jueves, 8 de septiembre de 2011

Buenas noches amigos, les mando un abrazo de oso!


Al otro lado del muro


Vivimos en una sociedad en la que se nos ha enseñado desde diferentes ángulos que debemos buscar siempre la ley del mínimo esfuerzo, el camino mas corto, el más sencillo, el que nos lleve antes a donde queremos.

Es cierto que toda meta se pone para conseguirla, y que si para alcanzarla tenemos varias alternativas, no tiene mucha justificación convertirnos en mártires y optar por aquella que suponga dificultades y sufrimientos si al final el resultado es el mismo. Pero créeme, esta enseñanza esconde algo mucho más peligroso, ya que crea un sedimento tremendamente venenoso, pues estaremos edificando unos pilares que sustentarán nuestros principios y que nos dañarán más tarde, ya que estaremos creando nuestra concepción del mundo sobre unos cimientos erróneos, y voy a explicarme.

El epicentro de todo esto está no en que consigamos antes nuestros objetivos, sean estos los que sean, sino que habremos aprendido que en cuanto encontremos una dificultad en cualquier área de nuestra vida, rápidamente deberemos buscar una alternativa para evitarla en vez de valorar el obstáculo y buscar soluciones para superarlo. El daño no es otro que la debilidad que nos crea esa forma de pensar, pues si hay algo indiscutible, es que cada dificultad que superamos nos hace mejores, más fuertes, más hábiles, y nos capacita para superar otras dificultades mayores, y cada vez que abandonamos, somos mas débiles y estamos menos preparados para afrontar la próxima, independientemente de lo grande o pequeña que ésta sea.

Cuando aprendimos las letras y a reconocerlas escritas fue todo un esfuerzo, pues aprender a decir "a, e, i, o, u" no fue muy complicado, sin embargo combinar las consonantes con las vocales, eso si que era difícil, y por fin decir "la, ma, pa, re, fi,..." resulto ser un gran esfuerzo, aunque vinieron dificultades mayores y cuando tuvimos que aprender a decir combinaciones de letras como "trans" o similares, eso si que parecía imposible de conseguir. Sin embargo lo conseguimos y lo superamos y eso nos abrió la posibilidad de leer palabras enteras, y luego a comprender lo que decían, y luego frases, y luego párrafos, y luego libros. ...

Primero aprendimos los números, luego entendimos lo que representaban, y aprendimos que dos caramelos y dos caramelos son cuatro caramelos, y así entendimos como se sumaba. Después aprendimos que si tenemos cuatro caramelos y nos quitaban tres, solo nos quedaba uno, y eso además de una enseñanza fue doloroso pensarlo, pero aprendimos a restar. De esta forma vinieron las multiplicaciones como una repetición de sumas, y luego las divisiones. Más tarde aprendimos a formular ecuaciones, de una, de dos e incluso de tres incógnitas, luego raíces cuadradas, derivadas, integrales, logaritmos, matrices, y cuantas cosas más.

Dice una frase que me encanta que "El disfraz preferido de la oportunidad, es la dificultad", y si lo pensamos es muy cierto, pues cada muro que aparece en nuestro camino, nos abre oportunidades inmensas que nunca antes hubiéramos imaginado: oportunidades de entender, de aprender, de ser, de vivir, de ver, de pensar, de alcanzar, pero que solo se ven una vez pasado el muro, siempre están al otro lado, y solo podremos conocerlas si somos capaces de llegar hasta allí.

Desde aquí, os animo a nunca os rindáis ante una dificultad; nunca giréis el cuello buscando el camino fácil, no, mirarla a los ojos con valentía y decisión y buscar su lugar más débil, que siempre existe. No olvidéis el dicho: "Cuando el camino de vuelve duro, los "duros" se mantienen en el camino", así que mantener a la vista vuestras metas y buscar la solución a esas dificultades. No hay nada imposible, solo hay cosas que no se han intentado lo suficiente.

Y cuando las energías flaqueen, y las dificultades parezcan insalvables, recordar que tenéis unos sueños dormidos en vuestro corazón y que los sueños sólo existen para que alguien se atreva a hacerlos realidad.

Hasta pronto
Os deseo muchos éxitos en la vida.
Antonio Domingo

El potencial ilimitado del ser humano



"Sabemos lo que somos,
pero no lo que podemos llegar a ser."

W. Shakespeare

Esta cita me reaviva un tema con el que vengo luchando desde hace muchos años. La mayoría de nosotros crecemos mientras vamos realizando unos estudios, desarrollando un carácter y arraigando unos valores sobre los que basaremos el resto de nuestra vida, sin embargo, en un momento dado de ese desarrollo, llegamos a la convicción que ya hemos llegado a algún sitio, que el viaje ha terminado y que a partir de allí solo se trata de mantenerse pero que ya nada puede cambiar.

Como dice nuestro amigo Miguel Ángel Cornejo, al que leeremos en breve en este blog y al que admiro profundamente, entonces ya somos un producto terminado, y como no podemos mejorar, solo podemos empezar a pudrirnos, por tanto ¿por qué no meternos en el cajón y que entierren nuestro cerebro?.

La vida me ha demostrado, y hablo en primera persona que el rumbo se puede cambiar en cualquier momento, solo hay que estar decidido a hacerlo y tener el convencimiento de que pase lo que pase seguiremos adelante en ese cambio. A partir de ahí ya nada volverá a ser como antes y como dice Shakespeare en la cita, descubriremos que podemos ser mucho mas, hacer mucho más, ir mucho más lejos e incluso convertirnos en alguien que jamás imaginamos que podríamos.

El potencial humano es ilimitado, insisto, ilimitado, no hay nada imposible, si nos lo proponemos podemos cambiar cualquier aspecto de nuestras vidas o alcanzar cualquier logro que pensábamos era solo para unos elegidos.

Fuente:
http://motivalia.blogspot.com

El hijo preferido


Cierta vez le preguntaron a una madre cual era su hijo preferido, aquel que ella más amaba.

Y ella, dejando entrever una sonrisa, respondió: 
Nada es más voluble que un corazón de madre.

Y, como madre, le respondió:

El hijo predilecto, aquél a quién me dedico de cuerpo y alma:
Es mi hijo enfermo, hasta que sane.
El que partió, hasta que vuelva.
El que está cansado, hasta que descanse.
El que está con hambre, hasta que se alimente.
El que está con sed, hasta que beba.
El que está estudiando, hasta que aprenda.
El que está desnudo, hasta que se vista.
EL que no trabaja, hasta que se emplee.
El que está de novio, hasta que se case.
El que se casa, hasta que conviva.
El que es padre, hasta que los críe.
EL que prometió, hasta que cumpla.
El que debe, hasta que pague.
El que llora, hasta que calle."

Y con un semblante bien diferente a aquella sonrisa, finalizó:

"El que ya me dejó, hasta que lo reencuentre"

Desconozco a su autor.

El Rapport: cómo crear sintonía


Muchas veces estamos en situaciones en las cuales nos sentimos mal o incómodos, ya sea por timidez, por antipatía con el otro o por sentirnos fuera de lugar. Puedes tener problemas de comunicación con tu cónyuge, jefe, hijos, padres o empleados y en muchas ocasiones tal vez no sepas qué hacer para solucionarlo.

Programación Neurolingüística cuenta con una técnica llamada Rapport que tiene por objeto crear un ambiente de confianza y cooperación mutua para entablar una comunicación donde no haya juicios, distorsiones o malos entendidos, sino una escucha sana. Con esta técnica podemos concentrarnos, sin distracciones, en lo que la otra persona trata de comunicarte y a su vez hace que tú comuniques justo lo que quieres sin que suene a regaño, juicio, crítica o mala intención. Logras que tú mensaje sea escuchado tal y como quieres, y a la vez te metes en los zapatos del otro para entenderlo. Con esta herramienta o técnica no hay manipulación, justamente se trata de respetar al otro. La otra persona y tú son libres de decidir si aceptan o no los puntos de vista del otro, pero lo más importante es que cada uno escuche y entienda al otro.

A este tipo de comunicación se le llama “comunicación de centro a centro”, ya que es de inconsciente a inconsciente. Esta comunicación se da muy fácilmente, incluso sin darnos cuenta, con personas afines a nosotros, como con los amigos con los que fluimos muy bien. Si observas en un lugar público, como en un restaurante, a las personas que tienes alrededor, aunque no las escuches, puedes ver que en una mesa la están pasando muy bien, mientras en otra no. Unos parecen que están danzando al mismo ritmo y los otros parece que tienen un muro entre ellos. El lenguaje corporal es más fuerte y fidedigno que el verbal.

¿Cómo hacer para manejar una buena relación con las personas con las que tienes problemas? ¿Cómo hacer para llegar a las oficinas de gobierno y que te atiendan con una sonrisa? ¿Cómo manejar una entrevista con alguien difícil? En pocas palabras, ¿cómo hacer para que me escuchen y me entiendan? Y también, qué debes hacer tú para entender sin juzgar primero y ser asertivo.


El Rapport es la técnica para que mantengas buenas relaciones con las personas que te importan o que necesitas en un momento dado. Es comunicarte con todo lo que eres, no sólo con tus palabras. Es el manejo de tu lenguaje corporal junto con el verbal.

En la comunicación, el lenguaje verbal solo tiene el 7% de impacto, mientras que el lenguaje corporal el 55% y el tono de voz el 38%. No es tanto lo que digamos, sino cómo lo digamos. La comunicación asertiva es un arte que pocos tienen. Imagínate poder comunicar al 100% con los demás. Todo lo que aprenderías y por supuesto, el mundo sería otro. Podrías crear un clima de trabajo o familiar agradable y participativo sin envidias, juicios y mal entendidos.

El Rapport se da por naturaleza con las personas afines a ti. El reto es llevarlo a cabo conscientemente con las personas que te causan alguna sensación negativa como pueden ser, miedo, coraje, enojo, impaciencia, intolerancia, inseguridad, u otras.

Para lograr el Rapport hay que tratar de entrar en el mapa mental de la otra persona (ver artículo de El mapa mental y la realidad). En realidad empieza con cosas sencillas como cuando llegas a la ventanilla del banco, antes que nada, di algo agradable al cajero, por ejemplo, “buenos días, parece que tiene mucho trabajo, espero termine pronto”. Cuando entras al despacho de alguien, comenzar por decir “qué bonita foto de su familia, lo felicito”, o cualquier cosa agradable del lugar o de él. Si se trata de tu hijo, antes de regañarlo y recibirlo con la espada desenvainada porque llegó tarde, pregunta cual fue la razón por la que lo hizo, por ejemplo: ¿cómo estuvo la fiesta? ¿Quiénes fueron? y después de que te contestó, decirle “habíamos quedado en una hora, yo sé que estabas muy contento, sin embargo creo que no se vale que me tengas despierta hasta tales horas sin avisarme, así que…”. De esta manera el chico entenderá tu mapa más fácilmente y en vez de que haya portazos o malos modos, se quedará pensando sobre el asunto y es más probable que la próxima vez llegue a tiempo o no tan tarde.

Por el contrario, lo que sucede en la mayoría de estos casos es que en vez de comunicarnos y averiguar lo que queremos, declaramos la guerra, pues no nos estamos interesando en el otro, sino solamente en nosotros y nuestra problemática. Se convierte muchas veces en lucha de poderes y que no nos lleva a ningún lado sino solo a crear resquemores, rencores y juicios negativos.

Para llevar a cabo la técnica del Rapport debes estar muy receptivo con la persona con la cual te quieres comunicar.

  • Haz que las palabras que utilizas al cuestionar, contestar u opinar correspondan y sean las mismas o parecidas a las de él. Escucha a tu interlocutor e inmediatamente contéstale con las mismas palabras con las que él te ha hablado. Si te dice: “ayer la pasé muy mal”. Bien puedes preguntarle “¿por qué razón dices que ayer la pasaste muy mal ?” Así la conversación no se desvía pues está centrada con las mismas palabras que suenan como un eco y que a la persona que las dice la hacen pensar sobre ellas ya que las está escuchando a través de ti. Si la persona te está hablando de cómo “ve” una situación, procura emplear también la palabra “ver” cuando te refieras al tema. Si él dice: “yo lo veo problemático ”, tú puedes responder “¿de qué manera lo ves problemático ?”, “yo también lo veo problemático , o yo no lo veo problemático por esta razón…” en lugar de decir “yo también lo veo difícil” o “estás mal, esto no es así”. Aquí ya cambiamos las palabras y estamos creando una resistencia. 
  • Reflejar postura. Esto quiere decir que tienes que corresponder a sus movimientos y a sus gesticulaciones. Así como correspondes con las mismas palabras, también hazlo con tu cuerpo. Si él cruza o descruza la pierna, si se hace hacia delante, si se toca el cabello, si sonríe, si mueve la cabeza hacia un lado, si mueve los ojos hacia un lado en particular, etc. tú haz lo mismo con discreción y delicadeza. No se trata de imitar sino de corresponder a su lenguaje corporal de una manera sutil. 
  • Igualar la respiración del interlocutor nos dará el volumen y tono de voz que él está utilizando. Es como si vivieras a su ritmo. 
Durante la conversación, conscientemente, haz algún movimiento diferente a los de tu interlocutor, y si él corresponde a éste, esto quiere decir que el puente de la comunicación ya está tendido, por lo que en ese momento ya puedes decir algo que en otra ocasión pudiera haber creado un problema con la seguridad de que tu mensaje será acogido.

En este proceso de adoptar el comportamiento de la persona con la cual nos queremos comunicar, se logra la sintonía o empatía ya que el inconsciente lo está captando. De alguna manera logramos meternos en los zapatos del otro, y entenderlo y que él nos entienda. De esta manera no te vas a distraer mientras lo escuchas o no va a entrar en tu diálogo interno y así desligarnos de lo que te están platicando.

Aunque a veces no lo parece, es fácil entenderse los unos con los otros ya que nuestro sistema nervioso es un cableado que abarca cada célula de nuestro cuerpo. Si yo me muevo, hablo, respiro igual que la otra persona, por fuerza estoy accediendo a su mapa y a lo que está sintiendo, pues estoy manejando su propio “cableado”.

Esto te permitirá lograr una genuina identificación con el otro y facilitará grandemente la comunicación y comprensión.


Fuente:
http://www.estrategiaspnl.com

Actitud Positiva

La actitud positiva es la actitud mental adecuada en cualquier situación  ayudándonos a resolver los problemas que puedan aparecer en nuestro camino.



La actitud que tomas frente a los problemas o sucesos que se te presentan cotidianamente es finalmente la que determina la dimensión e importancia de los mismos. Recuerda que hay dos formas de ver el vaso: medio lleno y puedes alegrarte al observar la mitad llena o puedes preocuparte por la mitad vacía. Esto no es ni más ni menos que una cuestión de dos actitudes antagónicas: la positiva y la negativa. Sin dejar de ser realista o soñador, puedes transformarte en una persona más positiva y creativa para vivir las circunstancias de una manera menos traumática y más relajada.

Por eso, para dejar de ver todo negro y cultivar una verdadera "actitud positiva", se han propuesto 10 reglas de oro que, si se siguen al pie de la letra, harán de ti una nueva persona:

Relájate y respira profundo

Si algo te salió mal o te sientes un poco depresivo, lo mejor que puedes hacer es distenderte y concentrarte en la respiración. Se ha comprobado que los métodos de relajación ayudan a deshacerse de los pensamientos negativos, favorecen el control de las emociones y purifican el cuerpo.

Haz lo que piensas

Si piensas una cosa y terminas haciendo otra totalmente diferente, te sentirás inconforme contigo mismo. Trata de evitar las conductas contradictorias, sobre todo si no quieres que te invada un profundo sentimiento de fracaso existencial.

Aprende a ver el lado positivo de las cosas

Debes aprender que en la vida no todos los momentos son buenos, hay algunos peores que otros e incluso algunos son indeseables. La clave esta en aceptar los hechos que son irremediables sin ningún tipo de frustración o enojo desmedido. Una reacción emotiva descontrolada o negativa para afrontar un momento duro en la vida es una clara muestra de debilidad y fracaso. Al contrario, la serenidad, el autocontrol y la visión positiva de las cosas son las mejores armas para enfrentar con éxito lo que te toca vivir.

Evita las comparaciones
Para cultivar una actitud positiva nada mejor que ser uno mismo. Tanto las comparaciones como las idealizaciones de cómo deberías ser tú y de cómo deberían ser las cosas, son muy perjudiciales para tu salud mental y tu autoestima. La frustración y la envidia que se genera al ver en otros lo que uno quiere ser son pensamientos altamente negativos que debes aprender a controlar para evitar sentirte deprimido. Lo mejor es aceptarte tal cual eres y tratar de cambiar aquellas cosas que te molestan de ti mismo, pero dejando de lado las comparaciones, pues cada persona es única.

Vive el presente
Si piensas continuamente en lo que debes o puedes hacer en el futuro te pierdes de vivir el presente. Además este tipo de pensamientos alimentan la ansiedad y las preocupaciones y no te permiten disfrutar de los pequeños momentos que te da la vida. Para dejar de divagar y angustiarte por lo que todavía no sucedió, nada mejor que centrar todos tus sentidos en el aquí y ahora, sin dejar de lado los sueños y los proyectos.

Olvídate de los detalles
La obsesión por la perfección sólo puede conducirte a la desilusión. Pues no todo es tan perfecto como siempre pretendes que sea, la vida está llena de pequeños detalles que la hacen encantadora y única. Si deseas que todo esté de acuerdo a tu esquema de valores te pasarás todo el tiempo tratando de acomodar esos detalles para que se vean perfectos, pero le quitará el sabor de disfrutar las cosas tal cual se presentan. Busca un equilibrio y deja de lado el exceso de perfeccionismo, te sentirás mejor.

Mueve el cuerpo
Pasa cuanto antes a la acción y permítele al cuerpo moverse con total libertad. Practica un deporte, haz alguna actividad física, recrea tu mente a través del baile o de un paseo por el parque. De esta forma elevas tus niveles de adrenalina y serotonina aumentando el optimismo y desechando los pensamientos negativos.

Cuida tu imagen
Verse bien es una manera de sentirse bien. El cuidado personal te hará sentir más renovado y te ayudará a romper el círculo cerrado del pesimismo. Intenta cambiar de imagen regularmente y no dudes en arreglarte cada vez que sales de tu casa. Asimismo evita el encierro, esto te obligará a modificar tu aspecto.

Presta atención a los demás
Creerte el centro del universo sólo alimentará las obsesiones que tienen por ti mismo. Poco a poco, comienza a centrarte en los demás y recuerda que ayudar al prójimo puede ayudarte a sentirte mejor y más positivo. Los problemas de los otros pueden hacerte tomar conciencia de que no todo lo que te pasa es tan grave.

Duerme plácidamente

Acostúmbrate a mejorar tu calidad de sueño. Dormir bien es una excelente manera de mejorar tu estado de ánimo durante el día. Recuerda que un mal descanso incide directamente en tu humor, te hace sentir cansado e irritable, y sobre todo no te ayuda a cambiar la actitud.

Fuente: En Buenas Manos

Prosperidad y Abundancia en tu vida

Conseguir prosperidad y abundancia es la meta de muchas personas pero para conseguirla necesitarás varios consejos y saber qué es la prosperidad.





El Universo es próspero y por el hecho de haber nacido en Él y de Él, por el simple hecho de pertenecerle en totalidad, nos merecemos disfrutar de la prosperidad.
Cuando hablamos de prosperidad no nos referimos solo al dinero. Ante todo hacemos referencia al Amor pues Él, lo tiene y lo contiene todo. Él lo ha entendido y elige comportarse y sentirse existir desde ahí, no carece de nada, no le falta ya nada, ni éxito y dinero si es lo que desea. Lo importante es sentir felicidad y así convertirse en un verdadero generador de esta. El amor es todo poderoso y contiene todo aquello que podemos desear soñar y, sin duda mucho más. La prosperidad es, por ejemplo: tiempo para disfrutar y gozar de lo que hacemos, la comodidad en nuestra vida, la salud, la belleza, las relaciones, y por supuesto al dinero. La prosperidad hace también referencia a un estado de ánimo.

Hay dinero y abundancia de bienes materiales suficientes para todos.
Trata de pensar por un momento en el lugar donde te encuentras en este momento: en tu ciudad, en tu país, en tu continente, en el planeta tierra, en nuestra galaxia la Vía Láctea, en nuestro Universo... ¡Somos tan pequeñitos! Trata de imaginarte por un momento la infinita abundancia que existe en Él: en la cantidad de planetas, estrellas, asteroides... que existen, o en la cantidad de gotitas de agua que hay en el mar.
El Universo es infinito, es una provisión inagotable ¿Crees que para Él es difícil concedernos una casa bonita, un coche seguro, un buen sueldo... abundancia de bienes materiales?
Nuestra Vida, es decir, la totalidad de las posibilidades (capacidades) a nuestra disposición, está más que dispuesta a materializar nuestros deseos de prosperidad y a ofrecérnosla. El carburante de la propia Vida es la felicidad, y por ello, siempre está dispuesta a hacer lo necesario para que seamos sus generadores, sus creadores. Ella se convierte en lo que nosotros sentimos y experimentamos.
La dificultad se haya en que no siempre aceptamos esta realidad y por consecuencia su abundancia. En algún rinconcito creemos no merecerla; nos creemos indignos de aquello que en realidad hemos venido a vivenciar, igual que nos creemos indignos de la Esencia que lo ha Creado Todo.
Hemos crecido con una o varias de estas creencias. Las hemos interiorizado como nuestras: no hay suficiente para todos, los ricos son todos unos ladrones, hay que ahorrar por si luego no hubiese o se acabase, el dinero se acaba, se gasta, tener mucho es "pecado", hay que trabajar muy duro para vivir...
Tomemos como ejemplo la última de estas creencias: hay que trabajar muy duro para vivir. Está grabada en el interior de casi todos nosotros. Hay personas que aunque atraen con mucha facilidad la abundancia a sus vidas se sienten culpables. No creen haber trabajado lo suficiente o haberse esforzado bastante. No se lo merecen. De este modo aunque atraen fácilmente grandes cantidades de dinero se deshacen rápidamente de él: lo pierden, lo gastan inútilmente, les surgen imprevistos... otros, por el contrario, pasan muchas horas trabajando para darse la sensación de merecer su sueldo.
¿Cuántas horas al día les quedan para disfrutar de ellos mismos?
¡Aceptemos la abundancia y la prosperidad en nuestras vidas!
¡Atrevámonos a ser felices!
¡Me merezco todo lo bueno, me libero de las limitaciones y creencias impuestas por la sociedad y por mi pasado. Soy libre y disfruto de la totalidad de las posibilidades!

Aquí os dejamos unos pasos que pueden ayudaros a aceptar esta abundancia de vida:
  • Alégrate de la prosperidad ajena, criticar la forma en que otros administran sus ingresos equivale a decirle al Universo: a mi no me gusta gastar ni tener mucho.
  • Elimina los límites a tus ingresos, no te limites a unos ingresos fijos. Nunca sabes de donde puede provenir una fuente nueva de ingresos.
  • Identifica en ti las falsas creencias que causan tus carencias. La mayoría de nosotros hemos crecido con estas creencias.
  • Agradece lo que ya tienes, aunque no te guste del todo y desees algo mejor.
  • Aprende a recibir, agradece de corazón lo que los demás te ofrecen, los piropos...
  • Permítete aceptar la abundancia en tu Vida
  • Deja marchar lo viejo, dejando así espacio para acoger lo nuevo.
Interioriza está creencia: "El Universo satisface, con creces, todas mis necesidades"

Anne Astilleros
Coach, escritora y conferenciante motivacional a nivel internacional
http://www.atreveteaserfeliz.com

La primera lección para obtener cariño



Preguntaron a una madre cuál era el secreto
para obtener que sus hijos fueran tan amados
por los demás, y ella respondió:
“Mi primera lección es enseñarles a sonreír”.

Y resumía así los consejos que ella da a sus hijos:
Sonríe, sonríe, hasta que notes
que tu continua seriedad o tu severidad habitual
hayan desaparecido.
Sonríe, hasta que logres que
el calor de tu rostro alegre,
caliente tu corazón que tiende a ser frío.
Recuerda que tu sonrisa tiene un trabajo que hacer:
ganar amigos para ti, y almas para Dios.
Puedes ser apóstol con sólo sonreír.
Sonríe a los rostros solitarios.
Sonríe a los rostros enfermos.
Sonríe a los rostros arrugados de los ancianos.
Sonríe a los rostros sucios de los pordioseros.
Deja que en tu familia todos gocen de la belleza
y de la inspiración que provienen de tu rostro sonriente.
Cuenta, si tú quieres, el número de sonrisas
que la tuya haya despertado en otros durante el día.
Ese número representa cuántas veces tú
has fomentado la felicidad, la alegría, el ánimo
y la confianza en otros corazones.
La influencia de la sonrisa se extenderá
hasta donde tú ni siquiera alcanzas a sospechar.
Tu sonrisa te abre muchas puertas,
allana las dificultades y hasta puede obtenerte
excepcionales favores.
Puede ser un comienzo de conversión a la Fe.
Puede ganarte un sinnúmero de verdaderos amigos.
Y sonríe también a Dios:
aceptando lo que él quiere que te suceda,
porque ya sabes que todo redunda en bien
de los que aman al Señor.
Sonreír en el sufrimiento es cubrir
con pétalos vistosos y perfumados
las espinas de la vida, para que los demás
sólo vean lo que agrada, y Dios, que ve en lo profundo,
anote lo que nos va a recompensar.
Y así obtendrás que en el último día, Cristo tu Juez,
te sonría también satisfecho
y te lleve a donde nunca vas a dejar de sonreír.
P. Eliécer Sálesman

La primera lección para obtener cariño



Preguntaron a una madre cuál era el secreto
para obtener que sus hijos fueran tan amados
por los demás, y ella respondió:
“Mi primera lección es enseñarles a sonreír”.

Y resumía así los consejos que ella da a sus hijos:
Sonríe, sonríe, hasta que notes
que tu continua seriedad o tu severidad habitual
hayan desaparecido.
Sonríe, hasta que logres que
el calor de tu rostro alegre,
caliente tu corazón que tiende a ser frío.
Recuerda que tu sonrisa tiene un trabajo que hacer:
ganar amigos para ti, y almas para Dios.
Puedes ser apóstol con sólo sonreír.
Sonríe a los rostros solitarios.
Sonríe a los rostros enfermos.
Sonríe a los rostros arrugados de los ancianos.
Sonríe a los rostros sucios de los pordioseros.
Deja que en tu familia todos gocen de la belleza
y de la inspiración que provienen de tu rostro sonriente.
Cuenta, si tú quieres, el número de sonrisas
que la tuya haya despertado en otros durante el día.
Ese número representa cuántas veces tú
has fomentado la felicidad, la alegría, el ánimo
y la confianza en otros corazones.
La influencia de la sonrisa se extenderá
hasta donde tú ni siquiera alcanzas a sospechar.
Tu sonrisa te abre muchas puertas,
allana las dificultades y hasta puede obtenerte
excepcionales favores.
Puede ser un comienzo de conversión a la Fe.
Puede ganarte un sinnúmero de verdaderos amigos.
Y sonríe también a Dios:
aceptando lo que él quiere que te suceda,
porque ya sabes que todo redunda en bien
de los que aman al Señor.
Sonreír en el sufrimiento es cubrir
con pétalos vistosos y perfumados
las espinas de la vida, para que los demás
sólo vean lo que agrada, y Dios, que ve en lo profundo,
anote lo que nos va a recompensar.
Y así obtendrás que en el último día, Cristo tu Juez,
te sonría también satisfecho
y te lleve a donde nunca vas a dejar de sonreír.
P. Eliécer Sálesman

Alas rotas de Gibrán Khalil



La soledad tiene suaves, sedosas manos,
pero sus fuertes dedos oprimen el corazón
y lo hacen gemir de tristeza.
La soledad es el aliado de la tristeza 
y el compañero de la exaltación espiritual.
Tal tristeza que me obsesionaba en mi juventud
no era por falta de diversiones,
porque si hubiera querido las habría tenido;
tampoco era por falta de amigos,
porque habría podido tenerlos.
Tal tristeza obedecía a un dolor interno
que me impulsaba a amar la soledad.
Mataba en mí la inclinación a los juegos
y a las diversiones, quitaba de mis hombros
las alas de la juventud, y hacía
que fuera yo como un estanque entre dos montañas,
que refleja en su quieta superficie
las sombras de los fantasmas y los colores de las nubes
y de los árboles, pero que no puede encontrar una salida,
para ir cantando hacia el mar.
Tal era mi vida antes de que cumpliera yo dieciocho años.
El año que los cumplí es como la cima
de una montaña en mi vida, porque despertó en mí
el conocimiento, y me hizo comprender
las vicisitudes de la humanidad.
En ese año volví a nacer, y a menos
que una persona vuelva a nacer,
su vida seguirá siendo una hoja en blanco
en el libro de la existencia.
Gibrán Khalil Gibrán

Cómo concentrar la intención



La mejor manera de concentrarnos en las intenciones
consiste en escribirlas.
Aunque éste puede parecer un primer paso obvio,
muchas personas lo ignoran.
Como resultado, sus intenciones frecuentemente carecen
de concentración y por ello no se cumplen.
Ve a un lugar tranquilo donde no seas molestado.
Escribe lo que quieres en todos los distintos niveles del deseo.
Incluye deseos materiales, de relaciones, de autoestima,
de gratificación del ego, espirituales.
Sé lo más concreto que puedas.
Pregúntate que quieres en el nivel material
en cuanto a abundancia y afluencia.
¿Quieres tener una casa propia de cuatro recámaras?
Escribe eso.
¿Quieres tener la capacidad de mandar a tus hijos a la universidad?
Escribe eso.
Piensa también en tus deseos de gratificación sensual:
oído, tacto, vista, gusto, olfato y sensualidad,
cualquier cosa que complazca tus sentidos.
Pregúntate que quieres en el ámbito de las relaciones.
Escribe tus deseos para todas ellas:
compañeros sentimentales, hijos, padres,
amigos y relaciones profesionales.

Escribe qué quieres en cuanto a logros o reconocimiento personal.
Identifica qué quieres en un nivel más universal.
¿Cómo puedes ayudar?
¿Qué quieres hacer con tu vida desde el punto de vista
de tu sociedad, tu país, tu civilización?
¿Con qué quieres contribuir?
Escribe lo que quieres en cuanto a descubrir tu sentido 
más elevado del yo. ¿Quién quieres ser?
¿Qué espiritualidad quieres incorporar a tu vida?.
Escribe todo lo que desees en una hoja de papel.
Agrega o elimina deseos de tu lista conforme
vayan cambiando o se cumplan.

Medita sobre cómo sería la vida si todos estos deseos
se cumplieran. Ve si puedes generar visiones interiores
de satisfacción genuina, en los niveles material y espiritual.
No te preocupes por tener estas visiones en algún orden
en particular, ni porque sean realistas o no.
Sólo aprécialas, siéntelas con los cinco sentidos.
El objetivo es lograr una atención congruente
en estos niveles de aspiración.
Cuando hay esa clase de congruencia,
el diálogo interno es muy poderoso y claro;
te ayudará a alcanzar la conciencia de unidad.

Las intenciones no necesitan atención constante,
pero sí necesitan mantenerse concentradas.
Éste es un hábito que puedes desarrollar con el tiempo.
Mira tu lista una o dos veces al día.
Léela inmediatamente antes de meditar.
Cuando entras en meditación silencias al yo.
El ego desaparece. Como resultado,
te desvinculas de los resultados,
no te involucras en los detalles y permites que el poder infinito
de organización de la inteligencia profunda organice
y cumpla por ti todos los detalles de tus intenciones.
La clave consiste en retirarse del nivel del ego,
del nivel del yo y de la autoestima,
permitir que la inteligencia no circunscrita organice
el cumplimiento de tus deseos, a través de la sincronicidad.

Conforme empieces a ver el cumplimiento de tus intenciones,
tus intereses egoístas disminuirán porque sabrás
que puedes tenerlo todo.
Cuando tienes suficiente comida no te obsesionas
con comer todo el tiempo. Con las intenciones pasa lo mismo.
Cuando sabes que su cumplimento es posible,
piensas menos en tus necesidades personales
y más en las del resto del mundo.
Éste es un proceso que pasa por varias etapas.
Sé paciente, pero observa cómo empiezan a ocurrir milagros.
Deepak Chopra
Fuente Elixires para el alma

Características de la codependencia por Hilda Beatriz Salmerón García



"Señor, concédeme la fuerza para cambiar las cosas que puedo cambiar, la paz para aceptar las que no puedo y la sabiduría para distinguir la diferencia"

Introducción

Muchas personas establecen relaciones llamadas "ni contigo ni sin ti", personas que no son felices ni con pareja ni sin ella, entran en un círculo vicioso de codependencia.

La palabra asusta a muchos de mis pacientes pues la relacionan con adicciones y ellos suponen que no las tienen, pero se puede ser adicto o dependiente casi a cualquier cosa, incluido el amor.

Estas personas inventan cualquier excusa para no salir de la relación que los agobia ya que temen enfrentarse a los cambios que esto implica, reciben mal trato de parte de sus parejas y sin embargo, continúan en la relación.

¿Quiénes son codependientes?

Son codependientes aquellas personas que han vivido con alcohólicos, drogadictos, jugadores, comedores compulsivos, fanáticos del trabajo, del sexo, criminales, adolescentes en rebelión, neuróticos u hombres violentos durante algún tiempo prolongado.

Se dice que la CODEPENDENCIA ES UNA MANERA DE SATISFACER LAS NECESIDADES QUE NO SATISFACE LAS NECESIDADES. Se hacen cosas incorrectas por los motivos correctos. ¿Se puede cambiar? ¿Se aprenden conductas más sanas?. Quizá no puedan aprender LA TOTAL SALUD MENTAL, ESPIRITUAL Y EMOCIONAL pero si conductas más sanas, pueden aprender a hacer las cosas de otra manera. Se puede cambiar. La mayoría de la gente quiere estar sana y vivir sus vidas lo mejor posible. Pero no saben actuar de otra manera. No saben qué hacer. La mayoría de los codependientes han estado ocupados respondiendo a los problemas de otras personas y no han tenido tiempo para ocuparse de sus propios problemas.

EL PRIMER PASO HACIA EL CAMBIO ES TOMAR CONCIENCIA. EL SEGUNDO PASO ES LA ACEPTACION.

Si te has identificado como codependiente o si aún tienes dudas, puedes leer las siguientes características y observar qué tantas tienes

CARACTERISTICAS DE LOS CODEPENDIENTES

BAJA AUTOESTIMA Los codependientes tienden a:

·         Buscar desesperadamente amor y aprobación
·         Culparse y criticarse por todo, aún por su manera de pensar, de sentir, de verse, de actuar y de comportarse
·         Rechazar cumplidos o halagos y deprirse por la falta de ellos (privación de caricias)
·         Sentirse diferentes del resto del mundo
·         Temer al rechazo
·         Víctimizarse
·         Les cuesta trabajo tomar decisiones
·         Esperar la perfección de sí mismos y se culpabilizan y avergüenzan de ser lo que son
·         Consideran que sus vidas no valen la pena por eso tratan de ayudar a otros a vivir su vida y obtienen sentimientos artificiales de autoestima ayudando a los demás
·         Desean que otros los estimen y los amen
·         Se conforman con sentir que los necesitan

REPRESION Muchos codependientes:

Empujan sus pensamientos y sentimientos fuera de su conciencia a causa del miedo y la culpa
Se atemorizan de ser como son.


OBSESION Los codependientes tienden a:

·         Sentirse muy ansiosos por los problemas y por la gente
·         Pensar y hablar mucho acerca de otras personas
·         Vigilar a la gente
·         Tratar de sorprender a la gente en malas acciones
·         Sentirse incapaz de dejar de hablar, de pensar y de preocuparse acerca de otras personas o de problemas
·         Abandonar su rutina por estar tan afectados por alguien o por algo
·         Enfocar toda su energía en otras personas y problemas

CONTROL Muchos codependientes:

·         Han vivido en situaciones y con personas que estaban fuera de control causando a los codependientes penas y desengaños
·         Tienen miedo de permitir que los demás sean como son y no dejan que las cosas sucedan de manera natural
·         No pueden manejar el miedo que experimentan frente a la pérdida de control. Piensan que ellos saben cómo deben ser las cosas y cómo debe comportarse la gente
·         Tratan de controlar los sucesos y a la gente por medio de su desamparo, de sentimientos de culpa, de coerción, amenazas, manipulación, dominio o de dar consejos.
·         Aunque eventualmente fracasan en sus intentos, intentan provocar la ira de los demás, sienten frustración y enojo; se sienten controlados por los eventos y por las personas

NEGACION Los codependientes tienden a:

·         Ignorar o minimizar los problemas
·         Fantasear sobre cómo las cosas mejorarán mágicamente
·         Confundirse, deprimirse o enfermarse. Acudir con doctores o tomar tranquilizantes
·         Volverse fanáticos del trabajo
·         Gastar dinero en forma compulsiva, comer en exceso
·         Negar lo que sucede
·         Creer en mentiras y mentirse a sí mismos
·         Sentir que se están volviendo locos

DEPENDENCIA Muchos codependientes:

·         No se sienten felices, contentos ni en paz consigo mismos
·         Buscan la felicidad fuera de sí mismos
·         Se pegan a cualquier cosa o persona que ellos piensen que les pueda brindar felicidad y se sienten amenazados por la pérdida de aquellos.
·         A menudo buscan amor de gente que es incapaz de amar
·         Creen que los demás nunca están cuando ellos los necesitan
·         Relacionan el amor con el dolor
·         Más que amar a las personas, las necesitan
·         No se toman el tiempo para juzgar si otras personas les convienen
·         Tampoco investigan si ellos aman a otras personas o si estas les caen bien
·         Centran sus vidas alrededor de otras personas
·         Concentran todos sus sentimientos de bienestar de sus relaciones en los demás. Pierden interés en sus propias vidas cuando aman
·         Dudan en su capacidad de cuidarse a sí mismos
·         Toleran el abuso para sentir que la gente aún los ama
·         Se sienten atrapados en las relaciones

COMUNICACIÓN DEBIL Los codependientes a menudo:

·         No dicen lo que sienten, no sienten lo que dicen, no saben lo que sienten
·         Piden lo que desean y necesitan de manera indirecta, suspirando por ejemplo
·         No están seguros de saber cuál es el camino correcto
·         Hablan demasiado a fin de no comunicar lo importante
·         Evitan hablar sobre sí mismos, de sus problemas, sentimientos y pensamientos
·         Dicen que tienen la culpa de todo o bien, dicen no tener culpa de nada
·         Creen que sus opiniones no importan
·         Mienten para protegerse a sí mismos
·         Se les dificulta expresar sus emociones de manera honesta, abierta y apropiada
·         Creen que la mayor parte de lo que tienen que decir es irrelevante
·         Comienzan a hablar con cinismo, de manera autodegradante u hostil

LIMITES DEBILES Los codependientes a menudo:

·         Dicen no tolerar ciertas conductas en los demás y poco a poco incrementan su tolerancia hasta que permiten y hacen cosas que habían dicho que jamás harían
·         Permiten que otros los lastimen, y se preguntan por qué se sienten lastimados
·         Se quejan, culpan y tratan de controlar al tiempo que siguen actuando igual
·         Finalmente se enojan y se vuelven completamente intolerantes

FALTA DE CONFIANZA Los codependientes:

·         No tienen confianza en sí mismos, no confían en sus sentimientos
·         No confían en sus decisiones, no confían en los demás
·         Tratan de confiar en gente poco digna de confianza

IRA Muchos codependientes:

·         Se sienten asustados, heridos y enojados y reprimen estos sentimientos
·         Viven con gente atemorizada, herida y llena de ira
·         Tienen miedo de su propia ira y de la ira de otras personas
·         Piensan que otras personas los hacen sentirse enojados
·         Se sienten controlados por el enojo de otras personas
·         Lloran mucho, se deprimen, comen en exceso, se enferman, hacen cosas malvadas y sucias para vengarse, actúan de manera hostil o tienen estallidos violentos
·         Sienten cantidades crecientes de ira, resentimiento y amargura
·         Se sienten más seguros con su ira que con sus sentimientos heridos

PROBLEMAS SEXUALES

·         Tienen relaciones sexuales cuando preferirían que los abrazaran, los protegieran y los hicieran sentirse amados
·         No disfrutan del sexo porque están muy enojados con la pareja, tienen miedo de perder el control
·         Se alejan emocionalmente de la pareja
·         Reducen el sexo a un acto técnico Pierden interés por el sexo
·         Inventan razones para abstenerse de él

Fantasean o tienen un romance extramarital

LA CODEPENDENCIA ES PROGRESIVA En las etapas tardías de la codependencia, los codependientes pueden:

·         Sentirse aletargados
·         Deprimirse, retirarse y aislarse
·         Experimentar una pérdida total de la rutina diaria y de la estructura
·         Abusan de sus hijos o son negligentes con ellos y con otras responsabilidades Estan desesperanzados
·         Planean escapar de una relación que sienten como una trampa para ellos
·         Piensan en el suicidio
·         Son violentos
·         Sufren enfermedades emocionales, mentales o físicas de gravedad
·         Experimentan trastornos en la alimentación (comer en exceso o demasiado poco)
·         Se vuelven adictos al alcohol y otras drogas

En síntesis, la codependencia es una dependencia de los demás: de sus estados de ánimo, de su conducta, de su enfermedad o bienestar y de su amor. Es una dependencia paradójica, parece que los demás dependen de los codependientes pero en realidad ellos son los dependientes. Parecen fuertes pero se sienten desamparados. Parecen controladores pero en realidad ellos son los controlados por ellos mismos, a veces por una enfermedad tal como el alcoholismo.

LA RECUPERACIÓN

La recuperación es divertida y sencilla. No es fácil, pero si es sencilla, se basa en la premisa que han olvidado o que nunca aprendieron: CADA PERSONA ES RESPONSABLE DE SI MISMA. Implica aprender una conducta a la que se dedicaran: cuidar de sí mismos.

REGLAS BÁSICAS DEL CUIDADO DE TI MISMO

Desapego. El desapego no es la separación de la persona que te importa, sino de la agonía del envolvimiento Desapegarse significa que les permites a los demás ser como son, les das la libertad de ser responsables y de madurar y te das la misma libertad, vives tu propia vida al máximo de tu capacidad. Luchas por discernir qué es lo que puedes cambiar y qué no. Significa vivir el momento presente, vivir en el aquí y el ahora.
Dejar de reaccionar. Reaccionar significa actuar de manera impulsiva sin reflexión para ello: No debes tener miedo a la gente, es como tú. No debes dejar tu poder para pensar y sentir No tomemos las cosas tan a pecho (a ti, a los eventos y a las otras persona) Jamás debes tomar la conducta de otra persona como el reflejo de tu autoestima No tomes el rechazo como reflejo de tu autoestima No tomas las cosas de manera tan personal Tampoco te aflijas por pequeñeces
Libérate, no intentes controlar algo que no puedes LA VIDA MISMA No juegues a la víctima eres libre y sabes tomar decisiones
No dependencia significa: Vivir tu propia vida. Tienes la responsabilidad de identificar tus necesidades y satisfacerlas. Tienes la responsabilidad de solucionar tus problemas o de aprender a vivir con aquellos que no puedes resolver. Eres responsable por las elecciones que haces, de lo que das y de lo que recibes, de fijar tus metas y de cumplirlas, de disfrutar de tu vida, de la cantidad de placer que encuentras, de amar a alguien y de la manera en que expresas ese amor, de lo que haces a los demás y de lo que permites que otros hagan

Ten un romance contigo misma

·         Aprende el arte de la aceptación el cual tiene 5 etapas: Negación, Ira, Regateo, Depresión, Aceptación
·         Siente tus propios sentimientos, asume la responsabilidad de tu yo emocional
·         Fíjate metas
·         Mejora tu comunicación
·         Pon límites
·         Cuida tu físico
·         No beses sapos esperando príncipes
·         Deja de tratar de confiar en quien no confías
·         Aprende a ver a la gente con claridad
·         Aprende a vivir y a ama