sábado, 20 de agosto de 2011

Buenas noches amigos! les mando un abrazo de oso!


Tal como eres



En un mundo de comparaciones y conformidad, preséntate tal como eres, demostrando lo que sientes.
No trates de gustar a todos, es un desgaste inútil que no valora nadie, porque siempre estarán demandando más y más. Solo quienes te quieren, te valoran y te aceptan como eres.
Disfruta el honor a tu propia verdad, del valor de ser tú mismo, arriésgate a comunicar tus emociones.
Comparte tus debilidades, tus temores, tus dudas e inseguridades; Tus Sueños…
Deja que los demás te conozcan como eres, permitirte el valor de ser tú mismo, de reconocer que eres una persona maravillosa, única, sincera, honesta… Comenzando por ti mismo.

Autor desconocido

Vivir la alegría


Vivir la alegría es vivir cada segundo que pasa.
Es corresponder con cada suspiro de corazón a todo lo que habita a tu alrededor; es penetrar en el interior y escuchar el desmayo débil de un alma silenciosa o el lloriqueo de un corazón herido.
Vivir en alegría es reconocer que la Vida no es una carrera y que el futuro es tan distante como el pasado.
Es permitir que cada momento sea un descubrimiento, un acto de gracia y belleza.
Vivir en alegría es descubrir el mundo por primera vez cada mañana.
Es maravillarse y aspirar.
Es recibir por igual el triunfo y el fracaso, la humildad y la pureza. Entonces, podremos ser derrotados, pero no destruidos.
Autor: J.Maurus

Intimidad


Cada hombre que viene al mundo pasa la vida en busca de intimidad. Quiere encontrar un “lugar suyo”, un rincón de seguridad y de calor humano.

Quien no encuentra la intimidad es un hombre partido, fallido, un infeliz, alguien que no se siente a gusto en su propia piel.

Un niño debe encontrar una intimidad dulce y tierna junto al padre y la madre. ¿Comprendes la terrible responsabilidad de dos seres que transmiten la vida a un niño?

Un joven busca intimidad cerca de una muchacha y viceversa y los hombres buscan la intimidad en el matrimonio o en la amistad.

El fundamento de toda intimidad se llama. ¡amor! La falta de amor y el egoísmo estorban toda intimidad y, poco a poco, hacen del hombre un “sin techo”, un solitario, un ser gastado, siempre atareado y nunca satisfecho.

El drama de nuestro tiempo es que nosotros no sabemos ya ofrecemos los unos a los otros en la intimidad. No podemos ya hospedarnos, darnos un “lugar nuestro” porque hemos abandonado al “amor”; porque hemos abandonado la fuente de todo amor: ¡Dios! Nosotros mismos no estamos ya en la intimidad.

Autor: Phil Bosmans

La vida no florece sola


Tienes que cuidar las raíces y convertirlas en tronco, el tronco en ramas, las ramas en flores. ¡Y exprimirte el corazón para dar perfume!

La vida no florece sola…Tienes que laborar en ella.

Las cosas no se te dan gratis, tienes que pagar lo que valen.

El fruto no te sale al paso tienes que abonar y regar.

Los pozos no se llenan solos tienes que calar hondo, buscar el agua, ver lo que les cabe y sentarte en la sombra.

Los frutos no llegan por arte de magia, tienes que ponerles sol, agua, aire, tierra.

Tienes que cuidarles la semilla, espantar los pájaros, madurar la cáscara, y luego, probar si están en punto para dar sabor a la vida y hacer jugoso el mundo.

Como ves, se te da todo, pero en materia prima. ¡Lo elaborado y valioso lo tienes que hacer tú!

Zenaida Bacardí de Argamasilla

Expresarás con el alma…



Expresarás con el alma, el más profundo de tus pensamientos, y en ese momento tus sueños serán tan intensos que se harán realidad.

Canta con los pájaros la canción del viento, y será justo en ese instante cuando las palabras más bellas que este se lleva entrarán en tu corazón.

Vive intensamente cada momento y disfruta con toda la pasión que existe dentro de ti, y descubrirás que la vida no es más que vivir, y vivir, no es más que sentir.


Piensa que los juegos son sinónimo de inocencia, y aprende que la diferencia entre un juego y la vida es un paso, el paso más importante que tal vez puedas dar.

No te dejes vencer por la incertidumbre, descubre todo lo que hay dentro de ella y combate su desconfianza.

Y el día que tengas miedo, no te prohíbas tenerlo, enfréntalo, y te darás cuenta de todo lo que eres capaz de hacer gracias a el.

Y así llegará el día que tengas miedo de amar, y cuando llegue ese momento dile a tu corazón que toda esa fuerza que está dentro de el la necesitas para ganar tu paz, no para luchar contra lo que sientes.

Todo esto te ayudará a crecer, porque el crecer no es cumplir años, sino cumplir sueños y vivir momentos, momentos que dejan experiencias y sueños que dejan en la vida el sabor del éxito.

Autor: desconocido

¡Vamos a quitarnos la máscara!




¿Por qué tenemos tanto miedo a mostrarnos? Abrir nuestro interior a la luz del día, por supuesto, es difícil. Si me vas a conocer, tengo que estar dispuesta a compartir contigo los miedos, enojos y envidias que parecen disminuirme como persona. Y eso me aterra.
Sin embargo, si nos aislamos, guardando nuestros secretos y nuestras emociones, sucede una extraña fermentación interna que con el tiempo se convierte en veneno y eventualmente nos mata.
El poeta John Berryman, que saltó a su muerte desde un puente, dejó escrito: “Nos enfermamos tanto como nos reservamos”. ¡Qué razón tenía!
Según el psicólogo John Powell, tememos bajar la máscara por varias razones: miedo a la intimidad, miedo a la separación, miedo a la fusión, miedo al rechazo y miedo a la responsabilidad.
Nos da miedo la intimidad; no sabemos a qué caminos nos pueda llevar. Temo mostrarte mi lado flaco, mi lado oscuro. Por lo tanto, evito comunicarme íntimamente contigo.
A algunos nos da miedo la separación. No quiero acercarme mucho a ti porque, quizá, después me dejes y eso me puede lastimar.
Otros tememos la fusión. ¿Si comparto todo contigo, qué me va a quedar para mí? ¿Todavía podré mantener mi propio pedazo de territorio, ése donde puedo estar solo?
También le tenemos miedo al rechazo. Si de verdad me conoces, sin edición, no te voy a gustar. Quizá pierdas poco a poco el interés una vez que sepas todo sobre mí. Así que sólo te muestro mi salón de trofeos y cierro el que guarda mis debilidades.
Por último, existe el miedo a la responsabilidad. Si me acerco mucho a ti, me involucro a fondo, y eso me obliga a estar cuando tú me necesites. No sé qué tan dispuesto estoy al compromiso.
Con estos miedos, disfrazamos nuestro verdadero yo. Disfrazamos uno de nuestros más fuertes y grandes atractivos: el encanto natural que viene de ser uno mismo.
Así que el secreto para evitar la soledad emocional y lograr la aceptación de los demás, paradójicamente, está en quitarnos las máscaras, porque de esta manera asumo los riesgos y me muestro tal como soy, con todo y mis defectos, entonces tú percibirás que confío en ti. Con esto te invito a hacer lo mismo.

Autor desconocido

Ve más allá



No escuches a los mediocres que te dicen ¡no se puede!
No escuches a los cobardes que te dicen ¡no te arriesgues!
No escuches a los mezquinos que te dicen ¡yo no creo!
No escuches a los ociosos que te dicen ¡no trabajes!
Ni escuches al fracasado que te dice ¡no lo intentes!
Solo escucha al optimista que te dice ¡avanza, puedes!
Solo escucha a los valientes que te dicen ¡no te rindas!
Escucha a los entusiastas que animan y dan aliento.
A los grandes triunfadores que sueñan con lo imposible
Escucha a los que conocen el camino de la victoria, ellos construirán mundos, imperios, soles, galaxias…
Encontrarás el tesoro más grande que hay en la vida, la libertad verdadera, la consciencia de quien eres… Un ser total, sin fronteras, sin limites, sin miseria.

Autor: Suryavan Solar

¿Quien Muere?


Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días el mismo trayecto, quien no cambia de marca, no se arriesga a vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.
Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre el blanco y los puntos sobre las “íes” a un remolino de emociones,  justamente las que rescatan el brillo de los ojos, las sonrisas de los bostezos, los corazones de los tropiezos y sentimientos malos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en si mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan de algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.
Autor: Pablo Neruda

Mi amigo



Mi amigo es un puerto donde pasar tormentas.
Un oasis verde en mitad de mis desiertos.
Mi amigo es un valle repleto de flores donde yo busco el color y el aroma de la vida.
Mi amigo es a veces un silencio inexplicable que debo aprender a respetar.
Mi amigo es una cumbre desde donde puedo mirar sin caerme.
Mi amigo es el pozo mullido donde caigo sin golpearme.
No pueden impedir que uno sufra; no pueden reemplazar a la madre ni al padre; no pueden confundirse ni con el amante ni con el hijo, no evitan que uno cometa errores; no impiden que el amor duela,  ni aseguran que el amor ame…
Los amigos solamente hacen que el espejo nos devuelva la imagen de alguien capaz de ser amado.
Los amigos solamente hacen que la vida valga la pena ser vivida.

Autor: Aida Bornik

El elefante encadenado de Jorge Bucay


Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba eran los animales. Me llamaba poderosamente la atención el elefante. Después de su actuación, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.

Sin embargo la estaca era un minúsculo pedazo de madera, apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que ese animal, capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría con facilidad arrancar la estaca y huir.

¿Qué lo sujeta entonces? ¿Por qué no huye?

Cuando era chico, pregunté a los grandes. Algunos de ellos me dijeron que el elefante no escapaba porque estaba amaestrado. Hice entonces, la pregunta obvia...
- Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo, me olvidé del misterio del elefante y la estaca.
Hace algunos años descubrí que alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta: "El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño."
Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que, en aquel momento, el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo, no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Imaginé que se dormía agotado y al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro día y al otro...

Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Este elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa porque ¡CREE QUE NO PUEDE!
Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo. Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza.
Cada uno de nosotros somos un poco como ese elefante: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad.
Vivimos pensando que "no podemos" hacer un montón de cosas simplemente porque alguna vez probamos y no pudimos.
Hicimos entonces lo mismo que el elefante, y grabamos en nuestra memoria este mensaje: NO PUEDO, NO PUEDO Y NUNCA PODRÉ.

Amar a alguien…



Amar a alguien es experimentar todas las emociones ajenas al amor y aun así volver al amor.
Amar a alguien es comprender que esa persona no es perfecta.
Es tener a la vista sus defectos, pero poner el acento en lo que amas de ella y aceptarla con alegría como persona individual que es.
Amar a alguien es ser fuerte para aceptar hechos e ideas nuevas.
Es saber que nadie será siempre igual, porque los cambios suceden gradualmente.
Amar a alguien es dar hasta que duela el corazón.
Los mejores regalos compartidos son la confianza y la comprensión que surgen del amor.
Amar a alguien es ver no sólo con los ojos, sino con el corazón.
Es ver con claridad tus sentimientos y los de quien amas, y saber apreciar la relación.
Amar a alguien es entregarte por completo, como si dijeras:”Héme aquí, cuanto soy te ama”.
No hacer transformismo ni contorsionismo para obtener su aprobación, sino mejorar en lo posible, para que tus virtudes, al llamar la atención, eclipsen tus faltas.

Autor desconocido.

"Dicen de mi,.." de José Ramón Marcos Sánchez


Dicen de mí tantas cosas sin ser yo,... que o "no dicen lo que saben",... o "no saben lo que dices",...
Buen fin de semana, besotes, os quiero, siempre vuestro, José
Correo y MSN: joseramonmarcos@live.com Twitter: @joseramonmarcos

Alcanzar



Si quieres tener el mar, contémplalo, y abre tus manos en sus aguas y todo el mar estará en ellas…; porque si cierras tus manos para retenerlo, se quedarán vacías.
Si quieres tener un amigo peregrino, déjalo marchar y lo tendrás…;  porque si lo retienes para poseerlo, lo estarás perdiendo, y tendrás un prisionero.
Si quieres tener el viento, extiende tus brazos y abre tus manos y todo el viento será tuyo…; porque si quieres retenerlo te quedarás sin nada.
Si quieres tener a tu hijo, déjalo crecer, déjalo partir, y que se aleje, y lo tendrás maduro a su regreso…; porque si lo retienes poseído lo pierdes para siempre.
Si quieres vivir el gozo de tener,  libérate de la manía de poseer y retener.
Goza de la mariposa que revolotea, goza del río que corre huidizo, goza de la flor que se abre cara al cielo…; goza teniendo todo sin poseerlo… sin retenerlo.

Autor desconocido

Echando a correr el agua


Me gusta observar el agua corriendo. Me gusta ver los ríos, riachuelos, lagunas y lagos.
En tanto el agua pueda circular, se mantiene cristalina y más pura. Pero si por alguna razón se estanca, comienza a tomar mal olor. El agua no se oxigena bien y comienzan a proliferar las bacterias.
El amor es como el agua. No puede haber un verdadero gozo si no se tiene con quien compartirlo. No tiene sentido llenarse de amor si no es para distribuirlo y para entregarlo.
Del mismo modo, no tiene sentido llenarse de conocimientos y de nuevas experiencias si no son para transmitirlas a quienes las necesiten o estén dispuestos a aprender. Recuerden que al no dejar fluir nos convertimos en aguas estancadas.
Para manifestar aprecio hacia alguien no es necesario esperar que sea fin de año, Navidad o su cumpleaños. El momento es ahora mismo.
Y, ¿cómo hacerlo? Mediante una palabra de estímulo, una sonrisa, un elogio sincero, una pequeña tarjeta con una frase positiva, una llamada telefónica, un correo electrónico…
A veces a las personas les cuesta encontrar quien los ame. Quieren recibir amor para ser felices y si no sucede, se sienten desgraciadas. En realidad, están ignorando algo muy simple. El gozo y la felicidad llegan cuando se tiene a quien amar, no cuando alguien le ama. Como el proceso se da al mismo tiempo, amo y me aman, parece que se depende del afecto del otro para ser feliz. Este es un gran “secreto”. Puede costar encontrar quien le ame, pero hay más de ¡seis mil millones de personas que necesitan amor! Están al lado suyo, en su trabajo, en su escuela, en su vecindario, en el otro extremo de la línea telefónica,… ¡están en todas partes!

Autor: S. Valdivia

Actitud positiva


Normalmente encontramos dos clases de personas en la vida:
1. Las que siempre esperan lo peor en cualquier situación.
2. Las que imaginan lo mejor y esperan lo positivo.
¿En cuál grupo estás? ¿Con los pesimistas o con los optimistas?. Ojalá seas de aquellos que cuando se propone algo bueno comienzan a generar ideas para ver como se puede hacer.
En efecto, es desesperante tratar a los que buscan razones y sinrazones para mostrar que algo no se puede hacer.
Ojalá un día lluvioso sea para ti un dia diferente y no un día terrible. Ojalá veas en cada obstáculo un desafío y no un problema.
Está demostrado que atraemos lo que pensamos. De ahí que sí esperas lo peor vas a encontrarlo. Elige concentrarte en lo positivo.
Pobre de ti si en cada heridita ves ya una hinchazón, en cada resfriado una pulmonía y en cada llovizna una tempestad.
Ten presente que el optimista siempre gana ya que suponiendo que las cosas se agraven el no anticipar su dolor ni su angustia. Elige contemplar la cara risueña de la existencia.

Autor desconocido

Aspectos de la vida Parte III



No midas por años
No midas por años, sino por el arte y la forma que has adoptado para vivirlos.
No envejezcas antes de tiempo: valora la vida hasta el final.
El tiempo no depende de nosotros, pero sí los “grados de vejez” en que inconscientemente nos vamos situando.
El envejecimiento no es un momento del tiempo, sino el instante preciso en que renunciamos a vivir.
Se envejece con pocos años, y no se envejece nunca.
Se envejece con buena salud y se conservan bríos con grandes impedimentos.
Se envejece con soledad y tristeza, y se estiran los años con un espíritu fuerte e indomable.
No se necesita la muerte para convertirnos en polvo, ¡basta perder el interés por todo lo que nos rodea!
Los años arrugan la piel y la marchitan.  El desgano arruga el alma y la reseca.
El pesimismo, la amargura y el miedo quitan más juventud que las arterias, y la obsesión de la muerte acerca más a la vejez que los achaques, los años y las limitaciones.
El tiempo es como el reflejo de la vida.  Es joven el que siempre tiene algo que reflejar, y viejo, el que voluntariamente ha perdido su transparencia.
Se puede llegar con los años a una vida menos activa, pero sin dejarse caer en una decadente ancianidad.  Es viejo quien perdió la llave de su vida interior, y joven, el que abre a diario la ventana del alma y se asoma al horizonte.
La vida se aquilata dentro.  Déjale caer a diario sus gotitas de juventud y los años, de tan rápidos, ni los notarás pasar.
Hay viñedos que con todo el sol de la juventud lucen raquíticos, y viñedos que con un buen racimo de años hacen el mejor de los vinos.
Lo malo no es tener que morir y tener que envejecer.  Lo malo es no saber vivir.
Es joven el que juega al desafío con la vida y reta.  Es viejo el que se entrega y se deja vencer.
Es joven el que sabe que hay algo más que hacer y confía en sí mismo.  Es viejo quien se cubre con manto del desaliento y se paraliza.
Es joven el que amanece todos los días disponible, y viejo, el que se declara inservible e impotente.
El que vive a plenitud la corriente de la vida,  es joven.  El que cierra el voltaje, apaga la luz y desconecta, es viejo.
No achiques tanto tu vida que te quedes sin ser joven ni ser viejo, prácticamente sin ser nada.

Autora: Zenaida Bacardí de Argamasilla
Libro: Con las Alas Abiertas ( Es copia parcial)

Aspectos de la vida Parte II


No pierdas nunca la sonrisa
La sonrisa es ese algo luminoso con lo que nos asomamos a los demás.
La sonrisa es como una llamita interior que se enciende a tu contacto, para saludarte.
La sonrisa es como desbordarse algo que nace dentro, que se da espontáneamente y no se puede arrebatar, forzar ni pedir.  Brota sola y así, por su cuenta, se prende al rostro del que elige.
La sonrisa es como una transmisión de simpatía que nos hace sentir livianos y alegres.
Sonreír es acoger, confortar, abrir el paso, invitar a pasar.  ¡Es subir un peldaño en el amor!
La sonrisa es como una gota pequeña, pero en esa gotica cabe el mar.
Sonreír es querer soñar dentro del otro.
La sonrisa acaricia, retiene, perdona, habla.  Es como depositar una promesa en los que sufren y un tono alegre en los que cantan.  La actitud más empecinada se ablanda con ese gesto amistoso de dominación.
La sonrisa ensancha.  Tiene algo de sol naciente entre los hombres.  Es como si nos brotara una rosa por dentro y empezáramos a repartir pétalos en los demás, colándose el perfume por los ojos, por los labios, por esa expresión abierta y transfigurada.
Es una moneda de valor incalculable.  No tiene valor hasta que se reparte y no enriquece hasta que se regala.
A veces la sonrisa ensancha la vida, hace respirar hondo, como si saltara de golpe todo lo que estaba taponeando nuestro corazón.  La sonrisa quita el hermetismo y rompe la compuerta donde se acumulaban tantos desechos, tantas espinitas y tantas rozaduras.
Sonríe colando luz, dando amor y asomando el alma.
No escatimes tu sonrisa al que te la niegue.  Esos que la agotan por la vida y la apagan con el viento, son los que más la necesitan.  Sonríele a ese prójimo serio, triste, envejecido.
De ti puede brotar ese don, ese gesto que redime, ese ángel que acaricia.
Bajo tu sonrisa podrán salvarse muchos de los que pasan desesperados y podrán curarse muchos de los que pasan enfermos.  Bajo tu sonrisa se detendrán los viajeros, atraídos por ese pedacito de Dios que irradia tu expresión.
La sonrisa se inventó para el milagro, para ese milagro que de pasada podemos hacer todos los días.

Autora: Zenaida Bacardí de Argamasilla
Libro: Con las Alas Abiertas ( Es copia parcial)

Aspectos de la vida Parte I



No te canses
De dar alegría con tu sonrisa, de dar pan de tu horno, de dar felicidad de la que llevas dentro, de llenar vacíos, de sembrar rosas, de conducir a otros, de lo duro del camino, de lo alto de la montaña, de lo débil de tu fe.
No te canses…
De ser hombro, escalón, pañuelo, puente, ilusión y vida.  De ser tornillo que apuntala el mundo, tuerca que sostiene la armadura, llave que deja pasar, cimiento que consolida el amor y columna que levanta el ideal.
No te canses de trabajar con cera, si ahí puedes dejar una mechita de luz.
No te canses de trabajar con tierra, si ahí puedes dejar injertada una semilla, dorado un fruto y sazonada una vida.
No te canses de gastar el corazón por los que arrastran la vida y dar fuego de tu vida por los que desconocen el amor.
No te canses. ¡Deja que descansen los demás!

Autora: Zenaida Bacardí de Argamasilla
Libro: Con las Alas Abiertas ( Copia parcial)

Experiencias


Siempre habrá momentos difíciles y días complicados en nuestra vida.
Nos da la impresión de que ciertas cosas simplemente no estaban destinadas a pasar y que algunos proyectos simplemente no estaban destinados a funcionar.
Siempre enfrentaremos decepciones, pero también recibiremos muchas
 bendiciones especiales.
Todo lo que se nos pide es que nos elevemos por encima de nuestros infortunios.
Deja que la vida te muestre nuevas maneras de encarar viejos problemas.
Deja que te ofrezca nuevos descubrimientos.
Deja que los días desplieguen ante ti nuevas posibilidades que hasta entonces desconocías, nuevos sueños que nunca soñaste, y que te regale las semillas de nuevas ideas que nunca antes sembraste.
Deja que la vida modere tus convicciones y te muestre todo lo que está oculto detrás de cada escena: la profunda paz del cambio de estaciones, la majestad de lo que significa tener y ser un amigo, la alegría que se descubre al comprender que nunca es tarde para volver a empezar.
Deja que la vida brinde abundancia a tu alma y a tu corazón.
Déjala cantar en ti y mostrarte cómo apuntar a las estrellas.
Deja que te ayude a alcanzar todo lo que deseas para ser todo lo que
 eres.
Se trata de una regla muy sencilla: Cuanto más das, más recibes. Y cuanto más lo hagas, más te gustará hacerlo.
Eres una persona maravillosa que merece tener una bella vida.

 Y si alguna vez sobreviene la dificultad, sé que puedes elevarte por 
encima de ella.

Autor desconocido

Buenos días amigos! Les mando un abrazo de oso!