la vida siempre está saturada de escollos y no cambia esa manera de verla, no se permite ver que también está llena de oportunidades.
Hay algunas personas que sólo alcanzaron a ver una, en toda su vida, y lograron metas jamás imaginadas.¡ Se imaginan si hubieran podido ver las noventa y nueve anteriores que ignoraron !
*Eres joven, aprende a verlas y aprovécharlas!!
*Eres maduro, muévete , estás perdiendo el tiempo!!
*Eres anciano, limpia esos lentes, aún hay muchas cosas por disfrutar!!
La oportunidad es una bendición dirigida a ti por quien te ama: la vida.


Desconozco su autor

CERRANDO PUERTAS Paulo Coelho



Hay que saber cuándo una etapa llega a su fin. Cuando insistimos en alargarla más de lo necesario, perdemos la alegría y el sentido de las otras etapas que tenemos que vivir.
Poner fin a un ciclo, cerrar puertas, concluir capítulos… no importa el nombre que le demos, lo importante es dejar en el pasado los momentos de la vida que ya terminaron. ¿Me han despedido del trabajo? ¿Ha terminado una relación? ¿Me he ido de casa de mis padres? ¿Me he ido a vivir a otro país? Esa amistad que tanto tiempo cultivé, ¿ha desaparecido sin más? Puedes pasar mucho tiempo preguntándote por qué ha sucedido algo así. Puedes decirte a ti mismo que no darás un paso más hasta entender por qué motivo esas cosas que eran tan importantes en tu vida se convirtieron de repente en polvo.
Pero una actitud así supondrá un desgaste inmenso para todos: tu país, tu cónyuge, tus amigos, tus hijos, tu hermano; todos ellos estarán cerrando ciclos, pasando página, mirando hacia delante, y todos sufrirán al verte paralizado.
RECUERDOS. Nadie puede estar al mismo tiempo en el presente y en el pasado, ni siquiera al intentar entender lo sucedido. El pasado no volverá: no podemos ser eternamente niños, adolescentes tardíos, hijos con sentimientos de culpa o de rencor hacia sus padres, amantes que reviven día y noche su relación con una persona que se fue para no volver. No podemos ser empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Todo pasa, y lo mejor que podemos hacer es no volver a ello. Por eso es tan importante (¡por muy doloroso que sea!) destruir recuerdos, cambiar de casa, donar cosas a los orfanatos, vender o dar nuestros libros.
Todo en este mundo visible es una manifestación del mundo invisible, de lo que sucede en nuestro corazón. Deshacerse de ciertos recuerdos significa también dejar libre un espacio para que otras cosas ocupen su lugar. Dejar para siempre. Soltar. Desprenderse. Nadie en esta vida juega con cartas marcadas. Por ello, unas veces ganamos y otras, perdemos. No esperes que te devuelvan lo que has dado, no esperes que reconozcan tu esfuerzo, que descubran tu genio, que entiendan tu amor.
Deja de encender tu televisión emocional y ver siempre el mismo programa, en el que se muestra cómo has sufrido con determinada pérdida: eso no hace sino envenenarte. Nada hay más peligroso que las rupturas amorosas que no aceptamos, las promesas de empleo que no tienen fecha de inicio, las decisiones siempre pospuestas en espera del "momento ideal".
La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando puertas abiertas "por si acaso", nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.
Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.
DEJARLO IR. Antes de comenzar un nuevo capítulo hay que terminar el anterior: repítete a ti mismo que lo pasado no volverá jamás. Recuerda que hubo una época en que podías vivir sin aquello, sin aquella persona, que no hay nada insustituible, que un hábito no es una necesidad.
Puede parecer obvio, puede que sea difícil, pero es muy importante. Cerrar ciclos. No por orgullo, ni por incapacidad, ni por soberbia, sino porque, sencillamente, aquello ya no encaja en tu vida. Cierra la puerta, cambia el disco, limpia la casa, sacude el polvo.
Deja de ser quien eras, y transfórmate en el que eres…Esa es la vida…

El Instante Mágico de Paulo Coelho



Es necesario correr riesgos. Sólo entendemos del todo el milagro de la vida cuando dejamos que suceda lo inesperado.
Todos los días Dios nos da, junto con el sol, un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. Todos los días tratamos de fingir que no percibimos ese momento, que ese momento no existe, que hoy es igual que ayer y será igual que mañana.
Pero quien presta atención a su día, descubre el instante mágico.
Puede estar escondido en la hora en que metemos la llave en la puerta por la mañana, en el instante de silencio después del almuerzo, en las mil y una cosas que nos parecen iguales.
Ese momento existe: un momento en el que toda la fuerza de las estrellas pasa a través de nosotros y nos permite hacer milagros.
La felicidad es a veces una bendición, pero por lo general es una conquista. El instante mágico del día nos ayuda a cambiar, nos hace ir en busca de nuestros sueños. Vamos a sufrir, vamos a afrontar muchas desilusiones…., pero todo es pasajero, y no deja marcas. Y en el futuro podemos mirar hacia atrás con orgullo y fe.
Pobre del que tiene miedo de correr riesgos. Porque ése quizá no se decepcione nunca, ni tenga desilusiones, ni sufra como los que persiguen un sueño.
Pero al mirar atrás -porque siempre miramos hacia atrás- oirá que el corazón le dice:
“Qué hiciste con los milagros que Dios sembró en tus días? Qué hiciste con los talentos que tu Maestro te confió? Los enterraste en el fondo de una cueva, porque tenías miedo de perderlos.
Entonces, ésta es tu herencia: la certeza de que has desperdiciado tu vida”.
Pobre de quien escucha estas palabras. Porque entonces creerá en milagros, pero los instantes mágicos de su vida ya habrán pasado.

Cuatro formas de tolerancia



Maestro Hsing Yun

La mayor fuerza de la humanidad no consiste en armas de fuego, puños, ni en un poderío militar, sino en la capacidad de tolerancia. Todo tipo de fuerza debe inclinarse delante de quien tolera.

Hay cuatro principios para la tolerancia:

1. No responder a las blasfemias
Cuando somos insultados, provocados o acusados injustamente debemos responder con el silencio. Si respondemos de la misma forma cuando somos víctimas de la blasfemia, nos igualamos con aquellos que nos insultan, rebajando nuestro nivel. Si nos mantenemos en silencio usándolo como arma contra las blasfemias, evocando la conciencia de quien las pronunció, esta fuerza es, naturalmente, mayor.

2. Mantenerse calmo frente a los infortunios
Cuando nos encontramos con personas que nos quieren incomodar derrumbar u oprimir, debemos enfrentarlas con calma, evitando cualquier confrontación. No responder con un puñetazo cuando se recibe uno, ni responder con un puntapié cuando se recibe otro, pues de esta confrontación nadie sale vencedor. Si la intención es buscar venganza de un odio momentáneo, no alcanzará el éxito de grandes hazañas.

3. Compasión frente a la envidia y el odio
Frente a la envidia y el odio de otros no debemos responder igualmente con odio y envidia, sino con corazón abierto y alma compasiva, ofrecer nuestra amistad y mostrarles nuestra intención pacífica, demostrando así, con educación, nuestra superioridad.

4. Gratitud frente a las difamaciones
Si alguien lo insulta y difama, no se enoje con quien lo provocó, sino acuérdese de los beneficios que esa persona le proporcionó en el pasado y sea agradecido por eso. Principalmente, no se olvide de que en el fango más inmundo crece la impecable flor de loto. Cuanto más oscuro es el lugar, mayor es la necesidad de mantener encendida la luz del alma. Por lo tanto, ante las difamaciones, aquellos que nos difaman deben ser influenciados con ética, compasión y misericordia; solamente así la superaremos, con moralidad y tolerancia.

El verdadero vencedor tiene la fuerza de la tolerancia y el coraje de asumirla frente a los insultos, opresiones.

Hablando de libertad de Paulo Coelho



Erase una vez un pájaro adornado, con un par de alas perfectas y plumas relucientes, coloridas y maravillosas. En fin, un animal hecho para volar libre e independiente, para alegrar a quien lo observase. Un día, una mujer lo vio y se enamoró de él. Se quedó mirando su vuelo con la boca abierta de admiración, con el corazón latiéndole más deprisa, con los ojos brillantes de emoción. Lo invitó a volar con ella, y los dos viajaron por el cielo en completa armonía.
Ella admiraba, veneraba, adoraba al pájaro.
Pero entonces pensó: “¡Tal vez quiera conocer algunas montañas distantes!” Y la mujer tuvo miedo. Miedo de no volver a sentir nunca más aquello con otro pájaro. Y sintió envidia, envidia de la capacidad de volar del pájaro.
Y se sintió sola.
Y pensó: “Voy a poner una trampa. La próxima vez que el pájaro venga, no volverá a marcharse.” El pájaro, que también estaba enamorado, volvió al día siguiente, cayó en la trampa y fue encerrado en la jaula.
Todos los días ella miraba al pájaro. Allí estaba el objeto de su pasión, y se lo enseñaba a sus amigas, que comentaban: “Eres una persona que lo tiene todo”. Sin embargo empezó a producirse una extraña transformación: como tenía al pájaro, y ya no tenía que conquistarlo, fue perdiendo el interés. El pájaro sin poder volar ni expresar el sentido de su vida, se fue consumiendo, perdiendo el brillo, se puso feo, y ella ya no le prestaba atención, excepto para alimentarlo y limpiar la jaula.
Un buen día, el pájaro murió. Ella se puso muy triste, y no dejaba de pensar en él. Pero no recordaba la jaula, recordaba sólo el día que lo había visto por primera vez, volando contento entre las nubes.
Si profundizase en sí misma, descubriría que aquello que la emocionaba tanto de pájaro era su libertad, la energía de las alas en movimiento, no su cuerpo físico.
Sin el pájaro, su vida también perdió sentido, y la muerte vino a llamar a su puerta. “¿Por qué has venido?”, le preguntó a la muerte.
“Para que puedas volar de nuevo con él por el cielo -respondió la muerte-. Si lo hubieses dejado partir y volver siempre, lo admirarías y lo amarías todavía más; sin embargo, ahora necesitas de mí para poder encontrarlo de nuevo.”

El amor es...



El amor es...ser honesto contigo mismo en todo momento, ser honesto con la otra persona todo el tiempo,diciendo, escuchando, respetando la verdad y nunca fingiendo. El amor es la fuente de la realidad.

El amor es...un entendimiento tan completo, que sientes como si fueras una parte de la otra persona aceptando a la otra persona de la manera en que ella es y sin intentar cambiarla para que sea otra. El amor es la fuente de la unidad.

El amor es...la libertad para perseguir tus propios deseos, mientras compartes tus experiencias con la otra persona. El crecimiento individual de uno al lado y junto con el crecimiento del otro. El amor es la fuente del éxito.

El amor es...el entusiasmo de planear cosas juntos y la emoción de hacer cosas juntos. El amor es la fuente del futuro.

El amor es...la furia de la tormenta y la calma del arco iris. El amor es la fuente de la pasión.

El amor es...Dar y tomar en una situación diaria, siendo pacientes el uno con el otro, con sus necesidades y deseos. El amor es la fuente de compartir.

El amor es...saber que la otra persona estará siempre contigo, sin importar que pase, perdiéndola cuando está lejos, pero permaneciendo cerca en el corazón todo el tiempo. El amor es la fuente de la seguridad.

El amor...
Es la fuente de la Vida.

Desconozco a su autor

A veces, es mejor... por Bárbara Cage


Hay cosas que nos pasan en la vida que encontramos difíciles de aceptar. Los recuerdos regresan y nos perturban una y otra vez. 

Cuando algo sucede en nuestras vidas que encontramos difícil de aceptar, tenemos que decidir si hay algo que podamos hacer para cambiar las cosas. Si lo hay, debemos hacer lo que podamos para que todo esté de nuevo bien. Pero si hemos hecho todo lo posible, y en nuestro corazón sabemos que ahora no hay nada más que hacer, entonces, dejemos que se vaya lo que nos quita la tranquilidad.

Después de haber repasado los "qué hubiera pasado si" y los "por qué", quizás aprendamos una lección valiosa. Y descubramos que si bien fue doloroso, crecimos por la experiencia. Aprender a dejar ir las cosas, en vez de preocuparnos por lo que pido haber sido, con el tiempo podría ser más valioso que aquello que hemos dejado ir. .

Buenos días amigos, les mando un abrazo de oso!