viernes, 2 de septiembre de 2011

Cómo cambiar las emociones




Aprender cómo cambiar las emociones es fácil si comprendo qué son las emociones. No necesito luchar contra ellas, sino asumir una actitud constructiva que me libera y fortalece.
  • "mis fantasmas me persiguen sin descanso"
  • "tengo miedo de ser asaltad@ en las calles"
  • "mi pareja me dejó y me siento desolad@"
La fuente de bienestar, seguridad e integridad personal está al alcance de toda persona. Cuando pregunto ¿cómo cambiar las emociones?, cuando siento esas emociones negativas, es porque me he desconectado de la fuente.
Ella: “A veces siento que hablas muy livianamente, como si cambiar de emociones fuera tan sencillo como enchufar la tostadora de pan. Pareciera que no has vivido el desgarre de la depresión, el pánico o la tristeza profunda.
Tienes razón. Me disculpo por hablarte de la cumbre de la montaña cuando estás en el abismo. Es cierto que ese salto no se puede dar de un solo.
Pero gracias por el ejemplo de la tostadora. Volveremos a ella para ejemplificar cómo cambiar las emociones.

Rescatando la conexión
Por ahora, le preguntaremos a un rescatador profesional qué haría para sacarte si estás perdida en las profundidades del bosque.
Rescatador: “Lo primero es determinar adónde está y en qué condiciones. Lo segundo es adónde quiere llegar. Con esos datos, ya tendremos una ruta básica. No interesa cómo llegó allí.
Su estado es de profunda tristeza. Podremos apoyarla y guiarla de varias maneras, pero deberá salir por sus propios medios, pues nadie puede hacerlo por ella. Quiere llegar a la cumbre, pero desde donde está, esa cumbre no se distingue aún.
Rescatador: “Comprendo. Al menos sabemos que deberá dirigirse en dirección Este sin perder más tiempo.

¿Me puedo quejar?
Ella: “Pero creo que es importante que sepan por qué estoy aquí. Con esa explicación, al menos me darán la razón.
Es posible que tengas toda la razón, pero eso no será de ninguna ayuda para aprender cómo cambiar las emociones que sientes. Mientras más te dediques a encontrar razones de por qué estás allí, más te hundirás en la espesura.
Rescatador: "No interesa cómo llegaste sino cómo salir. ¿Quieres salir de allí?"
Ella: “Pero es que si supieran lo que he vivido, comprenderían...
Rescatador: “Ella no quiere salir de allí.
Ella: “Bueno, bueno, está bien. La verdad es que sí quiero salir de este infierno. ¿Qué hago para aprender a cambiar las emociones?

La brújula
Rescatador: “Dirígete hacia donde sale el sol. Está amaneciendo y verás una parte que es más luminosa. Si de camino encuentras grandes obstáculos, esquívalos pero retoma el rumbo.
Te traduzco: Elije desde ya que nada hay más importante que sentirte bien o al menos mejor que antes. Si te encuentras algún obstáculo, busca cualquier pensamiento que te haga sentir un poco mejor que antes, que te libere un tanto, que te construya un poquito. Siempre con la dirección clara de cambiar de emociones y llegar a un lugar que te haga sentir mejor.
Ella: “Apenas empiezo a caminar siento miedo, pero eso se siente mejor que la tristeza de donde vengo.
Excelente, es un avance.
[Nota: ella está subiendo por la escalera emocional ]
Ella: “Me preocupa lo que va a pasar conmigo. ¿Qué va a ser de mí? Me molesta que la gente opine respecto a mi vida. No veo un futuro prometedor. No sé cómo cambiar las emociones
¡Bieeen! ¿Eso se siente mejor?
Ella: “Sí claro, pero no me quiero quedar aquí. Yo quisiera vivir una vida con un mínimo de tranquilidad. Quisiera llegar a sentir que tengo derecho a sentirme bien. Diablos, yo también tengo derecho.
Rescatador: “¿Me puedo ir ya?
Gracias, amigo. Desde allí ella ya está viendo la cumbre. Misión cumplida.
[Nota: Este proceso se ha resumido para presentarlo acá. En realidad fue de varias semanas. El rescatador en efecto estuvo presente en una de las sesiones personales.]
¿Comprendes ahora cómo cambiar las emociones?

Sustituir y reformular
¿Ves que primero elijes una dirección clara, y luego vas manejando tus pensamientos, siempre determinada a atravesar la maraña?
Ella: “Si, primero estuve muy pegada con la justificación.
En ese momento tuviste que sustituir: desapegarte de una línea de pensamiento para alinearte con otra. Después de eso, reformular tu pensamiento ya fue cada vez más fácil.

Ver hacia atrás
Ella: “Fácil dices tú. Si supieras lo duros que fueron esos momentos de desesperación...
A ver, amiga. Estamos con la intención de aprender cómo cambiar las emociones ¿En qué dirección te lleva eso que acabas de decir?
Ella: “Huy, horroroso. Iba a lamentarme de nuevo y sentir lástima de mí misma. Corrijo: Acabo de completar una travesía dura, pero me siento tan bien de estar aquí, que me parece que todo ese esfuerzo ha sido válido.
Mucho mejor. Acabas de reformular muy bien. Así es como aprendes cómo cambiar las emociones. Ahora, todavía le das mucha importancia a “de dónde vienes”.
En este momento, ¿adónde quieres ir?
Ella: “Ahora que ya sé cómo cambiar las emociones, quiero mantenerme siempre de este lado constructivo. Quiero afianzarme en mi propio valor y sentir más fuerza para alcanzar una vida cada vez más satisfactoria.
Eso estuvo todavía mejor.
Ella: “Si, gracias. Lo que me queda por preguntar es qué pasó con el cuento de la tostadora.

Enchufando
Cuando haces tu elección de que lo más importante es sentirte un poco mejor con cada pensamiento que permites en tu mente...
...que la única opción en la que te vas a enfocar es la actitud de construirte con cada paso que das...
...sin ver hacia atrás, sino sólo hacia donde quieres ir...
...te estás conectando con “lo mejor de ti”...
...con todo lo que te lleve en la dirección de tu esencia...
...te estás enchufando a la fuente de tu propia energía interna.
Ella: “Me queda claro. Me declaro tostadora enchufada en pleno aprendizaje de cómo cambiar mis emociones.

Fuente: 
http://www.autoestima-y-exito-personal.com

PRINCIPIOS BÁSICOS DE CONVIVENCIA


RESPETO: DAR SU LUGAR A CADA PERSONA.
“EL RESPETO AL DERECHO DE LOS DEMÁS ES LA PAZ”.
                                                                            BENITO JUÁREZ

RESPETAR A LOS DEMÁS ES RESPETARTE A TI MISMO.

El respeto es el valor moral que faculta al hombre para el reconocimiento, aprecio y
valoración de las cualidades de los demás y sus derechos, ya sea por su
conocimiento, experiencia o valor como personas. El respeto ayuda a mantener una
sana convivencia con las demás personas, se basa en normas que pueden variar
entre las  diferentes sociedades e instituciones, pero siempre los principios que lo
rigen serán los mismos. El respeto nos ayuda a tener amigos y buenas relaciones ya
que si tú respetas te respetan. El respeto es la primera condición para la
convivencia entre las personas, e implica el reconocimiento de la dignidad de cada
una. El respeto a los demás nos ayuda a  la  participación. En nuestra sociedad se
piensa erróneamente que debemos regirnos por nuestros gustos y caprichos, aún a
costa de pasar por encima de los demás. Esta visión y forma de vivir impide
establecer relaciones interpersonales positivas y lleva a quienes la practican a la
soledad y el vacío.  En algunos ambientes materialistas de nuestra sociedad, se
piensa que vale más y merece más respeto el que más tiene, y no el que más es.
Esto lleva a poner los ideales e ilusiones en lo material y elimina el sentido
trascendente y la posibilidad de una realización y felicidad más profundas.· Porque
hay algunos derechos que no proceden de ninguna obra realizada por el hombre,
sino de su dignidad como persona humana, y hay otros que se adquiere por su
manera de vivir y de pensar, al ennoblecer su dignidad.

PRACTICAR EL RESPETO SIGNIFICA ENTRE OTRAS COSAS :
  • Ver a la otra persona como yo me veo a mí mismo.
  • Tratar a las personas como a mí me gustaría ser tratado.
  • Tratar a los demás sin distinciones y  con amabilidad.
  • No hablar mal,  no burlarse, no criticar ni ignorar a los demás.
  • Saber escuchar y ayudar cuando alguien lo requiera.
  • Dejar hablar a los demás y saberlos escuchar.
  • No imponer los gustos, los caprichos personales, ni la voluntad personal.
  • Ceder cuando sea necesario.
  • Respetar la opinión de los demás.
  • Respetar el esfuerzo y cuidar el trabajo de los demás.
  • Desarrollar al máximo las cualidades propias para ser cada vez una mejor
persona.
  • Pensar que valgo por lo que soy y no por lo que tengo.
  • Ser prudente y respetar el espacio, la intimidad y los sentimientos de los
demás.
  • Mostrarse alegre, generoso y bondadoso, ya que los demás merecen recibir
lo mejor de mí.

TOLERANCIA : ARMONÍA EN LA DIFERENCIA.

Un poco de Programación Neurolingüística: Rapport



Rapport (acompasar)

El Rapport (la relación) es uno de los ingredientes imprescindibles para establecer una comunicación efectiva con los demás. Utilizamos la palabra "acompasar" para describir el proceso de acercarnos al modelo del mundo de la otra persona. Este proceso, utilizado de forma intuitiva por muchísimas personas, puede ser aprendido y practicado para mejorar la comunicación

Existen tantas vías diferentes de acompasamiento como experiencias sensoriales seamos capaces de analizar y describir en el proceso de retroalimentar a la otra persona. Estas vías de retroalimentación o de acompasamiento han sido descritas en muchísimos libros de PNL.

Por ejemplo:
* postura corporal, movimientos y gestos.
* frecuencia y profundidad en la respiración.
* tiempo, tonalidad, ritmo y volumen al hablar.
* parpadeo y vias de acceso ocular.
* patrones de lenguaje (visual, auditivo, kinestésico, olfativo y gustativo).

Pero observar al mismo tiempo todos estas vías es un trabajo endemoniado, prácticamente imposible. Por eso es mejor seleccionar una o dos y fijarnos especialmente en ellos para poder copiarlos. Si estás reflejando la postura corporal, la respiración y los gestos, es dificil que puedas también atender a la voz o a los patrones del lenguaje simultáneamente. Por eso es importante la práctica.

Practicando se pueden ir aumentando poco a poco esas vías de acompasamiento hasta llegar al nivel de rapport deseado. Si uno de las conductas que quieres acompasar, por ejemplo el parpadeo o la respiración, no son confortables para ti, por el motivo que sea, cambia y busca alguna otra modalidad más adecuada para tu comodidad, un pequeño movimiento del brazo o alguna palabra que repite con más asiduidad.

Dependiendo de cuál sea tu propio sistema de representación del mundo, tu puedes fijarte y acompasar más facilmente unos aspectos que otros. Para personas cuyo sistema de representación sea el Auditivo, copiar el tono de voz, el tirmo o los patrones de lenguaje podría ser mucho más fácil que calibrar la postura corporal o los patrones del parpadeo.

El lenguaje utilizado por una persona conlleva no sólo información sobre el contenido del mensaje pensado, sino también sobre cómo esa persona está procesandolo y qué sistema de representación esta usando en ese momento. Escuchando, oyendo o sintiendo palabras y usando ese mismo sistema representacional para devolverleselo al otro, es otra preciosa forma de acompasar. Si las palabras que tu escuchas no son sensoriales ni visuales, auditivas, kinestésicas, olfativas o gustativas, quiere decir que la otra persona esta utilizando un lenguaje digital.

El lenguaje puede ser copiado de los predicados de la otra persona o de otros indicadores de su sistema de representación interno, las vias de acceso ocular. La descripción de cómo utilizar estas vías la puedes encontrar en muchos de los primeros libros de PNL.

Frecuentemente acompasar las vías de acceso ocular de otras personas con nuestro lenguaje nos hace enriquecer nuestro modelo del mundo, forzándonos a utilizar un lenguaje característico de un sistema que normalmente no utilizamos.

¿Cómo saber que es eficaz lo que estamos haciendo?
Después de haber acompasado una conducta, puedes determinar si estas en rapport simplemente cambiando la conducta y verificando si la otra persona te sigue. Si la otra persona sigue tu nueva conducta quiere decir que estás en rapport. Si no te sigue quiere decir que no estas en rapport. En este caso, vuelve a acompasar su conducta de nuevo.

Existen muchas áreas que se pueden acompasar: emociones, valores y creencias, aspectos culturales (de organización, de país o de región), metaprogramas individuales, procesos de líneas del tiempo... No sólo es beneficioso acompasar para buscar comprensión, sino que con el acompasamiento se consigue también hacer más agradable el propio proceso, tener acceso a nuevas perspectivas del mundo diferentes a las propias, liderar conductas...

Igualmente existen algunas circunstancias en las que es mejor no acompasar. Por ejemplo, cuando la conducta de la otra persona es incómoda para ti, viola alguno de tus principios o cuando el acompasamiento podría crear incomodidad al otro. Por otro lado, también podemos utilizar el no acompasar deliberadamente para poner límites a la otra persona o para acabar una conversación.

Fuente:
http://luissabbi.blogspot.com

Un amigo del alma



Un puro, verdadero y fiel amigo
No es el que tan solo te acompaña
Cuando estas en total celebración
O en brindis de alegría y canción.

Es aquel que te reza una oración
Que te da la mano sin condición
Y que con su fe enciende una luz
En camino de niebla y sinrazón.

Es el que te guarda su tiempo
Y en calma te puede escuchar
El que no pierde un momento
Para dar esperanza sin cesar.

Es aquel que con su bondad
Levanta tu mente y espíritu
Hacia un brillante amanecer
Por su ternura y humildad.
Es el que con su leal consejo
Trae a tu mundo nueva ilusión.

Gracias, mi amigo del alma
Estas palabras digo de corazón.

Desconozco a su autor

La importancia de los amigos



El tiempo que pasamos con cada amigo 
es lo que hace a cada amigo tan importante.
Las amistades se constituyen de a pedacitos.
Pedacitos de tiempo que vivimos con cada persona.
No importa la cantidad de tiempo
que pasemos con cada amigo,
sino la calidad del tiempo que vivimos con cada persona.
Cinco minutos pueden ser 
más importante que un día entero.
Así, hay amistades hechas de risas y dolores;
otras de la escuela, otras de salidas, cine y diversión;
también están aquellas que nacen y no sabemos por qué,
pero sabemos que están presentes.
Tal vez están hechas de silencios compartidos
o de mutua simpatía que no tiene explicación.
Hoy también hay muchas amistades
hechas solo de e-mails,
nuestras “amistades virtuales” nos hacen reír,
pensar, reflexionar.
Aprendemos a amar a las personas
sin juzgarlas por su apariencia o modo de ser,
sin poder etiquetarlas
(como a veces hacemos inconcientemente).
Hay amistades profundas que nacen así.
Saint-Exupery dijo:
“fue el tiempo que pasaste con tu rosa
lo que la hizo tan importante”
El tiempo que pasamos con cada amigo
es lo que lo hace importante.
Porque el tiempo “perdido con amigos
no existe es tiempo ganado, aprovechado, vivido.
Son recuerdos para un momento o para toda la vida.
Un amigo se torna importante para nosotros
y nosotros para él, cuando somos capaces,
aún en su ausencia, de reír o llorar, de extrañar
o querer estar bien cerca de él
sólo para disfrutar de su compañía.
Podemos tener varios mejores amigos de diversas maneras.
Lo más importante es saber aprovechar al máximo
cada minuto vivido y tener después,
en nuestros recuerdos, horas para pasar con ellos,
aunque estén lejos.

Desconozco a su autor

Cuando a uno le gusta la gente…



El ser humano es un ser inabarcable. Es fascinante,
no hay manera de entenderlo a fondo.
A veces, quisiera acercarme a todos ellos,
apelar a su corazón. Y sin embargo, sé de sobra
que no hay encuentro, no hay relación que conozca
la perfección al respecto.
Todo es provisional, una felicidad pasajera,
sobre la cual hay siempre nubarrones.

Cuando a uno le gusta la gente…
ahí está la gran alegría de la vida. Y no tanto
por el “embalaje”, ocasional agradable de tales seres,
sino sobre todo por el secreto,
el prodigio, lo infinito que subyace profundamente
en cada ser humano. Y también por la amistad.
Los seres humanos han de reconciliarse,
ser verdaderos amigos.
Un amigo es alguien que quiere recorrer conmigo
por un rato, el mismo camino.
Ya no estoy solo.
Los amigos no miran tanto su propio interés,
sino que miran comúnmente,
en la misma dirección.
Los verdaderos amigos no se encadenan mutuamente.
Tal sería la muerte de toda amistad.
No, los amigos se liberan mutuamente.
“No es el regalo, sino la amistad lo que importa”.

Phil Bosman

Diez llaves para la alcanzar la felicidad de Deepak Chopra



1. Escucha la sabiduría de tu cuerpo, que se expresa por señales de comodidad e incomodidad. Cuando elijas cierta conducta, pregunta a tu cuerpo que siente al respecto. Si tu cuerpo envía una señal de inquietud física o emocional, ten cuidado. Si tu cuerpo envía una señal de comodidad y anhelo, procede.

2. Vive en el presente, que es el único momento que tienes. Mantén tu atención en lo que existe aquí y ahora; busca la plenitud en todo momento. Acepta lo que viene a ti total y completamente para que puedas apreciarlo y aprender de ello; luego déjalo pasar. El presente es como debe ser. Refleja infinitas leyes de la Naturaleza que te han traído hasta este pensamiento exacto, esta reacción física precisa. Este momento es como es porque el Universo es como es. No luches contra el infinito esquema de las cosas; por el contrario, sé uno con él.

3. Dedica tiempo al silencio, a meditar, a acallar el diálogo interior. En momentos de silencio, cobra conciencia de que estás recontactándote con tu fuente de conciencia pura. Presta atención a tu vida interior para que puedas guiarte por tu intuición, antes que por interpretaciones impuestas desde fuera sobre lo que conviene o no te conviene.

4. Renuncia a tu necesidad de aprobación externa. Sólo tú eres el juez de tu valer; tu meta es descubrir el infinito valor de ti mismo, sin dar importancia a lo que piensen los demás. Al comprender esto se logra una gran libertad.

5. Cuando te descubras reaccionando con enojo u oposición ante cualquier persona o circunstancia, recuerda que sólo estás luchando contigo mismo. Presentar resistencia es la reacción de las defensas creadas por viejos sufrimientos. Cuando renuncies a ese enojo te curarás y cooperarás con el flujo del universo.

6. Recuerda que el mundo de allí fuera refleja tu realidad de aquí dentro. Las personas ante las cuales tu reacción es más fuerte, sea de amor u odio, son proyecciones de tu mundo interior. Lo que más odias es lo que más niegas en ti mismo. Lo que más amas es lo que más deseas dentro de ti. Usa el espejo de las relaciones para guiar tu evolución. El objetivo es un total conocimiento de uno mismo. Cuando lo consigas, lo que más desees estará automáticamente allí; lo que más te disgusta desaparecerá.

7. Libérate de la carga de los juicios. Al juzgar impones el bien y el mal a situaciones que simplemente son. Todo se puede entender y perdonar, pero cuando juzgas te apartas de la comprensión y anulas el proceso de aprender a amar. Al juzgar a otros reflejas tu falta de autoaceptación. Recuerda que cada persona a la que perdones aumenta tu amor a ti mismo.

8. No contamines tu cuerpo con toxinas, ya sea por la comida, la bebida o por emociones tóxicas. Tu cuerpo no es sólo un sistema de mantenimiento de la vida. Es el vehículo que te llevará en el viaje de tu evolución. La salud de cada célula contribuye directamente a tu estado de bienestar, porque cada célula es un punto de conciencia dentro del campo de la conciencia que eres tú.

9. Reemplaza la conducta que motiva el miedo por la conducta que motiva el amor. El miedo es un producto de la memoria, que mora en el pasado. Al recordar lo que nos hizo sufrir antes, dedicamos nuestras energías a asegurarnos de que el antiguo sufrimiento no se repita. Pero tratar de imponer el pasado al presente jamás acabará con la amenaza del sufrimiento. Eso sólo ocurre cuando encuentras la seguridad de tu propio ser, que es amor. Motivado por la verdad interior, puedes enfrentarte a cualquier amenaza, porque tu fuerza interior es invulnerable al miedo.

10. Comprende que el mundo físico es sólo el espejo de una inteligencia más profunda. La inteligencia es la organizadora invisible de toda la materia y toda la energía; como una parte de esta inteligencia reside en ti, participas del poder organizador del cosmos. Como estás inseparablemente vinculado con el todo, no puedes permitirte el contaminar el aire y el agua del planeta. Pero en un plano más profundo, no puedes permitirte el vivir con una mente tóxica, porque cada pensamiento crea una impresión en el campo total de la inteligencia. Vivir en equilibrio y pureza es el más elevado bien para ti y para la Tierra.”

¿Crisis o una simple elección personal?



Las albóndigas.
Había una vez una persona que vivía al lado de una carretera donde vendía unas ricas albóndigas con pan. Estaba muy ocupado y por lo tanto no oía radio, no leía los periódicos ni veía la televisión. Alquiló un trozo de terreno, colocó una gran valla y anunció su mercancía gritando a todo pulmón:

"Compren deliciosas albóndigas calientes".

Y la gente se las compraba. Aumentó la adquisición de pan y carne. Compró un terreno más grande para poder ocuparse de su negocio, y trabajó tanto que dispuso que su hijo dejara la Universidad donde estudiaba Ciencias Comerciales a fin de que le ayudara.

Sin embargo, ocurrió algo muy importante; su hijo le dijo: "Viejo, ¿tú no escuchas la radio, ni lees los periódicos...?. Estamos sufriendo una grave crisis!. La situación es realmente mala; peor no podría estar!!".

El padre pensó: "Mi hijo estudia en la Universidad, lee los diarios, ve televisión y escucha la radio. Debe saber mejor que yo lo que está pasando..."

Compró entonces menos pan y menos carne. Sacó la valla anunciadora, dejo el alquiler del terreno con el fin de eliminar los gastos y ya no anunció sus ricas albóndigas con pan. Y las ventas fueron disminuyendo cada día más.

"Tenías razón hijo mío", le dijo al muchacho. "Verdaderamente estamos sufriendo una gran crisis".

MORALEJA 
  • No sigamos hablando de crisis.
  • Hablemos sólo de hacer buenos negocios, buenos trabajos y buenas tareas.
  • Si nos programamos para fracasar, fracasaremos.
  • Si nos mentalizamos para ganar, ganaremos.
  • Es una simple elección personal.

Fuente:
http://luissabbi.blogspot.com

Nunca desistas…de Paulo Coelho



Nunca desistas de un sueño.
Sólo trata de ver las señales que te lleven a él.

Sólo una cosa vuelve un sueño imposible:
el miedo a fracasar.

La posibilidad de realizar un sueño
es lo que hace que la vida sea interesante.

No tenía miedo a las dificultades:
lo que la asustaba era la obligación
de tener que escoger un camino.
Escoger un camino significaba abandonar otros.

Todos los días Dios nos da un momento
en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices.
El instante mágico es el momento en que un sí
o un no pueden cambiar toda nuestra existencia.
Cuando quieres realmente una cosa,
todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla.

Cuando alguien desea algo debe saber que corre riesgos
y por eso la vida vale la pena.

Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre
ha dejado de percibir las cosas buenas que surgen en su vida
cada vez que el sol cruza el cielo.

Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras,
te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías.

Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello,
pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.
Todas las batallas en la vida sirven para enseñarnos algo,
inclusive aquellas que perdemos.
Algunas veces hay que decidirse entre una cosa
a la que se está acostumbrado y otra que nos gustaría conocer.
Así debéis hacer vosotros: manteneos locos,
pero comportaos como personas normales.
Corred el riesgo de ser diferentes,
pero aprended a hacerlo sin llamar la atención.

La magia es un puente que te permite ir del mundo visible
hacia el invisible. Y aprender las lecciones de ambos mundos.
Hay en el mundo un lenguaje que todos comprenden:
es el lenguaje del entusiasmo, de las cosas hechas con amor
y con voluntad, en busca de aquello
que se desea o en lo que se cree.

El que está acostumbrado a viajar,
sabe que siempre es necesario partir algún día.

Las personas cambian cuando se dan cuenta del potencial
que tienen para cambiar las cosas.

Existe un lenguaje que vamás allá de las palabras.
Morir mañana es tan bueno como morir cualquier otro día.
La vida no está hecha de deseos y sí de los actos de cada uno.

La calma absoluta no es la ley del océano.
Lo mismo ocurre en el océano de la vida.
No todo en la vida es de un color o de otro. Miren sino el arco iris

Consejos para cuidar la seguridad de tu Correo electrónico


Internet es un campo minado al momento de cuidar nuestra seguridad, especialmente de nuestra cuenta de correo, ya que siempre (y en todos lados) nos encontramos con personas malintencionadas que son capaces de hacer cualquier cosa para robar datos, como de cuentas de bancos, números o claves, violando nuestra intimidad.

Con algunos consejos y cuidados podemos tener siempre a salvo nuestra cuenta de correo electronico:
  • Nunca entregues tu correo electrónico a desconocidos, así evitamos posibles hackeos de cuenta.
  • Disfraza tu cuenta de correo al entregarla en algún chat, así es descifrable solo por una persona, no por programas automatizados los cuales se encargan de enviarcorreo no deseado.
  • Elimine los correos no deseados periódicamente, no espere a que el sistema los elimine por si solos.
  • No abra correos electrónicos no deseados, así evita infectarse de algún programa malicioso (virus).
  • En los correos electrónicos no deseados o de remitente desconocido, por ningún motivo abra los archivos adjuntos.
  • No reenvíe mensajes de correo electrónico en cadena, así después no sabe quién puede tener su correo electrónico.
  • Ningún banco o página pedirá información confidencial, como números de cuenta o contraseñas, obviamente es un correo de suplantación de identidad, conocido como pishing.

¡Transforma la adversidad en una oportunidad!

La vida siempre nos presenta desafíos y adversidades, encrucijadas que nos apartan de un sentimiento de reposo y alegría, de la forma como lo afrontemos depende nuestro futuro.
Claro, es sencillo decirlo, porque cuando el dolor se presenta es sumamente difícil conservar la cordura, las emociones son intensas y es complicado no perder el equilibrio. Sin embargo, cuanto mayor estabilidad emocional aprendamos a tener, mayores probabilidades de superar los problemas tendremos.
Prestemos atención a la siguiente historia:
Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.
Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.



La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un recipiente. Sacó los huevos y los colocó en otro. Coló el café y lo puso en un tercer recipiente.
Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿qué ves?". Zanahorias, huevos y café", fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias.
Ella lo hizo y notó que estaban blandas.
Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro.
Luego le pidió que probara el café.
Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma. La hija preguntó: "¿Qué significa esto, padre?".
Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: ¡agua hirviendo!, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua siendo fuerte y dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer.
El huevo había llegado al agua siendo frágil. Su cáscara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.¿Cuál eres tú?", le preguntó a su hija.
Es bueno deternos a pensar de qué manera nos enfrentamos a los problemas que nos presenta la vida, porque así como el café, nosotros podemos encontrar una manera de trnasformar laadversidad en una oportunidad de crecimiento. 
Entonces, ante tus desafíos, ¿qué actitud asumes tú? ¿Reaccionas como la zanahoria, como el huevo o como el café?

Fuente:
http://motivalia.blogspot.com


¡Los problemas son como puertas!


Es conocida la frase de Don Quijote a Sancho Panza: "los perros ladran Sancho, señal de que avanzamos". Y resume perfectamente lo que pasa a menudo en nuestras vidas. Por cada paso que damos hacia adelante, en seguida aparecen nuevas dificultades; logro que alcanzamos y de inmediato llegan las críticas malintencionadas.
Mientras más rápido vas, más resistencia encuentras del viento,mientras más arriba de la montaña llegas, mayor es el esfuerzo que debes hacer para continuar. Es lo mismo en tu vida, en tu camino, es igual.
Los únicos que no tienen problemas, los únicos que no se enfrentan con adversidades son aquellos que no hacen nada, que no persiguen nada. Pero aquellos que enfrentan más desafíos, son aquellos que se hacen más fuertes, aquellos que llegan más lejos, aquellos que crecen más.


Cada vez que te encuentres frente a una situación problemática, asúmela como la perfecta ocasión para crecer, para mejorar tu yo interior. Cada vez que tienes un problema al frente es porque tienes dentro de ti todo lo necesario para resolverlo.
Visualiza cada uno de tus problemas como si fueran puertas a punto de abrirse. De la manera como enfrentes la adversidad, depende tu crecimiento. Incluso decidir mal, incluso equivocarte frente a un problema, es un desafío también, porque pondrá a prueba tu capacidad de sobreponerte.
La vida es un reto, un desafío constante, y en ti tienes todo aquello que se necesita para alcanzar el éxito. Tu felicidad te está esperando, persevera y conquístala.

Fuente:
http://motivalia.blogspot.com

La fuerza del amor



El núcleo del amor es la fuerza, el valor que mostramos para luchar por lo que amamos, la fortaleza para defender lo que más apreciamos, enfrentar desafíos, superar barreras, derribar obstáculos.

Cuando el amor es auténtico surge con la fuerza de la audacia, el atrevimiento, la osadía que nos lanza a correr riesgos para conquistar lo que amamos; es en esa entrega sin condiciones donde surgen fortalezas donde antes no las había.

El amor nos da el valor de:
> - Luchar por nuestros sueños.
> - Dar la vida por los que llevamos en el corazón.
> - Modificar nuestra propia existencia.
> - Cambiar nuestro ser.
> - Rebasar el límite de nuestras potencialidades.

El amor nos da la fuerza:
> - Para respetar a los seres que amamos.
> - Para sonreír a pesar de las adversidades.
> - De la humildad para pedir perdón.
> - La grandeza de la comprensión.
> - La nobleza de perdonar.

El amor nos da el poder:
> - Para manifestar nuestras emociones.
> - Para alcanzar estrellas.
> - Para convertir nuestros sueños en realidades.
> - Entregar nuestra vida por un ideal.

El amor nos transforma en seres superiores, nos despierta nuestra capacidad de asombro, nos da la sensibilidad de la contemplación, nos impulsa a niveles infinitos, nos da la fuerza para recorrer nuestra vida con un espíritu invencible y nos impulsa a alcanzar lo imposible.

El amor es la fuerza que Dios deposita en el corazón de todos los seres humanos, a cada uno corresponde decidir vivir como un paladín o un cobarde, como un conquistador o un conformista, como un ser excelente o un mediocre, como un ser lleno de luz o quien permanece por siempre en la oscuridad, el amor hace nacer la fuerza para atrevernos a ser auténticos colaboradores en la grandeza de la creación.

Pregúntate: Si de verdad amas, ¿estás luchando con todas tus fuerzas para conquistar lo que deseas?
> - El valor para luchar por tus hijos.
> - Cuidar de tus padres.
> - Hacer feliz a tu pareja.
> - Conceder el perdón a tu enemigo.
> - Pedir humildemente perdón a quien ofendiste.

Desconozco a su autor

¡Más que soñar!

Superar la adversidad, parar de sufrir, ascender en tu trabajo, reconciliarte con los demás, son anhelos que requieren de trabajo, esfuerzo, no basta con desearlo.

Desear que el mundo viva en paz, desear que no exista tanta injusticia, desear que la vida sea menos difícil de vivir, desear que las cosas mejoren no es suficiente. Imagínate qué fácil sería, todo lo que desearas te fuese cumplido, sin necesidad de que trabajaras por ello.

Si eso sucediese, ¿cuán valioso podría ser el objetivo alcanzado tan solo con desearlo? Nuestras vidas serían vacías, no valoraríamos las cosas porque las conseguiríamos fácilmente.


Aquellos deseos que estás dispuesto a hacer realidad son los que llenarán tu vida, aquellas cosas por las que invertirás tu tiempo y esfuerzo. Para ello es necesario que entiendas que hace falta más que desear las cosas, se trata de comprometernos con aquellos que deseamos, dedicarle nuestro tiempo, nuestro esfuerzo, lo mejor de nosotros mismos.

Primero lo deseas, luego lo visualizas, en seguida analizas las posibilidades de alcanzar el objetivo, haces un plan para lograrlo y todos los días avanzas en el cumplimiento de tu plan.

Porque cuando eso pasa, el objetivo cobra sentido, se enriquece, adquiere un valor que perdurará a través del tiempo, será parte de tu misma vida.

Por eso no te conformes con anhelar, con desear, por el contrario, persigue tus deseos con decisión, con coraje, con aplomo.

Fuente:
http://motivalia.blogspot.com

Cuando amas...



Cuando amas ...a veces...niegas la verdad. Crees en la mentira. Hay momentos en los que creerás poder realmente volar. Pero tus noches solitarias, acaban de empezar... 

Cuando amas a alguien que no es el ser que debe estar a tu lado,  no queremos abrir los ojos.

A veces no entendemos por qué sufrimos. Vemos los errores del otro y pensamos que somos víctimas.

Hasta que un día, algo que vivimos, o algo que la vida nos cruza por delante, nos hace entender que los equivocados somos nosotros mismos.

Que no se puede obligar a una persona a amarnos como deseamos, y aunque nos amen como pueden, si eso no nos hace feliz, el coraje debe ser nuestro de poner fin a esa relación.

 El amor, la comprensión, el cariño, el compartir, el sorprender, el evitar la rutina, y mucho más, son condimentos necesarios para que ese amor que uno edificó hace tiempo, siga de pie y no se pudran sus pilares.

La pasión tiene mucho que ver en nuestras vidas, tal vez mucho más en algunas, como la mía. Es un ingrediente indispensable y único en su sabor.


Todo empieza y todo termina. Nacemos  y morimos. Y el amor también. Se pude seguir amando pero de otra forma.Sin sentir culpas de abandonar a alguien y luego darnos cuenta que nos abandonaron mucho antes.

El vuelo que deseamos, está ahí esperando, pero ya no con la misma persona. Tal vez solos por un tiempo, tal vez no...

Solo nosotros y la vida nos dirá quién nos va a acompañar en el siguiente vuelo.

Cuando amas ...a alguien. Hay momentos en los que creerás poder realmente volar...y esos momentos llegarán. 

El amor nos inunda y las mariposas nos incitan a seguir volando, hasta el fin de nuestros días.

Creo en el amor más que nada en la vida y voy a seguir esperando a quien lo merezca, a quien acepte la entrega total y quiera entregarse de la misma forma.

Pero esta vez los pilares serán más fuertes, los ojos estarán abiertos, y no creeré más en mentiras. 

Pero también sin redes y sin promesas. No existe el amor sin libertad.

Y nunca más noches solitarias...solo es cuestión de amar ...a alguien.

Autora: Patricia Gold
Fuente: http://femmeactiva.blogspot.com

¿Dejás para mañana lo que podrías hacer hoy?



POR QUÉ POSTERGAMOS LAS SOLUCIONES
Todos sabemos que el estar activos y sentirnos productivos contribuye en gran medida a levantar nuestro estado de ánimo. Claro que resulta bastante difícil emprender nuestras actividades cuando uno se siente desganado y es como si la voluntad se hubiese esfumado. Incluso solemos postergar las cosas que sabemos que finalmente terminaremos haciendo y hasta que no nos ponemos en marcha nos sentimos mal humorados o irritables, sólo de pensar en que nos espera una tarea que no nos resulta deseable.
Enumeraremos a continuación algunos de los motivos por los cuales las personas solemos posponer las actividades:
1- Empezar la casa por el tejado. ¿Qué es primero, la motivación o la conducta productiva? Por años hemos pensado que se necesita motivación para pasar a la acción. Es por esta creencia que muchas personas, esperando “tener ganas” o “sentirse más motivados”, van postergando sus decisiones y se quedan sin capacidad de reacción cuando se sienten ansiosos o deprimidos. Lo mismo pasa con actividades que no son de nuestro agrado, las vamos postergando, sintiendo cada vez más el peso de la tarea pendiente.
En las últimas décadas se ha llegado a la conclusión de que la ecuación es exactamente inversa. Cuando nos sentimos tristes y desganados, sólo la acción va a ser capaz de devolvernos nuestras ganas, cuando comenzamos a vislumbrar los primeros frutos, ello nos  dará ánimo para esforzarnos incluso más.
El mismo principio es válido para cualquier trabajo que se lleve a cabo. Una vez que se ha puesto en marcha resulta, casi siempre, mucho menos terrible de lo que habíamos imaginado y nos sentimos mucho más dispuesto a seguir con la tarea.
La conclusión es, entonces: ACCIÓN- MOTIVACIÓN- MÁS ACCIÓN.  Cuanto más haga, más ganas tendrá de hacer cosas; ¡pero el hacer algo va siempre por delante!
2- El modelo de cómo lograr el éxito. Muchas veces tenemos un concepto poco realista acerca de cómo se desenvuelve realmente alguien productivo. Pensamos que las personas de éxito se sienten siempre seguras de sí mismas y alcanzan sus objetivos fácilmente, sin dudas, frustraciones o fracasos. Este modelo de cómo alcanzar el éxito es bastante poco realista. Muy frecuentemente lograr los objetivos que uno se propone resulta estresante y exige superar los más diversos obstáculos.
Si pensamos que la vida debería ser fácil y que a los demás todo les cuesta menos que a nosotros, llegaremos rápidamente a la conclusión de que algo va mal y abandonaremos cuando las cosas se pongan difíciles. La tolerancia a la frustración será tan baja que cualquier decepción será insufrible.
3- Miedo al fracaso. A menudo consideramos a las personas que van postergando las cosas como “vagas” o “irresponsables”. Sin embargo, a veces el problema es todo lo contrario: el posible que el éxito nos resulte excesivamente importante, entonces antes de correr el riesgo de fracasar, no hacemos absolutamente nada o encontramos excusas para abandonar antes de tiempo.
Las personas que tienen miedo al fracaso, generalmente basan su autoestima en los logros, con lo cual, si fracasamos en lo que nos proponemos es posible que nos sintamos “un ser humano fracasado”. Esto convierte el intento en algo demasiado arriesgado, ya que es muchísimo lo que está en juego.
4- Perfeccionismo. Muchos de nosotros fuimos educados bajo el lema de que debíamos intentar hacer las cosas siempre de manera perfecta y que habría algún tipo de recompensa por ser el mejor. Sin embargo, cuando aspiramos a lo máximo y nos presionamos mucho, nos podemos sentir tan estresados que vamos postergando las cosas para terminar haciendo nada. Por el contrario, cuando bajamos un poco nuestro nivel de exigencia, podemos sentirnos más relajados, rendir mejor y volvernos más creativos.
5- Falta de recompensa. La mayor fuerza motivadora del mundo es la sensación de entusiasmo y satisfacción en lo que hacemos. Cuando nos sentimos recompensados por nuestro esfuerzo, eso nos motiva a seguir adelante e incluso a intensificar el trabajo. Por el contrario, si nada de lo que hacemos nos resulta suficientemente bueno, la vida se convertirá en una rutina agotadora.
Las personas que son muy talentosas y productivas suelen reconocerse a sí mismas los méritos por lo que hacen. En cambio, los “postergadores” hacen lo contrario, constantemente se rebajan. Algunos despliegan una sorprendente capacidad para desvalorizar todo aquello que hacen. Entonces, al final del día, se sienten agotados y piensan que no han hecho nada que realmente valga la pena.
6- Afirmaciones hipotéticas del tipo “debería”. Los postergadores se dicen a sí mismos: “debería comenzar”. Estas afirmaciones hipotéticas no suelen ser muy efectivas, ya que nos hacen sentirnos culpables. A veces, cuanto más nos imponemos que deberíamos hacer algo, más pareciera que nos resistimos a concretarlo y más difícil resulta hacerlo. En el momento de decirse: “Realmente lo debería hacer” probablemente surja el pensamiento “pero no tengo que hacerlo necesariamente ahora, mejor lo hago más tarde”. Generalmente cuando afirmamos “tengo que ordenar la casa”, lo que realmente queremos decir es “sería muy conveniente para mí ordenar la casa”.Entonces, ¿por qué no formularlo directamente de esa manera? Cada vez que se diga a sí mismo “Debería hacer X cosa” cámbielo por “Me convendría…” Esta forma suena menos moralista e impedirá que se sienta obligado y se rebele ante eso.
7- Agresividad Pasiva. Puede pasar en ocasiones que no nos animemos a manifestar o reconocernos a nosotros mismos sentimientos negativos hacia los demás y que nos arreglemos para encontrar formas indirectas de comunicarlos. Tal vez uno esté enojado con su esposa y “se olvide” de sacar la basura como ella le pidió. O nos sintamos ofendidos con algún amigo y encontremos siempre excusas para no encontrar el momento indicado para llamarlo por teléfono.
8- Falta de asertividad. Muchas veces aceptamos peticiones que no deseamos por no saber decir que no, o por querer constantemente agradar a los demás. Basamos nuestra autoestima excesivamente en la opinión que las personas tienen de nosotros. Es lógico entonces que nos pongamos ansiosos tan sólo al pensar que nos comprometimos a hacer algo que no queremos y que posterguemos su realización hasta último momento.
Por supuesto que a veces hacemos cosas que no tenemos ganas para ayudar a alguien, pero muchas veces nos comprometemos en exceso y vamos aplazando las obligaciones asumidas.
9- Sensibilidad Coercitiva. Tal vez posterguemos nuestras obligaciones cuando alguien nos hace un pedido de forma autoritaria y nos exige cosas que nos resultan poco razonables. Esto genera una especie de “necesidad interna” de resistirse de oponerse. Claro que si no podemos no cumplir con el pedido, vamos a querer postergarlo lo más posible.
10- Falta de deseo. Este último motivo es el más frecuente de todos. A veces aplazamos nuestras decisiones simplemente porque no queremos hacerlo! Esto puede parecer muy obvio, sin embargo, la mayoría de los postergadores no son concientes de ello. Lo único que saben es que existe una tarea que sienten que deben realizar, pero cuando llega el momento de hacerlo les resulta muy incómodo y deciden, finalmente, hacer cualquier otra cosa. En lugar de admitirnos a nosotros mismos que realmente no deseamos hacerlo y que tomamos la decisión de postergarlo concientemente, nos convencemos de que no podemos, o pensamos que debemos ser unos holgazanes.
Admitir que no deseamos hacer algo puede constituir una reflexión muy útil y llevarnos a preguntarnos por qué hacerlo de todos modos. Si no encontramos motivos que nos resulten válidos, tendremos que buscar la forma de decidir no realizarlo. Si, por el contrario, encontramos razones importantes para hacerlo, lo haremos sabiendo que es porque elegimos y no porque estamos obligados.

Bibliografía: “El manual de ejercicios de Sentirse” David D. Burns. Ed. Paidós.

Fuente: http://acompañarte.com