miércoles, 7 de septiembre de 2011

Buenas noches amigos, les mando un abrazo de oso!


Los deseos de un anciano



Deseo que me hagas sentir que soy amado, que soy útil todavía, que no estoy solo.
Deseo que cuando comamos en la misma mesa me des conversación a pesar de que yo apenas hable.
Deseo que me ames por lo que soy y no por lo que tengo.
Deseo que me des cariño y comprensión en esta mi última etapa.
Deseo que no bromees de mi paso vacilante o de mi mano temblorosa.
Deseo que comprendas mi incapacidad de oír como antes, por eso cuando me hables hazlo despacio y claro pero sin gritar.
Deseo que tengas en cuenta que mis ojos se están nublando y no me eches en cara cuando tropiezo o derramo la taza de café sobre la mesa.
Deseo que tengas tiempo para escucharme sin prisa, aunque lo que yo te diga te importe poco o nada.
Deseo que no me digas! Ya me has contado tres veces lo mismo! Y que me escuches como si fuera la primera vez que te lo cuento.
Deseo que me recuerdes los aciertos y éxitos de mi vida pasada y que no me hables de mis errores y fracasos.
Deseo sentir la caricia de tu mano sobre la mía y escuchar sin agobiarme suaves palabras de ánimo.
Deseo permanecer en mi casa o en la tuya.
Cuando esté al final de mis días háblame entonces de la misericordia de Dios.
Gracias, mil gracias por atender mis deseos.
Un día otros lo harán posiblemente para ayudarte a ti, por que el tiempo pasa muy deprisa.

Anónimo

Fuente:
http://www.creceroperecer.com

Espérame mucho



Espérame y yo volveré
pero espérame mucho.

Espérame cuando las tristes lluvias lleguen
y cuando el calor llegue, no dejes de esperar.
Espérame cuando ya nadie espere
y el ayer se haya olvidado ya.

Espérame aún cuando de lejos
mis cartas no lleguen más.
Espérame cuando ya todos
se cansen juntos de esperar.

Espérame y yo volveré.
No quieras bien te ruego
a los que repitan de memoria
que ya es tiempo de olvidar
aun si la madre o el hijo
ya creyesen que no existo ya.

Deja que los amigos
sentados junto al fuego
se cansen de esperar
y beban vino amargo
en honor a mi recuerdo.

Espérame y con ellos
no te apresures a beber.
Espérame y yo volveré
para que la muerte rabie.

Aquél que nunca me ha esperado
tal vez dirá de mí
“el pobre tuvo suerte”.
No comprenderán jamás
los que jamás han esperado
cómo tú del fuego me salvaste
de cómo he sobrevivido
lo sabremos sólo tú y yo.

Es que sencillamente me esperaste
como nunca nadie me esperó

Konstantin Simonov (poeta ruso)

Volver a sonreír



Parece mentira, escribo desde hace tiempo sumergida en el silencio, en uno de los tantos post que he escrito hablaba de la sensación que tenía acerca del amor, ya no tengo palabras, cuando amas a alguien y no  sos correspondida solo tienes ganas de llorar, al principio te  niegas a los hechos, luego esos sueños se desvanecen, quedan guardados en uncajón, guardas palabras, ilusiones, risas, ternura, cuando amas a alguien con toda tu alma solo quedan ganas de aferrarte a esosrecuerdos que permanecerán para siempre, no se borrarán, sumergida entre sueños escribo desde lo más profundo de mi corazón y siento un vacío enorme al descubrir que ya no estás.

Es una agonía cada vez más grande donde todos hemos estado alguna vez, volver a sonreír… que importante…que imposible, los días pasan y procuro llenarlos de buenos momentos, intentando juntar todas las piezas de mi corazón, no será tan fácil como decir adiós.

Fuente:
www.creceroperecer.com

Vivir la vida del Otro de Maytte Sepúlveda



"Si has reconocido algunas de las señales que indican que el bienestar de la relación está en peligro, en lugar de ignorarlas, toma la iniciativa de conversar sobre la situación, para que ambos puedan expresar lo que sienten y lo que esperan"

'Un pequeño grillo cantor quería atravesar un lago y decidió aprender a nadar, pero se enamoró perdidamente de una bella rana. Al enterarse ésta de los planes de su novio, le dijo: 'No te preocupes, yo te puedo llevar'. A lo que el grillo repuso: 'es un viaje largo y no sé nadar'. 

'No te preocupes, viajarás encima de mí y nada te pasará', replicó la rana. Y así comenzaron el largo viaje. Todo iba muy bien hasta que la rana vio que venía un gran pez. Presa del pánico se sumergió, dejando así a la deriva al pobre grillo, que como no sabía nadar, se ahogó en la mitad del lago".

Con frecuencia, al enamorarnos, nuestro estilo de vida cambia de manera insospechada. En la mayoría de los casos la pareja se convierte en el centro de nuestra atención, hasta el punto de que abandonamos nuestra identidad, dejando olvidados nuestros sueños, metas, intereses personales y hasta las relaciones familiares y sociales que manteníamos antes de iniciar la relación sentimental.

Esto nos puede parecer muy normal, pues sabemos que compartir nuestra vida en pareja implica ceder parte de nuestra individualidad para incluir a la otra persona, de manera que podamos experimentar el placer de la vida compartida. Pero es importante conservar parte de nuestra identidad y no renunciar completamente a ella, pues esto significaría perder totalmente la autonomía que nos hace falta para definir el rumbo y el sentido que le daremos a nuestra vida; además, un cierto grado de autonomía nos dará la fortaleza y la capacidad de establecer ciertos limites que cuiden de nuestra integridad, bienestar y derecho a la felicidad.

Hay personas que pagan un precio muy alto por permanecer al lado de la pareja y lograr un poco de su atención y cariño, cuando, en realidad, el maltrato no es sólo físico sino emocional y psicológico, sometiéndose a la humillación de suplicar por el amor y la compañía de la persona que las domina, renunciando, así, a sus propias expectativas de vida.

Al sentirse incapaces de expresar sus necesidades y sentimientos verdaderos, e inseguros de afrontar y tomar las riendas de su propia vida, deciden convertirse en alguien que no son, para tratar de complacer las necesidades y expectativas que de ellos tiene la pareja. El día en que el vacío, la tristeza, la nostalgia, la ira o la frustración se instalan en su corazón, se dan cuenta de que el amor se ha ido escapando. Es, entonces, cuando se preocupan y se lamentan del poco interés que demuestra la pareja, sintiéndose victimas del sacrificio que hicieron y del desamor.

¿Hasta dónde y hasta cuándo?

Si has reconocido algunas de las señales que indican que el bienestar de la relación está en peligro, en lugar de ignorarlas, toma la iniciativa de conversar sobre la situación, para que ambos puedan expresar lo que sienten y lo que esperan, asumiendo el riesgo que implica preguntar y recibir respuestas cuando de sentimientos se trata. La vida en pareja no debe ser una experiencia cargada de sufrimiento, sino una oportunidad de compartir el camino y las vivencias que los lleven a conseguir la plenitud. El amor, el respeto a la individualidad, la comunicación, la valoración, la intimidad, los detalles, las caricias, la fidelidad y el compromiso de mantener encendida la llama de la pasión, entre otros aspectos, harán que la convivencia tenga un profundo y especial significado.

"La clave para querer a otra persona, es quererte a ti mismo y darte el valor necesario para conservar la autonomía que te permita compartir la vida sin perderte de vista".

Prepárate. Renueva tus sueños, recupera tus amigos, ahorra, prepárate en algún arte u oficio para aportar al hogar y tener la autonomía necesaria en caso de perder el apoyo de tu pareja.

Ten un proyecto personal. Independientemente de los planes y las metas que tengan en común, interésate en tener un proyecto propio. Puede ser terminar los estudios que abandonaste, inscribirte en algún curso, practicar algún deporte o desarrollarte profesionalmente sin poner en riesgo el equilibrio familiar.

Pídele apoyo a tu pareja. Hagan el compromiso de apoyarse para cambiar esos hábitos y actitudes que tanto daño les han causado. Acuerden alguna seña que les recuerde sonreír, soltar, suavizar el carácter, ser amables o, simplemente, respirar y disfrutar el momento.

Crea espacios para conversar. Es muy importante hablar con frecuencia acerca de lo que sentimos y pensamos, sin juzgar o buscar culpables, más bien con la intención de limar las asperezas y superar las dificultades para acercarnos y satisfacernos más.

Fuente:
http://www.maytte.com

Corazón encogido de Osho


Siempre que permitís alguna duda,
vuestro corazón se pone tenso…
porque el corazón se relaja
con la confianza y se encoge con la duda.
La gente corriente no es consciente de ello.
De hecho, constante­mente
permanece con el corazón encogido y contraído,
de modo que ya ha olvidado lo que es tenerlo relajado.
Al no conocer otro estado, piensa que todo está bien,
pero de cien personas,
noventa y nueve viven con el corazón contraído.
Cuanto más estáis en la cabeza,
más se contrae el corazón.
Cuando no estáis en la cabeza,
el corazón se abre como una flor de loto…
y es tremendamente hermoso cuando se abre.
Entonces estáis realmente vivos y el corazón relajado.
Pero el corazón solo se puede relajar
con la confianza, con el amor.
Con la sospecha, con la duda, la mente entra.
La duda es la puerta de la mente.
Es como un cebo.
Salís a pescar y ponéis un cebo.
Las dudas son el cebo de la mente.
Una vez que os veis atrapados en la duda,
estáis atrapados en la mente.
De modo que cuando surja la duda,
si es que llega, no merece la pena.
No digo que vuestra duda sea siempre errónea; no.
Soy la última persona en decir eso.
Vuestra duda puede ser perfectamente correcta,
pero entonces también es errónea
porque os destruye el corazón. No vale la pena.

La inteligencia emocional en el trabajo de Manuel Gross



“Me tratan como a un esclavo. Nadie se interesa por mi trabajo. Mis compañeros pasan. El jefe nunca escucha.”

La rutina habitual de cualquier oficina. La sumisa y resignada actitud con la que comienzan y acaban su jornada millones de trabajadores. 

¿Hasta cuándo? Un poco de paciencia; parece que la cosa está cambiando. Del otro lado del Atlántico nos llegan prometedoras noticias: la autoridad, agresividad, la competitividad dentro de las empresas son valores a la baja; los que ahora se estilan son la creatividad, la intuición, la labor de grupo. 

En suma, la inteligencia emocional aplicada al trabajo.

El yuppie ambicioso y trepador es una especie en extinción. Las compañías están interesadas en los ejecutivos con corazón. El cambio de rumbo lleva algunos años gestándose en las grandes multinacionales americanas y comienza a extenderse al resto del mundo civilizado. La onda expansiva está llegando a nuestras costas. Un empleado que tiene más de diez años en selección y formación de personal cuenta lo siguiente: “Antes primaba casi sólo el currículum y la experiencia; ahora empiezan a tenerse en cuenta factores como la capacidad para manejar el estrés o para automotivarse”.

La falta de motivación, el desgaste físico y mental, el aislamiento profesional, la incapacidad manifiesta para controlar y aprovechar el tiempo son sólo una parte del problema. La otra parte: los colegas, los subordinados, los jefes. En el trabajo, el analfabetismo emocional es un virus que igual se propaga hacia arriba que hacia abajo. A veces son los jefes, que sacan el látigo como en la época de las galeras. Otras, los mandados, incapaces de apretar una tecla sin orden expresa.

Durante décadas, las grandes compañías han sacrificado todo en nombre de la autoridad, la racionalidad, la productividad. Las pérdidas "económicas y personales" han sido tan grandes que hay que dar una vuelta a la tuerca.

“Estamos en los albores de una revolución que va a alterar por completo las relaciones laborales y el mundo de los negocios”, pronosticanRobert Cooper y Ayman Sawaf, coautores de Executive EQ (La inteligencia emocional aplicada al liderazgo y la organización). “La revolución empieza desde arriba, porque las empresas se han dado cuenta del coste que ha tenido la política seguida en la última década: caídas de productividad, absentismo, crisis de creatividad.”

Según el Departamento de Trabajo de EEUU, el 46% de los americanos que el año pasado se despidieron fue porque no se sentían suficientemente apreciados. Cooper y Sawaf sostienen que estamos ante una auténtica fuga de cerebros emocionales.

Cooper ha extendido la noción del EQ (cociente emocional) por multinacionales como Arthur Andersen, Motorola, 3M y Smithkline Beecham. En algunas, los empleados cuentan con sala de meditación o con masajes gratis de quince minutos. En 3M, por ejemplo, los técnicos pueden dedicar el 15% de su horario laboral a un proyecto creativo, donde dan rienda suelta a la intuición y a otras habilidades. Boeing, Federal Express, Ford y General Motors, también son pioneras en este terreno.

Aquí se presentan algunas formas de cómo ser más emocionalmente en el trabajo:

1. No se calle. Diga lo que piensa, siempre desde una crítica constructiva. Razone su punto de vista y ofrezca alternativas.
2. Asuma el riesgo de parecer imperfecto. 
3. Exteriorice sus emociones y aprenda a canalizarlas. 
4. Dé las gracias y reconozca en los demás el trabajo bien hecho. 
5. No más jornadas maratonianas. Aproveche mejor el tiempo. Tome pausas estratégicas cada 30 minutos. Descubra su ritmo natural y evite interrupciones.
6. Practique ejercicio físico. Haga estiramientos durante las pausas. Si trabaja en un lugar cerrado, baje tres veces al día a respirar aire fresco.
7. Déjese llevar por su intuición práctica. No lo deje todo en manos de los analistas. Tenga sentido del oportunismo.
8. Libere su creatividad. Si el ambiente de trabajo no lo permite, hágalo en su tiempo libre. 
9. Aprenda a trabajar en grupo. No se aísle. Adquiera un compromiso común y dialogue. 
10. (Para jefes) Sepa escuchar. Acepte las críticas y póngase en el lugar del otro. Practique la empatía de modo regular.
11. (Para jefes) Ejerza influencia sin autoridad. Sea un mentor y al mismo tiempo un ejemplo a imitar.
12. Comience una crítica por un aspecto positivo. Jamás humille a sus empleados.

Trabajo de Osho



Nuestro trabajo no es importante
sino el beneficio que obtenemos de él.
Y esto es poner las cosas al revés.
Nuestro trabajo debería ser lo importante,
una alegría en si mismo.
Se debe trabajar no para ser reconocidos,
sino porque se disfruta el ser creativo.
Se ama el trabajo por el trabajo mismo.
Se trabaja si eso es que uno quiere hacer.
No pidas reconocimiento.
Si éste viene, tómalo con calma.
Si no viene, no pienses sobre eso.
Tu satisfacción debe estar en el trabajo mismo.
Si todos aprenden el sencillo arte de amar su trabajo
-sea lo que sea y donde quiera, sin pedir reconocimiento-
tendríamos un mundo mejor y más festivo,
en otra forma el mundo estará atrapado
en un marco de sufrimiento.
Lo que se hace hoy no es porque se disfruta,
sino porque el mundo ofrece una recompensa,
da reconocimiento y medallas de oro.
Se ha escamoteado todo el valor intrínseco
de la creatividad y destruído a millones de gentes,
porque no se puede dar premios Nóbel a millones de personas.
Y se ha creado en todos el deseo de ser reconocidos,
así pués nadie puede trabajar en silencio y en paz,
disfrutando lo que hace
Y la vida consiste en pequeñas cosas.
Para esas pequeñas cosas no hay recompensas,
ni títulos otorgados por gobiernos, ni grados universitarios.
Cualquier hombre que tenga sentido de su individualidad,
vive para lo que ama, para su trabajo,
sin importarle lo que otros piensen de él.

Ni esto ni aquello de Osho



Recuerda, la palabra “aceptar” no es muy buena.
Lleva cierta carga (por ti, no por la palabra),
porque sólo aceptas cuando te sientes impotente.
Aceptas de mala gana, aceptas reticentemente.
Aceptas sólo cuando no puedes hacer nada,
pero, en el fondo, todavía deseas;
piensas que de haber sido de otra forma
hubieras sido feliz.
Aceptas como un mendigo, no como un rey;
y hay una gran diferencia.
Si la esposa se marcha o el marido se marcha,
finalmente llegas a aceptarlo.
¿Qué le vas a hacer?
Lloras desconsoladamente
y pasas muchas noches preocupado,
atraviesas muchas pesadillas y sufrimientos…,
¿y luego, qué hacer?
El tiempo cura, no la comprensión.
El tiempo; y recuerda, el tiempo es necesario
sólo porque no comprendes, si no,
te curarías inmediatamente.
Se necesita tiempo porque no comprendes.
Así que, poco a poco
(en seis meses, en ocho meses, en un año)
las cosas de difuminan, se pierden en la memoria
cubiertas por el polvo.
Y pasa un año; y poco a poco te vas olvidando.
Duele porque vas cargando con el pasado.
Cargas con todas las cosas, es por
eso que estás tan cargado.
¡Cargas con todas las cosas!
Tú fuiste niño; el niño todavía está ahí,
le llevas contigo.
Luego fuiste un muchacho;
el muchacho todavía está ahí con todas sus heridas,
experiencias y estupideces, él todavía está ahí.
Cargas con todo tu pasado, capa sobre capa:
todo está ahí. Es por eso que algunas veces retrocedes.
Si te ocurre algo y te sientes desamparado
empiezas a llorar como un niño.
Has retrocedido en el tiempo,
el niño ha salido a la superficie.
El niño es más eficiente llorando que tú,
así que el niño sale a la superficie
y empiezas a gemir y a llorar.
Hasta puede que empieces a patalear
igual que un niño con una rabieta. Pero todo está ahí.
¿Por qué llevamos toda esa carga?
Porque en realidad nunca aceptas nada.
Escucha: si aceptas algo,
ello sencillamente nunca se convertirá en una carga;
entonces no cargarás con la herida. Aceptas el fenómeno.
Has aceptado el fenómeno;
no queda nada de él con lo que haya que cargar,
estás fuera de él.
A través de la aceptación te sales fuera de él,
pero si aceptas porque te sientes algo impotente,
cargarás con él.
Recuerda una cosa:
cualquier cosa que está incompleta
permanece para siempre como una carga,
cualquier cosa que esté completa se abandona.
Porque la mente tiene una tendencia
a cargar con las cosas incompletas con la esperanza 
de que algún día surja una oportunidad para completarlas.
Todavía esperas a la esposa o al marido,
o estás esperando a que regresen
los días que ya se han ido. No has transcendido el pasado.
Y a causa de ese pasado tan pesado,
no puedes vivir en el presente.
Tu presente es un caos debido al pasado,
y lo mismo ocurrirá con el futuro;
porque el pasado se irá haciendo más y más pesado.
Cada día se va haciendo más y más pesado.
Cuando realmente aceptas,
en esa actitud de esencialidad no hay rencor,
no te sientes impotente.
Sencillamente entiendes que así es la naturaleza
de las cosas.
Por ejemplo, si me quiero ir de esta habitación
saldré por la puerta y no atravesando la pared,
porque intentarlo sería simplemente darme de cabeza
contra la pared, sería sencillamente estúpido.
Esta es la naturaleza de la pared: impedir el paso,
¡así que no trates de pasar a través de ella!
Esa es la naturaleza de la puerta,
que pases a través de ella;
al haber un hueco puedes pasar a través de ella.
Tú primero tratas de pasar a través de la pared
y te hieres de un millón de formas.
Y cuando no puedes salir
(abatido, vencido, deprimido, caído)
gateas hacia la puerta.
Podrías haberlo intentado primero por la puerta.
¿Por qué empezaste a intentarlo por la pared
y a luchar contra ella?
Si puedes mirar las cosas con cierta claridad,
simplemente no haces cosas como ésas:
intentar sacar una puerta de una pared…
¡Si el amor desaparece, ha desaparecido!
…Ahora hay una pared; no intentes traspasarla.
Ahora la puerta ya no está,
el corazón ya no está,
el corazón se ha abierto para otra persona.
Y tú no estás solo aquí, también hay otras personas.
La puerta ya no lo es para ti,
se ha convertido en una pared.
No lo intentes, no te des de cabeza contra ella.
Te harás daño innecesariamente.
Y si estás herido y derrotado ni siquiera
merece la pena pasar por la puerta.
Simplemente observa las cosas.
Si algo es natural,
no trates de forzar en ello algo que sea innatural.
Elige la puerta; salte de ahí.
Todos los días estás haciendo la idiotez de pasar por la pared.
Entonces te pones tenso y sientes una constante confusión.
La angustia se vuelve tu propia vida,
el núcleo de ella; y luego pides una meditación.
¿Pero por qué en primer lugar?
¿Por qué no mirar los hechos tal como son?
¿Por qué no puedes mirar los hechos?
Porque tus deseos están demasiado presentes.
Sigues esperando en contra de toda esperanza.
Por eso te has convertido en una persona tan impotente.
Simplemente mira:
cuando haya una situación, no desees nada,
porque el deseo te llevará por el camino equivocado.
No desees, no imagines.
Simplemente mira los hechos
con toda la consciencia de que dispongas,
y de repente se abre una puerta
y ya no pasas a través de la pared:
pasas a través de la puerta, sin un rasguño.
Entonces no cargas con nada.
Simplemente mira las cosas tal como son,
comprende, y hay una puerta,
siempre hay una puerta. Transciende.
Esencialidad significa aceptación con un corazón
completamente abierto, no impotente.

No esperes…



No esperes una sonrisa, para ser gentil
No esperes ser amado para amar
No esperes a estar solo para reconocer
el inmenso valor de un amigo
No esperes el luto del mañana
para reconocer la importancia de quienes
están hoy en tu vida
No esperes tener el mejor de los empleos
para ponerte a trabajar
No esperes la nostalgia del otoño 
para recordar un consejo
No esperes la enfermedad para reconocer
lo frágil que es la vida
No esperes a la persona perfecta
para entonces enamorarte
NO esperes a el dolor para pedir perdón
No esperes la separación
para buscar la reconciliación
No esperes los elogios para creer en ti mismo
No esperes que los demás tomen la iniciativa
cuando sabes que tu mueres de ganas de
un abrazo, una caricia, un beso.
No podemos esperar …
el momento es hoy y hoy significa ahora
este nuevo día que comienza.
No vivamos esperando de los demás,
empecemos a ser protagonistas.
Es nuestra vida,es nuestro presente. Aquí y Ahora…
Debemos aprender a amar
a dar desinteresadamente, a sentir, a perdonar
a darle valor a nuestras pequeñas cosas
a nuestros amigos, a nuestro trabajo
a nuestra vida de todos los días
Si vivimos esperando…en esa espera se nos va la vida
No esperemos de los demás
nunca sabremos que nos daran…qué recibiremos
Todo lo que damos es un bumerán regresa a nosotros
Si queremos recibir,aprendamos primero a dar
tal vez nos quedemos con las manos vacías pero..
nuestro corazón estará lleno de amor.

Fuente:
http://lacasitadelcorazon.wordpress.com/

Regalate una sonrisa



Llegamos solos al mundo pero no queremos seguir solos por el mundo
Tenemos la maravillosa opción de crear lazos con otros seres humanos
y ahí radica el problema
No sabemos robustecer ni cuidar esos lazos y nos vamos aislando

Hasta cierto momento en la vida, la soledad nos parece un castigo
Pero…un día nos hacemos adultos y descubrimos
que en la vida la soledad ,la verdadera, la elegida conscientemente
no es un castigo ni siquiera una forma enfermiza de aislamiento
si no un estado digno del ser humano y entonces
ya no es tan dificil de soportarla

Busca otros compañeros de viaje
otras hojas que se sientan como tu
interesate por cosas diferentes
Cada gota de agua tiene un algo que mostrarte
que regalarte tu a  cambio regalate  una de tus mejores sonrisas

Fuente:
http://lacasitadelcorazon.wordpress.com/

Dame la mano sin miedo



Encontré en los amigos distantes
pero unidos por medio del cariño y comprensión
sonrisas y algun otro guiño.

Dame la mano sin miedo
que en el mundo no todos somos falsos
que la amistad es sentimiento puro
que enaltece el corazón

Hoy os traigo un ramo de flores
aunque no podais tocarlo
son flores de agradecimiento
a vosotros amigos que estais lejos.
—Dame la mano sin miedo—

Fuente: http://lacasitadelcorazon.wordpress.com/

Cómo llegar a SER en lo que pensamos



Probablemente muchos de nosotros hayamos leído varios libros y artículos sobre cómo lograr felicidad y riqueza, o bien hemos escuchado charlas o ver vídeos sobre la motivación, el logro de metas, la transformación de nuestras vidas, etc.

La mayoría de estos materiales coincidirán en un punto y es que todo nace con una idea, absolutamente todas las creaciones humanas se percibieron en la mente de uno o varios hombres tales como la computadora, el automóvil, el submarino, los libros, etc. Quiere decir que la mente tiene una capacidad creadora infinita dada por Dios y cada uno de nosotros tiene la posibilidad de aportar algo nuevo y maravilloso a la creación.

Cuando las personas se dan una cuenta que el poder de la mente puede hacer cosas grandiosas se emociona y se crea un gran nivel de expectativas deseando realizar muchas cosas, pero la realidad  es que si existe ese poder pero es necesario programarlo adecuadamente, por ejemplo muchas personas han escuchado acerca del secreto y de las distintas formas de atraer cosas en la vida a través de nuestros pensamientos, ciertamente eso funciona pero es necesario SER primero para luego materializar, por ejemplo alguien no será inventor si primero no lo es a nivel subconsciente, ¿cómo podemos propiciar el estado mental necesario para materializar las cosas que deseamos?

 nos muestra que es necesario comprender nuestra vida y el universo, en realidad nosotros creamos todo lo que nuestros sentidos perciben, es una información bastante difícil de asimilar al principio, el otro aspecto es centrar toda nuestra atención en lo que deseamos, transmitirle a nuestra mente que es exactamente lo que queremos y finalmente es la acción personal, hacer todo lo que esté relacionado con nuestro propósito, por ejemplo alguien desea ser atleta, debe centrar su atención en eso, ver programas relacionados al deporte, leer libros sobre la vida de los atletas y su alimentación, etc.en su libro  Es necesario enfocarse absolutamente en las cosas que queremos, también no se deben desear demasiadas cosas a la vez porque la mente se confundirá o las metas llevarán mucho tiempo en materializarse, para llegar a SER 

Pero la parte más importante es la acción, hacer todo lo necesario para convertirse en atleta exitoso. La verdad mucha gente se engaña cuando descubren que la mente tiene poder, piensan que las cosas aparecerán de forma mágica sin esfuerzo, eso no funciona así, entre más nuevo y radical es nuestro cambio de vida es necesario un mayor esfuerzo mental y físico para materializarlo, por ejemplo cuando nos hablan del secreto nos piden ensayar pensar constantemente en una manzana y esa manzana llegará a nuestra vida, en verdad eso así ocurre, pero hay una característica importante; para la mente de la mayoría de las personas conseguir una manzana es algo sumamente fácil y hemos comido muchas manzanas en la vida, entonces para la mente esa información está en su sistema, ahora si pensamos en un carro Ferrari del año y nunca hemos tenido carro verán como eso no se materializa tan fácilmente porque para la mente esa información no está en el sistema, es necesario programarla y sin duda puede hacerse, pero para eso habrá que hacer muchas acciones que lleven a la mente al convencimiento por un lado y por otro a un intercambio, todo lo que nos llega representa un intercambio, por ejemplo los millonarios dan algo de ellos (arte, música, bienes, servicios, etc.) para cambiarlo por dinero, eso es algo que debe quedar claro, cada cosa que aspiramos implica entregar algo a cambio de lo que deseamos, pueden ser tantas y tantas cosas, que es lo que vuelve a este mundo maravilloso.

Fuente:
http://www.andandara.com

Vive, sé feliz


Camina por donde nadie ha caminado
Haz lo que nunca nadie haya hecho
Deja tus propias huellas
y no pises sobre las huellas de los demás
por que no dejaras marca

Si caminas por donde ya hayas caminado
encontraras lo que ya hayas encontrado
Si te atrae una luz, síguela
Si te conduce a un pantano
ya saldrás de el
pero si no la  sigues, te preguntaras toda la vida
si acaso era una estrella.

Fuente: http://lacasitadelcorazon.wordpress.com/

Amor y celos



Hace poco, un amigo me consultaba sobre qué hacer porque, después de muchos años de matrimonio, cada vez soporta menos los celos de su mujer, a pesar de que la sigue amando. Siente que no puede vestirse con libertad, ni echarse una colonia que le gusta, ni mirar a nadie en la calle, ni conversar con amigas… A ella hasta le resulta “peligroso” que él se quede en casa cuando está sólo la empleada.

Mi amigo siente que se le va agotando la paciencia frente al interminable cuestionario al que se ve sometido permanentemente por su mujer (“¿dónde estuviste? ¿por qué te demoraste? ¿qué tenías que hablar con ella?”)… restricciones, interferencias y un mal humor que va en aumento, convirtiendo la convivencia en un infierno.

A mi buen amigo su mujer le sigue pareciendo guapa y deseable y él nunca le ha sido infiel. Las fantasías que pueblan la cabeza de su esposa hacen que lo rechace en la intimidad. Poco a poco, él va dejando de requerirla, de acercarse a ella, resintiéndose con cada oportunidad en que tiene que reprimir sus deseos. Este tipo de persecución algunas veces puede llevar a la infidelidad real.

Le expliqué que su esposa no estaba bien, que los celos son normales hasta cierto punto pero lo que me contaba era evidente que ya había rebasado la capacidad de juicio de su esposa y ya eran enfermizos. Le recomendé que procurara no reaccionar ante las demandas de su esposa como una afrenta personal sino como una manifestación de un problema psicológico de ella, que más bien requeriría ayuda profesional cuanto antes.

A veces estas formas de vínculo se estabilizan, conformando una díada perseguido – perseguidor, en particular en parejas muy dependientes, inseguras y con una inmensa necesidad de control. Un miembro de la pareja controla al otro para que éste "no caiga en la tentación", con lo que puede generar justamente lo contrario, ya que esta persecusión puede ser el detonante para que la pareja realmente se aleje.

Pueden haber distintas motivaciones detrás de la expresión de los celos. Puede ser, incluso, que sea el celoso quien tenga las fantasías o deseos que le adjudica a la pareja, pero lo tiene tan reprimido que no lo acepta en sí mismo. Al culparlo por aquello - que, además, casi da por hecho- empieza con el reproche y la censura, la sospecha se ahonda y se llega incluso hasta el delirio. En esta forma de relacionarse, poco a poco lo que predomina es la agresión, lo cual lleva al deterioro de la relación.

En el escenario infantil de una persona celosa, solemos encontrar que ya desde pequeña expresaba estos sentimientos, casi siempre frente a la presencia de nuevos hermanos, pero también ante la especial relación de los padres que le hacía sentir la exclusión.

La presencia de la celotipia en una pareja es un importante motivo de consulta. Puede ser la expresión de un trastorno obsesivo compulsivo, de una ansiedad desbordada que busca algún argumento para justificarse. Se ha visto, inclusive, que ciertas paranoias y trastornos severos de la personalidad se expresan de esta manera. Por tanto, es ineludible consultar a un especialista ya que los mejores esfuerzos del esposo, los hijos o la familia, no alcanzarán para resolver el problema. Hay que hacer un adecuado diagnóstico de lo que está moviendo la celotipia.

PEDRO MORALES PAIVA
MIRAFLORES, LIMA, PERU
Psiquiatra Psicoanalista
Teléfono 4467071
E-mail: pedromoralespaiva@gmail.com

Discutir o Dialogar...



“Es sabio no extender una discusión,
pero más sabio es no iniciarla”.
Anónimo

La vida moderna nos enseña a vivir a la defensiva. Aprendemos desde muy temprano a ver al otro como un contrincante al que tenemos que vencer. Una de las manifestaciones más frecuentes de estar a la defensiva es discutir. Lamentablemente, no solemos darnos cuenta de la naturaleza defensiva de nuestras discusiones. Casi siempre, si no siempre, pensamos que el único motivo para hacerlo, es que tenemos la razón.

El problema comienza cuando, en el afán de sostener nuestra razón, dejamos de escuchar y, más aún, de tratar de entender al otro. Nos ofende que el otro nos discuta y, a medida que nos vamos irritando, más nos aferramos irracionalmente a nuestra pretendida razón. Nuestra razón se ha convertido entonces en LA RAZÓN, o sea, perdemos la razón.

Toribio encontró en su segunda mujer el ideal que había estado buscando. Ella tenía problemas de familia, de los que derivaban algunas dificultades para el amor y el sexo. Encontró en Toribio al amante perfecto, con él conoció emociones que le parecían vedadas... Se enamoraron, se casaron, tuvieron hijos y..., poco a poco, se fue instalando entre ambos una tendencia a discutir, cada vez más ásperamente.

Esto fue generando en Toribio un creciente resentimiento y predisposición negativa, lo que sacaba a relucir en cada encuentro. Con una pretendida indiferencia, Toribio se fue apartando. Llegó un momento en que no podían conversar. La ruptura era inminente.

Cuando decidieron buscar ayuda, primero conversaron con un sacerdote, quien los hizo reflexionar sobre los caminos del amor, la espiritualidad y el humano desvarío que nos lleva a la búsqueda de dominio o a la excesiva dependencia con nuestras parejas.

Quienes incluyen la existencia del espíritu en sus vidas logran, en algún momento, abrir sus mentes a una conciencia diferente, que encuentra innecesario el discutir. En la vida cotidiana, los conocemos como personas de “mente abierta”. Si les surge alguna dificultad, como en el caso de Toribio, acuden a una persona de criterio, en este caso al cura. Cuando reciben consejo, suelen recoger más fácilmente el trasfondo, el “espíritu” que anima a quien lo otorga. Y, eso ayuda muchas veces más que el consejo mismo. Trae la paz y la calma.

Toribio, no obstante, se percató de que les sería difícil desactivar el problema que tenían, sin comprender suficientemente las razones por las que discutían. Fue así que me visitaron. Pudimos ver rápidamente que ambos temían tremendamente perder a su pareja, gran paradoja que los había colocado al borde de la ruptura.

Personas sensibles, se vieron malinterpretados por el otro, incomprensión que llevaba un tono creciente de reproche. Ambos se sentían acorralados e impotentes. Se ahogaban en un vaso de agua, quejándose de sed.

Después de unas pocas sesiones, recobraron la conciencia de que formaban parte de un mismo equipo. Habían estado confundidos sin poder reconocerlo y reconocerse. Ahora, podían comenzar a dialogar y entender lo que se querían decir. Prudentes como son, vienen cada tanto a compartir su evolución conmigo. Han dejado de discutir.

Los seres humanos necesitamos de los demás para existir como personas. El exceso de estímulo hacia el poder y el éxito nos han llegado a hacer temer la intimidad al punto de defendernos de ella. Discutir nos aleja de la intimidad. Dialogar nos permite reconocer la maravilla de ser diferentes, de compartir, de intimar y de sostener el espíritu de lo humano.

Donald Winnicott, pediatra y psicoanalista inglés, nos dice que el punto de encuentro entre las personas es el de la confianza. Cuando hay confianza no prevalecen las defensas y el espíritu fluye.

Cuando uno discute, aunque tenga como punto de partida una razón coherente, está más a merced de una necesidad de imponerse que de convencer. En esta dinámica, ocurre que uno piensa que el otro tiene la misma intención y que, en caso de ceder, uno siente que ha perdido, ha sido sometido o derrotado. Incluso, se pueden llegar a sentir humillados o resentidos.

A veces, la discusión parte de la desconfianza, del sentimiento de que el otro tiene alguna oscura intención de engañarnos. Eso nos lleva a reaccionar en automático de manera defensiva o promueve malos entendidos. Es gracioso cómo estas discusiones llegan a momentos en que las personas terminan hablando de cosas totalmente diferentes a la intención inicial, porque el que inicia el intento de comunicar termina envuelto en la discusión defensiva o sospechosa, argumentando cosas que no tenía la menor intención de decir.

Desde muy pequeños, acaso observando a nuestros padres discutir interminablemente, uno va grabando en su mente los distintos modelos: de dominio, necesidad de control, celos, sospecha paranoide de cualquier cosa…

Estas huellas de nuestra memoria aparecen más tarde, sin nosotros saberlo. De pronto, nos encontramos repitiendo una de nuestras escenas familiares, movidos por afectos que ignorábamos que nos habitaban.

El problema es que, ya en el presente, el motivo puede ser pequeño, pero para nosotros pasa a tener una dimensión que nos lleva a esas apasionadas y desmesuradas discusiones que deterioran la posibilidad comunicativa. Peor aún, a veces, no hay motivo alguno y uno busca la discusión. La razón es lo que menos importa, perdiéndose poco a poco nuestra capacidad de comunicación. En las parejas, esto puede ser el motivo de un rompimiento… o una manera de vincularse, sostenidos por una especialidad ingeniosa que presta oportunidad para descargar odios ocultos y no resueltos… o, también, como un eterno recordatorio inmaduro de nuestro escenario infantil.

PEDRO MORALES PAIVA
MIRAFLORES, LIMA, PERU
Psiquiatra Psicoanalista
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E-mail: pedromoralespaiva@gmail.com