sábado, 3 de septiembre de 2011

Buenas noches amigos, les mando un abrazo de oso.


Lo que un padre sensato nunca diría de Harriet Webster



Me temblaban las manos mientras miraba la larga lista de notas malas que aparecían en la libreta de mi hijo, estudiante de enseñanza media.
-¿No te advertí que esto iba a suceder? -le reclamé.
Él, callado, me daba la espalda. Proseguí mi ataque.
-El problema contigo es que eres un flojo.
Enfurecida por su silencio, añadí:
-Ni siquiera tiene sentido tratar de hablar contigo. ¡No vas a lograr nada en la vida!
Acababa de golpear a mi hijo con tres tipos de observaciones que, según los expertos, se cuentan entre las más perjudiciales para los niños: un “¡Te advertí!” pronunciado desde la excelsitud de mi sabiduría, una etiqueta negativa y una condena general de su futuro. Envuelta en mi propia rabia y frustración, denigré y aparté de mí a mi hijo, y empeoré una situación de por sí mala.

De tanto en tanto, todos decimos cosas ofensivas a nuestros hijos, y no por ello se acaba el mundo. Empero, la repetición constante de comentarios como los anteriores puede perjudicarlos para toda la vida. “Los niños aprenden a comunicarse en casa”, observa Michael Baetty, profesor de comunicación en la Universidad Estatal de Cleveland, en Ohio. “Los chicos que son blanco permanente de insultos y críticas llegan a adultos usando el mismo lenguaje  negativo”. Esto puede ocasionarles dificultades en el trabajo, con sus cónyuges y con sus propios hijos.
Los psicólogos, los educadores y otros expertos han identificado los comentarios más destructivos que los padres hacen a sus chicos. Si usted ha incurrido en esta conducta, quizá está minando la sensación de bienestar de su hijo hoy y en los años venideros. He aquí siete de las frases más comunes y destructivas que puede decir a sus pequeños.

“DEBERÍAS HABERLO HECHO ASÍ

En su libro The Self-Confident Child (“El niño seguro de sí mismo”), la doctora Jean Yoder y William Proctor describen en caso de un niño en edad preescolar que, con mucho esfuerzo, aprende a atarse los cordones de sus zapatillas. Va con su padre y le muestra  orgullosamente su logro.
-Fantástico -le dice éste-, pero deberías haberte puesto cada zapato en el pie que  corresponde.

Kevin Leman, psicólogo de Arizona, y uno de los conductores de un programa de radio en el que se da consejos a los padres, recomienda a su auditorio no conjugar el verbo deber con los hijos. "No sea crítico”, advierte. Cuando se combina el elogio con la censura, los chicos suelen prestar más atención al aspecto negativo del comentario. “Si su pequeña de cinco años ha hecho su cama, y usted de inmediato reacomoda la almohada mientras le dice que ha hecho un magnifico trabajo, ella pensará: Mamá alaba mi esfuerzo, pero supongo que pude haber hecho esto mejor".

En Massachusetts, un padre de cinco muchachos recuerda un incidente de la época en que era entrenador del equipo de béisbol de su hijo, que entonces tenía 12 años. “Ya casi al final de su partido, con el marcador muy parejo, a mi hijo le tocó batear”, relata el padre. “Aunque había casa llena, lo poncharon. Lo puse de vuelta y media mientras regresaba a la caseta de jugadores. Le dije cómo debería haber sostenido el bate, y luego agregué que hasta un chico de nueve años lo habría podido hacer mejor que él”. Su hijo estaba consternadísimo.
Herido por las constantes humillaciones que le hacía objeto su padre, el muchacho se volvió hosco y retraído. Finalmente el hombre comprendió que sus palabras eran demasiado duras. “Aprendí que, en lugar de gritar, era más sensato que yo conversara con mi hijo sobre sus errores y la manera de corregirlos”.

Hasta la crítica constructiva duele cuando se expresa en un mal momento; por ejemplo, inmediatamente después de que el niño ha fallado en alguna tarea. Su vulnerabilidad es mayor entonces. Puesto que ni el padre ni el hijo pueden modificar un resultado decepcionante, en ocasiones es preferible no hablar del asunto de inmediato. “Más tarde”, recomienda Anita Vangelisti, profesora adjunta de comunicación verbal en la Universidad de Texas en Austin, “dirija sus esfuerzos a explorar los sentimientos del niño y a trabajar con él para encontrar la manera de mejorar su desempeño”.

"¿ESO ES TU CABELLO O TE PUSISTE UN TRAPEADOR EN LA CABEZA?"

Las bromas que hacen los padres son más hirientes, dice Carole Lieberman, psiquiatra de California. “Los hijos dependen de sus padres para que les digan quiénes son en el mundo”, explica . Las bromas crean incertidumbre porque los pequeños nunca saben hasta qué punto habla en serio el padre. Y, con frecuencia, esa  incertidumbre persiste.

“De niña era regordeta”, recuerda Vangelisti, “y mi madre solía observar que tenía la complexión de un retrete de ladrillo. Yo sabía que no pretendía lastimarme, sino que era tan sólo su manera de decir que era una niña robusta y saludable. Pero me resultaba desagradable. Y arrastré esa susceptibilidad a las bromas hasta mis primeros años de adulta”.

En un estudio clínico de 40 mujeres obesas, realizado en el Centro Yale para trastornos de la alimentación y el peso, en Connecticut, los investigadores examinaron la relación entre la propia estima y las burlas en torno al peso y el tamaño. Las mujeres que afirman haber sido objeto de bromas sobre su peso en la infancia y la primera juventud, al llegar a la adultez tenían una opinión más negativa de su aspecto.

“NO ES PARA TANTO”

 La educadora de padres Adele Faber, coautora de How to Talk So Kids Can Learn at Home and  at School (“Cómo hablar a los hijos para que aprenda en casa y en la escuela”), recuerda la ocasión en que su hija anunció:
-Odio a la abuela.
Adele salió instintivamente en defensa de su madre.
-Es horrible que digas eso -la reprendió-. No estás hablando en serio.
De inmediato la educadora se percató de que le había comunicado a la chiquilla que sus sentimientos no contaban. Cuando continuamente negamos los sentimientos de nuestras hijos, les damos a entender que no deben expresarlos, y ellos empiezan a creer que lo mejor es guardarse la ira y otras emociones.

Una especialista en higiene dental siente remordimientos por una conducta que manifestó muchas veces cuando estaba criando a sus tres hijos . “Tenía una respuesta para cada problema”, relata. Cuando mi hija no logró entrar en el equipo de animadoras deportivas, le dije: “Podría haber sido peor, la chica que sí lo consiguió probablemente lo necesitaba más que tú". Cuando una muchacha rompió una cita con uno de sus hijos, comenté: "Tal vez tuvo que salir con su familia”.

Al mirar las cosas en retrospectiva, se da cuenta de que no debió tratar de minimizar la decepción de sus hijos, pues con ello les dio a entender que sus sentimientos carecían de importancia. Cuando su hijo exprese una fuerte desilusión o una emoción negativa, aconseja Adele Faber, no lo contradiga. En vez de ello, escúchelo y acepte respetuosamente sus sentimientos.

Una vez que haga esto, continúa la educadora, el muchacho podrá empezar a hacer  frente a esos sentimientos y, quizá, buscar su propia solución. La especialista en higiene dental habría podido decir a su hija: “Es doloroso que te rechacen en algo que deseabas tanto”. Y a su hijo: “Seguramente te resulta muy desalentador que una chica rompa la cita que tenía contigo”.

El Corazón sin tiempo de Olatz Elizondo Cuñado



He sabido que el corazón se hace grande muy pronto con relación al resto del cuerpo y que late casi dos veces más deprisa que el de la madre. Esto me hizo pensar que, si la naturaleza decide comenzar el crecimiento de una persona por el corazón, debe ser porque es algo muy importante para la vida, pero no sólo para el correcto funcionamiento fisiológico sino también para caminar por la vida.
Yo creo que el corazón y el cerebro interaccionan, y se ayudan mutuamente para tomar decisiones durante toda nuestra vida. Cooperan para orientarnos en la creación de ideas y teorías, en la realización de razonamientos, y también cuando abrazamos, amamos, lloramos, caminamos… 

Nacemos, nos asomamos a la vida, al mundo como uno más. Pero soy “alguien” con un cerebro y un corazón que me permitirán tener conciencia de lo que pasa en nuestro entorno. (Cada uno de nosotros) 
Soy una persona única, irrepetible, distinta de todas las demás. Es esa diferencia la que me hace más libre y más necesaria. Seré excelente en algo y por ahí iré reconociendo mi papel en el mundo y los que me rodeen sabrán esperar de mi algunas cosas que sólo yo podré darles. 
Cada uno de nosotros somos uno más en la especie humana pero a la vez somos irrepetibles. Somos distintos a todos los demás. Ser único es un reto para uno mismo, porque te obliga a construir tu propia historia. En el camino de la vida puede que al principio caminemos de la mano de nuestra madre, padre, abuela… pero más tarde caminaré sólo aún teniendo compañeros de viaje.
Tras estas ideas reflexivas me atrevo a invitaros a intentar que el mundo sea a vuestro paso, a tu paso, algo más justo para todos. Coopera con todo lo vivo. Siempre puede ser necesario un abrazo, una mirada positiva, la escucha comprensiva…

No es fácil cambiar grandes cosas, pero sí podemos mirar al otro a los ojos, sonreírle al hablar… darle un momento en el lugar de nuestra vida. 
En esta vida diaria de contrarreloj, de quedarse sin tiempo, de no llegar a tiempo, de no tener tiempo…, creo que es muy importante TOMARSE TIEMPO PARA AMAR.

Fuente: http://www.blogseitb.com

¿Cómo debe ser un amigo?



Encontrar a personas no es difícil,
lo difícil es encontrar a alguien que te quiera por lo que eres,
que comprenda lo que tú sientes
y que no dude de lo que le dices.
Un amigo te apoya cuando te ve en problemas,
un amigo te consuela cuando sufres
y dice palabras que salen de su corazón.

A un amigo no le debe importar en que posición económica estés,
ni tampoco quién sea más inteligente
o tenga más habilidades para tener 
y hacer las cosas, además nunca debe tenerte envidia,
porque si te aprecia sabrá que lo que tienes
no es porque tú lo elegiste, sino una causa del destino.
Nunca debe sentirse superior,
porque él debe comprender que nadie es más ni menos que nadie.
El tronco más grande de una amistad es la confianza,
la sinceridad, la honestidad, el amor y el apoyo,
que entre otras cosas hacen de la vida un placer
que queda siempre en la memoria hasta el último día de nuestra vida,
en la que podemos reconocer el valor de un verdadero amigo
que siempre ha sido incondicional en todo.
Que tu amigo, en tus errores, te muestre su perspectiva
y un consejo de lo que puedes hacer,
que nunca te obligue a nada,
que no te manipule para su conveniencia,
y que al verte en un verdadero problema no te deje solo;
y si es uno de esos problemas en los que tú no quieras ver la salida,
él te la dará la solución aunque tú no quieras y te enfurezcas,
pues a él le preocupas,
y prefiere que te enojes con él a verte sufriendo siempre.
Entonces, si te fijas, no todas estas características las tienen todos,
y aunque a veces encuentres a malas amistades, aunque no lo creas,
esto tiene un fin: no es que tengas mala suerte,
sino que debes conocer lo malo
para que cuando encuentres a ese ser especial
que se acople a ti no lo dejes ir.
No busques a tu amigo especial, porque a veces lo tienes al lado de ti
y ni cuenta te has dado, la amistad es como el amor,
no siempre tienes que buscarlo, sino que a veces viene y se va solo.
Otra cosa tienen en común, y es que el amor necesita de la amistad,
porque un amor que antes no tuvo una amistad bella,
termina antes de que te des cuenta,
y para tener un amor que dure por siempre tiene que tener
una convivencia como lo es la amistad.

Desconozco a su autor

Amistad de Jeanne Radke



La amistad es una responsabilidad.
Cuando tu vida se acerca a la vida de otro,
te vuelves responsable por la forma
en que afectas los sentimientos
de esa persona.
Amistad, significa dejar de lado
los propios problemas y sentimientos
y tomarse el tiempo para escuchar.
Implica ayudar siempre que sea posible,
aun cuando sea un inconveniente
o represente una carga.
La amistad requiere fortaleza,
paciencia y comprensión.
Pero más que nada,
Exige mucho amor.

La magia de la intención de Deepak Chopra

Al dar y al recibir, lo más importante es la intención.

La intención debe ser siempre crear felicidad 
para quien da y para quien recibe, porque la felicidad sostiene
y sustenta la vida y, por lo tanto, genera abundancia.
La retribución es directamente proporcional a lo que se da,
cuando el acto es incondicional y sale del corazón.
Por eso, el acto de dar debe ser alegre;
la actitud mental debe ser tal que se sienta alegría
en el acto mismo de dar.
De esa manera, la energía que hay en el acto de dar
aumenta muchas veces más.
En realidad, practicar la ley del dar es muy sencillo:
si deseamos alegría, demos alegría a otros;
si deseamos amor, aprendamos a dar amor;
si deseamos atención y aprecio, aprendamos a prestar atención
y a apreciar a los demás; si deseamos riqueza material,
ayudemos a otros a conseguir esa riqueza.
Es decir, la manera más fácil de obtener lo que deseamos
es ayudar a los demás a conseguir lo que ellos desean.
Este principio funciona igualmente bien para las personas,
las empresas, las sociedades y las naciones.
Si deseamos recibir el beneficio de todas las cosas buenas de la vida,
aprendamos a desearle en silencio a todo el mundo
las cosas buenas de la vida.
Incluso, la sola idea de dar, el simple deseo
o una sencilla oración tienen el poder de afectar a los demás.
Esto se debe a que nuestro cuerpo, reducido a su estado esencial,
es un haz individual de energía e información en medio
de un universo de energía e información.
Somos haces individuales de conciencia
en medio de un universo consciente. La palabra “conciencia” implica
mucho más que energía e información –implica una energía
y una información que viven en forma de pensamiento.
Por lo tanto, somos haces de pensamiento 
en medio de un universo pensante.
Y el pensamiento tiene el poder de transformar.
La vida es la danza eterna de la conciencia,
que se manifiesta como un intercambio dinámico de impulsos
de inteligencia entre el microcosmos y el macrocosmos,
entre el cuerpo humano y el cuerpo universal,
entre la mente humana y la mente cósmica.
Cuando aprendemos a dar aquello que buscamos,
activamos esa danza y su coreografía con un movimiento exquisito,
enérgico y vital, que constituye el palpitar eterno de la vida

La necesidad de dar y recibir (II) por Deepak Chopra


La palabra “afluencia” viene de la raíz latina affluére
(es decir, “fluir hacia”), y significa “fluir en abundancia”.
El dinero realmente es un símbolo de la energía vital
que intercambiamos y de la energía vital que utilizamos
como consecuencia del servicio que le prestamos al universo.
Al dinero, también se le llama moneda “corriente”,
nombre que refleja igualmente la naturaleza fluida de la energía.
La palabra “corriente” viene del latín currére
que significa “correr” o “fluir”.
Por lo tanto, si impedimos la circulación del dinero
–si nuestra única intención es acapararlo y aferrarnos a él-,
impediremos también, que éste vuelva a circular en nuestra vida,
puesto que el dinero es energía vital.
Para que esa energía fluya constantemente hacia nosotros,
debemos mantenerla en circulación.
Al igual que un río, el dinero debe mantenerse en movimiento o,
de lo contrario, comienza a estancarse, a obstruir,
a sofocar y a estrangular su propia fuerza vital.
La circulación lo mantiene vivo y vital.
Toda relación es una relación de dar y recibir.
El dar engendra el recibir, y el recibir engendra el dar.
Lo que sube debe bajar; lo que se va debe volver.
En realidad, recibir es lo mismo que dar,
porque dar y recibir son aspectos diferentes
del flujo de la energía en el universo.
Y si detenemos el flujo desde alguno de los dos polos,
obstaculizamos la inteligencia de la naturaleza.
En toda semilla está la promesa de miles de bosques.
Pero la semilla no debe ser acaparada;
ella debe dar su inteligencia al suelo fértil.
A través de su acción de dar, su energía invisible
fluye para convertirse en una manifestación material.
Cuanto más demos, más recibiremos,
porque mantendremos la abundancia del universo
circulando en nuestra vida.
En realidad, todo lo que tiene valor en la vida 
se multiplica únicamente cuando es dado.
Lo que no se multiplica a través del dar,
ni vale la pena darse, ni vale la pena recibirse.
Si al dar sentimos que hemos perdido algo,
el regalo no ha sido dado en realidad,
y entonces no generará abundancia.
Cuando damos a regañadientes,
no hay energía detrás de nuestro acto de dar.


La necesidad de dar y recibir (I) Por Deepak Chopra



Recibir es lo mismo que dar, porque dar y recibir son aspectos
diferentes del flujo de la energía en el universo.
Y si detenemos el flujo desde alguno de los dos polos,
obstaculizamos la inteligencia de la naturaleza.
El flujo de la vida no es otra cosa que la interacción armoniosa
de todos los elementos y las fuerzas
que estructuran el campo de la existencia.
Y esta interacción opera a través de la ley del dar.
Puesto que nuestro cuerpo,
nuestra mente y el universo mantienen
un intercambio constante y dinámico,
frenar la circulación de la energía
es como frenar el flujo sanguíneo.
Cuando la sangre deja de circular,
comienza a coagularse y a estancarse.
Por ello, debemos dar y recibir para mantener circulando
permanentemente la riqueza y la afluencia
–o cualquier cosa que deseemos en la vida.

La felicidad implica dejar marchar lo viejo

La vida es un continuo flujo de cosas, situaciones, relaciones... todo va y viene, como una constante oportunidad de cambiar o mejorar las situaciones.

Si pretendemos llegar a tener una vida más prospera que la que hemos tenido hasta ahora, más próspera en todos los sentidos que cada uno le quiera dar a esta palabra (felicidad), una vida más llena y más rica de bienes, entonces es necesario crear un nuevo espacio en nuestro corazón y en nuestra mente (limpiando y sanando) para que estos operen los cambios deseados. Hemos de dejar marchar lo viejo para disponernos a recibir lo nuevo. Solo una nueva actitud, más amorosa y más lucida hacia nosotros mismos, puede ayudarnos a identificar lo que ya no nos conviene y dejarlo marchar.

Si la felicidad tuviera una sola exigencia seria algo así como: "Haz en ti todo el vacío que puedas, vacía tu saco interior de todas las creencias impuras o perfectamente negativas que hasta ahora has considerado como imprescindibles en tu vida, Yo necesito todo tu espacio interior para manifestarme libremente y que tú me puedas sentir sin más interpretaciones o convencimientos inútiles".
Hemos de dejar primero que salga lo viejo para dar cabida a algo nuevo y por cierto, fantástico para nosotros. Pues ningún cubo que este lleno de barro se podría llenar mas aunque sea de agua y esperar obtener un resultado límpido.

¿Quién no ha aprendido a aferrarse al pasado?

¿Quién se atreve a salir de sus ataduras y a sanar su vida sin sentirse culpable inmediatamente, creyendo que eso es un comportamiento egoísta, que va contra la educación o los esfuerzos de sus padres?
Aferrarse al pasado, por temor a no saber ya quienes somos sin la mirada o la aprobación del otro y por temor a tener que re-construirse sin otro modelo que el de nuestro propio corazón y juicio, después de haberlos abandonado tanto tiempo, es cortar con el flujo natural de todo lo bueno que tenemos derecho a vivenciar.
Estancados en este tipo de comportamiento, bloqueamos y así impedimos que lo que más nos llena (lo nuevo) y la felicidad se pueda producir, culpando siempre a la vida y a los demás. No dejamos marchar lo viejo y nos convertimos en víctimas.

¿Qué tipo de felicidad experimenta una victima?
La comodidad y la costumbre, a las que se somete una persona victima de su propia falta de autoestima y coraje, son las que la atan por ejemplo a su pareja desenamorada. Pero por mucho que se esfuerce en ese papel, siente y sabe que no puede reemplazar el sentimiento verdadero de amor que hace que uno se sienta real y experimente la verdadera felicidad. El amor no se entrega a los juegos de la mente humana, no cambia para complacer a la mentira, hija del miedo, solo sabe Ser lo que Es, alegría pura. Negarse la posibilidad de amarse y amar, no solo es negarse a si mismo, sino también negarse al otro y a los demás.
Al aferrarse a una relación de pareja ya obsoleta, al no soltarla, estamos impidiendo que la persona adecuada llegue a nuestro lado o dirigirnos al suyo. Sí, nos convertimos en el obstáculo principal a nuestra propia felicidad. No nos estamos autorizando lo más natural del mundo, nos negamos a involucrarnos de corazón, nos prohibimos sentirnos plenamente enamorados, nos excluimos de la lista de los amados.

¿Cuántas veces habremos oído, más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer?

Esta es la creencia y el dicho de una persona que no confía en la Vida, que se da la espalda y se la da también a todo lo que es el amor. Por miedo, no se atreve a ser feliz ni deja que los demás lo sean; de ese modo no le recordarán que ella no lo está siendo.
Si le preguntases a la gente si desea la felicidad, la mayoría te contestaría: Sí, por supuesto. Pero, ¿acaso están dispuestos a cambiar sus actitudes y creencias hacia ellos mismos para empezar a serlo?
Para que ocurra la felicidad y todo lo nuevo es necesario sanar patrones antiguos y pensamientos que no son propios ni positivos.
¿Cuantos de nosotros no estamos a gusto en nuestro puesto de trabajo, pero no nos atrevemos a buscar otra cosa que nos convenga más y nos haga sentir más la felicidad o menos asfixiados por miedo, por falsa comodidad, por falta de confianza en nosotros mismos, pero también por creencia inocente y un poco cobarde de que la vida es quien se tiene que encargar de este cambio?.

Si tú no dejas marchar lo que ya no te sirve o te aburre ¿cómo podrá llegar lo bueno a tu vida?

Responsabilizarse de uno mismo es el único camino conocido para sentirse vivir sin decepcionarse jamás de lo que otros quieran o puedan darnos o no. Elige deshacerte de ese comportamiento, muy sutil, que se llama mendicidad y que nos cuesta tanto identificar en nuestros gestos cotidianos.
Disponernos a recibir es deshacernos de todo lo viejo e inservible, ya sean objetos, costumbres, creencias, comportamientos que obedecen a la posesividad y el apego más que a la generosidad y el desapego.

Atrévete a cambiar las creencias que tienes y nutres sobre y para ti mismo

Esto es un primer paso de sanación de tu mente negativa, torturada o equivocada, un paso tan eficaz como sencillo.
¿Quien ha visto o comprobado, por mucho que lo intente, que la felicidad se halle en lo complicado?
"Fluyo con la Vida y ahora me autorizo a gozar de su belleza"
"Soy uno y la misma cosa con el próspero poder del Universo"

Anne Astilleros
Coach, escritora y conferenciante motivacional a nivel internacional
http://www.atreveteaserfeliz.com

El Valor de las Mujeres




Las mujeres tienen fuerzas que asombran a los hombres. ellas cargan niños, penas y cosas pesadas, sin embargo, tienen espacio para la felicidad, el amor y la alegría. Ellas sonríen cuando quieren gritar, cantan cuando quieren llorar, lloran cuando están contentas y ríen cuando están nerviosas.
Las mujeres esperan una llamada por teléfono de su hombre avisando que llego sano y diciéndole que la extraña.
Las mujeres tienen cualidades especiales. Se ofrecen para las causas Buenas, son voluntarias en hospitales, llevan comidas a los necesitados.
Ellas trabajan como niñeras, amas de casa, abogadas y solucionan disputas entre niños y vecinos. Usan trajes, vaqueros, uniformes y minifaldas.
Las mujeres recorren largos caminos para conseguir la mejor escuela para sus hijos y la mejor atención para la salud de su familia.
Ellas no aceptan un "no" como respuesta cuando están convencidas que hay una solución.
Las mujeres escriben una carta de amor a su hombre y saben pedir perdón y perdonar. son inteligentes y saben de su poder, sin embargo, saben usar su lado suave cuando quieren conseguir algo.
Las mujeres se alegran o lloran cuando se enteran de un nacimiento o matrimonio. Saben que un abrazo, un beso y un "te amo" puede sanar un corazón roto.
Una mujer puede lograr, que una mañana, una tarde o una noche romántica sean inolvidables.
Las mujeres vienen en todos los tamaños, colores y formas; viven en casas, cuartos, cabañas.
Ellas corren, manejan, caminan o usan el e-mail. el corazón de una mujer es lo que hace girar el mundo.
Todo lo que ellas quieren es un abrazo, un beso, una caricia. las mujeres tienen mucho que decir y mucho para dar.
La belleza de la mujer no esta en la ropa que lleve, la figura que tenga o la forma en que se peine.
La belleza de una mujer debe verse en sus ojos, a través de ellos, porque es la puerta a su corazón, el lugar donde el amor reside. También se refleja en su alma. es el cuidado que ella le da a la pasión para estar con el que ama a quien se entrega inocentemente.
Es el cuidado que ella le da a su amado cuando esta enfermo o cuando le prepara una taza de té en las noches de invierno. la belleza de una mujer con el paso de los años crece hasta el infinito.

Autor Desconocido

Te olvide!! de Nitza Nazario Pagan


Que rápido... te olvide!!
Ya no te escucho en mi
Ya no vives en mi
solo cenizas negras
cubren tu recuerdo.
Que rápido.. te olvide!!
Mi piel en penumbras
haz limpiado con tus aguas
y te haz apoderado
de los mares de mi piel.
Que rápido... te  olvide!!
Ya no dominarás mi mente
manipulando mi sentir
ahora me dominan sus besos
Y soy..libre otra vez!!
09/02/2011 


Mujer Completa



Que nadie haya sido tan afortunado de darse cuenta la mina de oro que tú eres, no significa que brilles menos.
Que nadie haya sido lo suficientemente inteligente para darse cuenta que mereces estar en la cima, no te detiene para lograrlo.
Que nadie se haya presentado aún para compartir tu vida, no significa que ese día está lejos.
Que nadie haya notado los avances en tu vida, no te da permiso para detenerte.
Que nadie se haya dado cuenta la hermosa mujer que tú eres, no significa que no seas apreciada.
Que nadie haya venido a alejar la soledad con su amor, no significa que debas conformarte con lo que sea.
Que nadie te haya amado con esa clase de amor que has soñado, no significa que tengas que conformarte con menos.
Que aún no hayas recogido las mejores cosas de la vida, no significa que la vida sea injusta.
Que Dios está pensando en un hermoso príncipe para ti, no significa que tú no seas ya una reina.
Solo porque tu situación no parece estar progresando por ahora, no significa que necesites cambiar nada.
Sigue brillando.
Sigue corriendo.
Sigue esperando.
Sigue viviendo.
Sigue siendo exactamente como ya tú eres:
¡Una Mujer Completa!
Desconozco a su autor

¡Se Puede!



Si me ves cansado fuera del sendero,
ya casi sin fuerzas para hacer camino.

Si me ves sintiendo que la vida es dura,
porque ya no puedo, porque ya no sigo...
ven a recordarme cómo es un comienzo,
ven a desafiarme con tu desafío.

Muéveme en el alma, vuélveme al impulso,
llévame a mí mismo.

Yo sabré entonces encender mi lámpara
en el tiempo oscuro, entre el viento frío.

Volveré a ser fuego desde brasas quietas,
que alumbre y reviva mi andar peregrino.

Vuelve a susurrarme aquella consigna
del primer paso para un principio.

Muéstrame la garra que se necesita
para levantarse desde la caída.

Si me ves cansado fuera del sendero,
sin ver más espacios que el de los abismos.

Trae a mi memoria que también hay puentes,
que también hay alas que no hemos visto,
Que vamos armados de fe y de bravura,
que seremos siempre lo que hemos creído.

Que somos guerreros de la vida plena,
y todo nos guía hacia nuestro sitio.

Y que un primer paso, y que un nuevo empeño,
nos lleva a la forma de no ser vencidos.

Que el árbol se dobla, se agita, estremece,
deshoja y retoña, pero queda erguido.

Que el único trecho que da el adelante
es aquel que cubre nuestro pie extendido.

Si me ves cansado fuera del sendero,
solitario y triste, quebrado, herido.

Siéntate a mi lado, tómame las manos,
entra por mis ojos hasta mi escondrijo.

Y dime . . . ¡SE PUEDE!, e insiste,¡SE PUEDE!,
hasta que yo entienda que puedo lo mismo.

Que tu voz despierte, desde tu certeza,
al que de cansancio se quedó dormido.

Y, tal vez, si quieres, préstame tus brazos,
para incorporarme, nuevo y decidido.

Que la unión es triunfo cuando hombro con hombro
vamos,¡sí, se puede!, con el mismo brío.

Si me ves cansado fuera del sendero,
lleva mi mirada hacia tu camino.

Hazme ver las huellas, que allá están marcadas,
de un paso tras otro por donde has venido.

Y vendrá contigo una madrugada,
la voz insistente para un nuevo inicio

Desconozco a su autor

Nada... después de tanto, nada. de Fran Nicolle León Riveros




Soy el viento que recuerda las horas de tu pelo
Soy el musgo enredado en los tiempos desde que te fuiste.

Nada pasa, todo se queda arropado en alguna parte.
Pero si es cierto…
Quieres decirme ¿dónde te quedaste?

Hubo una lluvia de pinceles
y en tus manos se quedaron para siempre
los colores de mi cuerpo…

Una agonía eterna murió ayer.
Mi cuerpo aprende una nueva forma de bailar.

Tus ojos fueron los que se cegaron
Los míos siguieron viéndote

Una alborada…
Aunque ahora hay minutos
Minutos
Que no dicen nada.

DISCURSO DE ROBERT F. KENNEDY



Tras la muerte de su hermano John F. Kennedy, Robert f. Kennedy luchó por la libertad y por limpiar su país de la maldad apoltronada. Era consciente de la trama conspirativa instaurada en el gobierno, pero aún así, a pesar del gran peligro que le suponía, insistió en presentarse a Presidente. Fué fulminado, al igual que Martin Luther King, pues representaban un gran riesgo para su agenda.
¡Qué grande fuiste Robert, cuánto te debe la humanidad y que pocos lo saben!
Pronto te dedicaremos un documental, pues algunos tenemos memoria.
Disfrutad de sus palabras:
Hoy no es un día para política, aprovecharé mi único acto de hoy, para hablarles brevemente, de la insensata violencia en América, que de nuevo salpica a nuestro país y la vida de todos nosotros. No incumbe a una sola raza, las víctimas de la violencia son negras y blancas, ricas y pobres, jóvenes y viejas, famosas y desconocidas; son sobre todas las cosas, seres humanos a los que otros seres humanos querían y necesitaban. Nadie, viva donde viva, haga lo que haga, puede estar seguro quien va a sufrir, por un acto insensato de derramamiento de sangre. Sin embargo, sigue, sigue y sigue en este país nuestro. ¿Por qué? ¿Qué ha conseguido siempre la violencia?, ¿Qué ha creado siempre? Siempre que un americano pone fin a la vida de otro americano, innecesariamente, ya sea en nombre de la ley, o desafiando la ley, ya sea un hombre o de una banda que mata a sangre fría o con rabia, en una ataque de violencia, o respondiendo a la violencia, siempre que se rasgue el viento de una vida, que otro hombre a tejido, torpe y penosamente, para el y sus hijos, siempre que hagamos eso, la nación entera será degradada. Y sin embargo parecemos tolerar un nivel creciente de violencia, que ignora nuestra común humanidad, y nuestras demandas a la civilización. Demasiadas veces celebramos la arrogancia y la chulería, y a los bravucones, demasiadas veces excusamos, a los que quieres construir su vida sobre los sueños destrozados de otros seres humanos. Pero hay una cosa clara, la violencia engendra violencia, la represión engendra venganza, y solo una limpieza de toda nuestra sociedad, puede arrancar este mal de nuestros corazones. Pues cuando enseñas a un hombre a odiar y temer a su hermano, cuando le enseñas que es un ser inferior, por su color, o sus creencias, o las normas que siguen, cuando le enseñas que los que son distintos a ti, amenazan su libertad, o tu trabajo, o tu hogar, o tu familia, entonces aprende también a enfrentarse a los otros, no como conciudadano, si no como enemigos, recibiéndolos no como cooperantes, si no como invasores que subyugan y someten. Y al final aprendemos a mirar a nuestros hermanos como extraños, extraños con los que compartimos una ciudad pero no una comunidad, hombres ligados a nosotros en una viviendo común, pero no en un esfuerzo común. Tan solo aprendemos a compartir un miedo común, solo un deseo común, de alejarse del otro, solo un impulso común, de superar el desacuerdo con la fuerza. Nuestra vida en este planeta es demasiado corta, el trabajo por hacer es demasiado grande para dejar que ese espíritu prospere por más tiempo en esta tierra nuestra. Desde luego, no podemos prohibirlo con militares, ni con una resolución, pero quizás podamos recordar, aunque se por un momento, que aquellos que viven con nosotros son nuestros hermanos, que comparten con nosotros el mismo corto momento de vida, que solo buscan, como nosotros, la oportunidad de vivir la vida con bienestar y felicidad, disfrutando lo que la satisfacción y el logro les proporciona. Seguramente este vínculo de sentido común, seguramente este vínculo de objetivos comunes, puede empezar a enseñarnos algo. Seguramente podremos aprender, por lo menos, a mirar alrededor a aquellos de nosotros que son nuestros semejantes, y seguramente podremos empezar a trabajar con algo más de entusiasmo y a curarnos mutuamente las heridas, y convertirnos otra vez, en hermanos y compatriotas de corazón".

Aquí estoy yo



Cuando la oscuridad de la noche te absorba y no veas fin a la tempestad, cuando la fe se te haya perdido y te cueste trabajo hasta ponerte en pie, cuando la sonrisa desaparezca de tu rostro y las lágrimas recorran constantemente tus mejillas, acuérdate que aquí estoy yo, para ti, para enseñarte la luz del sol detrás de las nubes, para secar las gotas que empapen tu esperanza, para darte fuerzas de subir y seguir y darte también motivos para reír.

Cuando el fuego de tu leña empieza a apagarse, y la vida pareciera que te da la espalda, cuando te veas sumida en la desesperación y en medio de un túnel que pareciera no tener final, y todo, absolutamente todo sientas que te va mal, recuerda que aquí estoy yo, para avivar el fuego de tu hogar, para tomar tu mano y llevarte hasta donde la luz ilumine tu camino, para darte las alas que se te fracturen y puedas volver a volar. 

Cuando el cansancio merme tu físico, y sientas que te arde la piel, cuando el dolor sea tan intenso que respirar te exija un gran esfuerzo de tu parte, y no puedas ver las estrellas por la vista nublada que se apresa de ti, solo mira a tu alrededor, aquí estoy yo, para guiar tus pasos, para consentirte y cuidarte, para purificar el aire que entre a tus pulmones, para enseñarte que los astros brillan en tu cielo, y que la luna te pertenece.

Cuando la carga se haga tan pesada que las piernas se te doblen, y el baile de las máscaras agote tus emociones, cuando creas que ya no tienes nada que ganar y lo has perdido todo, y que hasta el mismo Dios se ha olvidado de escucharte, voltea tus ojos, aquí estoy yo, para ayudarte a cargar la cruz, y te llevaré al baile donde seas quien eres y de quien me he enamorado, y no te pesen los pasos que des hacia adelante y te mostraré al mismo Dios en ti. 

Cuando ya no quieras seguir, recuerda, siempre mi amor, que aquí estoy yo, que no importa la soledad que puedas sentir y que ya nada tiene sentido para ti, no olvides nunca que existe un alma en pena por la ausencia de tu amor, que está dispuesta a darlo todo por ti, sin reproches, sin dudas, que existo sólo por y para amarte y crearte sonrisas, aquí estoy yo, en el mismo tiempo, espacio y mundo que tú, y te amo, y quiero hacerte feliz.

Autora: BR

Comenzando a olvidarte... de Fran Nicolle León Riveros


 Mis ojos se cansaron de esperarte.

Hubo sólo lluvia, y jamás llegó el arco iris.
Los cuentos de hadas
son sólo un bonito pasatiempo.
Los cuentos de príncipes azules
sólo dejan corazones llorando.
Extrañando.
Y el azul del olvido
tiñe la noche de negro.

Mi iris extrañó
innumerables veces
que los leyeras
sólo para sentirte
naufragando un poco más cerca...
y no a kilómetros mar adentro.
Mientras me mantuve sin dar pie atrás
frente al mar...

¡Tenía tantas ganas de verte llegar!

Ya ha pasado tanto
¡mira!
hasta las estaciones cambiaron...

Ahora llueve en primavera
sólo porque no volverás...
Pero tanto se cansaron mis ojos
de no verte llegar
que ya no esperarán más.

Me reclaman su derecho a soñar
mientras combaten con el insomnio
que le has dejado a mi vida.
Me reclaman su derecho a amar
algo más que a un recuerdo...
Me reclaman su derecho a volar...
y me dicen al oído
que ya te comenzaron a olvidar...

Me reclaman no verte entrar
por éso,
quiero no amarte más
no añorarte más
no saberte ausente
nunca más.
Y como sé
sé muy bien
que jamás vendrás
porque no te atreverás
lo sé, no te atreverás
siquiera a decir:
lo siento si te lastimé
lo siento si te ilusioné
lo siento si no te amé

Quizá sea esa la respuesta
y realmente no lo sientas...
pero hoy hay tantas tormentas
que mis ojos se visten de sombras
se toman un montón de pastillas
que aseguran olvido
y no te recordarán
nunca más
no hasta al punto
de volver a llorar
de volver a llorarte...

Amarte
Amarte será el recuerdo frío
de un largo invierno.


Fran Joan Violet