martes, 23 de agosto de 2011

Buenas noches amigos! les mando un abrazo de oso!


El milagro de la vida de Paulo Coelho


Sólo entendemos el “milagro de la vida”
cuando dejamos que suceda lo inesperado.
Todos los días Dios nos da, junto con el sol,
un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hizo “infelices”.
Todos los días tratamos de fingir que no percibimos ese momento,
que ese momento no existe,
que hoy es igual que ayer y será igual que mañana.
Pero quién presta atención a su día,
descubre el “instante mágico”,
puede estar escondido en cualquier parte.
Ese momento existe:
Un momento en el que toda la fuerza de las estrellas
pasa a través de nosotros y nos permite hacer milagros.
La “felicidad” es a veces una bendición,
pero por lo general es una “conquista”.
El instante mágico del día nos ayuda a cambiar,
nos hace ir en busca de nuestros sueños.
Vamos a sufrir, vamos a tener momentos difíciles,
vamos a afrontar muchas desilusiones . . .
pero todo es pasajero, y no deja marcas.
Y en el futuro podemos mirar hacia atrás con orgullo y fe.
Pobre del que tiene miedo a correr riesgos.
Porque ese quizás no se decepcione nunca, ni tenga desilusiones,
no sufra como los que persiguen un sueño.
Pero al mirar hacia atrás -porque siempre miramos hacia atrás-
oirá que el corazón le dice:
¿Qué hiciste con los milagros que Dios sembró en tus días?
Los enterraste en el fondo de una cueva porque tenías miedo a perderlos,
entonces es tu herencia:
La certeza de que has desperdiciado tu vida.

Tres cosas

Tres cosas irrevocables para la vida son el tiempo,
las palabras y las oportunidades.
Tres cosas que no debes negarle a tu vida son serenidad,
honestidad y esperanza.
Tres cosas que deterioran la vida son el orgullo,
la arrogancia y el enojo.
Tres cosas que son tu elección son tus sueños,
tu éxito y tu destino.
Tres joyas que se tienen en la vida son la autoestima,
el amor y verdaderos amigos.
Fuente: Elixires para el alma

¡Muchas Gracias Madre, Muchas Gracias Mujer!!!


“Ya dominamos la energía del viento, de los mares, del sol. Pero el día que el hombre sepa dominar la energía del amor será algo tan importante como el descubrimiento del fuego” Teilhard de Chardin

Pero el hombre (género masculino, hombre, y yo soy uno de ellos) ha sido cobarde a través de los tiempos para aceptar esta realidad, pues aceptarla implica reconocer el papel protagónico, preponderante, esencial y divino de la mujer no solo en nuestras vidas, sino en la evolución y el crecimiento de la raza humana, y es que este amor, es parte esencial de un concepto mucho mas amplio, del amor creador del universo.

Porque tú mujer tienes hermosos y mágicos poderes, y en estas líneas, yo hombre, me permito dejarme llevar con deleite y agrado por algunos senderos de tu maravillosa existencia, y es que tú mujer, tienes el poder de la creación, porque de ti nacemos, cuidas, alimentas y proteges en tu vientre tu semilla con la mía, lo femenino con lo masculino, la dualidad del universo, la fuerza de Dios hecho hombre y mujer se desarrollan en tu interior, de tu cuerpo recibo mi primer alimento, mis primeros estímulos, la sensación de estar vivo, gracias a ti recibo mi primer aliento, gracias a ti he nacido, y gracias a ti han nacido y seguirán naciendo mis hijos.

Tú, mujer, me inspiras a soñar y me impulsas a luchar por mis sueños, no complementas mi poder, ni yo complemento el tuyo, es más que eso, porque somos seres completos poseedores de las fuerzas del universo, suplementas mi poder, lo redimensionas, juntos somos más fuertes, detrás de mis más grandes éxitos esta presente tu amor y la pasión que me inspiras como sólidas columnas en las que se afianzan mis progresos.

Y tú mujer también me traes ternura, me reconfortas con tu cariño, me permites cerrar los ojos y sentirme querido, me permites reencontrarme con ese niño que por ser “maduros” ocultamos, ese niño que aun quiere ser mimado y que soñó con ser el príncipe que tu esperabas en esos hermosos sueños que te inspiraban esos inolvidables cuentos de hada (yo también los leía, y yo también soñaba, pero si lo decía me acusaban de débil o cosas peores, yo hombre soy así, me tenia que cuidar de eso).

Y atrapado en tu ternura me llevas a un mundo intenso, a un mundo del cual no quisiera salir, el mundo de la pasión ardiente y del deseo intenso, tienes dominio mujer del impresionante poder de la entrega, ¿cinco sentidos? No lo creo, superas a la ciencia, entregas mucho más, y con cada uno de ellos disfrutas mientras me das la dicha de pasearme por tu cuerpo, y con cada uno de ellos me llevas a nuevos universos de descubrimientos de divinas sensaciones mientras te paseas por el mío, entregados de esta manera hacemos honor a la Sabiduría Universal, que nos ha bendecido con ser los únicos seres sobre la faz de la tierra, con el don de disfrutarse mutuamente de esta mágica y sublime manera.

Pero yo hombre he sido cobarde, y mi comportamiento absurdo a través de la historia, las religiones han sido mi principal cómplice (otro motivo para yo, Nelson Díaz, no creer ya en ellas) y aunque creo que es tiempo de abrir los ojos, reconozco que es largo aun el camino, por eso te pido disculpas, y también tu ayuda, pues es tiempo de que despiertes a la conciencia de tu belleza, de tu encanto, de tu poder y de tu importancia, amate a ti misma por encima de todas las cosas, no coloques en manos de otros tu derecho de ser feliz, pues solamente desde esta perspectiva podrás verdaderamente dar lo mejor de ti, exigir ese puesto que por derecho Divino te corresponde, amar y ser amada, y aun de el desengaño, tomar lo que ha valido la pena, dejar a un lado lo que no, aprender a ser mejor, y seguir adelante, yo hombre necesito de tu fuerza mujer, por eso hoy te digo… ¡Muchas Gracias Mujer!!!

Autor: Nelson Diaz

SER FELIZ SIN MIEDO


“La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo” Víctor Hugo

Me pregunto ¿A qué se debe? ¿Será a las religiones? ¿Una cuestión genética tal vez? ¿Es parte de nuestra razón de ser en el universo? En fin ¿Por qué nos es tan difícil a la inmensa mayoría de los habitantes de este prospero y maravilloso planeta aceptar que somos merecedores de los mas elevados niveles de Prosperidad, de Abundancia, de Amor, de Salud y Paz… de Felicidad señores(as), merecedores de felicidad en nuestras vidas?

¿A qué se debe? Es siempre interesante identificar las causas para corregir el proceso, pero en este caso la pregunta más inteligente es: ¿Qué debo hacer para aceptarme merecedor de toda manifestación de Amor y Felicidad en mi vida? Esta pregunta es una mejor opción, y su adecuada respuesta podría constituir un impulso para iniciar verdaderos cambios de superación, de aceptación, de crecimientos y éxitos en nuestras vidas.

Aun “calientes” nuestros compromisos, metas y buenos deseos para este nuevo año que recién comienza, les invito a que reflexionemos juntos en relación a esta importante realidad ¿Nos sentimos realmente merecedores de lograr las metas que nos hemos propuesto, de poseer aquello que deseamos? Una respuesta sincera a esta pregunta es determinante para entender el ciclo que año tras año repetimos de compromisos y promesas personales incumplidas: ¡Somos nosotros mismos los principales saboteadores de nuestra felicidad!

Un claro ejemplo de lo que hoy traigo a reflexión es esa tendencia a desacreditarnos ante otras personas cada vez que recibimos palabras, gestos o manifestaciones de reconocimiento y/o halago a nuestros dones y virtudes. Expresiones como “no es para tanto”, “exageras”, “fue solo cuestión de suerte”, o en las mujeres las famosas “no soy tan linda”, “estoy horrible”, “Solo a tu me ves bien” y pare usted de contar. Mala señal enviamos al universo. No sentirnos merecedores ni siquiera de las virtudes que por Naturaleza Divina hemos recibido, muy mala elección. Y es que desde esta posición incluso saboteamos el disfrute pleno de las metas que alcanzamos o las posesiones que logramos a lo largo de la vida, y se activa otro perjudicial ciclo, el de nunca estar conformes con lo que tenemos, y “buscar” en lo que no poseemos la felicidad.

La inmensa mayoría de los expertos en el tema del crecimiento personal y temas similares nos dicen que el primer paso para iniciar nuestro camino al éxito debe ser definir claramente nuestras metas, y yo estoy de acuerdo, pero agrego que paralelo a ello debemos trabajar en la convicción de que somos merecedores de aquello que deseamos, y de muchísimo mas, de esto estoy convencido.

Somos merecedores de cada gesto de amor, de cada palabra de afecto, del poder disfrutar cada amanecer, el canto de las aves, la belleza de las flores, somos merecedores de cada pequeño triunfo, de los grandes éxitos, somos merecedores de la felicidad plena de sentir, que cada milagro, cada bendición que el universo coloca en nuestro camino, nos la hemos ganado por el simple y maravilloso hecho de existir, y esto no es vanidad, no es falta de humildad, ¡Es Gratitud! Gratitud con el Universo, con nuestro Santo Creador, la gratitud que abrirá las puertas para que nuevas bendiciones y milagros entren a nuestras vidas. Y esto es poderoso. Seamos felices, sin miedo.

La respuesta a la pregunta más importante, al ¿Que debo hacer…? Cada quien debe por si mismo encontrarla, entender lo que hemos compartido es un gran paso, pero no te quedes con esto, busca otras fuentes, otras lecturas, comparte experiencias, asiste a seminarios, la clave nuevamente esta en nuestros pensamientos, y permitir entrar en ellos la luz del conocimiento, disminuirá la oscuridad de nuestra ignorancia, y los resultados serán sorprendentes, dar este gran paso depende de ti.

Y en este orden de ideas me permito dejarte algunos aportes/recomendaciones con afecto y mis mejores deseos:

“No importan nuestros defectos, nuestros peligrosos abismos, nuestro odio reprimido, nuestros largos momentos de flaqueza y de desesperación; si queremos corregirnos primero para después partir en busca de nuestros sueños, no llegaremos nunca al Paraíso. Sin embargo, si aceptamos todo lo que hay de malo en nosotros y, aun así, creemos que merecemos una vida alegre y feliz, entonces estaremos abriendo una enorme ventana para que el Amor entre. Poco a Poco, los defectos desaparecerán por sí mismos, porque el que es feliz sólo pude mirar el mundo con Amor, esta fuerza que regenera todo lo que existe en el Universo” Las Valquirias, Paulo Coelho

“El amor es la clave para una vida de salud, riqueza y felicidad. Es más fácil ser saludable si eres feliz. Es más fácil tener riqueza si eres feliz. Y es más fácil ser feliz si amas lo que haces. Muchos permitimos que el miedo y no el amor dirija nuestras vidas. Comprométete contigo mismo a permitir que el amor dicte lo que harás a continuación. Tienes mayores posibilidades de tener salud, riqueza y felicidad si tus pensamientos y actos están basados en el amor” Robert Kiyozaky en “Queremos que seas Rico”

“La autentica fuente de riqueza y capital en esta nueva era no son las cosas materiales; es la mente humana, el espíritu humano, la imaginación humana y nuestra fe en el futuro. Esta es la magia de una sociedad libre: todos pueden avanzar y prosperar porque la riqueza surge del interior” Steve Forbes

Autor: Nelson Diaz

No sé

No sé…
si la vida es corta o demasiado larga para nosotros.
Mas sé, que nada de lo que vivimos tiene sentido,
si no tocamos el corazón de las personas.
Muchas veces basta ser:
Mimo que abraza,
brazo que envuelve,
palabra que conforta,
silencio que respeta,
alegría que contagia,
lágrima que corre,
mirada que acaricia,
deseo que sacia,
amor que promueve.

Y eso no es cosa del otro mundo,
es lo que da sentido a la vida.
Es lo que hace que ella no sea ni corta,
ni demasiado larga;
si no que sea intensa, verdadera,
pura … mientras dura!

Feliz aquel que transfiere lo que sabe
y aprende lo que enseña.

Fuente: Elixires para el alma


Dicen que hay en el alma

Dicen que hay en el alma, de los seres humanos,
cuatro gigantes que lo acompañan desde la evolución.
Tres de estos colocan obstáculos, y sólo uno abre las puertas.
Los tres gigantes creadores de problemas se llaman:

MIEDO
IRA
OBLIGACIÓN

EL MIEDO es un gigante enraizado profundamente,
que se alimenta de la necesidad de preservar la vida
ante el peligro, y que se alía con la imaginación,
crea neurosis y es capaces de paralizar
completamente la vida de una persona.

LA IRA es un gigante destructivo,
que se alimenta de la reacción normal
de una persona ante o EL MIEDO.
Más, por ser normalmente reprimido y señalado,
acaba creando el odio, que es una rabia en cultivo,
pudiendo consumir una persona por dentro hasta matarla.

LA OBLIGACION es un gigante que abarrota
el camino de las personas con muchas obligaciones,
pudiendo aplastarlas con tantas de estas
y que acaban produciendo tedio e inmovilidad.

Quien podría abrir todas las puertas es el gigante

¡EL AMOR
!
Más raramente alguien lo utiliza,
porque amar no es algo que acontece del día para la noche,
mas es una dimensión que resulta del esfuerzo
para abrir el corazón y entregar al mundo
lo mejor que haya en el alma de quien así se atreva a vivir.

Deseo que a cada amanecer tengas siempre el atrevimiento
solo de vivir un día más, y si vives feliz tú día,
haciendo de él un día lleno de dignidad,
como solamente las personas especiales saben hacerlo,
y para mí tú eres especial.

Fuente: Elixires para el alma


¿Nunca estas satisfecho? de Osho


Nunca estás lo suficientemente satisfecho con quien eres
y con lo que la existencia te ha dado pues siempre has sido distraído.
Siempre has sido dirigido hacia donde la naturaleza
no ha pretendido que estuvieras.
No te estás moviendo hacia tu propio potencial.
Estás tratando de ser aquello que los demás quisieron que tu fueras,
pero eso no puede ser satisfactorio.
Cuando no es satisfactorio, la lógica dice,
“Quizás no sea suficiente – busquemos más de lo mismo”.
Entonces vas tras más, entonces comienzas a mirar a tu alrededor.
Y todo el mundo se aparece con una máscara que está sonriendo,
que se ve feliz, así todo el mundo está engañando a todo el resto.
Tu también te muestras con una máscara, así los demás piensan
que tu eres más feliz; tú crees que otros se ven más felices.
La hierba se ve más verde del otro lado de la cerca.
Ellos miran tu hierba y se ve más verde.
Realmente se ve más verde, más espesa, mejor.
Esa es la ilusión que crea la distancia.
Cuando te acercas, entonces comienzas a ver que no es así.
Pero la gente mantiene a los demás a distancia.
Aún amigos, aún amantes se mantienen a distancia
el uno del otro; mucha cercanía sería peligrosa,
podrían ver tu realidad.
Y tú has sido mal orientado desde el mismo principio,
así que cualquier cosa que hagas seguirás sintiéndote miserable.
Ves a alguien con mucho dinero: piensas que quizás
el dinero trae la felicidad. Miras a la otra persona,
qué alegre parece ser.
Entonces corres tras el dinero. Alguien es más saludable
-corre tras la salud. Alguien está haciendo alguna otra cosa
y parece muy contento- síguelo. Pero siempre son los demás.


Sabiduría de vida

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto,
que sufrir es una pérdida de tiempo. Además, el Universo
siempre está dispuesto a complacernos,
por eso estamos rodeados de buenas noticias.

Cada mañana es una buena noticia.
Cada niño que nace es una buena noticia,
cada cantor es una buena noticia,
porque cada cantor es un soldado menos,
por eso hay que cuidarse del que no canta porque algo esconde.

Aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo,
ahora mismo, le puedes decir basta a la mujer (o al hombre)
que ya no amas, al trabajo que odias, a las cosas que te encadenan
a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan
desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida,
ahora mismo le puedes decir “basta” al miedo que heredaste,
porque la vida es aquí y ahora mismo.

Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía
no gozaste la más grande alegría ni sufriste el más grande dolor.
Vacía la copa cada noche para que Dios te la llene de agua nueva
en el nuevo día.

Vive de instante en instante porque eso es la vida.
Me costó 57 años llegar hasta aquí,
¿cómo no gozar y respetar este momento?
Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere.
Y si la historia es tan simple,
¿por qué te preocupas tanto?.

No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la Tierra.
En la tranquilidad hay salud, como plenitud dentro de uno.
Perdónate, acéptate, reconócete y ámate,
recuerda que tienes que vivir contigo mismo
por la eternidad, borra el pasado para no repetirlo,
para no abandonar como tu padre,
para no desanimarte como tu madre,
para no tratarte como te trataron ellos,
pero no los culpes porque nadie puede enseñar lo que no sabe,
perdónalos y te liberarás de esas cadenas.

Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá,
entonces serás siempre nuevo.
Tienes el poder para ser libre en este mismo momento,
el poder está siempre en el presente porque toda la vida
está en cada instante, pero no digas “no puedo” ni en broma
porque el inconsciente no tiene sentido de humor,
lo tomará en serio y te lo recordará cada vez que lo intentes.

Si quieres recuperar la salud abandona la crítica, el resentimiento
y la culpa, responsables de nuestras enfermedades.

Perdona a todos y perdónate, no hay liberación más grande
que el perdón, no hay nada como vivir sin enemigos.
Nada peor para la cabeza y por lo tanto
Para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento
y la crítica que te hace juez (agotadora y vana tarea)
y cómplice de lo que te disgusta.

Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida,
es distraerse de ella.

El bien y el mal viven dentro de ti, alimenta más al bien
para que sea el vencedor cada vez que tengan que enfrentarse.
Lo que llamamos problemas son lecciones,
por eso nada de lo que nos sucede es en vano.

No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón
y esa camisa que llevas ya son ganancia.
Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida.

Hay que liberarse de la ansiedad, pensar que lo que debe ser,
será, y sucederá naturalmente.

Facundo Cabral


Aquí la verdad y la escencia de todo

“El trabajo que realizas en ti mismo, no es un objetivo,
es un proceso que dura toda la vida.
Todos viajamos interminablemente a través de la eternidad,
y el tiempo que pasamos en este plano de acción
sólo es un breve instante.
Decidimos venir aquí para aprender lecciones
y trabajar en nuestro crecimiento espiritual y para expandir
nuestra capacidad de amar.
No hay un momento adecuado ni un momento inadecuado
para llegar ni para partir.
Nos vamos cuando hemos terminado nuestra tarea espiritual.
Venimos para aprender a amarnos más y para compartir ese amor
con todos los que nos rodean.
Venimos a abrir nuestro corazón a un nivel mucho más profundo.
Nuestra capacidad de amar es lo único que nos llevamos al irnos.

Si tuvieras que partir hoy, cuánto amor te llevarías?”

Louise Hay
de Pensamientos del corazón



Mirando las estrellas



Mirando las estrellas me di cuenta que en cada una de ellas
existe un paraíso.
Mirándolas a ellas descubrí la infinidad de cosas que perdemos.
Ellas que están allá, tan lejos de este mundo, al menos sobreviven
con su pequeño brillo; y nosotros acá, tan llenos de momentos,
nos sentimos morir cuando algo se termina.
Mirando las estrellas comprendí el valor que no damos a la vida.
Cuando ésta sin querer nos quita cosas, pensamos que es injusta
y olvidamos que sin ella no seríamos quienes somos.

Hoy sin pensar vi volar una estrella en su gran mundo…
La vi volar sin rumbo y la noté perdida.
Me di cuenta que a veces no sólo en este mundo existe soledad
que ellas también la sienten, como cualquier persona,
pero al menos siguen brillando, buscando una razón para salir de ella
.

En cambio acá, nosotros, pensamos que estar solos
es el fin de la vida; y no nos damos cuenta que a veces
la soledad nos ayuda a encontrar respuestas que no estaban.

Mirando las estrellas pude ver que la felicidad llega en cualquier
momento… que todo se termina en este mundo, desde lo
más hermoso, hasta lo más molesto y doloroso.

Hoy mirando una estrella, sentí el calor aquel del amor que se fue.
Y descubrí que en ella están los sueños, los besos y aquel tiempo
que se perdió algún día.
Comprendí que el amor tiene un millón devueltas.
Que a veces nos sorprende, nos da felicidad,
y a veces se transforma en lo peor que hay.
Mirando una de ellas, crecí un poquito más Aprendí a sonreír,
y a ver la realidad.

Mirando una de ellas, pude ver la verdad:

Que no sirve el ORGULLO cuando existe AMISTAD;
Que no sirve LLORAR cuando un amor se va;
Que no vale la pena aprender a CALLAR;
Que no existen FRONTERAS cuando tenemos VIDA…
Y que aprender a VIVIR, ES LO MEJOR QUE HAY!!!

Fuente: Elixires para el alma

Normas de urbanidad de George Washington

Es imprescindible para que una sociedad se desarrolle de manera sana, asumir y desarrollar valores internos, sobre todo en los padres y educadores, que tienen especial incidencia en la formación de las nuevas generaciones.
Estas normas tienen más de tres siglos, pero siguen tan vigentes como si hubiesen sido escritas hoy.


1 – Cada acto debe trasuntar respeto por los presentes.
2 – En presencia de otros, no canturrees en voz baja, ni tamborilees con los dedos ni los pies.
3 – No hables cuando otros hablan, no permanezcas sentado cuando otros están de pie; no camines cuando otros se detengan.
4 – No des la espalda a los demás, y menos cuando hablas; no muevas la mesa o elescritorio donde otro lee o escribe, no te apoyes en nadie.
5 – No seas lisonjero, ni bromees con nadie que no esté
de ánimo para bromas.
6 – No leas cartas, libros ni papeles en compañía, pero cuando sea preciso hacerlo, debes pedir permiso. No te acerques a los libros ni escritos de nadie para leerlos sin autorización, ni fisgonees cuando otro está escribiendo una carta.
7 – Que tu semblante sea agradable, pero que demuestre gravedad ante asuntos serios.
8 – No demuestres satisfacción ante el infortunio de otro, aunque se trate de tu enemigo.
9 – Los que gozan de título o posición tienen precedencia en todas partes, pero mientras son jóvenes deben respetar a quienes son sus iguales por su nacimiento o por otras cualidades, aunque no ocupen cargos públicos.
10- Es de buena educación ceder la palabra a nuestros interocutores, especialmente si gozan de rango superior, y nunca debemos ser los primeros en interpelar a los mismos.
11- Que tu plática con hombres de negocios sea breve y al punto.
12- Al visitar a los convalecientes, no asumas el papel de médico si no te corresponde.
13- Al escribir o al hablar, dirígete a la persona por su título debido, de acuerdo con su grado y las costumbres del lugar.
14- No discutas con tus superiores, y siempre presenta tus opiniones con modestia.
15- No procures ser maestro de tus iguales en las artes que profesan, pues pasarás por arrogante.
16- Cuando un hombre hace todo lo que puede, aunque no logre
tener éxito, no lo culpes por su intento.
17- Cuando debas aconsejar o recriminar, considera si es pertinente que se haga en público o en privado, de inmediato o en otra ocasión, y también cuáles son las palabras atinadas; y al reprender no muestres signos de cólera, sino actúa con reserva y moderación.
18- No te mofes de asuntos de importancia, no hagas burlas mordaces ni hirientes, y si haces gala de ingenio, no te rías de tus propias palabras.
19- Cuando reprendas a otro procura ser intachable, pues el ejemplo es más elocuente que la exhortación.
20- No emplees palabras hirientes contra nadie, ni juramentos o escarnios.
21- No te apresures en creer rumores en detrimento de otras personas.
22- Se discreto en tu atuendo, y procura respetar la naturaleza antes que suscitar admiración. Sigue la moda de tus iguales, tal como sea pertinente respecto del tiempo y lugar.
23- No te comportes como un pavo real mirándote sin cesar para ver si estás presentable, si el calzado te sienta bien, si tus calzas están bien ceñidas o si tus ropas son elegantes.
24- Júntate con hombres de calidad si estimas tu reputación, pues más vale estar solo que mal acompañado.
25- Que en tu conversación no haya malicia ni envidia, y así manifes- tarás ser de natural afable y ponderable; en las causas apa- sionadas permite que se imponga la razón.
26- No cometas la impudicia de urgir a tu amigo a revelar un secreto.
27- No digas bajezas ni frivolidades entre hombres adultos y educados, ni cosas dificultosas entre ignorantes, ni cosas difíciles de creer.
28- No hables de temas sombríos en tiempos de alegría ni a la mesa; no hables de cosas melancólicas como muerte y heridas, y si otros las mencionan, procura cambiar la conversación. No reveles tus sueños, salvo a tus amigos más íntimos.
29- No bromees cuando no hay ánimo para el jolgorio. No rías a cacajadas, y nunca rías cuando no es apropiado. No te burles de los infortunios de nadie, aunque parezca existir un motivo.
30- No digas palabras injuriosas, ni en broma ni en serio. No te mofes de nadie aunque te den la ocasión.
31- No seas atolondrado, sino afable y cortés, el primero en saludar, oír y responder, y no seas retraído en momentos de platicar.
32- No te apartes de los demás, pero no abuses de su confianza.
33- No vayas donde no sabes si serás bien recibido. No des consejos sin que te los pidan, y cuando sea pertinente darlos, sé conciso.
34- Si dos personas riñen, no tomes partido en forma incondicional, y no seas obstinado en tus opiniones; en asuntos indiferentes toma partido por la mayoría.
35- No reproches la imperfección ajena, pues eso corresponde a padres maestros y superiores.
36- No mires los defectos ajenos, ni preguntes de dónde vienen. No cuentes a cualquiera lo que has confiado en secreto a tu amigo.
37- En compañía no hables en lengua extranjera sino en la propia, y la que hablan gentes de calidad, no el vulgo. Trata con seriedad los asuntos sublimes.
38- Piensa antes de hablar, no pronuncies incorrectamente, no hables de prisa, sino ordenada y claramente.
39- Cuando otro habla estate atento y no molestes al público. Si alguien vacila al hablar, no lo ayudes, ni le des sugerencias que no te han pedido; no lo interrumpas ni le respondas hasta que haya terminado de hablar.
40- Trata de negocios en el momento adecuado, y no murmures delante de los demás.
41- No hagas comparaciones, y si alguno de los presentes es elogiado por un acto virtuoso, no elogies a otro por lo mismo.
42- No repitas rumores si desconoces la verdad. Al hablar de cosas que has oído, no siempre nombres a quien las refirió. Nunca reveles un secreto.
43- No te inmiscuyas en asuntos ajenos, ni te acerques a quienes
hablan en privado.
44- No emprendas lo que no puedes realizar, pero procura cumplir tus promesas.
45- Cuando expongas una cuestión, hazlo sin apasionamiento, ni indiscreción, sin importar la calidad de la persona a que te dirijes.
46- Cuando tus superiores hablan con cualquiera, óyelos; no hables ni te rías.
47- En las disputas, no lleves tu afán de imponerte al extremo de negar a otro la libertad de expresar su opinión y sométete al arbitrio de la mayoría, especialmente si son jueces de la disputa.
48- No seas tedioso en tu conversación, no hagas muchas disgreciones, no repitas con frecuencia el mismo asunto.
49- No hables mal de los ausentes, pues es injusto.
50- No te enfades a la mesa, y si tienes razón para el enfado no lo demuestres; presenta un semblante jovial, especialmente si hay extraños, pues el buen humor hace de cualquier plato un manjar.
51- No ocupes la cabecera de la mesa, pero si te corresponde o lo pide el dueño de casa, no te opongas, para no molestar a los presentes.
52- Cuando hables de Dios o sus atributos, hazlo con seriedad, reverencia y honor, y obedece a tus padres naturales.
53- Que tus esparcimientos sean viriles, no pecaminosos.
54- Trabaja para mantener viva en tu pecho esa pequeña chispa de fuego celestial llamada conciencia

Buenos días amigos! Les mando un abrazo de oso!