sábado, 17 de septiembre de 2011

Buenas noches amigos, les mando un abrazo de oso!


Nuestro espacio



Muchos tenemos un lugar especial en algún lugar aislado, muy profundo donde vamos para aislarnos del mundo para pensar, para aislarnos de lo real. Este lugar donde abrimos ante nosotros mismos nuestros mas profundos sentimientos.
El refugio de nuestros deseos y de nuestros miedo donde pasamos en un instante de la cima al abismo.
El lugar puede ser físico, o simplemente imaginario y él guarda secretos de lo que hemos sido de quienes a través del tiempo hemos devenido y de lo que nos proponemos ser en cada aniversario.
Pero por muy escondido que esté ubicado por muy profundo que lo queramos situar a veces, fortuitamente alguien encuentra ese lugar que era solo nuestro, era nuestro aliado
Y nosotros sin saber como ni porque ocurre le permitimos a esa persona en ocasiones, estar, sentir y compartir nuestras razones, y ver como poco a poco, nos descubre.
Esta persona añade nuevos colores a nuestra guarida, y muy despacio, sin hacer ruido…nos redecora nuestro espacio sin pedir precio, y una parte de ella pasa a ser  parte ya de nuestra vida.

Desconozco a su autor
Fuente: Artenara

Por sentirte ...



Como te siento no lo se... 
Pero sí se que siento cuando estas alrededor, 
acechando entre las sombras, te siento ahí,
atento a cada gesto... a cada mirada,
esperando el momento justo de asaltarme.
Como te siento, no lo sé... 
Pero se que estas ahí, tras de mí, te siento alrededor,
rondándome, estudiandome, protegiendome.
Siento tu mirada sobre mí y me estremezco. 
Noto tu aliento y mi bello se eriza de forma placentera. 
Te presiento, te noto... ¿como? no lo se ni importa. 
Tú un depredador... yo... la presa. 
Cazador cazado y acechado.
Te siento cada noche más cerca de mí
pero al llegar el día te diluyes como los sueños 
confundiendo sueño y realidad.

Nikta

Pasión y entrega



Tiene fuerza este pensamiento del filósofo francés René Descartes:
"La pasión es el único abogado que siempre convence.
El hombre más simple será más persuasivo que el más elocuente que carezca de pasión".
Pocas barreras frenan a a aquel que busca una meta con pasión o con un deseo vehemente.
La pasión es el motor de las grandes obras.
La pasión es una entrega total a lo que se hace, unida a las ganas y al compromiso.
Es una cualidad que acompaña a los que se valoran y destierran las dudas con una firme confianza y un trabajo tesonero.
Para lograrlo gozan de buenas amistades y suelen tener como modelos a los grandes hombres.
Son personas que hacen memoria no de sus fracasos sino de sus éxitos y aprovechan al máximo el presente.
No viajan al ayer con la culpa ni al mañana con la preocupación y llenan su alma de luz y optimismo.
Su pasión los convierte en agentes del bien y en seres felices.

El arte de abrir el corazón



Abrir el Corazón es un acto de generosidad, un ejercicio de honestidad con nuestro ser interior, deseoso de dar lo mejor de sí.

Abrir el Corazón es apuntar a lo más sublime de cada ser, reconociendo en los demás aquello que también está en nosotros.

Abrir el Corazón es ser sinceros por encima de todos los engaños que nos hacen aparentar ser fríos e invulnerables.

Abrir el Corazón es amar incondicionalmente la vida y a los demás, por encima de las dificultades.

Abrir el Corazón es sembrar la semilla selecta que hemos guardado para el mejor momento: “ahora”.

Abrir el Corazón es no preguntar por qué, y dar sin pedir explicaciones.

Abrir el Corazón es llevar ese río de néctar para poder saciar la sed de cuantos seres habitan este reino de existencia.

Abrir el Corazón es tocar a cada ser como a las delicadas alas de una mariposa.

Abre tú el Corazón, porque ese es el mejor maestro, el que puede hacerte llegar al conocimiento mas profundo.

Que siga lloviendo en nuestros Corazones, para que nuestro Jardín se inunde de flores y amor.

Desconozco a su autor

Estilos de comunicación en pareja



Una de las conductas básicas de las que está dotado el ser humano es la comunicación, gracias a este mecanismo natural de interacción, el hombre ha podido desarrollarse en un mundo hostil a lo largo de la historia de nuestro planeta. La comunicación sienta las bases de las relaciones interpersonales, a través de ella podremos informar, hablar, expresar, aclarar, etc..

Como todos sabemos , para que haya comunicación necesitaremos un emisor de la información y un receptor que la recoja, la procese y la entienda. Es decir, son necesarios dos personas para poder comunicar , la interacción es intrínseca a la propia palabra.

Una vez sabido esto habrá que tener en cuenta que el ser humano va a utilizar diferentes estilos de comunicación para interactuar con los demás, dependiendo de las diferentes situaciones y de los objetivos que desee conseguir con esa interacción. 

Estilo pasivo
Una persona tiene una conducta pasiva cuando permite que los demás le manipulen, cuando no defiende sus intereses y cuando hace todo lo que le dicen sin importar lo que piense o sienta al respecto. Este tipo de personas nunca dan su opinión y dejan que sean los demás los que decidan.

La ventaja de ser pasivo es que rara vez se recibe un rechazo directo por parte de los demás. No molestas aunque tampoco aportas nada. Mientras que la otra persona haga lo que quiere sin encontrar resistencia , todo irá bien. Son muchas las parejas que se guían por este razonamiento. Uno dice lo que hay que hacer y toma las decisiones y el otro las acata sin rechistar, con tal de agradar a su pareja.

La parte negativa de este estilo de comunicación es que los demás pueden aprovecharse de la buena fe del pasivo, además rara vez se le tomará en cuenta, ya que nunca opina. El pasivo acabará por acumular una pesada carga de irritación y resentimiento debido a la cantidad de veces que se ha callado su opinión. 

Estilo agresivo
La persona con este tipo de estilo de comunicación es muy amigo de la pelea, la acusación y las amenazas. Son personas a las cuales no les importará agredir a los demás directa o indirectamente con el fin de conseguir lo que ellos quieren y sin tener para nada en cuenta las necesidades o deseos de los demás. Imponen la ley del más fuerte.

En una pareja en la cual uno de sus miembros tenga este estilo de comunicación, las discusiones están servidas, a no ser que el otro miembro sea “pasivo” y no discuta sus opiniones.

La ventaja de ser “agresivo” es que siempre se sale con la suya ya que nadie se atreverá a llevarle la contraria, nadie se aprovechará de una persona así; pero , sin embargo, se encontrará solo ya que los demás tenderán por huir de su lado, si tiene a alguien que le aguanta es por miedo o por necesidad como es el caso de las mujeres maltratadas. 

Estilo asertivo
Este tipo de personas serían las ideales para comunicar ya que siempre defenderán sus derechos, opiniones o deseos, sin embargo nunca harán daño a los demás, tendrán en cuenta sus opiniones y serán considerados con su forma de pensar. El asertivo tendrá una forma de expresarse pausada y tranquila, siempre escuchará lo que tiene que decir el otro, le dará la razón o le entenderá a pesar de que no esté de acuerdo con lo que dice y, por encima de todo, defenderá su postura; eso sí, sin utilizar en ningún momento la agresión o la amenaza.

De esta manera conseguirá lo que desea de un modo tranquilo y el otro no se sentirá engañado o defraudado, se utilizará mucho la resolución de problemas y los acuerdos ya que es una forma de comunicación activa y resuelta, no serán necesarios la docilidad extrema (como hace el “pasivo” ) ni la agresión. Frases típicas que utilizará el asertivo en una discusión serán:

  • Te entiendo...sin embargo yo creo...
  • Puede que tengas razón pero yo sigo pensando que....
  • ¿Qué es lo que no te gusta exactamente?
  • Quizás estés en lo cierto...pero yo creo que...

  • Esta forma de comunicar será la ideal en la mayoría de los conflictos, al principio de las frases se muestra interés por lo que el otro opina, incluso a veces se le da la razón a medias, pero a lo largo de la conversación se deja siempre claro el punto de vista que nos interesa haciendo de esta manera que nuestro contrincante no se ponga a la defensiva puesto que lo que hacemos en primer lugar es adularle o darle la razón

    En una relación de pareja será la mejor alternativa para solucionar los problemas ya que las otras dos formas de comunicación anteriores incapacitan para llegar a una conclusión beneficiosa para ambas partes, siempre saldrá ganando uno de los dos y eso no sería muy saludable para la buena marcha de la relación. 

    Autora:
    Vicenta Sanz Herrero, Psicóloga Clínica

    Comunicación Asertiva en las Relaciones de Pareja…



    Aunque es cierto que la Comunicación es un tema fundamental en las Relaciones de Pareja, independientemente de su edad, a partir de los 40’ cobra una importancia vital ¿Por qué? Pues porque a partir de esa edad comienza una especie de valoración diferente de las cosas importantes de la vida, especialmente sobre aquellas que tienen que ver con las relaciones, y muy especialmente sobre el Amor de Pareja.

    ¿Qué debemos entender entonces por Comunicación Asertiva? Pues para una mujer que ya transita los 40’, esta definición pudiera ser “la gran revelación” de su vida, y de hecho, si pones en práctica las estrategias aquí señaladas, puede que la anhelada consolidación de La Pareja Ideal resulte mucho más fácil y agradable…Más que definiciones académicas complejas, o teorías complicadas sobre la Asertividad en la Comunicación, brindaremos más bien una estrategia compuesta de tres Partes, de modo que al aplicarla disfrutará usted de una verdadera asertividad en la comunicación con su pareja, aunque no sepa necesariamente definir este concepto, y en todo caso, el seguir esta estrategia le asegurará el florecimiento y disfrute del verdadero Amor de Pareja.

    Por naturaleza los hombre tienden a ser quienes resuelven, quienes tienen “TODAS” las respuestas… quienes “lo saben y pueden todo”, eso está escrito en su código genético. Las mujeres que, típicamente (y también por mandato genético), han sido beneficiarias de esa conducta masculina, sin embargo a partir de los 40’, y gracias también a esta misma sociedad moderna que tanto se ha ocupado de nivelar las características de ambos sexos, casi compiten con los hombre en esto de Resolverlo Todo. Y en muchos casos superando abiertamente esa capacidad natural del hombre, que entre otras cosas (y sea justo decirlo), han “aflojado” su capacidad de resolución para adaptarse a esa -también típica- demanda femenina de “ser más sensibles y ocupados por las cosas del hogar”. No tiene nada malo que uno y otro complemente y apoye el terreno del otro, lo malo ha sido abandonar su posición natural… Y en este sentido creo firmemente que sí es cierto que la mujer en buena medida hace al hombre, para bien y para mal las Relaciones de Pareja serán tan buenas o malas como Asertiva haya sido su Comunicación… y en eso tú tienes un rol protagónico y una habilidad superior para lograrlo. Practique entonces este simple método para la Asertividad en la Comunicación:

    PRIMERA PARTE: Escúchelo Atentamente
    Sin interrumpir, y después que él termine de hablar, dígale algo como: Entiendo que… Parafrasee inmediatamente lo que escuchó, eso le hará ver a él que no sólo le prestó toda su atención, sino que entendió y se interesa en lo que dijo.

    SEGUNDA PARTE: Evite Hacer Juicios
    En lugar de expresar lo que usted cree -casi siempre juicios de valor personales-, diga algo como: Es cierto lo que dices, y sin embargo también es cierto que… Esto le hará sentir a él que NO lo está contradiciendo, que lo que él plantea es válido y es lo correcto, y que además cuenta con una compañera que “sin saberlo” le agrega valor a sus ideas.

    TERCERA PARTE: Haga Aportes de calidad
    En este punto puede Usted decir algo como: Que te parece si… Esto le sonará a él como un apoyo a sus propias ideas y no como una idea nueva, y peor aún, cómo algo mejor que lo qué él propuso.
    Ponga en práctica estas simples estrategias en toda conversación y verá como su comunicación no sólo se torna mucho más Asertiva, si no que mejorará muchísimo lasRelaciones de Pareja, abonando así el terreno de la consolidación del verdadero Amor de Pareja… y verá entonces como tendrá un compañero más dedicado y enamorado (habrá exaltado su ego y conducta típica masculina, su naturaleza de conquista y de protector) y en consecuencia estará fortaleciendo y construyendo La Pareja Ideal… Después de los 40’


    Autor: José Strongone
    Fuente: http://amordepareja40.wordpress.com

    Nuestras circunstancias


    En los tiempos que corren, todos hablan de dramas, de crisis, de problemas y desgracias y dicen: “¡Qué vamos a hacer, son las circunstancias!”.
    La vida del ser humano se compone de diversos hechos que se van sucediendo a lo largo de su existencia y la mayoría de las personas dan por sentado que poco o nada pueden hacer salvo dejarse arrastrar por la corriente, por las circunstancias del momento. Pocos son los que tienen claro que lo que nos sucede puede afectarnos, sobre todo, de forma subjetiva.
    Algo tan realista y objetivo como la pérdida de un ser querido, una grave enfermedad o quedarse sin trabajo a unas personas les destroza por completo y les hunde en la depresión y la desesperación, hasta el punto de que no tienen el menor interés en vivir. Los mismos hechos a otras personas positivas y con capacidad de sobreponerse ante las adversidades, lógicamente, les afectan, pero no les destruyen.
    ¿Por qué? Sencillamente porque en lugar de interpretar los acontecimientos adversos y traumáticos, solamente en clave derrotista, son capaces de centrar sus mentes en todo cuanto de bueno existe en sus vidas y, además, consideran como una oportunidad excepcional poder aprender para la vida y enriquecerse interiormente con la experiencia traumática de la que esperan salir fortalecidos.
    Bien dijo Benjamín Disraeli que “el hombre no es hijo de las circunstancias, las circunstancias son hijas del hombre”, porque entendía que somos libres de adoptar nuestra propia actitud ante los hechos. No podremos cambiarlos, pero sí podemos elegir la actitud más positiva y esperanzadora.
    Cuando afirmo que “tú creas las circunstancias y todo depende de ti”, quiero decir que la forma en que te afecte lo que estás viviendo, es cosa tuya. El secreto está en que centres tus pensamientos y sentimientos en recuerdos del pasado que fueron gozosos y gratificantes para ti y por lo que respecta al presente, por duro que sea, encuéntrale algo bueno, aunque no sea nada más que el beneficio que te reportará la experiencia de haberlo superado. Por algo decía Séneca que “pensar en el bien equivale a vencer el mal”. Aplícalo a tu vida.

    Fuente: Senda Senior Comunicación


    Mirar hacia adelante



    Un asno y un camello caminaban juntos. El camello se movía con pasos largos y pausados. El asno se movía impacientemente tropezándose de vez en cuando. Al fin el asno dijo a su compañero:
    -¿Cómo es que me encuentro siempre con problemas, cayéndome y haciéndome rasguños en las patas, a pesar de que miro cuidadosamente al suelo mientras camino, mientras que tú que nunca pareces ser consciente de lo que te rodea, con tus ojos fijos en el horizonte, mantienes un paso tan rápido y fácil en apariencia?
    Respondió el camello:
    -Tu problema es que tus pasos son demasiado cortos y cuando has visto algo es demasiado tarde para corregir tus movimientos. Miras a tu alrededor y no evalúas lo que ves. Piensas que la prisa es velocidad, imaginas que mirando puedes ver, piensas que ver cerca es lo mismo que ver lejos. Supones que yo miro el horizonte, aunque en realidad sólo contemplo hacia el frente como modo de decidir qué hacer cuando lo lejano se convierta en cercano. También recuerdo lo que ha sucedido antes y así no necesito mirar hacia atrás y tropezar una vez más. De este modo lo que te parece confuso o difícil se vuelve claro y fácil.

    Enséñame



    Enséñame a amar como lo haces tú, con ese cinismo que te permite darte la vuelta y dejar de sentir como si nada hubiera pasado, con esa superficialidad que no te hace detenerte a pensar en el dolor que causas y que te puedes causar, con ese desinterés que ni siquiera te detienes un poco a explicar las cosas, porque no hay nada que decir, porque simplemente amas a antojo, sin comprometer el alma, sin arrimar el corazón.

    Enséñame a sonreír como haces tú, que vas prendiendo la noche sin que se necesiten estrellas, sin pensar un solo momento en lo que causas con ese gesto, en cuanto puedes enamorar a quien te ve, en la esperanza que regalas para después quitarla cuando frunces el ceño y todo termina de un solo golpe, sin aviso, sin precaución, simplemente matando de tajo de todo después de que das la vida, y duermes como si nada hubiera pasado.

    Enséñame a hacer las maletas para un viaje como haces tú, que primero construyes un hogar y después te mudas sin que medie en ti el más mínimo sentimiento, con ese egoísmo que te caracteriza y que tiene tantas consecuencias en quienes posamos nuestra fe en tu corazón, ese que late como veleta, que un día da y el otro quita, que se sacia y después se va a seguir otro camino a cazar otro gorrión que se entregue.

    Enséñame a no pensar, a dar la vuelta a los problemas como haces tú, a no encarar el resultado de los actos, a seguir como si el pasado no existiera y después volver a él con la tranquilidad de que no pasó nada, dar un abrazo y volver a enamorar, para volver a irte, haciendo gala de tu inestabilidad emocional, con ese disfraz de ángel que me hizo caer en tu paraíso que después de un tiempo se convirtió en mi peor infierno.

    Enséñame a vivir sin ti, porque te metiste demasiado dentro de mi alma y recorres mi sangre a cada instante, y no puedo, me cuesta trabajo curarme estas heridas que me causado tu presencia, que me duele y me debilita, que un día me hace odiarte pero por tanto amarte, para entregarme a la almohada aún más enamorada, sabiendo que tu sigues tu rumbo, rompiendo corazones, con esa mirada, esa sonrisa y ese cinismo, que tan mal me tienen.

    Autor:
    BR

    Vampiros emocionales



    ¿Los conoces? ¿Las conoces?

    Una relación normal y sana entre dos personas es aquella que es complementaria, donde se produce un intercambio de valores. En cambio, la principal intención de los vampiros es aprovecharse de los demás. Dichas personas no son realmente felices ya que su felicidad depende en muchos casos de la infelicidad de que los rodean.

    Son sujetos con muchos celos, son envidiosos que ven en los demás aspectos y aspectos de los que ellos carecen. El que estén a gusto consigo mismos depende de que los que demás no lo estén. Quieren tener el funcionamiento de la relación bajo su control absoluto, lo que provoca una enorme inseguridad al resto.

    En la primera impresión que uno tiene de ellos parecen mejores que las personas corrientes. Son brillantes, encantadores, caen bien, despiertan confianza, uno espera de ellos más que de otras personas. Esto resulta toda una paradoja, uno espera más y recibe menos y al final termina siendo capturado por el vampiro.

    La víctima propiciatoria puede ser de dos tipos: o bien personas débiles de carácter que no pueden ver al susodicho sufrir, o bien personas que desprenden mucha energía positiva y que ofrecen su ayuda sin esperar reciprocidad.

    En cualquier caso, estos dos tipos de caracteres son un desafío muy fuerte para el vampiro emocional. Si logra atrapar a la víctima, ésta no descansará, se le pegará como una lapa, sin darse cuenta la víctima lo invita a entrar en su vida y él se instalará alegremente como un parásito, aprovechándose de la energía de la víctima. Querrá que ésta sea su confidente, su salvador y su todo y tarde o temprano advertirá que ha cargado con un peso insoportable.

    La víctima se da cuenta del error, cuando el vampiro ha desaparecido, dejándola vacía, al igual que su cartera o, quizá, el corazón roto. Aún entonces la víctima se pregunta… ¿Será el o yo? Son ellos.Vampiros emocionales.

    La víctima es para el vampiro tan solo un “alimento emocional”. Necesita alimentarse de su energía, sin entregar nada a cambio, esta necesidad es superior a cualquier otra. Por ello necesita tener un control total y absoluto de su presa, tiene miedo a perderla, porque sin ella no es nadie. Mientras, la víctima ignorante, traduce esta dependencia de su agresor en sentimientos y emociones.

    TRUCOS PARA DEFENDERSE DE LOS VAMPIROS EMOCIONALES

    1- Vosotros, no los vampiros teneis el control. Pretenden convenceros que no existen otras opciones más que someteros a ellos. RECORDAD: Siempre existen otras opciones, alternativas diferentes incluso marchándose.

    2- La fuerza proviene de la conexión. Utilizan la hipnosis para alejaros de la gente en quien confiáis y os convencen de cambiar las normas por las que os regís. RECORDAD: Guardar herméticamente vuestros valores y seguid creyendo en vuestros viejos amigos.

    3- Seguridad significa enfrentaros a vuestros miedos. Los vampiros emocionales utilizan el miedo y la confusión para controlaros. RECORDAD: No huyáis asustados. Dad la vuelta. Cuando tratáis con vampiros, la elección que parece más aterradora es normalmente la correcta.

    Fuente: Net – Albert J. Bernstein

    La Soledad

    Sentirse solo o estar solo. Sentirse solo estando acompañado.
    La soledad es un tema que se nos presenta cotidianamente bajo diferentes matices.
    ¿Qué es entonces la soledad?
    Psicológicamente se define como la ausencia, real o percibida, de relaciones sociales satisfactorias, que se presenta con síntomas de trastornos psicológicos y desadaptación, como ansiedad, depresión, insomnio, abuso de drogas y alcoholismo.
    Sufren de soledad los individuos que tiene carencia de:

    1. una persona cariñosa de quien depender,
    2. alguien que lo atienda,
    3. oportunidad de expresar sentimientos íntimos a otra persona,
    4. un grupo de amigos del cual sentirse parte,
    5. alguien que necesite de su amor,
    6. alguien que lo desee físicamente,
    7. personas con quienes compartir valores e intereses,
    8. amigos para compartir actividades recreativas,
    9. relaciones en el trabajo,
    10. un sentido de confianza en los amigos íntimos,
    11. intimidad física en forma regular,

    Tres características definen la soledad: es el resultado de relaciones sociales deficientes, constituye una experiencia subjetiva ya que uno puede estar solo sin sentirse solo o sentirse solo cuando se halla en grupo; y, por último, resulta desagradable y puede llegar a generar angustia.
    Se distingue dos tipos de soledad: la emocional, o ausencia de una relación intensa con otra persona que nos produzca satisfacción y seguridad, y la social, que supone la no pertenencia a un grupo que ayude al individuo a compartir intereses y preocupaciones. Parece, por otro lado, que la soledad está relacionada con la capacidad de las personas para manifestar sus sentimientos y opiniones.
    La definición más común de soledad es la de carencia de compañía y que se tiende a vincularla con estados de tristeza, desamor y negatividad, obviando los beneficios que una soledad ocasional y deseada puede reportar.
    Los psicólogos consideran que alguien está solo cuando no mantiene comunicación con otras personas o cuando percibe
    que sus relaciones sociales no son satisfactorias.
    Somos seres sociales que necesitamos de los demás para hacernos a nosotros mismos; no sólo para cubrir nuestras
    necesidades de afecto y desarrollo personal, sino también para afianzar y revalidar nuestra autoestima, ya que ésta se genera
    cada día en la interrelación con las personas que nos rodean.
    Soledad, es el verte a ti mismo con tus características propias, diferenciado del resto de los humanos.
    Es la sensación de separación dentro del tumultuoso mundo.
    Tambien es cierto, que un importante conjunto de malversaciones de origen social sobre la soledad,
    logra que las personas uno sepan aprovecharla y que se perpetúen en ella.
    Poder estar solo y sentirse bien, garantiza estar exentos de una gran cantidad de ansiedades que entorpecen el avance,
    pudiendo así moverse en la vida eficazmente; en búsqueda del bienestar y enriquecimiento personal, y en cuyo andar
    se encuentran las distintas compañías incluyendo la pareja.
    La soledad es una situación que hemos de aspirar a convertir en transitoria y que conviene percibir como no forzosamente traumática. Podemos mutarla en momento de reflexión, de conocernos a fondo y de encontrarnos sinceramente con nuestra propia identidad. Hay un tiempo para comunicarnos con los demás y otro (que necesita de la soledad) para establecer contacto con lo más profundo de nosotros mismos. Hemos de “hablar” con nuestros miedos, no podemos ignorarlos ni quedarnos bloqueados por ellos. Es conveniente que, en ocasiones, optemos por la soledad. En suma, equilibremos los momentos en que nos expresamos y atendemos a otros, y los que dedicamos a pensar, en soledad, en nuestras propias cosas.

    La verdad, que es un tema apasionante y que dá para mucho, pero considero como conclusión, que lo
    que importa es saber “usar” los momentos de soledad que se nos presentan en la vida, revertirlos quizá no podamos porlo emocional que esta comprometido, pero quizas con esfuerzo podamos hacer un inside …para conocernos y a partir de eso … mimarnos!

    Autora:
    Lara

    No me mientas



    Llevados por la inseguridad y desconfianza en nuestra capacidad de ser aceptados tal como somos, podemos caer en la tentación de adornar aquí y allá nuestra historia y nuestras habilidades de forma que causemos una impresión favorable en las demás personas. Mentir es un recurso fácil de valer sin tener que pasar por esfuerzos ni penurias, aunque el precio que se corre es la posibilidad de ser descubierto.  Mientras que la persona sincera no tiene que vigilar la versión que da de sus anécdotas y los episodios vividos, porque los transcribe al dictado de su memoria, en cambio el mentiroso debe controlar qué versión da de su historia, para que resulte coherente con la escuchada por cada persona ante la que ha presumido. Cuanto más se cae en la tentación de mentir más difícil es controlar la abundante base de datos de las versiones dadas y más imposible resulta comentar, repetir o seguir con coherencia lo novelado, de forma que los detalles chirrían y de pronto un personaje famoso es novio de una prima mientras que antes lo era de una hermana, estuvimos dos años estudiando en el extranjero mientras que esos mismos años estudiamos un Master de prestigio en la localidad donde vivimos, conocemos a quien luego resulta que no nos conoce, etc. .
    El hábito se mentir se puede transformar en un trastorno de la personalidad que podríamos llamar ‘pseudologia fantástica‘ que es una compulsión a imaginar una vida, unos acontecimientos y una historia en base a causar una impresión de admiración en los espectadores. Este afán por impresionar esta basado en la imperiosa necesidad de resultar valiosos e geniales por medios tramposos ya que por los naturales de la simpatía y ser espontáneos dudamos el poder conseguirlos. También mintiendo sobre lo que hacemos llevamos a cabo algo que proporciona un pequeño resto de placer que nos da una migaja de lo que nos gustaría.
    El problema del pseudólogo es que para mentir tanto y que no se note ha de hacer lo mismo que un actor que representa un personaje y quiere resultar creíble: esforzarse tanto, como si uno fuera esa persona inventada, que realmente uno se confunda y olvide de quien es realmente. El personaje suplanta al yo, con lo que su personalidad se instala en una base inauténtica muy peligrosa, porque los halagos, impresiones y valoraciones que arranque a los demás con sus tretas, en realidad nunca los podrá saborear, porque sabe que no están dirigidos al Yo autentico, sino al falso, con lo cual no logra sentir lo que le gustaría sentir: sus dobles vínculos impiden que los placeres le lleguen. Como la sed de mérito nunca se sacia por este procedimiento cada vez está la persona más descarriada e insatisfecha y más encuentra motivos para curarse con la medicina que le agrava.
    Lo que debe plantearse el mentiroso es su misterioso desánimo, la progresiva languidez que simular produce en él. Su afán de caer bien produce el efecto contrario de que los demás se decepcionen, se sientan despreciados y se disgusten, generando una profunda desconfianza muy difícil de superar (piénsese por ejemplo lo difícil que es olvidar que tu pareja te ha engañado, o te miente sistemáticamente). La cura del mentiroso es sustituir la mentira por la búsqueda de la excelencia. Reconociendo su necesidad de brillo y atracción dedicarse con firmeza a mejorar sus méritos verdaderos (profesionales, de cultura, relaciones interesantes, etc.) con suficiente persistencia (porque si ha caído en la mentira es por impaciencia) y seguridad (garantizando con pruebas evidentes las suposiciones).
    Jugar limpio, ser naturales, es el mejor camino para ser aceptados por los demás. Lo primero es que nos acepten aun siendo humildes y mediocres. Una vez conseguida esta aceptación básica entonces se pueden intentar el asalto al mérito, que ya no será un mérito agresivo (de esos que aunque la persona valga mucho nos da igual porque nos cae antipática) sino un afán de darnos más, de buscar una mayor cualidad, de jugar más fuerte, una activa entrega para participar, colaborar, sugerir y animar la vida familiar, los equipos de trabajo, los grupos de amigos o la excelencia profesional.

    Fuente: J.L. Catalán (ASISTENCIA PSICOLÓGICA RAMON LLULL)

    Ser independiente de Wayne W. Dyer



    En cualquier relación humana en la cual dos personas se conviertan en una, el resultado siempre será dos medias personas. El abandonar el nido psicológico es una de las tareas más difíciles de la vida. La víbora de la dependencia se entromete de muchísimas maneras; y deshacerse de ella por completo es muy difícil ya que la cantidad de personas que se benefician de la mutua dependencia psicológica es muy grande. El ser psicológicamente independiente quiere decir estar totalmente libre de todas las relaciones obligatorias, e implica la ausencia del comportamiento dirigido hacia los demás. Quiere decir que eres libre de la obligación de hacer algo que de otra manera no elegirías hacer, de no existir esa relación. El asunto del abandono del nido es particularmente difícil porque nuestra sociedad nos enseña que debemos cumplir con lo que se espera de nosotros en ciertas relaciones, que incluyen a los padres, hijos, figuras de autoridad y los seres queridos.

    El abandono del nido significa convertirte en ti mismo, en tu propia persona, es decir en lo que en realidad eres, viviendo y escogiendo los comportamientos que tú elijas y deseas. No significa una ruptura en ningún sentido de la palabra. Si disfrutas de tu manera de interactuar con cualquier persona y ésta no interfiere con las metas que te has puesto en tu vida, pues entonces no vale la pena cambiarla sino más bien aferrarte a ella. El depender de alguien psicológicamente, por otro lado, quiere decir que esta relación no implica una elección, sino que es una relación por la cual te sientes obligado a ser algo que no quieres ser y que te ofende el sentirte forzado a comportarte de esa manera. Si lo que quieres es ese tipo de relación, entonces no es malsana. Pero si la necesitas o te sientes obligado a tenerla y luego te molesta y resiente, entonces quiere decir que estás en una zona autofrustrante. De ese modo, la obligación es lo que constituye un problema, más que la relación en sí. La obligación engendra culpa y dependencia, mientras que la libre elección inspira amor e independencia. No hay elección en una relación psicológicamente dependiente, consecuentemente este tipo de alianza provocará siempre indignación y rencores.

    La independencia psicológica implica no necesitar a los demás. No digo no desear tener relaciones con los demás; lo que digo es no necesitarlos. En el momento que sientes esa necesidad te vuelves vulnerable, eres un esclavo. Si te deja la persona que necesitas, o cambia de parecer, o se muere, caerás inmovilizado, te desmoronarás e incluso puedes morirte. Pero la sociedad nos enseña a ser dependientes de una cantidad de gente empezando por los padres. Mientras pienses que tienes que hacer algo porque es lo que se espera de ti en cualquier relación, y el hacerlo te provoca resentimientos contra esa persona y el no hacerlo te carga de culpa, puedes estar seguro que tienes que ocuparte de esta zona errónea.

    Para eliminar la dependencia hay que empezar por la familia, por la forma en que tus padres te trataron cuando eras pequeño y en la que tratas tú a tus hijos ahora. ¿Cuántas formulaciones de dependencia llevas hoy día en tu cabeza?

    Buenos días amigos, les mando un abrazo de oso