lunes, 5 de septiembre de 2011

Buenas noches amigos, les mando un abrazo de oso!


Liberarnos de la prisión de Albert Einstein



El ser humano es tan solo una parte del todo, llamado Universo,
una parte limitada en tiempo y espacio.
Se percibe así mismo, en pensamiento y sentimiento,
como algo separado del resto
-un tipo de ilusión óptica del subconsciente-.
Esta ilusión es una clase de prisión para nosotros,
nos restringe a decisiones personales
y por tanto afecta a los que nos rodean…
Nuestra tarea debería de ser liberarnos de esta prisión,
ampliando nuestro círculo de compasión para incluir
a todas las criaturas vivientes
y a toda la belleza de la naturaleza.

Humildad de Facundo Cabral


Aprende del agua porque el agua es humilde y generosa
con cualquiera,
aprende del agua que toma la forma de lo que la abriga:
en el mar es ancha, angosta y rápida en el río,
apretada en la copa, sin embargo,
siendo blanda, labra la piedra dura.
Aprende del agua que por graciosa
se te escurre entre tus dedos,
tan graciosa como la espiga
que se somete a los caprichos del viento 
y se dobla hasta tocar
con su punta la tierra,
pero pasado el viento
la espiga recupera su erguida postura,
mientras el roble, que por duro no se doblega,
es quebrado por el viento.
Se blando como el agua para que el Señor pueda moverte
graciosamente en cumplimiento de tu destino,
y serás eterno como EL,
porque sólo el que se deja trascender
por lo trascendental será trascendente.

Estrategias para el Éxito en las Relaciones con los Clientes



Las relaciones con los clientes, cualquiera sea tu sector de actividad, es uno de los puntos más cruciales para la supervivencia de una empresa, sin importar su tamaño. No sólo eso, cualquier profesional que trabaja en forma independiente sabe perfectamente lo estresante que pueden ser esas relaciones.
Pero si tu relación con los clientes es continuamente estresante algo anda mal. Después de todo, son los clientes los que mantienen el negocio funcionando, los que nos permiten pagar las cuentas, los que nos permiten mantener a nuestra familia, y tomarnos un descanso decente de vez en cuando.
Toda actividad comercial o profesional tiene sus altibajos, después de todo no podemos sustraernos a la marcha de la economía, pero si el malestar es constante, en algún momento nuestros clientes en vez de ser la base de nuestro sustento, pasan a ser las causas de nuestra enfermedad.
En mi experiencia, el estrés que nos genera las relaciones con los clientes tiene mucho que ver con la forma en que encaramos nuestra actividad. Uno de los puntos ciegos que tenemos, sobre todo los profesionales, es creer que cualquier persona que necesite de nuestros productos o servicios es un cliente potencial.
Leyendo Smashing Magazine me topé con un artículo de Jeff Gardner que habla de su experiencia como diseñador y su relación con sus clientes. Dos conceptos llamaron inmediatamente mi atención: “due diligence” y “contrata los clientes correctos”.
El concepto de due diligente, de larga data en el mundo corporativo, se hizo bastante común con las empresas web que se iniciaron durante la burbuja de Internet. Con la locura de que cualquiera que iniciara un site en 1999-2000, necesita grandes inversores, la due diligence era una primer tarea obligada.

 Due Diligence es el "análisis sistemático y valuación de una empresa en conexión con un contexto contractual para la compra o venta de esa empresa", en un entorno más amplio la due diligence o diligencia conveniente, es cuando en un empresa se planea meticulosamente todos los movimientos y decisiones que se toman y a la vez se chequean sus implicaciones. Y es esta segunda definición la que creo que todas las personas emprendedoras o profesionales podemos y debemos aplicar en nuestras empresas o emprendimientos.
Con respecto al segundo punto que llamó mi atención, el de contratar a los clientes correctos, ¿contratamos a los clientes o los clientes nos contratan a nosotros? Este punto no hace más que enfatizar que debemos elegir a los clientes que sean correctos para nuestro negocio, lo que invariablemente nos lleva a un post que escribí sobre la conocidaregla de Pareto y su implicancia en nuestros negocios y salud mental.
He decidido publicar una traducción al castellano del artículo de Jeff Gardner con algunos agregados de mi parte, pues considero que los consejos que brinda y el enfoque que aporta pueden ser muy valiosos no sólo para la gente que se desempeña en el campo de diseño; muy por el contrario, el artículo es útil para hacernos reflexionar sobre como encaramos nuestra actividad diaria.

8 Estrategias Para El Éxito de las Relaciones Con Los Clientes
Por Jeff Gardner
Seamos sinceras/os. Algunos días, deseas dispararles a tus clientes. Demasiados bocetos, idas y vueltas o ediciones y sientes que ya es suficiente. A todo el mundo le ha ocurrido esto alguna vez (y estaría mintiendo si digo que no me volverá a suceder) llegar al final de un proyecto y darse cuenta que ¡habría ganado más por hora sirviendo hamburguesas en McDonald's!.

Afortunadamente, como con la mayoría de los problemas comunes, hay algunas pautas simples que puedes seguir para asegurarse que nunca trabajarás por debajo del salario mínimo. 
Due Diligence 
"Los expertos a menudo poseen más datos que juicio." Colin Powell 

Conoce tu función 
Recuerda que el cliente siempre sabe más acerca de su producto o servicio que tú. Ellos son los expertos en lo que hacen, su problema es que generalmente no saben cómo explicarlo bien. Ahí es donde tú, como diseñador, entras para ayudar. Tú eres un ninja de la comunicación gráfica, pero para hacer tu trabajo eficazmente, y en última instancia ayudar a tu cliente, debes comprender plenamente lo que se necesita decir. 

Desde el principio, prioriza obtener tanta información como sea posible acerca de la empresa, el producto o servicio, los destinatarios de tu trabajo y la razón por la que tu trabajo tiene que existir. Cuanto mejor preparado estés y cuanta más información consigas del cliente antes de empezar a trabajar, más rápido tu diseño será aceptado y más rápido cobrarás.
Usa ese desborde de datos del cliente para formar una imagen coherente de lo que estamos tratando de lograr y luego usa tu buen juicio para sacar algo bello de la locura. Al dedicar mucho tiempo a la recopilación de la información, le has permitido al cliente compartir sus conocimientos y participar en el proyecto. Eso es una buena cosa. Cuando los clientes sienten que son parte del proceso es menos probable que cuestionen las decisiones de diseño que tomes.

Nota agregada por la traductora: De hecho te cuento un truquito que me dio buenos resultados cuando diseñaba para empresas. Siempre nos topamos con esos personajes que sienten que tienen la obligación de opinar en todo y que nada debe salir sin su “toque personal”, ¿te ha pasado? En esos casos, yo dejaba siempre algo evidente mal resuelto ex profeso, para que el cliente dijera: ¡pero cómo, esto hay que cambiarlo así! Y listo, el quedaba contento con su participación y a mí me ahorraba un tiempo enorme y muchas frustraciones.

Contrata los clientes correctos
"Si intentas agradar a todos, no agradarás a nadie." 37signals 
Recuerde que parte de tu “due diligence” es asegurarte de que el proyecto es bueno para tí como diseñador/a. No se puede ser todo para todos, y si intentas serlo, no sólo quedarás mal, sino que perderás dinero. 
Recuerda el principio que lleva el nombre de Don Vilfredo Pareto: el 80% de tus ingresos provendrán del 20% de tus clientes, entonces céntrate en los buenos y deja de lado los malos (los malos para tu negocio). Mantente fiel a tus fortalezas y no tengas miedo de dejar pasar un proyecto. Al final, todo el mundo, incluido tu cliente, estará mejor. 

Repito ... 
No trates de tomar cada proyecto que se te presenta, incluso si estás empezando. Esto te evitará un gran porcentaje de problemas. Al escoger tus dos o tres mejores fortalezas y construir una sólida reputación apoyándote en ellas, atraerás a los clientes que buscan a alguien con tus habilidades y que, por consiguiente, estarán dispuestos a pagar bien por el servicio (o al menos, mejor). 
Michael Porter dice que se puede sostener una ventaja competitiva en una, y sólo una, de dos áreas: Calidad o Precio. Centra tus esfuerzos en tus puntos fuertes, construye una sólida reputación y nunca te verás obligada a competir por precio de nuevo. 

Comunicación: Enfoca todas las comunicaciones con una mente Zen 
"Lo más importante en la comunicación es escuchar lo que no se dice" - Peter F. Drucker 
La filosofía Zen enseña que debemos acercarnos a cada tarea con la mente de un principiante. Esto es sencillo cuando estás tratando de aprender por ti misma/o algo muy complicado o ajeno a tu campo, pero no es tan fácil cuando se trata de algo que haces todo el día, todos los días.
Pero si haces el esfuerzo de ponerte en los zapatos de un principiante, serás más apto para comprender y simpatizar con el punto de vista de tu cliente.
También encontrarás que si usas menos jerga (asumiendo el lenguaje de un principiante) tu cliente entenderá tu punto de vista mucho más rápidamente, y tendrás un evangelista de tu trabajo en la organización de tu cliente, lo que siempre te hará la vida más fácil. 
Sin embargo, adoptar la mente de un principiante no es tan simple como cambiar tu vocabulario específico en favor de un vocabulario de quinto grado. Es necesario acercarse a cada conversación como un principiante, sin expectativas y sin ideas preconcebidas.

Sin el beneficio de las hipótesis o ideas preconcebidas, te verás obligado a hacer más preguntas y, a su vez extraer más información de los clientes, lo que en definitiva hará tu trabajo más fácil. Descargo de responsabilidad: Si todo esta cosa Zen es demasiado “new age” para ti, sólo recuerda el viejo adagio: Cuando tu asumes, quedamos como un idiota tú y yo. 
Para escuchar lo que no se dice 
  • Lo que el cliente dice¿Puede usted hacer que el texto un poco más grande? 
  • Lo que el cliente quiere decirEste tipo de letra parece un poco difícil de leer. ¿Qué te parece? 
Los que trabajamos en diseño gráfico tememos la frase "Haz este texto más grande" y todo el mundo (bueno, casi todo el mundo) probablemente se molesta y, a continuación, dolorosamente capitula. Cuando te enfrentas con clientes que piden cambios en el diseño, especialmente con aquellos clientes que no tienen ninguna formación en diseño (por no hablar de un buen ojo para el diseño), es importante dejar tu ego en la puerta y hacer algunas preguntas.
Lo que necesitamos saber es lo que el cliente realmente quiere decir. Antes de hacer algo con el diseño, tómate una pausa y pídele al cliente que te explique qué parte del diseño no cumple los objetivos concretos que se acordaron en las reuniones de trabajo preliminares. (Has fijado metas específicas, ¿verdad?) 

He aquí algunos consejos que te ayudarán a llegar al punto: 
  • Haz preguntas contundentes (pero con tacto). No inicies o quedes atrapada en argumentos. 
  • Utiliza terminología del tipo “característica/beneficio” y un lenguaje sencillo, no hablas en un lenguaje de diseño. 
  • Utiliza preguntas del tipo “sí/no” que empujan al cliente a revelar lo que realmente piensa (por ejemplo, "¿Cree usted que esta fuente es difícil de leer?"). 
  • Toma las críticas de buena manera. (A nadie le gusta tratar con un “artista demasiado sensible”.) 
Al centrarte en los objetivos en lugar de centrarte en la implementación, los clientes entenderán que estás intentando utilizar tus habilidades profesionales para su beneficio, no sólo por su dinero. Ah, y con respecto a dejar tu ego en la puerta: ahora no es el momento de entrar en una diatriba acerca de tu profesión o tu habilidad como diseñador. A nadie le importa eso, tu cliente sólo quiere un diseño funcional del que pueda estar orgulloso cuando se lo muestre a su jefe. 

Haz lo que dijiste que ibas a hacer. Pero no mueras por el contrato
He oído hablar de muchas situaciones donde los clientes y diseñadores entran en polémicas acerca de lo que estaba y no estaba en el contrato original.
Si el cliente sale con algo que está, evidentemente, más allá del alcance del contrato, tienes que elegir entre varias opciones: 
  1. Puedes hacer lo que quiere el cliente y no pedir nada más a cambio. 
  2. Puedes negarte a hacerlo y atenerte a lo que el contrato original dice. 
  3. Puedes intentar renegociar el contrato antes de continuar trabajando en el proyecto.
No hay una respuesta correcta aquí; diferentes situaciones piden diferentes acciones. Si el trabajo extra no te perjudica mucho, probablemente valga la pena hacerlo (siempre y cuando el cliente sepa que estás comenzando una relación). Dicho esto, a veces la nueva solicitud es excesiva y tomaría muchas, muchas horas para ponerla en práctica. En estas situaciones, es una buena idea mantener una mente abierta, hablar con el cliente, hacerle saber que te gustaría ayudar, pero sería comprometer demasiado tiempo (tienes otros clientes, después de todo) para que el asunto funcionara. 
Si enfocas las cosas con una mente abierta, con una actitud positiva (en lugar de una exigente) y sobre un terreno de juego equitativo, el cliente por lo general aportará un poco más de dinero en efectivo. Y si se pone mal ante la sola idea de pagar más dinero por más trabajo, se señala a sí mismo como un cliente que deberías “despedir”. 

Admitir los desaciertos 
Haz todo lo posible para que todo salga bien. Todo el mundo comete errores de vez en cuando. Afortunadamente no te sucede habitualmente. Pero la regla general es: cuanto antes reconozcas el error y tomes las medidas para solucionarlo, mejor te irá en el largo plazo. 
Si dejas pasar más tiempo, el error crecerá y se tornará más difícil de cubrir, y lo que originalmente fue una pequeña fogata controlada, ahora son llamas quemándote los pies. Sale del camino, limpia el aire y ponte a trabajar. Tu cliente apreciará tu honestidad y franqueza, incluso si él o ella no está feliz con el problema en sí. 

Ultimo comentario
La mayoría de las cosas que podemos clasificar como "problemas comunes" son bastante fáciles de eludir, sobre todo si dedicas tiempo a hacer la due diligence al comienzo y adoptas una firme actitud de cooperación en las comunicaciones con tus clientes. 
Recuerda, no se supone que los clientes sean una carga. Ellos son una bendición (después de todo son los que ponen el pan sobre tu mesa,). Pero la relación siempre debe ser mutuamente beneficiosa. A ti te pagan para hacer lo que, presumiblemente, te gusta y sabes hacer, y el cliente recibe a cambio algo hermoso y funcional. Esperemos que, tanto tú como tu cliente aprendan un poquito en el camino. 


Autor:
Jeff Gardner con Introducción de Silvia Chauvin
Fuente:
http://www.mujeresdeempresa.com

5 claves para estar activos y vivos por Ana Molina



Muchas veces nos quejamos, las cosas no salen como queremos. A veces hemos trabajado duro y los resultados no son acordes a nuestras expectativas. Y entonces, tiramos la toalla, ¿para qué me voy a mover?, ¿por qué me pasa esto a mí? … otras veces echamos balones fuera en vez de asumir nuestra responsabilidad.

Este artículo aporta 5 claves para ayudarte a estar activo y vivo y así estar abierto al avance.

Adiós al perfeccionismo

Nos bloquea, nos impide avanzar, y nos resta energía para estar activos y resolutivos. Haz lo mejor que puedas y relájate, hay días que te saldrá mejor y otros no tanto, tranquilo son las fluctuaciones normales del ser humano. Lo importante es seguir hacia adelante y perseverar. Procura hacer lo tuyo sin querer hacerlo perfecto. Así avanzarás e irás mejorando sobre la marcha. Cuando te notes con actitud perfeccionista di en voz alta o escribe en un papel: “paso a paso”, “poco a poco”. A continuación haz algo por pequeño que sea que te ponga en acción para llevar a cabo el proyecto o tarea en la que estás. Habrás dado ya un paso. Sigue con otro.

Adiós al lamento y la queja

Te descarga, te llena de negatividad, y pierdes tiempo de ejecución. Si necesitas quejarte, escríbelo en un papel durante unos minutos para sacarlo de tu cabeza, después rompes el papel y lo tiras. Ahora cambia de tema y sigue hacia adelante. Para ayudarte a cambiar de tema imagina que estás leyendo un libro y pasas página

Adiós al miedo al error

Procura ser flexible con tus errores y aprende de ellos para hacerlo de otra manera la próxima vez. ¿Sabes quién no se equivoca? Aquél que no hace. Avanzar implica que nos podemos equivocar, con ese error aprenderemos algo y así cada vez seremos más selectivos. Muchos errores, si aprendemos de ellos y seguimos adelante, nos llevan poco a poco a nuestros aciertos.

Hola a la acción y concreción

Postergar la acción te provoca sobrecarga mental y corporal. Ir haciendo y resolviendo te proporciona dinamismo y vitalidad. Cuando postergamos estamos dejando cosas incompletas. Es importante ir cerrando temas. Apunta en un papel las cosas que tengas pendientes y empieza a cerrarlas. Notarás que te quitas un peso de encima. Tu espalda lo agradecerá.

Hola a pedir APOYO

El realismo, a veces nos hace pedir apoyo. Es un avance en tu capacidad de realismo. Pide lo que necesitas de manera clara y concreta y sigue hacia adelante. Imagina un sendero por el que vas andando, según caminas van apareciendo manos de colores que te ayudan a conseguir tu objetivo. Tomas una y avanzas, tomas la siguiente y avanzas. Así avanzamos todos, moviéndonos y buscando apoyos cuando lo necesitamos.

Fuente:
http://emprendedorprofesionalfp.blogspot.com/

La oportunidad con frecuencia llama dos veces de John Maxwell



Un planteo diferente sobre el tema de las oportunidades
que hemos dejado pasar.
“Tal como la marea viene y va, así lo hacen las oportunidades.”

En las épocas anteriores a los grandes puertos,
un barco algunas veces tenía que esperar la marea
hasta que pudiera llegar al muelle.
El término en latín era ob porter,
que significa un barco que espera cerca de un puerto
el momento cuando a su turno la marea lo lleve a destino.

La palabra inglesa “oportunidad” deriva de este significado original.
El capitán y toda la tripulación estaban listos
y esperaban por ese momento, porque sabían que si lo perdían
tendrían que esperar otra marea para entrar a puerto.

Shakespeare usó el trasfondo del significado exacto de la palabra
“oportunidad” y lo transformó en uno de sus más famosos pasajes:

“Hay una marea en los asuntos de los hombres, la cual,
tomada en su fluir, lleva a la fortuna; omitida,
todo el viaje de su vida está atado a dificultades y miserias.
En tan abundante mar estamos ahora a flote; y debemos tomar
la corriente cuando sirve, o perder nuestras venturas.”

Sin dudas, debemos movernos rápidamente
cuando la marea está alta para entrar al puerto.
La demora nos impedirá lograr nuestro objetivo.

Sin embargo, no estoy totalmente convencido
de que todo está perdido si permitimos
que una oportunidad pase de largo sin atraparla.
Las oportunidades, como las mareas,
con frecuencia vendrán nuevamente
para darnos una segunda oportunidad
para alcanzar nuestra meta.
La oportunidad puede ser nuestra la segunda vez.

1. La oportunidad viene más de una vez, si somos pacientes.
Tal como la marea viene y va, así lo hacen las oportunidades.
Con frecuencia después de perder una oportunidad,
he intentado el principio de la paciencia.
Trate de crear la misma atmósfera que estaba presente
cuando la oportunidad llamó la primera vez.
Prepárese mentalmente durante este tiempo de espera
así la oportunidad no lo pasará nuevamente.

2. Las oportunidades vienen más de una vez,
si las esperamos.
Estoy convencido de que las oportunidades
siempre rodean a las personas.
El problema no es la falta de oportunidades, sino la falta
de habilidad de ver estas preciosas oportunidades y así perderlas.
Las oportunidades para el éxito en este mundo
son tan grandes como es nuestra imaginación para soñarlas,
pero no podemos verlas cuando estamos deprimidos
con nosotros mismos y con el mundo.

Cuando yo era un jovencito, me deleitaba
ir al parque de la ciudad antes de Pascuas para unirme
a otros chicos en la cacería anual de huevos.
El primer año que fui aprendí una lección valiosa.
Antes de que comenzara la cacería había ubicado
un huevo debajo de un arbusto.
Puse mi vista en ese huevo y rápidamente corrí hacia él
cuando se inició la carrera.
Otro muchacho lo vio también y me ganó.
Me quedé desalentado pues pensaba
que había pasado mi oportunidad.
Mientras estaba allí quieto mirando el suelo,
otros chicos se escurrían por todos lados
y encontraban otros huevos.
Yo había permitido que una oportunidad perdida
me impidiera buscar otros huevos.
En lugar de tener una canasta llena de huevos,
volví a casa con las manos vacías.
¿Por qué?
Fracasé en darme cuenta de que había
muchos más huevos en el parque
que esperaban ser encontrados por quien pudiera verlos.

¿Qué son los inventores?
Gente que ve la oportunidad en las cosas que otros no ven,
personas cuyos sentidos están vivos a las posibilidades creativas.
Los inventores fracasan muchas veces; sin embargo,
se dan cuenta que cuanto más trabajan,
cuanto más estudian y cuanto más de cerca miran,
mayores son las posibilidades de tener éxito.

3. La oportunidad viene más de una vez,
si constantemente golpeamos a su puerta.
La oportunidad no es una mera posibilidad
o un acontecimiento fortuito.
Con frecuencia usted deberá producir sus oportunidades.
En un estudio que se hizo sobre cuatrocientos eminentes
hombres y mujeres del siglo pasado,
los investigadores concluyeron que tres cuartas partes
de estas celebridades habían tenido una discapacidad
en su juventud por tragedias, incapacidad o grandes frustraciones,
y habían superado estos problemas para alcanzar las posiciones
de renombre y hacer sus contribuciones para otros.
No tenga autocompasión si está limitado
en sus habilidades y talentos.
El mundo está lleno de oportunidades detrás de las puertas cerradas,
así que, comience a golpearlas.

4. Las oportunidades vienen más de una vez, si estamos deseosos
de intentar otras avenidas para alcanzar nuestra meta.
Tal vez, perdió la primer marea.
¿Hay otra? Quizás debería intentar un puerto distinto.
¿No hay más que una forma de subir a la montaña del éxito?
No se desanime o sienta que sus oportunidades de ser feliz 
se han ido para siempre.
Siéntese, analice, planifique y luego muévase hacia su meta,
vaya por otro camino.

El básquetbol fue muy importante para mí mientras crecía.
Durante el verano los jugadores fueron a un campamento
por un par de semanas para desarrollar sus habilidades
y aprender otras nuevas.
No pude ir al campamento por causa de otros compromisos.
Sentí que había perdido la oportunidad y que eso iba a influir
sobre mis chances de ser primero.
En lugar de llorar sobre la oportunidad perdida, desarrollé otro plan.
Entrené dos veces al día durante el verano
para cubrir mi ausencia en el campamento. ¡Mi estrategia resultó!

¿Cuál es su estrategia cuando la oportunidad se ha ido?
Recuerde: habrá otra chance si es paciente, busque, golpee
y desee transitar por otro camino a fin de alcanzar la misma meta.

Las oportunidades de éxito en este mundo son tan grandes
como es nuestra imaginación para soñarlas,
pero no podemos verlas cuando estamos deprimidos
con nosotros mismos y con el mundo.

Los inventores fracasan muchas veces; sin embargo,
se dan cuenta que cuanto más trabajan, cuanto más estudian
y cuanto más de cerca miran,
mayores son las posibilidades de tener éxito.

Cada persona es una flor



He aprendido….que cuando sólo una persona me dice:”Tú me alegraste el día”, me alegra el día.
He aprendido….que cuando te amarras a tu amargura, la felicidad amarrará en otro muelle.
He aprendido…que desearía haberle dicho a mi padre que lo quiero, una vez más, antes de que falleciera.
He aprendido… que cuando estás enamorado, se nota.
He aprendido….que ser bondadoso es más importante que tener la razón.
He aprendido…que nunca debemos rechazar el regalo de un niño.
He aprendido…que yo siempre puedo rezar por otro cuando no tengo las fuerzas para ayudarlo de alguna otra manera..

He aprendido….que la vida es como un rollo de papel; mientras más se acerca a su fin, más rápido se acaba.
He aprendido….que deberíamos estar contentos de que Dios no nos dio todo lo que necesitamos.
He aprendido….que el dinero no compra amor.
He aprendido….que las pequeñas cosas de todos los días hacen la vida tan espectacular.
He aprendido….que bajo la coraza más dura hay alguien que quiere ser apreciado y amado.
He aprendido….que el Señor no lo hizo todo en un día. ¿qué me hace pensar que yo puedo?
He aprendido….que cuando planeas vengarte de alguien, estás dejando que esa persona continúe hiriéndote.
He aprendido…que el amor y no el tiempo cierra todas las heridas.
He aprendido….que todos con los que te encuentras se merecen que los recibas con una sonrisa.
He aprendido…que nadie es perfecto hasta que te enamoras de esa persona.
He aprendido….que la vida es dura pero yo soy más duro.
He aprendido…que las oportunidades nunca se pierden; alguien tomará la que dejaste pasar.
He aprendido…que debemos mantener nuestras palabras tiernas, porque mañana tal vez debamos masticarlas.
He aprendido….que una sonrisa es una forma muy barata de mejorar la presencia.
He aprendido…que no puedo decidir cómo me siento, pero sí puedo decidir qué voy a hacer al respecto.
He aprendido…que mientras menos tiempo tengo disponible, más cosas termino.
He aprendido que la mujeres alegran a los hombres y los hombres alegran a las mujeres, pero siempre cuando ambos se tratan con cariño.
He aprendido que entregar amor a todos es mi mejor arma y deseo compartirla.
Hoy he aprendido que cuando dos se quieren, además son amigos.
Hoy he aprendido…que reír me hace bien y ser alegre es contagioso..
Hoy he aprendido…que querer es hermoso y amar es divino
Hoy he aprendido…que dos pueden ser uno.
Hoy he aprendido…que ser positivo es usar mi inteligencia
Hoy he aprendido…que todos tienen capacidad de amar, pero algunos aún no lo saben.
Hoy he aprendido…que volar es hermoso y que se puede hacer sentado.
Hoy he aprendido…que sentir tiene varias escalas y algunos no sabemos subir algunos peldaños.
Hoy he aprendido que los sentidos se desarrollan… Y también se atrofian.
Hoy he sentido que la vida es corta y hermosa… Y que deseo compartirla.

Autor Desconocido

La vida es una obra de Teatro de Charles Chaplin




La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.
¡Sonríe! Pero no te escondas detrás de esa sonrisa, muestra aquello que eres, sin miedo, existen personas que sueñan con tu sonrisa, así como yo.
¡Vive! ¡Intenta! La vida no pasa de una tentativa, ¡ama! ama por encima de todo, ama a todo y a todos.
No cierres los ojos a la suciedad del mundo, no ignores el hambre, olvida la bomba, pero antes haz algo para combatirla, aunque no te sientas capaz.
¡Busca! Busca lo que hay de bueno en todo y todos, no hagas de los defectos una distancia, y si, una aproximación.
¡Acepta! La vida, las personas, haz de ellas tu razón de vivir.
¡Entiende! Entiende a las personas que piensan diferente a ti, no las repruebes.
¡Mira! Mira a tu espalda, cuantos amigos... ¿Ya hiciste a alguien feliz hoy? ¿O hiciste sufrir a alguien con tu egoísmo?
¡No corras! ¿Para que tanta prisa? Corre apenas dentro de ti.
¡Sueña! Pero no perjudiques a nadie y no transformes tu sueño en fuga.
¡Cree! ¡Espera! Siempre habrá una salida, siempre brillará una estrella.
¡Llora! ¡Lucha! Haz aquello que te gusta, siente lo que hay dentro de ti.
Oye... Escucha lo que las otras personas tienen que decir, es importante.
Sube... Haz de los obstáculos escalones para aquello que quieres alcanzar, pero no te olvides de aquellos que no consiguieron subir en la escalera de la vida.
¡Descubre! Descubre aquello que es bueno dentro de ti, procura por encima de todo ser gente, yo también voy a intentar.
Ahora ve en paz. Yo preciso decirte que... te adoro, simplemente porque existes.

¿POR QUÉ ME AMAS?



Hoy me preguntaste: ¿Por qué me amas tanto? Te miré sorprendida, no me esperaba de ti ese cuestionamiento, me quedé callada un segundo me incliné hacia a ti y besé tu boca, fue entonces que mirándote a los ojos respondí:
Te amo tanto, porque desde el día que nos presentaron no dejaste de decirme lo maravilloso que era pasar el tiempo conmigo, ni desististe de conquistarme.
Te amo tanto, porque cuando me miras aún logras hacer que me sonroje y me sienta nerviosa.
Te amo tanto porque cada palabra que ha salido de tu boca hacía mi ha estado cargada de respeto y de dulzura.
Te amo tanto porque me has permitido compartir contigo un sin fin de penas y alegrías.
Te amo tanto porque a pesar de que engorde o que enflaque para ti sigo siendo sexy.
Te amo tanto porque has respetado mi independencia, mi vida profesional, mi familia y mis deberes sin sentirte menospreciado.
Te amo tanto, porque cuando sonries alejas de mí todas las tristezas.
Te amo tanto, porque no importa lo que ocurra, tú siempre regresas.
Te amo tanto porque ere un simple mortal con defectos y virtudes, pero con un almabuena.
Te amo tanto, porque cuando me haces el amor siemprelogramos una perfecta entrega llena de pasión y ternura.
Teamo tanto, porque eres amante, amigo y consejeroy a pesar de conocer mis secretosy mi pasado nunca me has reprochado nada.
Te amo tanto, porque aunque vayamos a comer pizza o tacos a laesquina, logras que se convierta en una velada romántica.
Te amo tanto, porque cada latido y cada pensamiento mío van dedicados a ti.
Te amo tanto que pido a Dios te cuidecuando sales de casa y teregrese con bien, y no me canso de agradecerle que te haya enviado a mi lado.
Te amo tanto, que sin un día murieras, seguramente en dos segundos yo me iría a tu lado, pues no hay manera de separarme de tu amor.
Para cuando dije esto último, me mirabas fijamente y sólo atinaste a decir: "yo te amo por los mismos motivos" y me estrechaste con fuerza en tus brazos.

Desconozco a su autor

Levántate una vez más de Maytte Sepúlveda


Hace unos dias pensaba en que no importa cuán difíciles hayan sido las circunstancias ni de que manera nos hayan hecho sentir… siempre podemos, luego de superar el duelo y pasar el tiempo suficiente en el aislamiento social en el que nos escondemos para sufrir y pensar una y otra vez en lo que vivimos, tomar la decisión de salir de ese espacio emocional profundo y negativo para volver a la superficie de nuestra vida.

Lo más importante es tener presente que podemos caer, detenernos y experimentar una pérdida temporal del sentido y la dirección de nuestra vida, pero luego debemos impulsarnos en el fondo donde caímos, para levantarnos con más fuerza, determinación y valor para comenzar de nuevo.   

Una vez fortalecidos y habiendo olvidado dichos eventos, debemos reflexionar acerca de lo sucedido, siempre con la intención de sacar una conclusión que nos permita cambiar la actitud, la creencia o el comportamiento que nos llevó a vivirlo, de manera que no necesitemos que vuelva a presentarse en nuestra vida para aprender de ello. 

La vida está compuesta de ciclos, etapas y momentos, unos más agradables que otros...  Pero cada uno de ellos representa una oportunidad de aprender, crecer y madurar esencialmente.  A través de estas experiencias, siempre podemos reflexionar y reconectarnos con nosotros mismos, para hacer uso del conocimiento, la experiencia y las herramientas que tenemos para salir adelante. Al mismo tiempo, la dificultad que enfrentamos nos lleva a reconocer la presencia de Dios, reafirmar nuestras creencias, rescatar el valor de los afectos en nuestra vida, movernos poco a poco hacia un punto medio o simplemente a ubicarnos en el  presente para darnos otra oportunidad.

Cuando estamos afectados emocionalmente, perdemos la claridad mental que nos permite analizar objetivamente una situación para darle solución. Por esta razón es importante abrirnos a la sugerencia o al comentario positivo que nos haga un buen amigo, esa persona que nos quiere incondicionalmente y  que conserva la objetividad y la claridad mental necesarias para percibir la posible salida o respuesta que buscamos. Desconectarnos del pasado significa apagar los recuerdos hasta que estemos fortalecidos como para enfrentarlos sin que nos hagan daño.  Tómate el tiempo necesario para sanar el dolor, lo más sano es dejarlo salir; aceptar lo sucedido sin hacerte muchas preguntas, especialmente esas que no tienen una respuesta clara y satisfactoria en el  momento, te permitirá  hacer cuanto sea necesario para superarlo, transformarlo o sanarlo.

Podemos construir una vida nueva y mejor, con dignidad, valor, responsabilidad, alegría, fuerza y fe. No olvidemos que son los momentos difíciles los que más nos enseñan. ¡Superarlos y usarlos como un trampolín para impulsarnos...  hará la diferencia!

Claves para levantarte una vez más

Quiérete lo suficiente, para darte otra oportunidad. Rescata el aprecio y el valor hacia ti mismo. Haz contacto con tus talentos, dones y capacidades, evita pensar en tus limitaciones, errores y fracasos del pasado. ¡Piensa que estás en el umbral de una nueva vida, que traerá consigo lo mejor para ti!

Visualízate sano, feliz, alegre, exitoso, querido y en paz. Suavemente gira tu mirada hacia todo lo bueno, lo bello y lo positivo que ocurre y se manifiesta a tu alrededor. Abre una ventana desde adentro, para que el calorcito y el amor de las personas que te quieren y te acompañan, entre y te suavice internamente. ¡Déjate acompañar por quienes hablan del presente, con optimismo y alegría! Retoma lo positivo y envuélvete en esa energía.

Vuelve a comenzar con más fuerza, entusiasmo y determinación. Ocúpate sin sentirte abrumado para que puedas descansar al final de la actividad. No dejes de trabajar, hazlo sin presionarte, pues la actividad distrae tu mente y te desconecta del recuerdo negativo. Escribe afirmaciones positivas con frases de valor, fortaleza y recuperación, coloca estas tarjetas en lugares visibles donde te sea posible leerlas varias veces al día, especialmente cuando te sientas decaído.

Piensa que el término de una etapa, implica el comienzo de otra. Mientras más le des vuelta en tu mente al recuerdo de lo que te sucedió, por más tiempo te acompañará el dolor; soltarlo no significa olvidar los buenos y gratos momentos o las condiciones agradables que también existieron, sino dejar ir el recuerdo triste y doloroso, para poco a poco  volver a sentirnos plenos. Utiliza el perdón si fuese necesario para sanar el dolor y suavizar tu situación.

Fuente:
http://www.maytte.com/

La Vida de Paulo Coelho



Puede que te toquen vivir momentos difíciles,
pero después va a venir algo mejor.

No hagas que tu vida sea un infierno,
trata de disfrutar cada momento,
como si fuese el último.

Nunca creas que es tarde para volver a empezar.
Nunca es tarde para realizar un sueño,
y los sueños no son imposibles…
acuérdate que en nuestro idioma
hay una palabra para volver a empezar, y es perdón.

Muchas veces en la vida dices que te quieres morir.
No hay que pensar así, la vida es muy valiosa
como para desperdiciarla.
Todos somos muy importantes para todos.

Piensa que por ahí para el mundo no eres nadie,
pero para alguien eres el mundo.
Muchas veces piensas que alguien es perfecto.
No hay nadie perfecto, todos somos iguales.

Hay gente que tiene cosas que tu no tienes
y tu tienes cosas que ellas no tienen.
Muchas veces te sientes poco para alguien.
No tiene que ser así,
nadie es ni poco ni mucho para nadie.

Lo que ocurre es que algunos lastimamos
con mas facilidad que otros.
Las virtudes del otro son más visibles que las tuyas.
Muchas veces te aferras a algo o a alguien.

No esta mal, pero trata de no hacerlo indispensable para tu vida.
Y si lo haces piensa que también hay personas que te quieren.
Muchas veces te desprecias, te miras al espejo y te insultas.

No lo hagas, Dios te hizo así y no lo vas a poder cambiar.
Dios no hace caprichos. Piensa que:
“El cuerpo es la parte visible del alma que lo habita”.

Nunca te guíes por las apariencias, ellas engañan.
Muchas veces nos desilusionamos.
Si todo lo que esperamos o pensamos
se nos cumple, ¿donde estarían las sorpresas?.

Muchas veces nos traicionan los amigos.
Y ahí aparecen los verdaderos amigos que nos consuelan.
Aquí nos damos cuenta, si estamos yendo por el buen camino.

Por todos esos motivos no bajes los brazos nunca.
Por todo eso vive la vida al máximo, sonríe,
diviértete, ten alegría.
Por todo eso quiere la vida,
ella no es muy larga, pero si divertida.

Puede que te toquen vivir momentos difíciles,
pero después va a venir algo mejor.
No hagas que tu vida sea un infierno,
trata de disfrutar cada momento,
como si fuese el último.

Toma bien las decisiones importantes,
si te equivocas pueden derribar lo que construiste
a lo largo de tu vida. Nunca cambies, siempre sé tu mismo.
Piensa que siempre hay gente
que te va a recibir con los brazos abiertos.

Nunca creas que es tarde para volver a empezar.
Nunca se es tarde para realizar un sueño,
ellos no son imposibles.
Siempre acuérdate que en nuestro idioma
hay una palabra para volver a empezar: Perdón.

La vida es gratis, es un regalo y los regalos
no hay que rechazarlos.
Si no lo quieres aceptar no lo hagas,
pero piensa en todo lo que te estás perdiendo.

No es viejo aquel



No es viejo aquel que pierde su cabello o su última muela,
sino su última esperanza.
No es viejo, el que lleva en su corazón el amor siempre ardiente;
No es viejo el que mantiene su fe en si mismo,
el que vive sanamente alegre,
convencido de que para el corazón puro no hay edad….

El cuerpo envejece…
pero no la actividad creadora del espíritu.

Goethe concluyó Fausto a los 82 años;
el Tiziano pintó obras maestras a los 98;
Toscanini dirigió orquestas a los 87;
Edison trabajaba en su laboratorio a los 83;
Benjamín Franklin contribuyó a redactar
la constitución de los Estados Unidos a los 81….
Isaac Wislicki empezó a ser pintor a los 104 años .

Para el profano la ancianidad es invierno;
para el sabio es la estación de la cosecha.
El crepúsculo de la vida trae consigo su propia lámpara.

Hay una primavera que no vuelve jamás y otra que es eterna;
la primera es la juventud del cuerpo la segunda es la juventud del alma.

Cuando una noble vida ha preparado la vejez
no es la decadencia lo que ésta recuerda:
son los primeros destellos de la inmortalidad.

Es por ello cosa estupenda ver un viejo
que asume la segunda parte de su vida
con tanto coraje e ilusión como la primera.

Para ello tendrá que empezar por aceptar
el sol del atardecer es tan importante
como el del amanecer y el mediodía,
aunque su calor sea muy distinto.

El sol no se avergüenza de ponerse,
no siente nostalgia de su brillo matutino,
no piensa que las horas del día lo están echando del cielo.

No se experimenta menos luminoso ni hermoso
por comprobar que el ocaso se aproxima,
no cree que su resolana sobre los edificios
sea menos importante o necesaria.

Cada hora tiene su gozo.
El sol lo sabe y cumple hora a hora su tarea…
Ahhhh… si todos los ancianos entendieran
que su sonrisa sobre los hombres
puede ser tan hermosa y fecunda
como ese último rayo de sol antes de ponerse!!!

Desconozco a su autor