miércoles, 14 de septiembre de 2011

Buenas noches amigos, les mando un abrazo de oso!


Me dices

Me dices que me espere
que la vida pasa lenta si me puede la impaciencia
que el camino es lo que importa
de este viaje que me espera

Me dices que me guarde
en la retina,
los rostros, las ciudades y las calles,
que guarde con tesón cada momento
y que haga de las fotos, mi equipaje.

Me dices que no tema lo imposible
que alce la mirada,
la cabeza,
y haga del jardín de mis fracasos
abono del futuro y más promesas.

Me dices que las dudas que alimento
serán en el futuro las certezas
que dude, con firmeza, de la gente
que inventa las respuestas por creerse
ombligo del abismo que alimentan.

Me dices que no pierda esta mirada
la luz de estos dos ojos que perdidos
te siguen con ingenuas esperanzas
y lloran a menudo sin motivo.

Me dices que te busque en los poemas
me dices que me sigues muy seguido
me dices al mirarme en el espejo
y hallar en el reflejo, ahí escondidos,
mis ojos, tan azules y tan mios.

Autora:
May

En vida hermano, en vida de Anamaria Rabatte


Si quieres hacer feliz,
a alguien que quieres mucho,
díselo hoy, sé muy bueno ...
en vida, hermano, en vida.

Si deseas dar una flor
no esperes a que se mueran,
mándala hoy con amor ...
en vida, hermano, en vida.

Si deseas decir: ‘Te quiero"
a la gente de tu casa,
al amigo cerca o lejos ...
en vida, hermano , en vida.

Tú serás muy, muy feliz,
si aprendes a hacer felices,
a todos los que conozcas ...
en vida , hermano , en vida.

Nunca visites panteones,
ni llenes de tumbas flores,
llena de amor corazones ...
en vida , hermano, en vida

Descubre Cómo Tener Valor para Decir “NO” y Logra Subir la Autoestima



¿Haces siempre lo que los demás te piden aunque no quieras? ¿No encuentras valor para decir “no”? Es normal si tienes baja autoestima. En este artículo vas a descubrir las tres claves que te mostrarán cómo sentirte fuerte para decir “¡no!” ycómo diferenciar a qué peticiones puedes acceder y cuales a deberías negarte. Si aprendes y aplicas lo que voy a revelarte, sabrás cómo subir la autoestima de forma sencilla y eficaz. ¿Preparada? ¡Sigue leyendo!
 Algunas personas no tienen reparos en tratar de convencerte para que hagas lo que ellos quieren. ¿Qué te ocurre cuando alguna de estas personas trata de que hagas algo que a ti te desagrada?: Sabes que no quieres hacerlo, pero no tienes valor para negarte.
¿Te has dado cuenta de que cada vez que haces algo que no quieres aumentas más y más tu baja autoestima?: Cada vez que accedes a hacer algo que en el fondo te desagrada, es normal que eso te deje resentidaenfadada y con la sensación de que han abusado de ti. Así empobreces aún más el concepto que tienes de ti misma y no te tratas con el respeto que deberías.
Si sigues accediendo a las peticiones de los demás por miedo a decir “no”, te impides subir la autoestima y agravas tu problema. Cada vez que haces algo que no quieres hacer, te mandas a ti misma un mensaje demoledor: “No soy lo suficientemente importante como para respetarme” ¡Sacrificas tus necesidades y aumentas tu creencia de que lo que tú necesitas no es importante!
Es probable que a veces trates de inventar alguna excusa para evitar decir claramente “¡no quiero hacerlo!” Y en verdad: ¿Cuantas veces lograste librarte por una excusa? Seguramente pocas, porque las personas que te manipulan para que hagas lo que ellos quieren, son expertos en rebatir y contrarrestar toda excusa.
En definitiva, si accedes a hacer algo que no quieres, solamente conseguirás malestar yenfado; y si intentas poner excusas, los expertos manipuladores sabrán contrarrestar tu excusa y de nada te servirá.
Por eso,  la mejor solución es la más simple: Decir, “¡No quiero hacerlo!”
¿De dónde sacar la fuerza y el valor para decir: “No“? Comprendo que de pronto no sabes cómo hacerlo porque nunca lo hiciste. Por eso, a continuación te revelo las tres eficaces claves que te ayudarán a encontrar el valor que necesitas y, además, te enseñarán a distinguir cuándo puedes acceder a una petición y cuándo debes negarte a hacer algo. ¡Presta mucha atención y toma nota!
  • Para encontrar el valor de decir “¡No!” a alguien, piensa en el poco reparo que tiene esa persona en pretender convencerte: Deberías darte cuenta de que la persona que te pide que hagas algo que te desagrada o que te molesta, no tiene ningún reparo en tratar de hacerte imposiciones. ¿Por qué entonces tú deberías tener algún reparo en negarte? Esa persona no se siente mal por ponerte en el compromiso de hacer algo. Es más, hay ciertas personas que se aprovechan de que jamás te niegues a sus peticiones para sus fines egoístas. Por eso, no solamente no tienes porqué tener reparos en decir: “¡no quiero hacerlo”! Si no que además no tienes que darles ninguna razón para negarte. ¿Se preocupan ellos porque tú te incomodes o te sientas mal?
  • Aprende a diferenciar qué debes hacer y qué cosas no son tu obligación: Anota ahora mismo esta frase de uno de mis mentores, Jerry Minchiton, donde siempre puedas verla: “Al menos que algo se encuentre realmente dentro de misresponsabilidades, no tengo la obligación de realizarlo”. Esta frase te da la pista fundamental para que aprendas a distinguir si sería bueno para ti acceder a una petición. Pregúntate: “¿Esta petición forma parte de mis responsabilidades?” Sabrás entonces si estás obligada a hacerlo o no.
  • Se consciente de cómo te sientes cuando alguien te pide algo: Realmente es sencillo darte cuenta si será bueno o malo para ti hacer algo. Si te sientes mal ante la idea de hacer eso: ¡no debes hacerlo! Tus sentimientos de malestar y las sensaciones de incomodidad en tu cuerpo, son la perfecta prueba de que no debes acceder a esa petición. Tu cuerpo y tus emociones son más sabias que tú. Si no te sientes bien, significa que tu cuerpo y tus emociones te están avisando que no debes ir por ese camino. Este modo es infalible para saber con certeza si debes hacer algo o no, y la siguiente pregunta va a ayudarte aún más a tomar tu decisión. Ante la duda, pregúntate: ”Si hago esto ¿Traerá felicidad y realización para mi?” Si descubres que lo que te pidieron no te da felicidad y realización personal, has de decir: “¡No!”
Si no pasas por alto estas tres eficaces pautas y las consideras a partir de ahora como guía para saber a qué decir “sí” y a qué decir “no”, te aseguro que vas a subir la autoestima de un modo que no habías imaginado. Cuando sepas diferenciar qué debes hacer y qué no debes, te vas a sentir más valiosa, segura y confiada en ti misma. ¿No es eso lo que deseas? Pero deberás poner el coraje y el compromiso de tu parte para comenzar a hacerlo.
¿O vas a permitirte llevar una vida en la que haces cosas que dañan tu autoestima, simplemente por no atreverte a decir “no”? Ya conoces las claves y el proceso a seguir. No te pongas excusas y utiliza desde hoy estas claves comprobadas para subir la autoestima.

Autor:
Cristóbal Tobal

¿Necesitas Más Atención Por Parte De Los Demás? ¿Te Sientes Poco Valorada y Sola?



Descubre La Clave Para Transformar Esta Situación y Mejora Tu Baja Autoestima

Si tienes baja autoestima, es normal que sientas que los demás no te prestan la suficiente atención. Puede que tengas una necesidad muy fuerte de que los demás te atiendan y te demuestren que te valoran. ¡Necesitas sentirte querida y atendida! Pero puede que por mucho que quieras que esto suceda, no encuentres el modo de lograrlo. Hoy quiero mostrarte la clave para que logres tener relaciones en tu vida que te atiendan y que te valoren. Te aseguro que si aplicas lo que hoy quiero revelarte vas a transformar tus relaciones. Así que…¡Atenta!

Cuando sientes que los demás no te prestan la suficiente atención, terminas creyendo que no eres lo suficiente, que algo debe de andar muy mal en ti para que no estés recibiendo toda la atención que necesitas; pero mientras gastas tu tiempo en lamentarte por todo esto OLVIDAS la clave fundamental que puedes estar aplicando para mejorar tus relaciones y recibir atención.
Quiero que entiendas algo: Cuanto más tiempo pasas lamentándote y fomentando la creencia de que no eres lo suficientemente valiosa para los demás, ¡más estás provocando que esto realmente te ocurra! Sí querida amiga, si te pasas el tiempo pensando en las cosas que deben de estar mal en ti porque los demás no te hacen caso, ¿no te das cuenta que así no es posible que se acerquen a ti?
Recuerdo que una amiga mía (Jessica) trató de demostrarme que era cierto que los demás huían de ella y que no la hacían caso. Jessica  me propuso pasar un día completo con ella para demostrarme que nadie le prestaba atención. Pasé el día junto a ella y efectivamente nadie le hacía caso. Entonces ella me dijo: “¡Lo ves! ¡Tengo razón! ¡Nadie quiere hacerme caso!” Y yo le contesté: “Claro que tienes razón, si te has pasado el día observando a todo el que no te presta atención en vez de hacer lo que tienes que hacer para que se acerquen a tí,  ¿cómo pretendes que te hagan caso? Creo que a través de esta pequeña historia has entendido lo que quiero decirte: No gastes tu tiempo pensando que los demás no te hacen caso porque no te lo harán, y practica la clave principal para que  esto ocurra: LA GENEROSIDAD
La generosidad es la clave principal para que logres tener relaciones sociales abundantes y totalmente satisfactorias. De esto han hablado todas las religiones y actualmente todos los estudios sociológicos lo afirman: Si vives practicando la generosidad, tu vida social se transformará en una vida social totalmente plena. ¿No entiendes cómo ni por qué? No te preocupes, te lo voy a mostrar:
Las relaciones solamente se producen si es por intercambio. Cuando tu DAS a los demás y eres generosa, creas la posibilidad de que se produzca el intercambio; es decir,solamente si das, vas a recibir. Pero si te encierras en ti misma y nunca DAS, estás cortando el intercambio. Te niegas la oportunidad de recibir la atención de los demás porque no  estás ocupando tu tiempo en DAR.
Piensa en las relaciones como un intercambio, como la CIRCULACIÓN de la sangre. Para que la sangre circule tiene que darse el latido del corazón. Si tú no eres generosa en tus relaciones, es como si parases el latido del corazón impidiendo que la sangre circule. Para que la sangre circule y regrese de nuevo al corazón necesita el impulso del latido. LA GENEROSIDAD ES EL LATIDO. DAR ES EL LATIDO. Si tú practicas la generosidad, estarás dando el impulso para recibir atención y cosas buenas por parte de los demás. ¿Lo entiendes ahora? ¡Para recibir lo que quieres de los demás primero tienes que darlo! ¡Si no, las relaciones no circulan al igual que no circula la sangre sin el latido del corazón!
¡Y lo mejor de todo es que esto es muy sencillo!: Si deseas atención y aprecio, aprende primero a prestar atención y a apreciar a los demás. Cuando lo hagas, ¡ellos te prestaran atención a ti y te apreciaran!
Cuando das aquello que buscas (atención, amor, valoración), eso mismo,automáticamente, vuelve a ti. Eso sí, no lo hagas por obligación, y muy atenta a esto ¡no te pierdas!: Lo más importante de todo es la intención. Si tu intención es buena, si deseas de verdad el bien de la otra persona con tu generosidad, tu intención va a ser percibida por la otra persona y entonces vas a crear automáticamente un lazo, y ya vas a tener la atención de esa persona.
¿Quieres saber cómo puedes aplicar la generosidad EXACTAMENTE y cambiar tus relaciones para siempre mejorando tu baja autoestima? Muy atenta a estas tres pautas porque valen ORO:
  • Comprométete a que cada vez que entres en contacto con una persona, le darás algo. ¡No es necesario que sean cosas materiales! Podría ser un cumplido o una frase generosa. Ver siempre lo bueno en los demás y decírselo con una frase generosa es de lo más poderoso para tus relaciones. Siempre que sea sincero, siempre que realmente sientas las ganas de decir eso bueno que sientes que tiene la otra persona.
  • Otras formas de dar algo a los demás siempre que entres en contacto son: Interesarte por la otra persona, prestarle atención, darleafectoaprecio y amor. Estas cosas (interés, atención, afecto, aprecio, amor…) son lo más preciado que puedes dar, ¡y no te cuesta nada! Toma la decisión  de dar en todo lugar a donde vayas de la manera que acabo de mostrarte. Te garantizo que vas a comenzar así el proceso de poner en circulación las relaciones en tu vida.
  • Aunque te suene extraño: Desear el bien del otro en silencio es otra gran forma de practicar la generosidad. Como ya te he mencionado, la intención es lo que cuenta. Si tú deseas en silencio felicidad, alegría y bienestar a los demás, esa intención será percibida de algún modo por el otro (está comprobado que esto es cierto). Además, desear el bien de los demás te ayuda a alejarte de la envidia y el resentimiento tan frecuentes en la baja autoestima.
Tienes tres poderosas formas de practicar la generosidad y mejorar mucho tus relaciones y tu baja autoestima ¡y ninguna de las tres son cosas materiales! Por favor, no pases de largo la gran clave que te he revelado en este artículo. No termines de leerlo por pensar “que tontería, esto no funciona”, porque realmente de esta forma te estarás justificando una vez más y nunca harás nada por cambiar y superar tu baja autoestima.

Autor:
Cristóbal Tobal

Quiero




Quiero … de Jorge Bucay (Cartas para Claudia)

Quiero que me oigas, sin juzgarme. Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mi, sin exigirme. Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi.
Quiero que me cuides, sin anularme. Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme. Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten, que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy, hoy puedes contar conmigo.
Sin condiciones.

El Elefante encadenado

Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante. Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de peso, tamaño y fuerza descomunal… pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo. Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir. El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye?

Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a alguna tía por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado— Hice entonces la pregunta obvia: —Si está amaestrado ¿por qué lo encadenan? No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.

Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca… y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta. Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta: El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño. Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía… Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no escapa porque cree –pobre— que NO PUEDE. Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro. Jamás… jamás… intentó poner a prueba su fuerza otra vez…

Jorge Bucay

El nido vacío de Cristina Nuez Vicente, Rosaura Castillo Fernández


El desarrollo de una familia atraviesa por distintas fases o ciclos evolutivos, porque la familia, al igual que cualquier ser vivo es dinámica y cambiante. Una etapa significativa y muchas veces crucial para los padres es precisamente la emancipación de los hijos o “nido vacío”. Se constituye un nuevo momento en la vida familiar en el que los padres viven un sentimiento de extrañeza, vacío y soledad, que genera expresiones como “la casa está vacía”, “hay mucho silencio”, o la más usual, “falta algo”. Eso que falta, por supuesto, son los hijos.
En esta etapa de nido vacío, la familia se reduce y los padres vuelven a quedarse solos, como hace ya muchos años, pero envueltos en una relación diferente: ha pasado el tiempo y son muchas las experiencias vividas.
En algunos casos, la partida de los hijos puede desencadenar en los padres una crisis personal, caracterizada por sentimientos de tristeza, desolación, inadaptación y desmotivación, así como fatiga, ansiedad, problemas sexuales, desinterés por actividades cotidianas… y todo este conjunto de síntomas se denomina “síndrome del nido vacío”.
Los padres que sufren este síndrome, siendo más frecuente en madres, han centrado el eje de sus vidas en el cuidado y atención de sus hijos y tras su marcha han dejado de sentirse importantes o lo que es casi lo mismo han dejado de sentirse útiles. Emerge el tiempo libre e incluso llega a abundar, no saben utilizar sus horas de ocio, nada les agrada ni les motiva lo suficiente como para disfrutar o poder sentirse bien.
Estos padres han vivido durante décadas sirviendo a los demás y dejando a un lado los intereses personales. Esta nueva situación supone para ellos un reto cuya superación requiere potenciar unas destrezas, habilidades y un estado de ánimo para afrontarlo con éxito.
Es un buen momento para que los padres reevalúen su matrimonio, asuman emocionalmente que sus hijos se han convertido en personas adultas y diferentes y que con su emancipación, rompen definitivamente el cordón umbilical para ejercer su derecho y su deseo de vivir como seres autónomos. Por lo tanto, padres e hijos han de desarrollar entre ellos una relación distinta, de adulto a adulto.
La sensación de pena que produce la marcha de los hijos del hogar, puede ocultar los aspectos positivos que tiene esta etapa. Algunas sugerencias para afrontar con resolución y optimismo dicha transición, pueden ser:
  • Manifestar con palabras y compartir sin silencios ni disimulos, esos sentimientos de dolor, de soledad y de miedo ante la nueva andadura.
  • Distinguir lo que nos ocurre de otros síntomas que pueden llegar al mismo tiempo: la menopausia, la jubilación, el miedo a la muerte…
  • Potenciar el encuentro con nuestra pareja, llenándola de mimos, diálogo y relaciones amorosas y sexuales satisfactorias para ambos.
  • Retomar aficiones arrinconadas y, si nos apetece, apuntarnos a nuevos hobbies y gustos. Reorganizar nuestro tiempo, favoreciendo los encuentros con nuestras amistades en salidas, viajes y entretenimientos diversos.
  • Reconocer los aspectos positivos de lo que acaba de concluir y de la etapa que se abre. Hacer que la fantasía, la ilusión, la risa y el buen humor nos acompañen en ese nido que, aunque hoy incompleto, sigue en pie y con mucha vida.
 

Gestos que hablan


Este tipo de lenguaje se refiere a todas nuestras expresiones a través de los movimientos, posturas o gestos que se hagan con las diferentes partes del cuerpo.

La ciencia que estudia el lenguaje corporal se conoce como: Kinesica o Quinesica y lo que hace es estudiar el significado expresivo o comunicativo de los gestos y movimientos corporales percibidos por los sentidos visual, auditivo o táctil de acuerdo a la situación.

El lenguaje corporal ha sido estudiado por mucho tiempo y de acuerdo a la opinión de profesionales en psicología y sociología, delata diferentes sentimientos y expresiones que no se logran decir con palabras, pero que se demuestran con el comportamiento físico.

Cuando conversas con una persona, debes saber que no solo estas hablando con tu boca sino también con tu cuerpo

La comunicación es una parte esencial en todos los aspectos de la vida diaria y es un requisito fundamental para el éxito en las relaciones de pareja.

Muchos de los fracasos a nivel sentimental, laboral o social se deben en muchas ocasiones a la poca capacidad de expresión.

Saber comunicarse de manera correcta y efectiva es básico para evitar malos entendidos y lograr que el mensaje que se desea expresar se transmita correctamente y quien lo escuche lo entienda según la intención que usted desea comunicar.

Mejorar la comunicación es el primer paso para alcanzar grandes logros. Para ello debemos entender que más allá de las palabras, están los gestos que las acompañen.

El lenguaje no verbal o lenguaje corporal es, inclusive más importante que lo que se dice con los labios. Ya que son estos gestos y posturas los que dan o no sentimiento y validez a nuestras expresiones verbales.

Por ejemplo: Si deseas que tu pareja sepa que la quieres, no basta con un “Te quiero”, este debe ir acompañado al menos de contacto visual, por que si tu mirada se dirige al piso, al techo o a cualquier otra cosa, no le estás diciendo nada.


Fuente: http://www.tuguiasexual.com

¿Por qué son tan dificiles algunas relaciones?


¿Has oído alguna vez hablar sobre lo difícil que es querer a alguien cuando uno no se quiere a sí mismo?
“El hecho de que una persona tenga baja la autoestima es un impedimento para mantener una relación sana. Tu pareja no puede hacerte sentir bien contigo mismo si no eres capaz de lograrlo tú solo/a. Ni tú puedes hacerle feliz, si él no se acepta ni se quiere. De modo que céntrate en ser feliz tú mismo/a y no te responsabilices de la felicidad de otra persona. ¿Y si te parece que tu pareja te pide demasiado o te necesita demasiado? Si vives la relación como una carga o una “cruz” en vez de como algo gratificante, tal vez haya llegado el momento de plantearte si has hecho una elección saludable para ti. Si una persona no es feliz o no se siente segura, puede tener problemas para mantener una relación sana.
Las relaciones sentimentales pueden ser una de las cosas más gratificantes – y también más difíciles – de tu vida. Pueden estar llenas de diversión, romanticismo, ilusión, fuertes sentimientos y también, a veces, de males de amores. Independientemente de que ahora tengas o no pareja, es importante que seas selectivo a la hora de decidir a quién quieres acercarte sentimentalmente. Si todavía no tienes pareja, tómate tu tiempo y conoce a mucha gente. Piensa en las cualidades que valoras en una relación y fíjate en si encajan con los ingredientes que debe tener una relación sana. Intenta cultivar esas buenas cualidades en ti mismo/a -te harán mucho más atractivo/a a los ojos de los demás. Y, si ya tienes pareja, asegúrate de que la relación les aporta mucho a los dos y saca lo mejor de ambos.”

Fuente: Barbara P. Homeier, MD – D’Arcy Lyness, PhD para kidshealth – Editado Pensamiento Emocional –

Amigos







Hay amigos del tiempo, de la escuela, del trabajo. Amigos que se aprenden, amigos que se eligen, y amigos que se adoptan.
Hay amigos del alma, del corazón, de la sangre.
Hay amigos de vidas pasadas, amigos para toda la vida.
Hay amigos que son más que amigos.
Hay amigos que son hermanos, otros que son padres; también hay amigos que son hijos.
Hay amigos que están en las buenas, otros que están en las malas, hay amigos que están siempre.
Amigos que se ven, otros que se tocan, otros que se escriben. 
Por supuesto que hay amigos que se van, que nos dejan; hay amigos que vuelven y otros que se quedan.
Hay amigos inmortales, amigos de la distancia.
Hay amigos que se extrañan, que se lloran, que se piensan. Amigos que se desean, que se abrazan, que se miran.
Hay amigos de noche, de siestas, de madrugadas.
Hay amigos hombres, amigos mujeres, amigos perros.
Hay amigos que deliran, otros que son poetas.
Hay de los que dicen todo, amigos que no hacen falta decirlos. Amigos nuevos, viejos, viejos amigos.
Hay amigos sin edad, amigos gordos, flacos.
Hay amigos que no nos llaman, que tampoco llamamos. 
Con poco tiempo, amigos desde hace una hora, desde recién.
Hay amigos que dejamos ir, otros que no pueden venir, amigos que están lejos, amigos del barrio.
Amigos de la palabra, amigos incondicionales. 
Hay también amigos invisibles, amigos sin lugar, amigos de la calle.
Amigos míos, amigos tuyos, amigos nuestros.
Hay muchos amigos; amigos en común, amigos del teatro, de la música, amigos de verdad.
Hay amigos que están tristes, otros que están alegres, otros que simplemente no están.
Hay amigos que se la pasan en la luna, otros en el campo, y otros en el cielo.
Todos, absolutamente todos los amigos tienen algo en común:

SON INDISPENSABLES.

Desconozco a su autor

Almas en el horizonte




Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra se abre solo que a veces no la vemos porque nos quedamos paralizados frente a la que se cerro.
No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos... pero otras veces no sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos.
Deja que crezca el amor en el corazón de otra persona, y si no crece, se feliz porque creció en el tuyo.
Ama hasta consentirte en lo amado y mas aun hasta convertirte en el mismísimo amor.
El amor llega a aquel que tiene fe y espera, aunque lo hayan decepcionado...
A aquel que aun cree y sueña, aunque haya sido traicionado...
A aquel que todavía anhela amar, aunque antes haya sido lastimado...

...Y por sobre todo. llega al que tiene el coraje y la fe de seguir amando sin ser recompensado.
Dejemos que los demás sean auténticos, que sean ellos mismos, de lo contrario amaríamos el reflejo de nosotros en ellos.
No debemos fijar nuestra mirada en lo externo, ya que esto se puede perder en el camino de la vida.

No nos inclinemos tampoco por las cosas materiales, ya que nada es eterno.
Siente por alguien que te comprenda, que te haga sonreír, y que transforme tus amarguras en dulzuras.
Alguien que haga que un día oscuro brille solo para ti.
Alguien que cautive tu corazón y lo libere de sus cadenas... y que lo deje ser libre para sentir de verdad...

Hay momentos en los que uno extraña a alguien sin control, y no sabe por que...
Hay momentos en que nos invade un fuerte deseo de abrazar, besar y querer por siempre...

Es en esos momentos en que sentimos el amor de una manera única... el corazón se pierde en un estallido y vibra el alma tratando de llegar a ese ser que tanto deseamos...

Que bello es soñar con la persona amada, atravesar el tiempo y el espacio para unirse mas allá de nuestra imaginación, en ese mundo en el que soñamos estando despiertos, con sueños tan vivénciales que nos hacen sentir que ese ser esta ahí, solo esperando que demos un paso para cobijarnos entre sus brazos...
La felicidad espera a aquellos que sueñan...
Hay otras puertas que conducen nuevamente al amor...
La felicidad espera a aquellos que tratan de abrir esas puertas y que dejan de mirar la que en un momento los paraliza...
Solo hace falta entregarse a esa nueva ilusión, dejarse consumir por el fuego de esa llama y proponerse no poner límites a esas sensaciones.
Porque el verdadero amor no conoce de límites ni de fronteras y podemos encontrar nuevamente a quien amar, más allá del horizonte.

Desconozco a su autor

¿Por qué lloras?




¿Por qué lloras? Déjame ayudarte.
Yo también he caminado por ese sendero.
Yo también me he sentido solo.
Yo sé lo que es llorar.
Yo sé lo que es sufrir.
Yo sé lo que es perderlo todo,
hasta las esperanzas.

Pero también sé lo que es vivir,
también sé lo que es reír,
también sé lo que es amar.

¿Qué cómo?

Era una noche,
una noche más oscura que cualquier otra noche,
mis lágrimas rodaban por mis mejillas
cuando oí una voz que me preguntó:
"¿Por qué lloras?"

Y yo al mirarlo y él al verme,
ví de sus ojos que brotaban lágrimas
pero no eran lágrimas naturales,
eran lágrimas de sangre,
en donde yo podía ver lo que me estaba pasando.

Y le pregunté: "¿Por qué lloras?".

Y él me respondió:
"Yo he visto tus lágrimas y he oído tu clamor,
pero esas lágrimas yo las di en la cruz por ti,
y éstas son las que han abierto caminos en el desierto,
y ríos en la soledad".

Autor Desconocido

Aprendí




Al primer año de nacido aprendí lo importante que es un juguete sobre todo si sabe rico.

A los 2 años, aprendí que caerse duele.
A los 3 años, aprendí que duele más una palabra que un golpe.
A los 4 años aprendí lo interesante que puede ser un rompecabezas.
A los 5 años, aprendí que a los pececitos dorados no les gustaba la gelatina...
A los 6 años, aprendí que bañar a las tortugas con agua caliente las mata aunque huelan feo.
A los 7 años, aprendí lo confortante que se siente un abraso de papá o mamá cuando me daba miedo o simplemente cuando sentía que necesitaba sentirme amado.
A los 8 años, aprendí que no todo se puede arreglar con un berrinche.
A los 9 años, aprendí que mi profesora sólo me preguntaba cuando yo no sabía la respuesta.
A los 10 años, aprendí que era posible estar enamorado de cuatro chicas al mismo tiempo.
A los 12 años, aprendí que, si tenía problemas en la escuela, los tenía más grandes en casa
A los 13 años, aprendí que, cuando mi cuarto quedaba del modo que yo quería; mi madre me mandaba a ordenarlo
A los 15 años, aprendí que no debía descargar mis frustraciones en mi hermano, porque mi padre tenía frustraciones mayores... y la mano más pesada.
A los 16 años, aprendí que mi hermana no era mi mayor enemiga. y que podía ser mi mejor confidente.
A los 17 años, aprendí que emborracharte no siempre es el mejor sentimiento, (menos al otro día) y que no es la mejor forma de solucionar los problemas.
A los 18 años, aprendí que no valía la pena discutir con mi madre.
A los 19 años aprendí lo que duele dejar a alguien que amas.
A los 20 años, aprendí que los grandes problemas siempre empiezan pequeños.
A los 21 años, aprendí que un libro puede llegar a ser una buena compañía.
A los 22 años, aprendí que si encuentras a la mujer adecuada te puede enseñar a amar.
A los 23 años, aprendí lo que es extrañar a alguien y lo grato que es volverlo a encontrar.
A los 24 años, aprendí que con el tiempo las cosas se miran de una forma diferente.
A los 25 años, aprendí que aunque me quería comer el mundo aún me faltaba mucha experiencia.
A los 26 años, aprendí que no importa lo lejos que viajes cuando quieras huir de algo, tus problemas siempre te acompañaran a lo largo de toda la travesía.
A los 27 años, aprendí que él título obtenido no era la meta soñada.
A los 28 años, aprendí que se puede hacer, en un instante, algo que te va a hacer doler la cabeza la vida entera.
A los 30 años, aprendí que se necesita mucho amor, paciencia e inteligencia para vivir con alguien.
A los 31 años, aprendí lo que es ser padre y me empecé a dar cuenta de lo que eso significa.
A los 32 años, me di cuenta lo que me falto platicar y convivir con mi padre. y lo mucho que me falto aprender de él.
A los 33 años, aprendí que a las mujeres les gusta recibir flores, especialmente sin ningún motivo.
A los 34 años, aprendí que no se cometen muchos errores con la boca cerrada.
A los 35 años, aprendí que puedes deprimirte como cuando tenías 17 años y eso no está mal. solo significa que estas empezando a pensar en ti mismo.
A los 36 años, entendí que mi madre no va cambiar y sigue siendo inútil discutir con ella.
A los 37 años, comprendí lo lejos que estaba de saber quién era.
A los 38 años, aprendí que a veces la vida se repite y duele igual que la primera vez.
A los 39 años, aprendí que ser buen amigo no se trata solo de recibir.
A los 40 años, aprendí que, si estás llevando una vida sin fracasos, no estás corriendo los suficientes riesgos.

Luego, al pasar de los años aprendí.
Que puedes hacer a alguien disfrutar el día con solo con un pequeño detalle que casi siempre no cuesta nada.
Que niños y abuelos son aliados naturales.
Que ver una buena película puede darme una tarde agradable.
Que aprender a aceptarme como soy me puede ayudar a no sentirme tan solo.
Que es absolutamente imposible tomar vacaciones sin engordar cinco kilos.
Que no puedo cambiar lo que pasó pero puedo dejarlo atrás.
Que las cosas que te pasan y que te duelen siempre te dejan una enseñanza. y está en ti aprender de ella.
Que nunca es tarde para decir lo siento y perdón. 
Que puede doler pero sé que después me voy a sentir mejor
Que nunca es tarde para decir la verdad (por más dura que esta sea) y que tampoco es tarde para enfrentar a quien le hice daño si aquélla persona te quiere te sabrá entender y perdonar.
Que pedir ayuda puede dar mucha vergüenza y miedo, pero que a veces es necesario y hay que sacar fuerzas y valor para hacerlo.
Que la mayoría de las cosas por las cuales me he preocupado nunca suceden.
Que esperar a los hijos despierto cuando salen de noche no va a hacer que lleguen más temprano.
Que si esperas a jubilarte para disfrutar de la vida, esperaste demasiado tiempo.
Que nunca se debe ir a la cama sin resolver una pelea.
Que me hubiera gustado tener la experiencia que tengo ahora cuando era más joven, seguramente no habría dejado pasar muchas oportunidades.

Y que ahora entiendo que eso es imposible y que solo me queda aplicar mis experiencias y no perder la oportunidad de encontrar a un amigo.

Que si las cosas van mal, yo no tengo por qué ir con ellas.

Aprendí que envejecer es importante.
Aprendí que amé menos de lo que hubiera debido.

Y hoy... me doy cuenta que todavía;
Que tengo mucho para aprender. y que no importa la edad que tengas, aun estás a tiempo de cambiar las cosas y ser feliz

Desconozco a su autor

Sueños de Walt Disney


... Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar... 
decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas, 
decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución, 
decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis, 
decidí ver cada noche como un misterio a resolver, 
decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz. 

Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos. 
Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar, 
descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui., 
Me dejó de importar quién ganara o perdiera; 
ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer. 

Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir. 
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien "Amigo". 

Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, 
"el amor es una filosofía de vida". 
Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás. 

Aquel día decidí cambiar tantas cosas... 
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Desde aquel día ya no duermo para descansar... ahora simplemente duermo para soñar.