sábado, 10 de septiembre de 2011

Buenas noches amigos, les mando un abrazo de oso!


Razonar vs. reaccionar



Ante cualquier reto o circunstancia, tenemos dentro de nosotros dos posibilidades: una de razonar y otra de reaccionar. Delante de cualquier situación tenemos la opción de elegir qué vamos a hacer en primera instancia.

Razonar tiene que ver con el hemisferio izquierdo que se dedica a analizar la situación, evaluar y verificar que sea lógica. Razonar cualquier situación con calma y cautela nos puede convertir en personas rígidas, sin emociones y frías. Aquí somos calculadoras, medimos las consecuencias y ponemos en la balanza los resultados que pueda tener nuestra actitud o respuesta: medimos los resultados.
Reaccionar, por el otro lado, tiene que ver con las emociones y las reacciones espontáneas que surgen por programas que hemos adquirido y que muchas veces decimos que son reacciones incontrolables porque pareciera que solas se activan ante cualquier situación que sea un poco más intensa de lo normal. Reaccionar es automático, aquí no hay mediación de nada, ni tampoco una visión de lo que pueda suceder si doy un manotazo o grito. Y es que en buena parte nuestra personalidad está conformada de emociones que manifestamos en diversas maneras dependiendo de lo que hayamos acumulado desde nuestra infancia.
¿Cuántas veces un viaje que podría ser placentero se convierte en una pesadilla debido a tu estado de ánimo? Debes levantarte temprano para estar a tiempo en el punto de partida para iniciar tu viaje. Suena el despertador, lo quieres apagar pero se cae y se rompe. Y dices “esta porquería!” Te levantas y te lastimas el pie al pisar una de las piezas del reloj despertador. Dices algunas palabritas altisonantes. Te vas a bañar y resulta que tu toalla se fue a lavar y no tienes toalla. Todos estos son contratiempos y empiezas a enojarte. Le gritas a tu esposa que necesitas una toalla, pero ella está en la cocina preparándote el desayuno para que no llegues tarde y no te escucha. Más gritos de tu parte, hasta que sales de la ducha enfurecido, te resbalas y casi caes. Esto empeora la situación y de malas consigues tu toalla. Una vez vestido te diriges a la cocina para continuar el drama. Reclamas por la toalla y te desquitas del coraje acumulado sobre el despertador roto, tu pie lastimado, la toalla, y el resbalón. Tu esposa se queda sorprendida de tu reacción porque ella ya tiene tu desayuno listo para que te vayas de viaje. Ella esperaba amabilidad y gratitud de tu parte, sin embargo, no conoce tu breve y triste historia y no te entiende. Le gritas, la pones de mal humor y finalmente sales de la casa con un portazo retrasado. Tomas un taxi y te peleas con el taxista por que no toma la ruta que tú quieres. Cuando llegas al punto de encuentro con retraso y lleno de mal humor, te conformas que todavía siga allí el grupo con el que vas a viajar. Pero te dicen que la salida se retrasa unos 40mins. Por razones de tráfico. ¿Valió la pena los corajes acumulados de la mañana? ¿Valió la pena gritarle a tu esposa que sólo quería atenderte amorosamente? ¿Valió la pena el desencuentro con el taxista? Y la historia no termina aquí, sino que continuará así por un buen rato hasta que tú lo detengas y cambies de curso de tus emociones.
Desde el despertador te has dedicado a reaccionar y reaccionar mal. Tus reacciones son el resultado de los programas que tienes en tu mapa y te provocan ser así. A lo largo de tu vida has aprendido a reaccionar en vez de razonar. Confrontas cualquier situación negativa con agresión, enojo y frustración. Tus emociones te ganan y se lo haces saber a las personas que te rodean. Como si consiguieras algo al hacer esto. Al contrario, te va peor, porque empieza la sucesión de eventos negativos uno tras otro que van ligados con tu falta de control y dirección de tus emociones.
Muchas personas dicen que así son, que no hay remedio. Así era mi papá o mi tío, es hereditario. Reaccionamos porque somos humanos y así nos hicieron. Esta es la manera fácil de justificarse ante la falta de control. Sin embargo, ¿donde quedó la parte razonadora? ¿Qué pasó con esta parte que mide las consecuencias, analiza y examina los hechos? Se queda totalmente reprimida con el estallido de las emociones.
Programación Neurolingüística (PNL) te enseña a conocerte mejor y como funciona tu cerebro. Tu cerebro tiene dos hemisferios y cada uno tiene su función. El hemisferio izquierdo te ayuda a razonar, pensar y analizar, el hemisferio derecho es el creativo, sensible, soñador y emocional. Dependiendo de la actividad en la que estemos involucrados usaremos más uno que otro. Si estamos en clase de aritmética se recomienda usar el razonador para entender el problema y llegar a la solución. Con un poco de concentración y lógica verás que no es tan difícil.  En cambio si usas el hemisferio derecho para resolver el problema seguramente estarás diciéndote “qué rabia me da esto”, “no lo entiendo”, “yo prefiero estar jugando”, “estoy tapado”, “no me entran los números”, pues sólo vas a reaccionar ante él y no resolver nada. ¿Cuál hemisferio te conviene usar en este caso? Todo lo que tienes que hacer es darte cuenta que estás haciendo con tu cerebro. Si estás dibujando o pintando un cuadro, es mejor utilizar el hemisferio derecho para que la creatividad fluya mejor y que puedas plasmar lo que tienes dentro. Si estás pensando en el problema aritmético no creo que tu pintura fluya mucho.
Dirigimos nuestros pensamientos sin darnos cuenta. Lo hacemos por programación, por hábitos, por lo que aprendimos. La PNL te sugiere que si tú eres consciente de tus hemisferios, puedes empezar a dirigir cual te conviene en las distintas situaciones de tu vida. Lo único que tienes que hacer es detenerte un segundo, evaluar y cambiar de rumbo. Lo ideal es usar tus hemisferios en equilibrio, es decir razonar y reaccionar todo el tiempo, pero con medida y con visión.
Veamos el ejemplo del inicio si cuido mis reacciones. El hombre que se tiene que levantar temprano y se cae el despertador y se rompe. Su parte razonadora podría decir “voy a recoger las piezas y cuando regrese trataré de armarlo”. De esta manera no pisa ninguna pieza y no se lastima el pie. Se mete a bañar y encuentra que no hay toalla cuando termina. Bueno le pide a su esposa una toalla, pero si no  contesta, seguramente quiere decir que no escucha, porque está lejos o tiene algún ruido cerca de ella que no le permite escuchar. Busca su toalla, tampoco es la muerte. Si lo hace con calma y de buenas no se resbala. Llega a desayunar, le comenta a su esposa que no había toalla, que tomó la que encontró y encuentra todo preparado, se despide amorosamente de su esposa. El taxista toma otra ruta, y aprendo otro camino para llegar al mismo lugar. Llega a tiempo y se encuentra a sus amigos ya reunidos esperando a los demás. Hay un retraso en la salida, aprovechamos para irnos a tomar un café y platicar.
Hay una diferencia muy grande entre estas dos situaciones. En una reaccionaste sin pensar en las consecuencias y en otra simplemente razonaste y luego reaccionaste. La clave está en pensar en las consecuencias de mis actos. ¿Qué pasa si aviento los pedazos del despertador por la ventana? Pues quizá se rompe la ventana y luego tengo que arreglar eso. Qué pasa si grito y vocifero, pues se despierta el bebé llorando. Tu mente es tan ágil que puede visualizar los efectos en milésimas de segundo. Puedes elegir muchos caminos ante una misma situación. Los retos van a estar allí sin duda. Uno tras otro se presentarán en tu camino. El despertador, lastimarte, la toalla, el taxista, etc. La magia está en ti, qué haces con eso. Decides reaccionar y luego arrepentirte o razonar y luego reaccionar.
Si decides reaccionar sin pensar todo el tiempo ante las circunstancias de tu vida, es posible que pierdas amigos, que alejes a familiares de tu entorno, podrás también arriesgar tu trabajo por tu falta de control. Cuando reaccionas pierdes todas las veces. Te equivocas todas las veces. Te arrepientes más adelante y acabarás sintiéndote mal. Antes de reaccionar, visualiza las consecuencias de tus actos y verás que puedes empezar a entrenar a tu mente a razonar primero y luego reaccionar. Los efectos los verás enseguida y las personas que te rodean también lo notarán.
Prográmate para pensar antes de actuar. Respondemos todo el tiempo a diferentes situaciones. Lo bueno es responder bien, en forma positiva y mientras más lo hagas, tu mente se acostumbrará a hacerlo hasta que sea un hábito que sea automático. Acuérdate tú diriges tus reacciones con el razonamiento.

Fuente:
http://www.estrategiaspnl.com

La auto-estima y el Amor Por Sheila Morataya



No vivas confundida y angustiada por el futuro de esa relación que no llega, humana y espiritualmente existen respuestas para vivir con paz y alegría.

Hace algunos años en alguno de mis seminarios conocí a una chica muy atractiva, inteligente y con un puesto ejecutivo muy bueno. Se me acerco luego de una charla de auto-estima para pedirme consejo de como manejar su relación amorosa con el muchacho del que estaba enamorada.

Una situación muy común

Era una situación “muy común”, parecida tal vez a la tuya o la de alguien que conoces. El galán le llamaba una vez cada dos meses. Salían, se daba el encuentro romántico y todo parecía que por fin su relación marcharía sobre ruedas . Tristemente, una vez más el desaparecía y ella se quedaba con el corazón hecho pedazos y sintiéndose culpable por no haber sabido darse su lugar. Todos los días esperaba en vano su llamada y se juraba a sí misma que la próxima vez que llamara lo pondría en su sitio y cortaría de raíz esa relación que no la llevaba a nada bueno. El muchacho volvía dos meses más tarde a llamar, y ella como mujer enamorada que es incapaz de controlarse y se valora poco, volvía a caer entre sus brazos. ¿te suena a exageración?

Lamentablemente como el caso de la chica anterior hay miles de miles. Y se encuentran en todos los niveles. Son mujeres de la clase alta y media, estudiantes destacadas y profesionales con Maestría. Su auto-estima en el campo académico esta muy buen puesta pero a nivel personal, íntimo, su auto-estima (la relación afectiva y ordenada hacia ti misma) es un desastre, en vez de esperar por el hombre que verdaderamente aprecie el valor que tienes como mujer, te vas conformando con migajas. 

Si estas pasando por una situación así, es importante que “despiertes” a ti misma y pongas “orden” interior en tu mundo. Hay en cada mujer una necesidad profunda de amor. Una exigencia interior de ser amada y sentirse amada, pero muchas veces, si no aprendes a controlar la afectividad o sea el modo en que eres afectada interiormente por las circunstancias que se producen en tu alrededor(según el psiquiatra Enrique Rojas), caerás casi sin percibirlo en una disminución de tu dignidad como mujer. ¿Cuándo? En el momento en que aceptas relaciones amorosas que no contribuyen a tu crecimiento como mujer, sino más bien te disminuyen y te llenan de angustia.

Aunque en su origen los sentimientos son irracionales, pueden ser armonizados con la razón y la voluntad, se trata de aprender a tener sentimientos adecuados a la realidad. En muchos casos, puede ser que aceptes una relación “circunstancial”, debido a tu propia inmadurez y poca seguridad en saber que es lo que verdaderamente quieres. Estoy de acuerdo a que acudas a un psicólogo para que te ayude a entender el concepto de auto-estima humana.

Por ultimo:

- Si estas en una relación en la que te llevan y hacen contigo lo que quieran, desde el punto de vista psicológico necesitas trabajar en tu auto-estima, entendiendo lo que es y la forma en que le ayuda a tu personalidad; desde el punto de vista cristiano, no eres totalmente consciente de lo valiosa que eres por ser una Hija de Dios.

-Si tienes que estar rogando constantemente por un poco de amor, desde el punto de vista psicológico hay una necesidad de fortalecer tu auto-estima identificando la raíz del problema; desde el punto de vista cristiano, no te has rendido por completo al amor de Dios.

- Si hay angustia, impaciencia y desesperación por encontrar una pareja, tienes mucha inseguridad y poco fe en tus posibilidades como compañera; como cristiana debes analizar que si no te abandonas a la voluntad de Dios y esperas, no tendrás paz y alegría.

La auto-estima hoy en día es importante para crear y desarrollar el proyecto de vida, para conducirla y no dejar que otros lo hagan, pero no olvides, que esto únicamente es una fortaleza humana que emerge desde las propias fuerzas psicológicas. 

Si Yó...Tú...Si Tú...Yó de Txus del grupo del Mago de Oz




Si Yó .. Tú
Si caes .. yó contigo,
y nos levantaremos juntos en esto unidos.
Si me pierdo .. encuentrame
Si te pierdes .. yó contigo
Y juntos leeremos en las estrellas cual es nuestro camino,y si no existe..lo inventamos.
Si la distancia es el olvido,hare puentes con tus abrazos,pues lo que tu y yo hemos vivido,no son cadenas,ni siquiera lazos,es el sueño de cualquier amigo,es pintar un te quiero a trazos,es secarlo en nuestro regazo...
Si Yó .. Tú
Si dudo .. me empujas
Si dudas .. te entiendo
Si callo .. escucha mi mirada
Si callas .. leere tus jestos
Si me necesitas,silba,y construire una escalera hecha de tus ultimos besos,para robar a la luna la estrella y ponerla en tu mesilla de noche para que te de luz...
Si Yó .. Tú
Si Tú .. Yó tambien
Si lloro .. rieme
si ries .. llorare
Pues somos dos mitades que forman un sueño.
Si Yó .. Tú
Si Tú .. conmigo
Y si te arrodillas,hare que el mundo sea mas bajo,a tu medida,pues aveces para seguir creciendo hay que agacharse.
Si me dejas,mantendre viva la llama hasta que regreses,y si preguntas seguiremos caminando y sin condiciones,te seguire perdonando.
Si te duermes,seguiremos soñando que el tiempo no ha pasado,que el reloj se ha parado,y si alguna vez la risa se te vuelve dura,se te secan las lagrimas y la ternura,estare a tu lado,pues siempre te he querido,pues siempre te he amado.
Pero,jamas te cueste quererme,pues el Amor és como Don Quijote,solo recobra la cordura,para morir.
Quiéreme en mi locura,pues mi camisa de fuerza eres tú,y eso me calma,y eso me cura.
Si Yó .. Tú
Si Tú .. Yó

La Elección



Pepe era el tipo de persona que te encantaría ser. Siempre estaba de buen humor y siempre tenía algo positivo que decir. Cuando alguien le preguntaba cómo le iba, el respondía:

- Me va de maravilla, no podría estar mejor.

Era un gerente único porque tenía varias camareras que lo habían seguido de restaurante en restaurante. La razón por la que las camareras seguían a Pepe era por su actitud. El era un motivador natural; si un empleado tenía un mal día, Pepe estaba ahí para decirle al empleado como ver el lado positivo de la situación.

Realmente me causó curiosidad, así que un día fui a buscar a Pepe y le pregunté:

- No lo entiendo... no es posible ser una persona positiva todo el tiempo ¿Cómo lo haces?

Pepe respondió:

- Cada mañana me despierto y me digo a mi mismo: Pepe, tienes dos opciones hoy, puedes escoger estar de buen humor o puedes escoger estar de mal humor; escojo estar de buen humor. Cada vez que sucede algo malo, puedo escoger entre ser una víctima o aprender de ello; escojo aprender de ello. Cada vez que alguien viene a mí para quejarse, puedo aceptar su queja o puedo señalarle el lado positivo de la vida; escojo señalarle el lado positivo de la
vida.

- Si, claro, pero no es tan fácil -protesté.

- Si lo es, -dijo Pepe- todo en la vida se basa en elecciones. Cuando quitas todo lo demás, cada situación es una elección. Tú eliges cómo reaccionas ante cada situación; tú eliges cómo afectará la gente tu estado de ánimo; tu eliges estar de buen humor o mal humor; en resumen, tú eliges cómo vivir la vida.

Reflexioné en lo que Pepe me dijo... Poco tiempo después deje la industria hotelera para iniciar mi propio negocio. Perdimos contacto, pero con frecuencia pensaba en Pepe, cuando tenía que hacer una elección en la vida, en vez de reaccionar contra ella.

Varios años más tarde, me enteré que Pepe hizo algo que nunca debe hacerse en un negocio de restaurante: dejó la puerta de atrás abierta y una mañana fue asaltado por tres ladrones armados. Mientras trataba de abrir la caja fuerte, su mano, temblando por el nerviosismo, resbaló de la combinación. Los asaltantes sintieron pánico y le dispararon. Con mucha suerte, Pepe fue encontrado relativamente pronto y llevado de emergencia a una clínica y después de ocho horas de cirugía y semanas de terapia intensiva, Pepe fue dado de alta, aún con fragmentos de bala en su cuerpo.

Me encontré con Pepe seis meses después del accidente y cuando le pregunté cómo estaba, me respondió:

- Estoy de maravilla, no podría estar mejor.

Le pregunté que pasó por su mente en el momento del asalto y contestó:

- Lo primero que vino a mi mente fue que debí haber cerrado con llave la puerta de atrás. Cuando estaba tirado en el piso, recordé que tenía dos opciones: podía elegir vivir o podía elegir morir; elegí vivir.

- ¿No sentiste miedo? -Le pregunté y Pepe continuó:

- Los médicos fueron geniales. No dejaban de decirme que iba a estar bien, pero cuando me llevaron al quirófano y vi las expresiones en las caras de los médicos y enfermeras, realmente me asusté. Podía leer en sus ojos: es hombre muerto. Supe entonces que debía tomar una decisión.

- ¿Qué hiciste? -pregunté.

- Bueno, uno de los médicos me preguntó si era alérgico a algo y respirando profundo grité: Si, a las balas. Mientras reían, les dije: estoy escogiendo vivir, opérenme como si estuviera vivo, no muerto.

Pepe vivió por la maestría de los médicos, pero sobre todo por su asombrosa actitud.Aprendió que cada día tenemos la elección de vivir plenamente, la actitud, al final, lo es todo. 

Y recuerda, sólo se frustran aquellos que dejan de ver la parte positiva de sus resultados y de la vida.

Desconozco a su autor

¡Todos somos importantes!




Durante mi segundo semestre en la escuela de enfermería, nuestro profesor nos dio un examen sorpresa. Yo era un estudiante consciente y leí rápidamente todas las preguntas, hasta que leí la ultima:

¿Cuál es el nombre de la mujer que limpia la escuela?

Seguramente esto era algún tipo de broma. Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba la escuela. Ella era alta, cabello oscuro, como de cincuenta años, pero, ¿cómo iba yo a saber su nombre?

Entregué mi examen, dejando la última pregunta en blanco.

Antes de que terminara la clase, alguien le preguntó al profesor si la última pregunta contaría para la nota del examen.

- Absolutamente -dijo el profesor-, en sus carreras ustedes conocerán muchas personas. Todas son importantes. Ellos merecen su atención y cuidado, aunque solo les sonrían y les digan ¡Hola!.

Nunca olvidé esa lección. También aprendí que su nombre era Dorothy.

¡Todos somos importantes!

Desconozco a su autor

Lo que deseo para ti



Felicidad: Muy dentro de tí.

Serenidad: En cada amanecer.

Éxito: En cada faceta de tu vida.

Amigos: Muy cercanos y pendientes de tí.

Amor: Que siempre fluya de tu interior.

Conocimiento: De la gracia y el amor de Dios.

Recuerdos especiales: De todo el ayer.

Un brillante hoy: Con mucho por lo cual agradecer.

Un camino: Que te lleve a un hermoso mañana.

Sueños: Para que se conviertan en realidad.

Y gratitud: Por todas las maravillosas cosas a tu alrededor.

Las manos de mi madre



Manos las de mi madre, tan acariciadoras,
tan de seda, tan de ella, blancas y bienhechoras.
¡Sólo ellas son las santas, sólo ellas son las que aman,
las que todo prodigan y nada me reclaman!
¡Las que por aliviarme de dudas y querellas me
sacan las espinas y se las clavan ellas.

Para el ardor ingrato de recónditas penas,
no hay como la frescura de esas dos azucenas.
¡Ellas cuando la vida deja mis flores mustias
son dos milagros blancos apaciguando angustias!
Cuando del destino me acosan las maldades,
son dos alas de paz sobre mis tempestades.

¡Ellas son las celeste; las milagrosas, ellas,
porque hacen que en mi sombra me florezcan estrellas!
Para el dolor, caricias: para el pesar, unción:
¡son las únicas manos que tienen corazón!
(Rosal de rosas blancas de tersuras eternas:
aprended de blancuras en las manos maternas).

Yo que llevo en el alma las dudas escondidas,
cuando tengo las alas de la ilusión caídas,
¡las manos maternales aquí en mi pecho son
como dos alas quietas sobre mi corazón!
¡Las manos de mi madre saben borrar tristezas!
¡Las manos de mi madre perfuman con ternezas!

Alfredo Espino 
Poeta Salvadoreño

Para ver este vídeo.. una.. otra.. y otra vez!!!


Tu primera relacion es contigo mismo aportación de Susana Bello



 Tu primera relación, pues, debe ser contigo mismo. Debes aprender primero a honrarte, cuidarte y amarte a Ti mismo.
Debes verte a Ti mismo como estimable para poder ver al otro como tal. Debes verte a Ti mismo como bienaventurado para poder ver al otro como tal. Debes verte primero a Ti mismo como santo para poder reconocer la santidad del otro.
Si colocas el carro delante del caballo -como muchas religiones te piden que hagas-, y reconoces al otro como santo antes de reconocerte a ti mismo como tal, un día te resentirás de ello. Si hay algo que ninguno de vosotros puede tolerar es que alguien sea más santo que uno. Sin embargo, vuestras religiones os enseñan a considerar a los otros más santos que vosotros. Y eso es lo que hacéis, aunque sólo durante algún tiempo: luego los crucificáis.
Habéis crucificado (de una manera u otra) a todos mis Maestros, no sólo a Uno. Y lo habéis hecho no porque fueran más santos que vosotros, sino porque creíais que lo eran.
Todos mis Maestros han traído el mismo mensaje. No «yo soy más santo que tú», sino «tú eres tan santo como yo».
Este es el mensaje que no habéis sido capaces de escuchar; esta es la verdad que no habéis sido capaces de aceptar. Y esta es la razón por la que nunca os enamoráis realmente, auténticamente, de otra persona. Porque nunca os habéis enamorado realmente, auténticamente, de Vosotros mismos.
Así, deja que te diga algo: céntrate ahora y siempre en Ti mismo. Preocúpate de observar lo que tú eres, haces y tienes en un momento dado, y no cómo les va a los demás.
No debes buscar tu salvación en la acción del otro, sino en tu re-acción.
    Así lo haré; pero, de alguna manera, eso suena como si no debiéramos preocupamos de lo que los otros nos hacen en la relación con nosotros. Pueden hacer cualquier cosa, y, mientras conservemos nuestro equilibrio, nos mantengamos centrados en Nosotros mismos y todas esas cosas, nada nos afectará. Pero lo que hacen los demás sí nos afecta. A veces, sus actos sí nos hacen daño. Y cuando el dolor aparece en las relaciones con otra persona es cuando yo no sé qué hacer. Está muy bien decir: «mantente al margen; haz que no te afecte en absoluto», pero eso resulta más fácil de decir que de hacer. A mí me hacen daño las palabras y las acciones de las personas con quienes tengo relaciones.
Llegará el día en que no te lo harán. Y será el día en que realices -y actualices- el auténtico significado de las relaciones con los demás; su auténtica razón.
Si reaccionas del modo en que lo haces, es porque has olvidado esto. Pero eso está bien. Forma parte del proceso de crecimiento; forma parte de la evolución. Es la Obra del Alma la que construyes en la relación con los demás; se trata de un grandioso conocimiento, de un grandioso recuerdo. Hasta que recuerdes eso -y recuerdes también cómo utilizar la relación como una herramienta en la creación de Ti mismo-, debes trabajar en el nivel en el que estás. El nivel del conocimiento, el nivel de la voluntad, el nivel de la remembranza.
Así; hay una serie de cosas que puedes hacer cuando reaccionas con dolor ante lo que la otra persona es, dice o hace. La primera es admitir con franqueza lo que sientes exactamente, tanto a ti mismo como a la otra persona. Muchos de vosotros tenéis miedo de hacer esto, pues pensáis que vais a «quedar mal». En alguna parte, en lo más profundo de vosotros, os dais cuenta de que probablemente es ridículo que «penséis así». Probablemente resulta mezquino; sois «mejores que eso». Pero no es culpa vuestra: seguís pensando así.
Sólo hay una cosa que puedes hacer al respecto. Debes honrar tus sentimientos, puesto que honrar tus sentimientos significa honrarte a Ti mismo. Y debes amar a tu prójimo como a ti mismo. ¿Cómo puedes aspirar a entender y honrar los sentimientos de otra persona si no puedes honrar los que albergas en tu interior?
La primera pregunta en cualquier proceso de interacción con otra persona es: ¿Quién Soy, y Quién Quiero Ser, en relación con ello?
Conversaciones con Dios. Neale Donald Walsch

Vivir con pasión



Hace mucho que oí una frase que atribuyen a Picasso (y no voy a ser yo quien diga lo contrario), que dice: "Un pintor es aquel que pinta lo que vende; un Artista es aquel que vende lo que pinta", y precisamente eso es de lo que quiero hablarte hoy, de la pasión de hacer lo que uno siente, de sentir lo que uno hace.

Uno en la vida puede dedicarse a muchas cosas, y de hecho vivimos en un momento de cambio continuo (ya trataremos este tema próximamente) y eso nos obliga a lo largo de la vida a cambiar de actividad incluso varias veces a lo largo del tiempo, pero lo que no debemos de olvidar es que independientemente de cual sea la profesión o actividad a la que nos dediquemos, del país en que residamos, o del tipo de vida que llevemos, deberemos hacerlo con pasión.

Yo personalmente he pasado por diferentes etapas en mi vida, tanto personal como profesionalmente, y en determinados momentos he necesitado hacer cosas que no me resultaban demasiado agradables pues hay situaciones que obligan a darle prioridad a comer y a cubrir las necesidades básicas, y en ese momento no nos planteamos si es nuestra vocación o no, pero quitando esos momentos de dificultad, estamos obligados a enfocar nuestra vida hacia aquello que nace en nuestro corazón , aquello que nos emociona, aquello que sentimos como propio, que nos llena de luz al hacerlo, que vivimos con intensidad, aquello que sabemos que desde niños nos atrajo y que a pesar de los años, sigue dormido en nuestro interior.

Vivir con pasión no es una elección, es una obligación hacia nosotros mismos, es un deber que estamos obligados a cumplir. La vida no nos enseña esto ni en la escuela, ni siquiera lo hacen la sociedad o la familia, y por supuesto que no es ni fácil ni sencillo conseguirlo, pero es imprescindible orientar nuestros esfuerzos hacia ese objetivo si cuando lleguemos al final del camino y miremos atrás, queremos ver una senda llena de luz, de color, de ilusión, un camino del que estemos verdaderamente orgullosos de haberlo recorrido.

La vida sin pasión no es nada, es una condena que nos obliga a vivir en una celda mental en donde todo es en blanco y negro, sin sonidos ni percepciones de los sentidos.

Si en cambio podemos dedicarnos a lo que nos llena de ilusión, cada día que pasa es un carrusel de emociones, cada mañana es un cofre de sorpresas en donde la intriga por descubrir que nos ha correspondido mantendrá al máximo nuestra alegría y motivación.

Todos conocemos gente gris, que ni sienten ni padecen (como se suele decir) y es por eso, vendieron su alma al tren de la vida, y la vida se lo compró por un bajo precio, y ahora no son sino esclavos de ese tren, pero la experiencia me dice que uno puede recomprar su vida, que el rumbo se puede cambiar, que podemos volver a poseer nuestros amaneceres y sentir que seguimos vivos.

Soy consciente que no es tarea fácil, como no lo fue para mi, pero te aseguro que es posible, que se puede, que si yo lo hice tu también puedes hacerlo, que no es algo que se realice en un día, pero que en un plazo corto de tiempo se puede cambiar todo, y aquí no valen excusas del tipo "es que soy demasiado viejo para cambiar"; "es que no tengo dinero" ; " es que no puedo romper los lazos que tengo con...". EXCUSAS, solo son excusas.

Ponte frente a un espejo y mírate a los ojos. Piensa en todo eso que te emociona, en la profesión que te gustaría tener si tuvieras una varita mágica; piensa en si sientes emoción al ver las personas que te rodean, y he dicho emoción, no cariño, pues el cariño nace incluso hacia personas a las que no queremos, solo es cuestión de tiempo; piensa si el trabajo al que te dedicas llena de energía o solo es una condena que cumples cada día, piensa si la ciudad en la que vives es la que soñabas, piensa en los amigos que tienes, en tu tiempo libre, en todas las cosas que conforman tu día a día, y decide si todo eso es lo que satisface tu corazón y si la respuesta es que estás viviendo una vida prestada, no lo pienses mas y decide cambiar.

Decide que tipo de vida te gustaría vivir si pudieras, donde, con quien, como te gustarían que fueran tus amigos, tus vecinos, el barrio donde residir, que hobys mantendrías en tu tiempo libre, etc. Defínelo con precisión y pon un plan de acción inmediato. Piensa en lo que necesitas saber, tener, o hacer para poder lograrlo y donde y como puedes conseguirlo, pero ponte en marcha hoy mismo hacia una vida llena de pasión, hacia una vida llena de energía.

Y a partir de ahí dedícale tiempo a recorrer ese camino que te lleve a una nueva situación donde puedas decir con orgullo que estás dedicando tu vida a tus sueños, y desde ese momento vivirás con pasión cada minuto que pase.

Fuente:
Motivalia

Urgente



Para ti, que siempre vives la vida a un ritmo vertiginoso, quiero recordarte que lo más importante que tienes en la vida, eres tú y todos los que te rodean, y recuerda que...
Urgente, es una palabra con la que vivimos día a día, en nuestra agitada vida, y a la cual, le hemos perdido ya todo significado de premura y prioridad.
Urgente, es la manera más pobre de vivir en este mundo, porque sabes, el día que nos vamos, dejamos pendiente las cosas, que verdaderamente fueron urgentes.
Urgente, es que hagas un alto en tu ajetreada vida, y te preguntes: 
¿Qué significado tiene todo esto que yo hago?
Urgente, es que seas más amigo, más humano, más hermano.
Urgente, es que sepas valorar el tiempo que te pide un niño, una niña.
Urgente, es que cada mañana, cuando veas salir el sol, te impregnes de su calor, y le des gracias al Señor, por tan maravilloso regalo.
Urgente, es que mires a tu familia, a tus hijos, a tu esposa, y a todos los que te rodean, y valores ese tan maravilloso tesoro.
Urgente, es que le digas a las personas que quieres, hoy, no mañana, cuánto los quieres.
Urgente, es que te sepas hijo de Dios, y te des cuenta que él, te ama, y quiere verte sonreír feliz y lleno de vida.
Urgente, es que no se te vaya la vida en un soplo y que cuando mires atrás, seas ya un anciano y no puedas echar tiempo atrás, que todo lo hizo urgente...
Que fue un gran empresario, un gran artista, un gran profesional, que llenó su agenda de urgencias, citas, proyectos, pero dentro de todo, lo más importante, se te olvidó…   Vivir

Más que carteles



El rostro de los tres hombres reflejaba la seriedad del asunto mientras el alcalde les informaba de la catástrofe. La lluvia se ha llevado el puente y durante la noche, muchos automóviles pueden precipitarse al río.

¿Qué podemos hacer para impedirlo? Dijeron. 
-Deberían situarse junto al camino y advertir a los conductores que no sigan la carretera principal. Díganles que tomen el camino de una sola vía que va por la orilla del río. 
-¡Pero conducen demasiado rápido! ¿Cómo les advertiremos? 
-Podrían usar esos anuncios que se colocan sobre las personas como una especie de chalecos, les explicó el alcalde, mostrándoles tres carteles de doble cara de madera, unidos entre sí, para que se puedan colgar de los hombros. Pónganse estos carteles y quédense de pie en el cruce, para que los conductores vean las señales y no sigan conduciendo hasta el puente, mientras tanto,  yo buscaré a alguien que repare los desperfectos.
Así, los tres hombres corrieron hasta la peligrosa curva y se pusieron los anuncios.

-Los conductores deberían verme a mí primero, dijo uno. Su anuncio decía: Puente destruido. Entonces, caminó varios cientos de metros antes del cruce y se mantuvo en primera posición. 
-Yo debería ser el segundo, así los conductores reducirán la velocidad, dijo el hombre cuyo anuncio decía: Reduzca la velocidad. 
-Buena idea, afirmó el tercero y añadió; yo me quedaré aquí en el cruce para que la gente deje la carretera principal y circule por el camino de una sola vía. Su letrero decía simplemente: Siga el camino indicado y tenía un dedo señalando el camino más seguro.
Así, los tres hombres permanecieron en su sitio, advirtiendo a los viajeros que el puente estaba destruido. A medida que los vehículos se acercaban, los conductores veían al primer anuncio: PUENTE DESTRUIDO. Luego, el segundo que decía: REDUZCA LA VELOCIDAD. Y a medida que los conductores obedecían las indicaciones, podían ver el tercer anuncio: SIGA EL CAMINO INDICADO, con el dedo señalando la dirección que debían tomar.
Aunque el camino era estrecho, los automovilistas cumplieron las indicaciones y pudieron seguir seguros. Cientos de vidas se salvaron debido a que esos tres hombres se pusieron los anuncios sobre sus hombros y gracias a que hicieron su trabajo, muchos se libraron de una muerte segura… pero después de algunas horas, empezaron a cansarse. . .
El primer hombre tenía sueño y se fue a sentar a un lugar donde pensó que los conductores verían el anuncio mientras dormía. Pero como resultaba muy difícil descansar con el anuncio sobre los hombros, decidió quitárselo y apoyarlo en una piedra. Al poco tiempo se quedó dormido y mientras dormía, su brazo se deslizó sobre una de las dos palabras de su anuncio. Así, que en lugar de leerse Puente destruido, solo se podía leer PUENTE.
El segundo no se cansó, pero como unos cuantos conductores se detuvieron para agradecerle por su buen trabajo, empezó a sentirse tan importante y bueno que se quitó su anuncio y lo dejó sobre el suelo para que pudieran leerlo. El no dejó su lugar, sino que se puso a un lado del anuncio para hacer indicaciones a los conductores, pero en su protagonismo, no se dio cuenta de que con su propio cuerpo impedía que se pudieran leer todas las palabras del anuncio. Así que lo que los conductores podían leer era: REDUZCA.
La gente no entendía el anuncio, algunos pensaban que era publicidad sobre una dieta para reducir peso...
El tercer hombre no se cansó como el primero, ni se envaneció como el segundo. Pero empezó a preocuparse por lo que decía su anuncio: Siga el camino indicado (con el dedo señalando la dirección). Le preocupó que su mensaje fuera considerado autoritario: Así que decidió cambiar su anuncio. Borró la palabra "indicado" y en su lugar puso la palabra "preferido”.  Pensó que necesitaba una palabra que transmitiera una idea de libertad a la hora de elegir, por eso no se quedó muy satisfecho con el cambio y cambió la palabra "preferido" por "sugerido". Pero no, todavía no era la palabra que él buscaba. No quería obligar, ni ofender a nadie por eso pensó y pensó hasta que por fin encontró la solución. Borró el dedo que indicaba la dirección, quitó la frase que decía: Camino sugerido y en su lugar escribió: CUALQUIER ALTERNATIVA ES VÁLIDA.
Y debido a que los tres hombres alteraron el plan original, los conductores solo podían leer: PUENTE… REDUZCA… CUALQUIER ALTERNATIVA ES VÁLIDA.
Lamentablemente, uno tras otro todos los vehículos cayeron al río y ninguna persona sobrevivió al tremendo error.

La vida está llena de carteles indicadores, algunos los ha colocado la sociedad, la Iglesia, la ley, la moral. . . Pero hay otros, que aparecen de repente y que llegó a pensar que sólo los veo yo, porque la gente a mí alrededor ni se detiene a leerlos o considerarlos, en realidad ni los ven. Además son tan oportunos y apropiados, que parece que son exclusivamente para mí.

Aparecen cuando menos los espero, en un anuncio de la televisión, en una película, en un periódico, en una conversación intrascendente con cualquier compañero o amigo, o simplemente los puedo leer en mi propia conciencia.

“Si eso te ocurre, detente. No es casualidad, ni te estás volviendo loco, simplemente hay alguien interesado en ti que tiene algo que decirte, por eso te aconsejo que te detengas por un instante y leas atentamente las indicaciones, porque en estos casos son más que carteles”

La felicidad



La felicidad no depende de lo que pasa a nuestro alrededor,
sino de lo que pasa dentro de nosotros.
La felicidad se mide por el espíritu 
con el cual nos enfrentamos a los problemas de la vida.


La felicidad es un asunto de valentía; 
es tan fácil sentirse deprimido y desesperado.
La felicidad es un estado de la mente. 

No somos felices en tanto no decidamos serlo.
La felicidad no consiste en hacer siempre lo que queremos; 
pero sí en querer todo lo que hagamos.
La felicidad nace de poner nuestros corazones 
al hacer nuestro trabajo con alegría.

La felicidad no tiene recetas; 
cada quien la cocina con el sazón de su propia meditación.
La felicidad no es una posada en el camino, sino una forma de caminar

Desconozco a su autor 

DEJARSE IR de Osho



En cuanto uno sabe cómo hallarse en un estado de dejarse ir, entonces por primera vez la vida comienza a acontecer Nos esforzamos innecesariamente por alcanzar algo; de hecho, el mismo esfuerzo es el estorbo.

La vida sucede... no se puede alcanzar. Cuanto más te afanas, menos tienes. No hace falta ir hacia ella, viene por su propia cuenta. Lo único que hace falta es un estado total de receptividad, de apertura. Hay que convertirse en un anfitrión de vida. No se requiere perseguirla. En eso anida la desdicha; cuanto más la persigues, más se aleja.

Y la vida lo contiene todo. Contiene a Dios, contiene felicidad, bendición, belleza, bondad, verdad, o lo que busques... lo contiene todo; no hay nada aparte de la vida. La vida es el nombre de la totalidad de la existencia.

Hay que aprender a estar pacientemente relajados y tiene lugar el milagro de milagros: cuando estas totalmente relajado, un día de pronto algo cambia. Desaparece un telón y ves las cosas tal como son. 

Si tienes los ojos demasiado llenos de deseos, expectativas y anhelos, no pueden ver la verdad. Están cubiertos por el polvo del deseo. Toda búsqueda es inútil. La búsqueda es un producto secundario de la mente. Encontrarse en un estado de no búsqueda es el gran momento de la transformación. Todas las meditaciones son simples preparativos para ese momento. No son verdaderas meditaciones, sino preparativos para que un día, simplemente, puedes sentarte, sin hacer ni desear nada.

Protégete de personas tóxicas y desgastantes


Los seres humanos somos individuales, esto quiere decir que cada persona tiene su propio mapa personal y único. Por mapa en Programación Neurolingüística (PNL), nos referimos al bagaje que cada quien trae consigo mismo. Por lo tanto, cada persona puede actuar y reaccionar de diferente manera ante un estímulo dado.

Las palabras como ya lo hemos dicho en PNL, tienen mucha influencia, tanto en nosotros mismos como en los demás. Nuestras palabras pueden motivar o pueden herir profundamente al otro. Hay personas que han tenido una vida tan llena de amor, equilibrio, y cosas positivas que así funcionan por la vida y dan mucho a los que las rodean. Sin embargo, hay otras, que traen un saco lleno de decepciones, problemas y actitudes negativas que van regando esto en su camino con quienquiera que estén. Éste es el tema que quiero abordar en esta ocasión. Quiero hablar de las personas negativas, que son irrefrenables e incorregibles, porque creen en su interior que ellas están bien, pensando y obrando como lo hacen.


Les llamaremos a esta clase de personas, personas “tóxicas”. Este tipo de personas se encuentra en cualquier lugar. Puede ser tu jefe, tu amigo, hermano, o incluso tu pareja. Reconoces a una persona tóxica, porque es la que en forma continua habla de temas negativos, en vez de halagarte por algo, encuentra el punto negro, no acepta a la primera una opinión o sugerencia, son hirientes, agresivos, inflexibles y se exaltan fácilmente si se les contradice. Ellos tienen la razón siempre.

Este tipo de personas afectan de diferente manera a cada quien. Si después de estar con alguien te sientes: que pierdes energía, cansado, malhumorado por haber estado con ella, ignorado porque sólo habla de sí misma, aliviado cuando se va, que tensas tus facciones cuando está presente. Puedes incluso llegar a sentirte mal, muy mal, y al dejar a esta persona te llevas de regalo un dolor de cabeza o estómago quiere decir que estás con una persona tóxica.

Estas personas están reflejando lo que traen en su interior: mucha negatividad, resentimiento, envidia, celos, crítica, frustración, baja autoestima, necesidad de ser reconocidos, aprobados y ser importantes. Y lo que consiguen es justamente lo opuesto con su actitud hiriente y ruda hacia los demás. La gente tiende a alejarse de ellos y ser cautelosos e incluso sentir miedo porque la relación se torna difícil.
También hay personas tóxicas que muestran pasividad y se hacen pasar por mosquitas muertas, son los llorones, necesitan de tu ayuda constantemente, los de la vela perpetua, los solitarios, critican incansablemente a los demás, son metiches, y despiden con su actitud, lástima. Estas personas son desgastantes, porque te chupan la energía, tu tiempo, tu motivación y entusiasmo, que a ellos les falta. Ellos están vacíos y buscan llenar este hueco con tu amistad, relación, o compañía. Este tipo de personas te cansan, te aburren, limitan la conversación y tienes que darles ánimo constantemente (pierdes tu energía) porque ellos la despilfarran con sus pensamientos derrotistas que no llevan a ningún lado.

Una vez que hayas detectado, a personas como estas en tu vida, hay varios consejos de PNL que puedes hacer para no alterarte. El primer consejo obviamente es alejarte de las personas que hayas identificado como tóxicas o como desgastantes. Muchas veces no es posible hacerlo, ya que están dentro de nuestro círculo social, de trabajo o incluso, familia. Convivimos en ocasiones con estas personas y no las podemos dejar de ver.
Segundo consejo, es tomar una respiración o varias antes de estar con esta persona. Toma aire, para cargarte de energía y pensamientos positivos y así podrás pensar mejor. (Ver artículo sobre El arte de la respiración) Más oxígeno te calmará y estarás en control de tus reacciones. Toma en cuenta que esta persona trae un bagaje diferente al tuyo y actúa con lo que tiene. No es personal, lo hace con todo el mundo, no sólo contigo.

Tercero te aconsejo que elabores una protección para ti. Protege tu plexo solar. Esto lo haces, cerrando tus ojos, respira profundo y deja que tu mente fabrique una protección para tu parte emocional. Tu mente manifestará alguna forma con un tamaño, color y textura. Deja que surja, ésta será tu protección. Puede ser un vidrio, una puerta, un escudo, etc. Lo que haya surgido de tu mente está bien. Esta es tu protección para tu plexo solar para que no te afecte lo que ésta persona pueda decir o hacer. Ten presente tu protección cuando estés con este tipo de personas.
Y el cuarto consejo es cambio de tema. Sí, cambio de tema. Esto en PNL se le llama “estado separador”. Si la conversación está tomando un camino peligroso de reto, alteración y en contra de los demás y está creando tensión en el ambiente, lo que conviene es hacer “un estado separador” y esto es cambiar el tema sutilmente. Si se está hablando de política y la persona se está exaltando, pues cambia el tema a algo totalmente diferente como por ejemplo las vacaciones de primavera. De esta manera se apagan inmediatamente las emociones alteradas y al pensar en las vacaciones de primavera, surgen otras emociones más favorables. Si es necesario cambiar el tema varias veces, hacerlo con sutileza para no caer en el juego de una confrontación innecesaria.

Creo que al leer esto te habrá llegado a la mente alguna o algunas personas de tu entorno que son tóxicas o desgastantes. Es bueno identificarlas y prevenir cualquier choque con ellas con los consejos de arriba. Sin embargo, más importante es ver si nosotros mismos no somos, al menos en ocasiones, personas tóxicas o desgastantes, que estamos afectando a los demás. Es fácil ver la conducta desagradable del vecino, y después de hacerlo, piensa en tu propia conducta cuando alguien no está de acuerdo contigo y analiza qué bagaje traes. Te pido que seas honesto contigo mismo y que reflexiones un poco para que a tiempo puedas corregir tus actitudes, en caso que te identifiques con alguna de las personas negativas que mencionamos.

Fuente:

http://www.estrategiaspnl.com

SOBRE TODO ESTO: SÉ FIEL A TI MISMO...



"Esta regla de oro procede de Polonio, el escudero de Hamlet. Para nuestro propósito, el caso viene como anillo al dedo, pues precisamente Polonio, por ser fiel a sí mismo, consigue al fin que Hamlet le atraviese «como una rata» en su escondite detrás de un biombo. Al parecer, en el Estado de Dinamarca todavía no estaba en vigor la regla de oro de que «quien escucha, su mal oye».

Quizás alguien objete que en este caso la empresa de amargarse la vida se llevó demasiado lejos. Pero, por supuesto, tenemos que conceder a Shakespeare alguna libertad poética. Ello no desvirtúa el principio.

Seguramente nadie pondrá en duda que se puede vivir en conflicto con el medio ambiente y particularmente con el prójimo. También es de todos conocido, pero mucho más difícil de comprender y por lo mismo de perfeccionar, que uno pueda generar la desdicha en el retiro total de su propia cabeza. Es fácil que uno reproche falta de cariño a su consorte, que suponga malas intenciones en el jefe y que haga al tiempo atmosférico responsable de un constipado, pero ¿llegaremos a conseguir convertirnos en nuestros propios contrarios de la lucha diaria?

Las puertas de acceso a la vida desdichada llevan unas indicaciones áureas.

Formularon estas indicaciones el sentido común, sin duda, el alma sana del pueblo o hasta el instinto por lo que acaece en lo profundo. Pero, al fin y al cabo, el nombre que se dé a esta habilidad admirable es muy secundario. Se trata fundamentalmente de la convicción de que no hay más que una sola opinión correcta: la propia. Una vez que se ha llegado a esta convicción, muy pronto se tiene que comprobar que el mundo va de mal en peor. En este punto se distinguen los profesionales de los aficionados. Estos últimos llegan a lograr encogerse de hombros y resignarse. En cambio, el que es fiel a sí mismo y a sus principios áureos, no está dispuesto a ningún compromiso barato. Puesto a escoger entre ser y deber, disyuntiva importante que ya se trata en los Upanishads, se decide sin titubeos por lo que el mundo debe ser y rechaza lo que es. Como capitán de navío de su vida, que hasta las ratas ya han abandonado, navega imperturbable hacia la noche borrascosa. Bien mirado, es una lástima que en su repertorio falte seguramente un principio áureo de los antiguos romanos:

Ducunt fata voientem, nolentem trabunt, el destino conduce al dócil, arrastra al desazonado.
Está desazonado, y por cierto de un modo muy especial. Esto es, en él la desazón, en resumidas cuentas, se ha vuelto su objetivo absoluto. En el esfuerzo por permanecer fiel a sí mismo, se convierte en un espíritu de contradicción. No contradecir ya sería traicionarse. El simple hecho de que los otros le sugieran algo, ya es motivo para que él lo rechace, incluso cuando, mirando objetivamente, aceptarlo
sería de su propio interés. (Como se sabe, dice un aforismo notable que la madurez es la capacidad de hacer lo que está bien, aun cuando los padres lo recomiendan.)

Pero el genio auténtico da un paso más, y, con una consecuencia heroica, hasta rechaza lo que a él mismo parece ser la mejor elección, esto es, rechaza las recomendaciones que se hace a sí mismo. Así, el pez no sólo se muerde la cola, sino que se devora del todo. El resultado, en fin, es un estado de desdicha que no tiene rival".

EL ARTE DE AMARGARSE LA VIDA
Paul Watzlawick © 1984, Editorial Herder, S.A., Barcelona
Barcelona, 1989. Printed in Spain
ISBN 84-226-2773-6
Pag. 9 -10

“Te amo… pero soy feliz sin ti”




“Nuestros miedos no detienen a la muerte, sino al amor y a la vida. El miedo con todo su poder, no puede vencer ni detener a la muerte, pero sí puede detener al flujo de la vida que nos conduce a la paz interior” Jaramillo, Jaime (2007): Te amo… pero soy feliz sin ti. Bogotá: Ediciones Versalles, p.103
Jaime Jaramillo, en su libro Te amo… pero soy feliz sin ti propone una serie de herramientas sencillas y eficientes que han sido probadas por personas de diferentes culturas, edades, religiones, etc. y que ayudan a recuperar la consciencia y a evitar sus dos grandes enemigos, los apegos y el miedo. Una idea fundamental es que la solución a estos dos últimos no está en el exterior, no depende de nada ni nadie, sino que está en el interior de cada uno. “Recuerda siempre que donde pones tu mente, allí estará tu corazón” (p.14).
El apego implica que dependemos psicológica o emocionalmente de otras personas o de ciertas cosas. Supone que depositamos en ellas nuestra felicidad y empezamos a vivir condicionados. La felicidad pasa a estar en el exterior, en manos de otras personas. “El apego se nutre del miedo y estos miedos son el origen de todo el sufrimiento humano; debido a estos miedos, desarrollamos un sistema de autodefensa o negación persistente que nos lleva al autoengaño” (p.21).
Existen tres tipos de apegos que pueden tener diferentes manifestaciones e intensidad a lo largo de nuestra vida. El apego afectivo, que se puede confundir con el amor y se muestra con mayor intensidad en las relaciones de parejas o ante la muerte de un ser querido, implica que convertimos a la otra persona en la razón de nuestro ser. El apego material supone centrar la felicidad en el tener, poseer y ostentar; lo que lleva a creer que valemos más por lo que tenemos que por lo que somos. El apego ideológico, las creencias falsas y los fanatismos extremos, están en la base de los peores pasajes de la historia y es el origen de guerras y rivalidades. “La solución está en tus manos. No importa cuál sea tu situación; realmente, la solución es la misma para todos, y cada uno tendrá que recorrer su propio camino” (p.38). Se trata de despertar, de elegir y decidir salir del estado de inconsciencia en el que te encuentras.
El camino del despertar es espiritual y se soporta en la visualización creativa, la meditación y el servicio a los demás. “La verdadera espiritualidad consiste en que nada, ni nadie, ni ningún suceso o acontecimiento nos pueda perturbar. Y, si por alguna razón, en algún momento algo nos perturbara, la espiritualidad nos da el poder de elegir conscientemente y dejar de lado aquello que nos causa sufrimiento”. Para lograr la paz interior debemos armonizar nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu. Y para ello debemos abrir nuestra mente y nuestro corazón y desarrollar la capacidad de escucha. Es importante que observemos nuestras relaciones con el mundo y con los demás; que identifiquemos las emociones y pensamientos que manejan nuestra vida; que reconozcamos las creencias que nos hacen daño y causan apego; que analicemos nuestro miedos; que identifiquemos y trascendamos el dolor, que es un indicador de que hay que cambiar.
La visualización creativa nos ayuda a acabar con nuestras barreras internas, miedos y dudas y atraer aquello que deseamos, pero no para controlar el comportamiento de los demás o hacerles que vayan en contra de su voluntad. Su poder radica en que el cerebro no distingue entre un acontecimiento real y uno imaginado; y por ello, si creamos una realidad interior el cerebro crea, automáticamente, la pauta que nos lleva a los resultados.
La meditación es la llave para acceder a tu interior y está al alcance de cualquiera; “es volver a lo básico, a tu hogar, a tu templo sagrado, en el que sólo el amor y la paz reinan. (…) lograr ese estado de consciencia es más que una experiencia; eres tú, es tu propio ser en toda su plenitud” (p.175).
El servicio a los demás, un servicio generoso y desinteresado, realizado sin esperar nada a cambio potenciará todo tu trabajo interior y dará sentido a tu vida. Es la herramienta más silenciosa pero mas poderosa en el camino de la liberación interior.
“Cuando realmente estás disfrutando del estado de consciencia pura que es el amor, el apego desaparece, por eso deja de hacer reclamos, expectativas y exigencias” (p.87)