martes, 30 de agosto de 2011

Buenas noches amigos! les mando un abrazo de oso!


Tú eres el resultado de ti mismo... de Pablo Neruda


Nunca culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie, porque tú, fundamentalmente tú, has hecho tu vida... Acepta la responsabilidad de edificarte en tí mismo, y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar corrigiéndote... El triundo del verdadero hombre surge de las cenizas del error... 
Nunca te quejes de tu ambiente o de los que te rodean... Hay quienes en tu mismo ambiente supieron vencer... Las circunstancias son buenas o malas según la voluntad y la fortaleza de tu corazón... 
Aprende a convertir toda situación difícil en un arma para triunfar... No te quejes por tu pobreza, o por tu salud o por tu suerte; enfréntalas con valor, y acepta que de una u otra manera, son el resultado de tus actos y la prueba que has de ganar... 
No te quejes por la falta del dinero, porque abunda en muchísimas partes... No te amargues con tus propios fracasos ni se lo cargues a otros; acéptate ahora o siempre seguirás justificándote como un niño... 
Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar, y que ninguno es tan terrible como para claudicar... ¡Empieza ahora mismo!... 
La causa de tu presente es tu pasado, como la causa de futuro será tu presente... Aprende de los fuertes, de los activos, de los audaces, imita a los valientes, a los energéticos, a los vencedores, a quienes no aceptan situaciones difíciles, a quienes supieron vencer a pesar de todo... 
Piensa menos en los problemas y más en el trabajo, y tus problemas sin aliento morirán... Aprende a nacer nuevamente desde el dolor, y a ser más grande que el más grande de los obstáculos, dentro de tí hay un hombre que todo puede hacerlo...
Mírate al espejo de tí mismo... Comienza a ser sincero contigo mismo... Reconócete por tu valor y por tu voluntad y no por tu debilidad para justificarte... Conociéndote a tí mismo serás libre y fuerte y dejarás de ser un títere de las circunstancias... Porque tú mismo eres tu destino y nadie puede sustituirle en la construcción de tu destino... 
Levántate, mira la mañana llena de luz y fuerza, repira la luz del amanecer... 
DESPIÉRTATE, CAMINA, MUÉVETE, LUCHA, DECIDETE Y TRIUNFARAS EN LA VIDA...

Guardar silencio..


Si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio, entonces no hables. Hay un tiempo para callar, igual que hay un tiempo para hablar. El tiempo de callar debe ser el primero cronológicamente; y nunca se sabrá hablar bien, si antes no se ha aprendido a callar.

El hombre es más dueño de sí mismo cuando guarda silencio: cuando habla parece derramarse y disiparse por el discurso, de forma que pertenece menos a sí mismo que a los demás. Es de un hombre de sentido común hablar poco y decir siempre cosas razonables. El silencio es necesario en muchas ocasiones, pero siempre hay que ser sincero; se pueden retener algunos pensamientos, pero no debe disfrazarse ninguno.

Hay formas de callar sin cerrar el corazón; de ser discreto, sin ser sombrío y taciturno; de ocultar algunas verdades, sin cubrirlas de mentiras. Hay un silencio prudente, cuando se sabe callar oportunamente. El silencio artificioso calla para sorprender, bien desconcertando a quienes nos declaran sus sentimientos sin darles a conocer los nuestros, bien aprovechando lo que hemos oído y observado sin haber querido responder de otro modo mediante maneras engañosas.

Existe también el silencio complaciente que consiste no sólo en aplicarse en escuchar sin contradecir, a quienes se trata de agradar, sino también en darles muestras del placer que sentimos con su conversación o con su conducta; de modo que las miradas, los gestos, todo supla la falta de la palabra para aplaudirles. Es un silencio inteligente cuando en el rostro de una persona que no dice nada se percibe cierto talante abierto, agradable, animado e idóneo para reflejar, sin la ayuda de la palabra, los sentimientos que se quieren dar a conocer.

Es por el contrario un silencio estúpido cuando, inmóvil la lengua e insensible el espíritu, toda la persona parece abismada en una profunda taciturnidad que no significa nada. El silencio aprobatorio consiste en el consentimiento que uno da a lo que ve o a lo que oye. El silencio de desprecio no se digna a responder a quien nos habla o que espera que opinemos sobre el tema, y mirar con tanta frialdad como orgullo todo lo que viene de su parte.
El silencio político es el de un hombre prudente que se reserva y se comporta con circunspección, que jamás se abre del todo, que no dice todo lo que piensa, que no siempre explica su conducta; que, sin traicionar los derechos de la verdad, no siempre responde claramente, para no dejarse descubrir.

El silencio de humor es el de cuyas pasiones sólo se animan según la disposición o la agitación del humor que domina.

Fuente: Oasis

Si...


Si puedes conservar tu cabeza cuando a tu alrededor
todos pierden la suya y te culpan por ello;
Si puedes confiar en ti mismo cuando todos dudan de ti,
pero tambíén tienes en consideración sus dudas;
si puedes esperar y no cansarte de la espera,
o, siendo engañado, no pagar con mentiras,
o, siendo odiado, no dar lugar al odio,
y no obstante no parecer demasiado bueno, ni hablar con demasiada sabiduría;
si puedes soñar y no dejar que los sueños te dominen;
si puedes pensar y no hacer de los pensamientos tu objetivo;
si puedes encontrarte con el triunfo y el desastre
y tratar a estos dos impostores de la misma manera;
si puedes soportar escuchar la verdad que has dicho
tergiversada por canallas para hacer una trampa para tontos,
o ver destrozadas las cosas a las que habías dedicado tu vida,
y agacharte y reconstruirlas con herramientas desgastadas;

Si puedes hacer un cúmulo de todas tus ganancias
y arriesgarlo todo de una vez a un golpe de azar,
y perder, y empezar de nuevo desde el principio
y nunca mencionar una palabra sobre tu pérdida;
si puedes forzar a tu corazón, nervios y tendones
a servirte mucho después de que se hayan fugado,
y así mantenerte cuando nada queda dentro de ti
excepto la Voluntad que les dice: “¡Resistid!”

Si puedes hablar con multitudes y mantener tu virtud,
o caminar con reyes y no perder tu manera de ser;
si ni los enemigos ni los queridos amigos pueden dañarte,
si todos los hombres cuentan contigo pero ninguno demasiado;
si puedes llenar el minuto inolvidable
con sesenta segundos que valgan la distancia recorrida.
Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
y -lo que es más- ¡serás un Hombre, hijo mío!

Ruydard Kipling

Carta a un amigo



QUERIDO AMIGO: Más que un amigo, eres para mí un hermano, y nunca voy a tener palabras suficientes que puedan explicar lo agradecido que estoy de haber sido bendecido con tu amistad.

Los tiempos difíciles supieron apretarme la garganta, sepultarme bajo los escombros; cada uno de los demonios que me perseguía sabía exactamente dónde hallarme. En un momento dado me encontré atrapado y sin salida, o tal vez una sola salida, la mas fácil, la de los cobardes: pensé que tendría que morir para escapar a mis problemas. En ese mismo instante apareciste tú, tú y aquella inmensa balsa llamada amistad, y me recogiste del mar frío, yo más muerto que vivo, y supiste darme agua y pan y calmar mis temblores y hacer que los demonios se vayan.

Me aferré a ti como un desesperado, sin delicadezas; estaba como un loco y solo quería salvarme. Sólo tiempo más tarde pude agradecerte y retribuirte por la increíble muestra de nobleza y de amistad que tuviste conmigo. La verdad es que no sé qué hubiera hecho sin ti, sin tus consejos y sin tu apoyo. La vida me parecía muy difícil para soportarla sólo pero con tu ayuda y tu amor he logrado salir adelante y volver a reír y a disfrutar de las cosas. Tu amistad, amigo mío, fue una gran lección que aprendí de golpe, pero fue el conocimiento más profundo y más maravilloso que jamás ha entrado en mi vida. Ayudar al que esta caído es un sentimiento noble y puro en este mundo de indiferencia y horror, y eso fue exactamente lo que tu hiciste conmigo, me levantaste, y no sólo me levantaste, sino que además me enseñaste a volver a caminar

Aún diciendo todo esto, ni siquiera logré expresar la mitad de lo que siento por tí, mi amigo, pero ensayo estas palabras a falta de otra forma de demostrarlo. Nunca le había escrito una carta a un amigo pero para decir la verdad nunca había conocido a un amigo como tú. Espero que la carta logre su cometido.

Autor Desconocido

A eso...

A eso de caer y volver a levantarte,
de fracasar y volver a comenzar,
de seguir un camino y tener que torcerlo,
de encontrar el dolor y tener que afrontarlo.
a eso no le llames adversidad, llámale sabiduría.

A eso de sentir la mano de Dios y saberte impotente,
de fijarte una meta y tener que seguir otra,
de huir de una prueba y tener que encararla,
de planear un vuelo y tener que recortarlo,
de aspirar y no poder,
de querer y no saber,
de avanzar y no llegar.
a eso no le llames castigo, llámale enseñanza.

A eso de pasar juntos días radiantes,
días felices y días tristes,
días de soledad y días de compañía.

A eso no le llames rutina, llámale experiencia.

A eso de que tus ojos miren y tus oídos oigan,
tu cerebro funcione y tus manos trabajen,
tu alma irradie, tu sensibilidad sienta, y tu corazón ame.

A eso, no le llames poder humano, llámale milagro divino...

Anónimo

A Mi Madre


Madre,
ser maravilloso que sabe dar vida y brindar alegrías,
la que nunca me niega sus manos tan tibias,
la que solo obsequia dulces melodías,
la que seca mis lágrimas y entrega caricias,
la que ampara tristezas y regala sonrisas,
la que con dulce palabras alienta mis días.
Madre,
la que oculta lamentos y llora en secreto,
la que siempre te apoya en malos momentos,
la que me acuna en sus brazos que son tan inmensos.
Madre,
me mostraste caminos marcando tu huella
y perfumaste mi alma con la flor más bella.
Me enseñaste a amar la vida y a valorar las cosas sencillas.
No existe en el mundo persona más bella,
como la que tengo conmigo que es la única reina.
Gracias madre por tener esa paciencia.
Gracias madre por ser mi consejera.
a ti te agradezco por ser tan sincera,
tan mujer,
amante,
tan amiga.
Por ser mi eterna luz de vida.
A Dios le doy gracias por tenerte hoy en día
y poder compartir contigo
mi humilde poesía.

Barbara R. Barrios

Carta a un Amigo


No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores, pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti.

No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro.
Pero cuando me necesites, estaré allí.

No puedo evitar que tropieces.
Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.

Tus alegrías, tu triunfo y tus éxitos no son míos.
Pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.

No juzgo las decisiones que tomas en la vida.
Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me lo pides.

No puedo impedir que te alejes de mí.
Pero si puedo desearte lo mejor y esperar a que vuelvas.

No puedo trazarte límites dentro de los cuales debas actuar, pero sí te ofrezco el espacio necesario para crecer.

No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parte el corazón, pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.

No puedo decirte quién eres ni quién deberías ser.
Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo.

En estos días ore por ti...
En estos días me puse a recordar a mis amistades más preciosas.

Soy una persona feliz: tengo más amigos de lo que imaginaba.

Eso es lo que ellos me dicen, me lo demuestran.

Es lo que siento por todos ellos.

Veo el brillo en sus ojos, la sonrisa espontánea
y la alegría que sienten al verme.

Y yo también siento paz y alegría cuando los veo
y cuando hablamos, sea en la alegría o sea en la serenidad, en estos días pensé en mis amigos y amigas
y, entre ellos, apareciste tú.

No estabas arriba, ni abajo ni en medio.

No encabezabas ni concluías la lista.

No eras el número uno ni el número final.

Lo que sé es que te destacabas por alguna cualidad
que transmitías y con la cual desde hace tiempo
se ennoblece mi vida.

Y tampoco tengo la pretensión de ser el primero,
el segundo o el tercero de tu lista.
Basta que me quieras como amigo.

Entonces entendí que realmente somos amigos.

Desconozco a su autor

Prefería


Habrás de luchar contra ti y tu precioso pasado,
con penoso desencanto...
Habrás de llenarte de consejos y palabras ajenas,
en precipitado vuelo...

Y sin embargo, te faltará la mejilla que ruborize la tuya
y las manos sobre tu cabello que teñían el brillo perdido.

Prefería tu mirada sincera sobre mi rostro.

Habrás también de sentirte muy feliz y despreocupada frente a las carencias,
sin fantasmas al acecho
ni negras flores esperándote...
Habrás de ignorar tu sensibilidad y usarás toda tu acidez latente,
sobre la cresta empalagosa de quien te propuso un rescate...

Y no obstante ello, no podrás olvidar en cualquier tarde lluviosa,
que una vez, una mariposa insistente, se posó en tu mano
y acarició tu piel cansada. La visita preanunciada.

Ahora desde lejos e igualmente, prefería morir en tus brazos una vez, a morir miles en tus piernas.

Habrás de compartir nuevas risas y encantos desbordantes
que todo infierno secreto recreará como un mágico cine, sobre tu cabeza...
Habrás de olvidarme en los pocos papeles que te he dejado y en las cuantiosas horas en que te obsequié mi hombro para tu llanto...

Y sin embargo, no atinarás a buscar mi corazón como tu tesoro aunque una vida te lleve;
ni vendrás a rescatarme de una guerra, un equívoco o mi vida errante.

Con el tiempo ya pesado, supe que prefería la distancia segura a tu próximo pero liviano reparo.

Habrás de sentirte triste y decepcionada,
rodando como el viento que se esconde en los recovecos de un barrio...
Habrás de mandar al infierno a tu control
y frente a un extraño que tocará tu mejilla, soltarás la hebilla que recoge tu pelo...

Y con los años, sin embargo, te sentarás en una ventana de vista plomiza,
a buscar la canción que olvidaste y el abrazo cálido de quien espantaste.
Hiciste una sombra de la luz que tenías...

Yo hubiera preferido a menudo, besar tu vientre y ver al sol salir por ese horizonte.

Habrás de desaprovechar tantas cosas...
que también a mi, me apena de veras.

Confieso ya a mi altura, que tú no tendrás cambio
y yo que muchas veces ya me fui en silencio,
pensaré que lo mejor de ti, siendo poco, ya lo he apreciado.

Dejaste la inocencia espiritual para competir con tu sombra.

Para ti, la caricia bien intencionada que tantas veces despreciaste o que tomaste como previo sexo, es la única posibilidad de discernimiento que te da tu mente en su orgullo.

Habrás de no necesitar lo dulce de las flores
y aquellas que también, alguien te ha regalado...
Habrás de olvidar con pronta ligereza
y también de alejar a quienes te contengan con impura simpleza,
pensando que de ti, sólo harían madera en vez de regar tu cerco, esperando tu grandeza...

Y sin embargo, otra vez, preferiría voltear mi cabeza.

Han caído las formas y las estrellas sobre el mar furioso.
Ha caído tu última lágrima y tu última risa...
El cielo, al fin, se secó.

Las postreras emociones que yo prefería llevarme de ti,
curiosamente, son ahora parte de mi reino.
Prefería la suavidad de tus manos y tu voz de ensueño.
Prefería tantas cosas que sin remedio, yo ya no he descubierto.

Por tu salud, hubiera preferido no conocerte más.
Porque te olvidaré con facilidad, ya sólo eres un texto
y en cambio tú, deberás ausentarte constantemente de ti, para que yo no
vuelva a tu mente con acierto.

Prefería...
Prefería...
Ya no prefiero...
No te prefiero.

Autor: Patosai

El Ocaso



Cuando el ocaso nos alcance, ya no será importante si te he odiado o me has traicionado.
Ya no será decisivo si mi estómago está en línea o si tus piernas no se han curvado...
Será un momento para disfrutar de la brisa y de la canción que he dejado de lado.

Por cierto, qué triste sería saber que lejos de mí, nunca has tenido esa canción en tus oídos, la caricia oportuna en la niebla o un tierno poema en tus manos.
Se me hace que muchas cosas lejos de mí, no las has disfrutado...

Cuando el ocaso nos alcance y necesitemos lentes para todo, no será cuantioso saber si el dinero nos ha sobrado o si la casa que tuvimos nos ha gustado.
Ya no será decisivo si me he olvidado algún aniversario o si nuevamente, me has hecho esperar demasiado...

Por cierto, qué lamentable sería saber que lejos de ti, nunca he tenido una mirada sincera, las cartas que siempre he deseado leer o un beso encantado.
Pienso que muchas cosas sin ti, me han empezado a hacer daño...

Cuando el ocaso nos alcance, ya no será fundamental si fui un buen compañero o si fuiste un hermoso regalo.
Ya no será culminante si conmigo lo has disfrutado o si no me has deleitado...
Será un tiempo para disfrutar de los regalos y las sorpresas que siempre nos hemos obsequiado.

Por cierto que sería preocupante saber, que lejos de mí, lo has tenido todo sin haber encontrado lo básico: los simples gestos de amor, las viejas fotos y algún encendido verano.
Se me hace que muchas cosas lejos de mí, ya las has olvidado...

Cuando ese ocaso se nos arrime bien cerca y no podamos con nuestros cuerpos algo ya gastados, todo será más lento.
Será igual preguntarte mil veces lo mismo o que contestes lo primero que tengas a mano.
Será una inolvidable alegría, haberte contemplado.

Por cierto que sería vital saber algo de ti: lo que me he perdido por no estar contigo y las cosas que en mi ausencia, has extraviado.
A veces pienso que si te hubiera perdido, no me lo habría perdonado.

Finalmente... Cuando el ocaso nos haya alcanzado, estaremos en la misma tierra sin haberlo considerado.
Ya no será importante si te he olvidado o tú me has recordado...
Será comenzar de nuevo, desde otro costado.
Aunque será primordial preguntarte cómo el viaje, te ha resultado.

Pero más importante, si no te he tenido a mano... Será saber, por qué no te he acompañado...
si en toda mi vida, has estado a mi lado.

Patosai

Sonríe


Siempre en las noches oscuras
cuando nadie te quiere escuchar
en una estrella del cielo
un refugio encontrarás

Siempre en los días más tristes
donde no tienes donde ir
mira a los más humildes
que no tienen un techo donde vivir.

Siempre cuando estés derrochando
y desperdiciando el amor
observa que la vida es corta
y esta llena de ilusión.

Sonríe porque la vida es una
sonríe porque alguien te quiere dar
un poquito de su amor
un poquito de su amistad.

Piensa que hay personas
que no logran encontrar
el amor puro y sincero
el amor tierno y real.

Que lo material se desvanece
y el sentimiento permanece igual
esperando el don generoso
ese don, el don de amar.

Carlos Griman

Comenzar


Lejos de los recuerdos, hoy yo me encuentro,
diferente de tiempo que encierra en mi pasado tantos hermosos momentos.
Mi niñez, mi infancia, mi pubertad todo aquello a quedado ahí en donde no he de estar.
Recuerdo cada calle, cada casa, cada vereda, cada reja, cada puerta que se me abrió.
Recuerdo cada mesa donde me senté, cada espacio que compartí.
Vivo como en una cápsula donde bien he de estar, pero lejos de los que he de amar.
Todo a quedado allá, mis salidas, mis amigos, un amor, todo.
He de comenzar y no sé que les puedo contar, estoy bien lleno de recuerdos, lleno de cada uno de ellos.
Estoy en paz ya que me pude encontrar.
Ahora camino por la playa y levanto la vista hacia el mar, me sonrío solo, por ahí canto y en mi voz van los recuerdos y en los recuerdos un gran amor del pasado.
Es dura la realidad cuando uno no la quiere mirar y es mas dura no poderla aceptar.
Aprendí a mirar por mi, aprendí que los momentos son eternos y que no hay que dejarlos pasar...
Ya que solo son instantes y esos van con uno, caminan a tu lado por el resto de tu vida, sin que te des cuenta que ahí siempre están.
Buscare un nombre para mi nuevo sentimiento, le pondré Comenzar.
Lo cuidare, le enseñare a caminar, le mostrare que todo en algún momento ha de pasar.
Le contare historias para que no se vaya a olvidar.
Le enseñare del amor, que amar también es libertad.
Le enseñare que darlo todo jamas es suficiente.
Le enseñare que medirlo es dejar algo por más.
Le enseñare que los celos no son mas que el reflejo de la inseguridad.
Le enseñare que la distancia no es el olvido que solo es un momento del pasar.
Le enseñare que no hay que atarse a nada, que hay que saber esperar, por que la paciencia es la virtud de algunos hombres.
Le enseñare que la vida da mil vueltas, pero siempre a un lugar quieres regresar.
Le enseñare que volver a empezar es crecer, es madurar...
ES VIVIR CADA DIA UN POCO MÁS.
David M. Brudny

Desde los afectos de Mario Benedetti



¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo.
Que nadie establece normas salvo la vida.
Que la vida sin ciertas normas pierde forma.
Que la forma no se pierde con abrirnos.
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente.
Que no está prohibido amar.
Que también se puede odiar.
Que el odio y el amor son afectos.
Que la agresión porque sí, hiere mucho.
Que las heridas se cierran.
Que las puertas no deben cerrarse.
Que la mayor puerta es el afecto.
Que los afectos nos definen.
Que definirse no es remar contra la corriente.
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja.
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.
Que negar palabras implica abrir distancias.
Que encontrarse es muy hermoso.
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida.
Que la vida parte del sexo.
Que el "por qué" de los niños tiene un por qué.
Que querer saber de alguien no es sólo curiosidad.
Que para saber todo de todos es curiosidad malsana.
Que nunca está de más agradecer.
Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo.
Que nadie quiere estar solo.
Que para no estar solo hay que dar.
Que para dar debimos recibir antes.
Que para que nos den también hay que saber como pedir.
Que saber pedir no es regalarse.
Que regalarse es en definitiva no quererse.
Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos.
Que para que alguien sea hay que ayudarlo.
Que ayudar es poder alentar y apoyar.
Que adular no es ayudar.
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara.
Que las cosas cara a cara son honestas.
Que nadie es honesto porque no roba.
Que el que roba no es ladrón por placer.
Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo.
Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte.
Que se puede estar muerto en vida.
Que se siente con el cuerpo y la mente.
Que con los oídos se escucha.
Que cuesta ser sensible y no herirse.
Que herirse no es desangrarse.
Que para no ser heridos levantamos muros.
Que quien siembra muros no recoge nada.
Que casi todos somos albañiles de muros.
Que sería mejor construir puentes.
Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve.
Que volver no implica retroceder.
Que retroceder también puede ser avanzar.
Que no por mucho avanzar se amanece cerca del sol.

Cómo hacerte saber que nadie establece normas salvo la vida.

Decálogo de la serenidad


1. Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.

2. Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto: cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie, sino a mí
mismo.

3. Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino en éste también.

4. Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten todas a mis deseos.

5. Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura: recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.

6. Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.

7. Sólo por hoy haré por lo menos una cosa que no deseo hacer, y si me sintiera ofendido en mis sentimientos, procuraré que nadie se entere.

8. Sólo por hoy me haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré cabalmente, pero lo redactaré. Y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.

9. Sólo por hoy creeré firmemente -aunque las circunstancias demuestren lo contrario- que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie
existiera en el mundo.

10. Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y de creer en la bondad.

Puedo hacer bien durante doce horas lo que me descorazonaría, si pensase tener que hacerlo durante toda mi vida.

Juan XXIII

Siempre Ten Presente: Madre Teresa de Calcuta


Siempre ten presente que la piel se arruga,
el pelo se vuelve blanco, los días se convierten en años...
Pero lo importante no cambia,
tu fuerza y tu convicción no tienen edad.

Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés viva, siéntete viva.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas...

Sigue, aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
¡¡¡Pero nunca te detengas!!!

El Amor


Duele amar a alguien y no ser correspondidos,
pero lo que es más doloroso es amar a alguien
y nunca encontrar el valor para decirle a esa
persona lo que sientes.

Tal vez Dios quiere que nosotros conozcamos a
unas cuantas personas equivocadas antes de
conocer a la persona correcta, para que al fin
cuando la conozcamos, sepamos ser
agradecidos por ese maravilloso regalo.

Una de las cosas más triste de la vida es
cuando conoces a alguien que significa todo
y sólo para darte cuenta que al final no era
para ti y lo tienes que dejar ir.

Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra
puerta se abre, pero algunas veces miramos
tanto tiempo a aquella puerta que se cerró,
que no vemos la que se ha abierto frente a
nosotros.

Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta
que lo perdemos, pero también es cierto que no
sabemos lo que nos hemos estado perdiendo
hasta que lo encontramos.

Darle a alguien todo tu amor nunca es un seguro
de que te amaran de regreso, pero no esperes que
te amen de regreso; sólo espera que el amor
crezca en el corazón de la otra persona, pero si
no crece sé feliz por que creció en el tuyo.

Hay cosas que te encantaría oír que nunca
escucharás de la persona que te gustaría que te
las dijera, pero no seas tan sorda(o) para no oírlas
de aquella que las dice desde su corazón.

Nunca digas adiós si todavía quieres tratar.
Nunca te des por vencida(o) si sientes que
puedes seguir luchando. Nunca le digas a
una persona que ya no la amas si no puedes
dejarla ir.

El amor llega a aquel que espera, aunque lo
hallan decepcionado, a aquel que aun cree,
aunque haya sido traicionado.
A aquel que todavía necesite amar, aunque antes
haya sido lastimado, y a aquel que tiene el coraje
y la fe para construir la confianza de nuevo.
El principio del amor es dejar que aquellos que
conocemos sean ellos mismos, y no tratarlos de
voltear con nuestra propia imagen, porque
entonces sólo amaremos el reflejo de nosotros
mismos en ellos.

No vayas por el exterior, este te puede engañar,
No vayas por las riquezas, porque aun eso se pierde.
Ve por alguien que te haga sonreír, porque toma tan
sólo una sonrisa para hacer que un día oscuro brille.

Espero que encuentres a aquella persona que te
haga sonreír.
Hay momentos en los que extrañas a una persona
tanto que quieres sacarlo de tus sueños y abrazarlos
con todas tus fuerzas.
Espero que sueñes con ese alguien especial,
Sueña lo que quieras soñar; Ve a donde quieras ir;
Sé lo que quieras ser; Porque tienes tan solo una
vida y una oportunidad para hacer todo lo que
quieras hacer.

Espero que tengas:
suficiente felicidad para hacerte dulce,
suficientes pruebas para hacerte fuerte,
suficiente dolor para mantenerte humana(o),
suficiente esperanza para ser feliz
y suficiente dinero para comprar regalos.

Las personas más felices no siempre tienen lo
mejor de todo; solo sacan lo mejor de todo lo
que encuentran en su camino.
La felicidad espera por
aquellos que lloran,
aquellos que han sido lastimados,
aquellos que buscan,
aquellos que tratan.
Porque sólo ellos pueden apreciar la importancia
de las personas que han tocado sus vidas.

El amor comienza con una sonrisa, crece con un
beso y muere con una lágrima.

La brillantez del futuro siempre será basado en
un pasado olvidado.

No puedes ir feliz por la vida hasta que dejes ir
tus fracasos pasados y los dolores de tu corazón.

Cuando naciste, tu llorabas y todos alrededor
sonreían, vive tu vida de forma que cuando
mueras tu sonrías y todos alrededor lloren.

Fuente: Poemas de Amo
r

La convivencia, ¿mata el amor? por Merlina Meiler



Esta pregunta suele obtener respuestas categóricas cada vez que se formula: un rotundo ¡Sí! o, por el contrario: ¡No, para nada!
Para mí, la convivencia no mata el amor. Lo que sí puede dejarlo agonizando son ciertos parámetros relacionados con el compartir la vida bajo el mismo techo, a los que hay que estar bien atentos  para que no se activen de maneras poco positivas. Lo que considero que mata al amor dentro de la convivencia es:
La rutina: ¿hay algo más aburrido que hacer o recibir siempre exactamente lo mismo? Esto nos hace acostumbrar a no tener sorpresas ni a que suceda nada fuera de lo común, lo que puede generar que nos hartemos o, aun peor, que alguna cosa (o persona) diferente fuera de casa nos parezcan un estímulo interesante.
La poca tolerancia: ampliar los márgenes de tolerancia genera relaciones más duraderas y placenteras. No estoy diciendo aguantar cualquier cosa, sino ponernos en el lugar del otro, entender qué desea o necesita (aunque no se trate de algo que se nos podría haber ocurrido) y acompañar el proceso o dejar ser.
La falta de respeto: no me refiero solamente a palabras o a acciones fuera de lugar, sino también a no permitir que el otro sea quien es y ocupe el lugar que desea en la vida. Cercenar espacios o posibilidades no aporta a la unidad de la pareja, por el contrario, provoca resentimientos que se van agrandando con el correr del tiempo.
El ser posesivo: Estar siempre pendiente de qué hace o deja de hacer quien acompaña nuestros días, tener celos desmedidos, revisar sus objetos personales (mails y celulares incluidos) son ideas muy poco prolífica. Una cosa es vivir juntos y otra muy diferente, invadir la intimidad del otro. Si tienes falta de confianza, primero dedícate a solucionar tus problemas intrapersonales por ti mismo, antes de crear una situación desagradable solo para exteriorizar tu inseguridad interna.
La poca ayuda: Que el peso de todas las responsabilidades de la casa (hijos incluidos) recaiga en una sola persona suele ser un punto de fricción enorme, en especial, cuando ambos trabajan fuera del hogar. Elcompañerismo es la base más sólida para que una pareja funcione sobre rieles.
¿Crees que la convivencia mata el amor?
Fuente:

La responsabilidad de ser padres


El simple hecho de ser padres muchas veces nos atemoriza por la responsabilidad que implica serlo. La palabra responsabilidad significa la habilidad de responder ante una realidad, y ésta la consideramos demasiado grande y difícil, ya que siempre hemos escuchado que "nadie nos enseñó a ser padres". Esto es una falsa creencia limitante para justificar conductas nuestras o de nuestros hijos que no queremos afrontar. ¡Nuestros mejores maestros hemos sido nosotros mismos! Y no hemos caído en cuenta. A partir de haber vivido una infancia feliz o infeliz, yo sé qué es bueno para un niño, qué siente un niño, la perspectiva de un niño, qué lo puede dañar y cómo me gustaba a mí o me hubiera gustado que me trataran. Así que es a partir de mi vivencia de mi infancia, yo aprendí a ser un buen padre o una buena madre.

En Programación Neurolingüística hay un postulado que dice que en toda experiencia hay una enseñanza implícita. Aquí el problema es nuestro libre albedrío ¿cómo quiero pensar en mi infancia? ¿Retomando esta experiencia como una etapa de sufrimiento, incomprensión, carencia de amor, o de enseñanza donde yo aprendía qué es bueno para un niño y qué no lo es? Pero nuestras conductas actuales las justificamos en base a las conductas de nuestros padres, sin asumir nuestra responsabilidad. Obviamente que hay un paquete que vengo cargando y que me conforma actualmente, pero éste no es determinante. Yo tengo la capacidad de corregirlo, y esto es más fácil si lo hago desde mi experiencia como niño.

La Programación Neurolingüística nos puede facilitar que el ser padre o madre sea más agradable y menos estresante. Todos nosotros hemos sido hijos o hemos tenido a alguien que fungiera como padre o madre, así que esta etapa por muy difícil que haya sido la hemos vivido. Hemos tenido infancia y por lo tanto hemos pensado como niños, hemos actuado como niños y hemos sentido como niños.

Muchas veces este hecho se nos olvida y nos centramos en el pensamiento y la conducta de adulto para tratar de comunicarnos con nuestros hijos siguiendo, muchas veces los patrones de nuestros padres o tutores. Repitiendo, probablemente conductas que en su momento nos pudieron afectar y marcar para siempre. ¿Por qué solamente repetir la experiencia desde el papel de padre o madre? Podemos retomar y acceder a lo que sabemos, pero que muchas veces ignoramos que sabemos, a la experiencia de ser niño. Esto puede ayudarnos a generar soluciones ante el reto de ser padres.

Nuestra aventura de ser padres empieza desde el momento que sabemos que vamos a serlo. Aquí nuestra mayor responsabilidad es hacer que ese bebé se reproduzca en un ambiente sano y cálido. Para esto una buena relación entre los padres ayudará a que la química del cuerpo de madre e hijo esté en equilibrio, que no se pierda la homeostasis. Por lo tanto, los temores y fantasías negativas acerca del embarazo o parto son el veneno que puede dañar al bebé ya que generan angustia y por ende descargas de adrenalina. Una mujer que va a ser madre tiene que tener en mente que, su manejo o no manejo de emociones, es determinante para su bebé en gestación.

Más tarde, cuando el bebé ha nacido, sigue el período de crianza. Los primeros 3 años del bebé son cruciales pues el niño es 100 por ciento dependiente de su medio ambiente, el cual está conformado básicamente por sus padres o sus tutores si es el caso. ¿Cuántas veces nos desesperamos ante el llanto de un bebé o sus demandas? Al gritarle sólo empeoramos las cosas. El bebé necesita que se le atienda.

La mayoría de los padres desean tener una conexión profunda con sus hijos y para esto sirve el contacto no verbal. PNL descubrió que las personas que se llevan bien, mantienen una danza corporal entre sí. Son como si estuvieran en la misma sintonía. Esto es, básicamente, igualar respiraciones, postura corporal y el tono de voz. A un bebé que llora desconsoladamente, si lo tomamos en nuestros brazos y empatamos su corazoncito con el nuestro, tranquilizándolo a través de ir bajando nuestra respiración y hablándole en un tono suave, o cantándole algo suave, se calmará más rápido que si lo zarandeamos, le gritamos, nos alteramos o no le hacemos caso. También podemos colocar suavemente una mano sobre su estómago o espalda para dejar que ésta siga los movimientos ascendentes y descendentes de su respiración. Así le estamos respondiendo no verbalmente al bebé comunicándole que estamos con él. Esto tiene un efecto sedante.

Un bebé que empieza a hablar se pone feliz cuando alguien utiliza los mismos sonidos y postura que él. Se siente entre iguales, se siente comprendido y atendido. Los padres pueden conectarse con su hijo a partir del lenguaje corporal.
Cuando igualamos a nuestros hijos es como si estuviéramos diciendo: "Me estoy dando cuenta de ti. Te estoy respondiendo a quien eres. Por eso estoy modificando quien soy para ponerme a tu nivel y entenderte. ¿Cuánto tiempo del día le damos a nuestros bebés para jugar y estar a su nivel? Esto es el mejor alimento que les podemos proporcionar para su crecimiento.

A medida que los hijos van creciendo, empiezan a haber roces y problemas más frecuentes. Aquí es donde tenemos que retomar nuestras vivencias de la infancia sin perder el punto de vista del adulto. Para lograr esto eficazmente PNL nos proporciona una herramienta llamada Posiciones Perceptuales que en este caso puede ser de mucha utilidad.

Pongamos de ejemplo una conducta repetitiva de nuestro hijo como la desobediencia. Para esto:
- Encuentra un lugar tranquilo donde no sea molestado,
- Piensa en una ocasión que esta conducta de tu hijo se haya dado,

- PRIMERA POSICIÓN:
- Proyecta la película de esta situación desde tu propio punto de vista de padre, reviviendo la situación tal y como sucedió; en qué lugar se encuentran, cuál es la dinámica que se da, qué palabras se dicen, cómo ves a tu hijo y qué sientes al ver a tu hijo actuando de esta manera.

- RESPIRA PROFUNDO

- SEGUNDA POSICIÓN:
- Vuelve a revivir la situación, pero esta vez, desde la posición de tu hijo, métete en sus zapatos (si cambias de posición al frente de donde estaba es más fácil). Antes de pasar la película examina a tu hijo, fíjate en la postura que tiene, su respiración, sus movimientos, el tono de su voz. Ahora introdúcete en tu hijo. Tómate el tiempo necesario para lograrlo. Ahora, pasa la película y observa cómo te ve tu hijo, cómo te escucha tu hijo, qué piensa tu hijo de esta situación, qué siente él en este momento. ¿Notas algo que él necesite o desee y que no te habías dado cuenta? ¿Qué puedes aprender de tu hijo? ¿Qué notas de su conducta como padre al estar en los zapatos de tu hijo? Si te percatas que parte de tu propia conducta parece inadecuada, exagerada desde el punto de vista de tu hijo, siéntete satisfecho de haber obtenido información útil y nueva.

- RESPIRE PROFUNDO

- TERCERA POSICIÓN:
- Revive ahora esta situación como "observador", proyectando la misma película, pero esta vez en una posición neutral que te permita verte tanto a ti como padre, como a tu hijo simultáneamente, como si fuera una película ajena. Ahora, desde esta posición de análisis, qué puedes aprender, observa y escucha, qué puedes ver con más nitidez acerca de ti y de tu hijo, qué recurso como padre necesita el protagonista para que esta situación ya no se repita. ¿Tranquilidad, tolerancia, paciencia, flexibilidad, comprensión? Al darte cuenta del recurso que necesitas para que ya no se siga repitiendo esta situación, métete otra vez a la:

- PRIMERA POSICIÓN
- Desde tu posición de padre, revive otra vez esa situación pero llevando contigo el recurso que te hace falta. Respira profundo y ve qué cambios empiezan a suceder en ti y en tu hijo.

La mayoría de los padres obtienen una gran cantidad de información valiosa después de convertirse en su hijo, al pasar a la tercera posición. Puede que tengas una nueva sensación, que antes no tenías, de lo que tu hijo siente o desea.

Es conveniente realizar este ritual varias veces, pero solamente la tercera posición y la primera del final. Así se irá haciendo una nueva programación, ya que le estamos enseñando a nuestra mente otra manera de actuar ante la misma situación.

Tenemos que ser muy cuidadosos con esta clase de información y guardarla para nosotros, tratando de actuar de una manera congruente con ella y observar los resultados

Fuente: http://www.estrategiaspnl.com/

Te pido perdón


Te pido perdón, aún sabiendo que cuando presumes tener nobleza, guardas tan dentro de ti los rencores que te van consumiendo el alma y te mantienen en ese estado de soledad, y no te das cuenta que las personas que más te amamos nos vas sacando de tu vida por esa falta de serenidad en tu corazón, tu soberbia es el único obstáculo que aún no puedo sobrepasar para demostrarte lo feliz que puedo hacerte.

Te pido perdón, por toda la amargura que te pude haber causado, por los errores cometidos, que sé que te han lastimado, pero quiero que comprendas que no lo hice por mal, que fueron producto de la sorpresa que me ha causado lo grande de este sentimiento, el verme tan extremadamente vulnerable ante ti, y hoy comprendo que el miedo es infinitamente menor al amor que me tiene de rodillas ante ti.

Te pido perdón, por las lágrimas que te has tenido que tragar para que los demás no noten mi ausencia en tu vida, esa tristeza en tus ojos es imposible de disfrazar, y vas ahí, caminando por las vías que tú has decidido escoger, y sabes bien, dentro de ti, que basta una sola palabra tuya para que yo corra a tu lado y todo ese gris que ves ante tus ojos se convierta en el paraíso multicolor que descubrimos cuando andábamos de la mano.

Te pido perdón por hablarte de esta manera, pero no puedo dejar de sentir cólera por la frustración que me causa tu orgullo mal entendido que no sólo te tiene a ti en un estado de infelicidad, sino a mi también, es por ello que de algún modo u otro debo hacerme escuchar por ti, para intentar abrir esa ventana en tu corazón que yo sé que existe, porque la he visto, solo quiero que dejes entrar un rayo de mi amor en ti, y todo cambiará.

Te pido perdón por amarte tanto, quizá es que aún no logro entender que tú no quieres ser feliz, que el papel de víctima y el responsabilizar a los demás de tus actos, es lo que te mantiene en pie en esta vida, pero es este amor que tengo, el que te desnuda de esas absurdas poses, el que me impulsa a insistir y así seguiré hasta que Dios me llame a su lado, y ante él, le pediré perdón por haberte perdido y nuevamente a ti, por amarte con esta exageración.

Autora: BR

Buenos días amigos! Les mando un abrazo de oso!