jueves, 11 de agosto de 2011

Buenas noches amigos! les mando un abrazo de oso!


Solo te pido un abrazo


Vuelo, vuelo entre las nubes de azúcar,
que tal vez yo sola imagino.
No puedo explicarte la alegría
que siento al hacerlo.
Siento esa paz anhelada
y que tal vez nunca sentí en mi vida.
Siento como la brisa golpea en mi pecho.
Ese dolor mezclado con placer que se siente
esa adrenalina que tanto extrañé
regresó a mi y de la forma más dulce.
Ya no me lastima,
ya no debo cuidarme
alguien me protege.
Solo disfruto el momento de volar
el momento que vivo, que respiro.
Si deseas verme desde abajo
solo te pido que no te alejes.
Que no me dejes.
Si aceptas mi mano
volemos juntos.
Quiero que sientas la vida
como yo la siento.
La alegría que causa el sentirse libre.
No me pidas que no lo sea.
No puedo atarme a nada.

Lo que más amo en la vida
es a ella...la libertad, mía y tuya.
Siendo libre regreso.
Siendo libre te siento
Solo te pido que si no deseas volar
me recibas con los brazos abiertos.
Y cuando regrese
pueda refugiarme en ellos.
Solo deseo que me abraces un momento.
No importa el tiempo que me brindes.
Para mi será eterno.
Desearía que otra vez sientas
que nuestras almas puedan amar.
Que solo siendo libres
eso sería realidad.
Simplemente te pido
que sientas que tu alma
se une con la mía.

Que tal vez mi cuerpo y el tuyo
se reconozcan y se abracen.
Y quien sabe...quizás,
ambos deseen ser uno solo.
Solo te pido que me abraces un momento
y que me dejes volar.

Autora:
Patricia Gold

Toma buenas decisiones

Ante varios caminos que conducen a un objetivo común hay que elegir uno, debes saber que uno de ellos puede ser que te cambie la vida para siempre.


Un día antes de que la temporada de pesca de perca comenzara, Jimmy y su padre estaban pescando. Luego de usar gusanos como carnada, Jimmy decidió practicar usando un pequeño señuelo plateado.

Apenas el señuelo tocó el agua, su caña comenzó a doblarse. Jimmy sabía que había atrapado algo grande. Para cuando comenzó a enrollar la línea, una luna gigante se había levantado sobre el lago. A la luz de ella Jimmy vio al pez más grande que jamás hubiera visto.

El padre de Jimmy encendió un fósforo para ver la hora de su reloj: las diez de la noche, dos horas antes de que la temporada de pesca de perca comenzara. Tendrás que devolverlo, hijo, dijo.

Jimmy protestó: Nunca habrá un pez más grande que este. Miró alrededor y no vio a ningún otro bote o pescador cerca. Aún así por el tono de voz de su padre, se dio cuenta de que no habría discusión. Sacó con cuidado el anzuelo del labio de la perca y la devolvió al lago.

Jimmy tenía razón. Ahora lleva a sus propios hijos a pescar, y en los últimos treinta y cuatro años jamás vio una perca tan grande como la de ese día. Pero admite que cada que vez que tiene que afrontar cuestiones de ética, ¡recuerda a ese pescado de nuevo y sonríe!

Una decisión bien tomada vive fresca y dulce en la memoria.

Desconozco a su autor

Vales mucho




No minimices tu valor comparándote con otros. Son esas diferencias lo que nos hace seres especiales.
No hagas tu metas por lo que otras personas sea importantes, solo tú sabes lo que es mejor para ti.
Nunca tomes en vano las cosas cercanas a tu corazón, aférrate a ellas como te aferras a la vida, pues sin ella la vida no tiene sentido.
No permitas que tu vida se resbale por tus dedos, viviendo en el pasado o viviendo en el futuro. Vive tu vida un día a la vez y podrás disfrutar todos los días de tu vida.
No te rindas cuando aún no tienes algo que ofrecer.
Nada es realmente en vano hasta el momento en que tu decidas dejar de intentarlo.
Es un hilo muy frágil lo que nos une a otros. No tengas miedo de encontrar riesgos que aprendemos a vivir.
No le cierres la puerta al amor diciendo que es difícil de encontrar
La manera más rápida de encontrar amor es dando amor. La manera más rápida de perder el amor es aferrándonos muy fuerte a él.
No rechaces tus sueños, sino ten esperanza. Si no tienes esperanza no tienes un propósito.
No corras por la vida tan rápido que olvides, no solamente donde has estado sino a dónde vas.
La vida no es una carrera sino una jornada para saborear cada paso que des.

Autora: 
Nancy Nangel

El cielo de tu boca



Tus besos son tan dulces
como nunca pude imaginar.
Es lo que necesito para respirar.
Tu aliento mueve mi alma,
me hace vibrar,
me da vida.
Con vos volví a vivir,
a soñar, a creer.
Si tus labios se pegan a los míos
la piel de mi cuerpo se eriza
pidiendo más y más y más.
Tus labios me anuncian
lo que sigue...
tus besos son la puerta del amor
y de todo lo que deseo.
El cielo tan soleado de tu boca
me calienta...
el cuerpo y el alma.
Que sepan que otra boca
siempre estará esperando
ese cielo tan soleado
de tu boca que calienta.

Autora: Patricia Gold

Miedo a todo


Nada esclaviza más que temer por acontecimientos que pueden llegar a pasar en el futuro. 
Como casi todas las emociones negativas los miedos producen un estado de inmovilidad. 
Los más frecuentes en estos tiempos tienen que ver con la inestabilidad, la ruina y la pérdida del trabajo: avatares sobre los cuales difícilmente podamos ejercer algún control.
Sí podemos ahuyentar el miedo reemplazándolo por un pensamiento constructivo o por el convencimiento de que aquello que tememos no se producirá

Llegado el momento, los problemas deben enfrentarse con serenidad, porque el pánico impide razonar y, en consecuencia, actuar.
Mucha gente que ha pasado por experiencias similares reconoce que la catástrofe tan temida resultó menos terrible en la realidad de lo que imaginaba.
En circunstancias límites, desarrollan anticuerpos contra la parálisis del miedo y estuvieron en condiciones de defenderse.
Si la fe y la confianza se unen a nuestra voluntad de acción, siempre podremos rehacer la historia de nuestros días. La confianza además suele tener efectos altamente positivos: nos impulsa a protagonizar lo que deseamos.
Si una madre tranquila transmite seguridad a su hijo, éste recordará cumplir con las normas de tránsito y evitará dar ese paso alocado que puede llevarlo al desastre.
Si imaginamos nuestra propicia felicidad como si estuviéramos viéndola en una pantalla, es muy posible que la transformemos en realidad. También podemos transmitir buenas ondas a quienes nos rodean.
Como escribió el poeta uruguayo Mario Benedetti :

”Quiero que me relates tu último optimismo, yo te ofrezco mi última confianza”

Autor desconocido

El secreto del éxito es ser tú mismo


Autoimagen se define como el creer o tener respeto por uno mismo. Esto tiene otros significados adicionales, tales como el sentir orgullo por uno mismo. En otras palabras tener confianza en uno mismo.

La autoimagen, es una combinación de todos los elementos mencionados anteriormente, que te dan valor para hacer frente a los retos que te presenta la vida. Es la opinión que tienes acerca de ti mismo.


La autoimagen tiene relación con dos aspectos que son, un sentido de eficiencia personal, mezclado con un sentido de valor personal.

Es la conjunción de confianza y respeto por ti mismo. Es la plena seguridad de que estás capacitado para vivir y para darle valor a tu vida.

Características que debes alcanzar para tener una excelente autoimagen:


• Tener confianza en ti mismo.
• Tener habilidad para resolver los problemas sin preocupaciones.
• Enfrentar y eliminar las situaciones que pueden parecer aterradoras.
• Saber que el que no arriesga, no gana.
• Sentirte relajado en cualquier lugar.
• Motivarte a ti mismo.


Prácticamente cada uno de los aspectos de tu vida -felicidad personal, el éxito en tus relaciones con los demás, tu creatividad, tus logros e inclusive tú éxito en el campo del sexo- está relacionado con el nivel de autoimagen que tengas. Entre mejor sea ésta, mejor resolverás las situaciones que se te presentan.

Además el tener una buena autoimagen es importante porque te hará sentir bien y te verás mejor. Los demás lo notarán y se querrán relacionar contigo. Dicho de otro modo, si estas consciente de tu valor como persona, entonces sabrás que eres digno de ser admirado y capaz de lograr lo que quieras.

El entorno en el cual creciste, tiene mucho que ver con la personalidad que tienes, pero -más importante- con la autoimagen que has desarrollado. Porque, ¿de dónde pueden venir los sentimientos de inferioridad que a veces sientes? Pues bien, muchos de ellos, seguramente vienen de los años pasados con la familia, porque tres cuartas partes de tu tiempo los has pasado en ese medio.


Somos lo que somos, en función de donde hemos estado. Construimos nuestra autoimagen de cuatro principales factores: 
nuestro destino, las cosas positivas y negativas que la vida ofrece, y nuestras propias decisiones en relación con esas situaciones que se nos presentan.

El ser arrogante o sentirse superior a los demás, solo porque sí, no es mas que una muestra de inseguridad. Tu serás tan importante como tus logros, tus actos y tus metas, pero de una manera inteligente.

Otra cosa interesantísima, es que tu puedes incrementar tu autoimagen, sin importar como te sientas en este momento, -es decir con una motivación alta o baja- Las buenas vibraciones que puedes generar acerca de ti mismo no tienen límite, pero lo mejor de todo es que estos sentimientos están bajo tu control, independientemente de la opinión que tengan los que te rodean.

Winston Samuel Ojeda

¡Échale ganas a la vida!


La vida es más grande o más pequeña según las ganas que le eches y el amor que le pongas. Tiene una forma u otra, según la limes, la moldees y la vayas amasando.

Los frutos no son los mismos para todos: cada uno nace con la semilla que debe desarrollar…. cultivarla bien lleva al éxito. No envidies la de nadie, porque en todas se puede dar anchura, espacio y plenitud. En todos los campos hay malas hierbas, sequías, tramos pedregosos, arenosos, inseguros, pero en ninguna falta un roció diario, un sol que caliente y una lluvia que nutra.

¡Solo necesitas echarle ganas!

Cuando uno hace lo que le gusta, sólo cuenta el avance, no las horas que le dedica; sólo cuenta que su objetivo va cuajando, no el esfuerzo y el tiempo que entero en él; sólo cuenta la semilla que lleva dentro para desarrollar, no la clase de árbol que se le ha destinado.

Cuando te gusta lo que haces, no percibes el tránsito del tiempo, que siempre te parece corto, ni el vuelo de las horas, que siempre parecen bien empleadas.

Casi siempre soñamos ser lo que no llegaremos a ser nunca, pero en medio está el motor de la esperanza que nos impulsa y el aliciente que nos aguijonea la vida.

Debes saber penetrar con ojo de águila en la realidad que te rodea y a la vez saber volar sobre ella y mirar desde arriba dónde debes posarte.

Échale ganas a la vida, aunque algunos miren más la huella de tus fracasos que la excelencia de tus logros.

Te encontraras que la vida se cansa de presentar los mismos hombres y los mismos acontecimientos… pero nosotros nunca acabamos de entender. Parece que sólo se aprende en la derrota, se adquiere sabiduría en las guerras perdidas y habilidad en la realidad y los escollos.

Échale ganas a la vida aunque no sea fácil, y a veces parezca que nada puedes conseguir y nada vale la pena. Vive tus sentimientos, expresa tu verdad, despójate de prejuicios, asimila los hechos y adórnalo todo con la imaginación.

Ordena tu ideas, aléjate del pensamiento que te tortura y de los lastres que te hunden, desecha todo eso que le roba belleza a la vida. Mírate como en el fondo de un estanque y líbrate de tu propia basura.

El alma se limpia con amor, la vida se endereza rectificando y uno se hace hombre tocando el alma de las cosas.

No le busques a la vida metas definitivas, porque todo es evolutivo, transformable, susceptible de mejoría.

Échale ganas a la vida, y corre sobre ella como si llevaras la fuerza en los estribos, la acción en las manos, la convicción en la frente y el fuego en el corazón.

Autor desconocido

La esperanza en el corazón

Todo saldrá bien. Ya lo verás. 
Vas camino hacia algo mejor 
y hasta llegar ahí solo es cuestión de tiempo…

Recuerda otros momentos de tu vida, 
momentos en los que te preguntaste 
si acaso podrías superar la adversidad. 
Al final siempre pudiste. Trata de pensar en eso ahora, 
mientras miras en tu interior.

Date tiempo necesario para vivir 
en carne propia todo lo que estás sintiendo… 
Tiempo para manejar y disfrutar las 
emociones…

Escabúllete hasta ese lugar que 
está en lo más profundo de ti, 
donde te sientes más afianzado, seguro y a salvo.

Ese lugar es fuerte y auténtico, 
y tengo la sensación de que vive en ti 
con más belleza de la que supones.
La ayuda está aquí, por si la necesitas. 
Pero lo que más te ayudará es recordar 
esto:
Si eres capaz de darles un oportunidad 
a todas las cosas, todo saldrá bien. 
Te lo prometo.
“Si tu corazón está en el lugar correcto, 
¿qué más queda?”
Autor desconocido.

Esto también pasará


Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte:
- Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.
Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total...
Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.
El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:

-No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje –el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey-. Pero no lo leas –le dijo- manténlo escondido en el anillo. Abrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación-

Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino...

De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso:
Simplemente decía “ESTO TAMBIEN PASARA”.

Mientras leía “esto también pasará” sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos.

El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes... y él se sentía muy orgulloso de sí mismo.

El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo:

-Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.

-¿Qué quieres decir? –preguntó el rey-. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.

-Escucha –dijo el anciano-: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: “Esto también pasará”, y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado.

Entonces el anciano le dijo:

-Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.

Desconozco a su autor


Cómo tomar decisiones cuando no contamos con información de Ana Varik


Tomar cualquier decisión sin tener toda la información y los hechos de antemano, puede convertir a esa tarea muy difícil. A cuantas personas que trabajan en una empresa, los estudiantes en las universidades o cuando alguien está tomando algún curso de capacitación o de post grado, les han cambiado las reglas de juego sobre la marcha.
Y cuando esto sucede, te adaptas a las reglas nuevas o comienzas a quejarte sin parar. Conozco varios casos en los cuales después de pagar la matrícula de algún curso, se les notifica que hubo cambios para el segundo semestre, y como ya esta pago, no se puede cancelarlo o si se lo hace, se pierde el dinero.
Todos nos quejamos, no estamos de acuerdo con las decisiones tomadas porque perjudican a muchas personas, no es justo, no se brindo todos los hechos de antemano para tomar la decisión correcta para cada persona involucrada.
Una vez un amigo mio profesor de la universidad dijo que nadie va a tener el 100% de los hechos que necesita para tomar una decisión en este mundo real. Agrego que si tienen suerte, se podría tener solo el 50% de los hechos con el fin de tomar una decisión medianamente correcta.
Es totalmente cierto lo que dijo este profesor, porque si nos ponemos a analizar las decisiones que hemos tenido que tomar en la vida, no siempre contamos con toda la información en el momento justo de hacerlo, a veces llega más tarde o una de las personas involucradas no dice todo lo que sabe y así vamos dilatando completar nuestra base de datos.
El punto es que muchos de nosotros al tomar una decisión, nos enfrentamos a una información muy limitada y quizás hay que tomar una decisión rápida y urgente. Pero si no se decides hacer algo, tu indecisión es tu decisión. No decidir es decidir.
Así que, ¿Cómo tomar una decisión cuando no tienes todos los hechos?, quizás este proceso te pueda ayudar a hacerlo:
1. Realizar un examen de los hechos que tienes a mano. Observa la información que has adquirido durante tu investigación.
2. Analiza los hechos.
3. Observa como los hechos pueden afectar tus decisiones futuras. Quizás aceptar algo que no estés tan convencido, puede beneficiarte mucho más en tu futuro y no actualmente. Por ejemplo, cuando uno toma un curso pero no está de acuerdo con la modificación realizada y al final obtendrá un gran beneficio para el currículum.
4. Tomar las medidas para decidir correctamente. Actúa cuando sea necesario y asume toda la responsabilidad de tus acciones. Aunque el resultado pueda o no ser como lo habías planeado, la decisión ya está tomada.
Ninguno de nosotros tenemos la bola de cristal para tener acceso a toda la información y ver cuáles serán las consecuencias en el futuro por la decisión tomada. Podemos tomar una actitud consciente y tomar la decisión que consideremos correcta en esa circunstancia. Si no decidimos alguien o algo va a decidir por nosotros. Decidimos por decisión o por indecisión. ¿En qué acera te quieres parar?
Fuente: Don de Éxitos

Oportunidad


La oportunidad es la ocasión de hacer algo, pero hay que saber el justo momento para aprovecharla.
La oportunidad no se presenta en la rutina diaria, ni a quienes ven la vida de color gris, es como una franca sonrisa en un rostro desconocido.
La oportunidad tampoco se presenta a quienes la buscan afanosamente.
Y es que la oportunidad puede ser espectacular, así como discreta y disimulada.
Por eso, la oportunidad, radica mas bien, en una cuestión de enfoque.
Es como si de pronto se te ocurriera limpiar los cristales de los que a través de ellos ves tu vida, y resulta que el polvo acumulado en ellos, no te permitía ver clara y brillantemente.
Tu vida en si, es una gran oportunidad.
Quien diga , que la vida siempre está saturada de escollos y no cambia esa manera de verla, no se permite ver que también esta llena de oportunidades.
Hay algunas personas que solo alcanzaron a ver una, en toda su vida, y lograron metas jamas imaginadas.
¡ Se imaginan si hubieran podido ver las noventa y nueve anteriores que ignoraron !
Eres joven, aprende a verlas y aprovecharlas.
Eres maduro, muévete , estás perdiendo el tiempo.
Eres anciano, limpia esos lentes, aun hay muchas por disfrutar.
La oportunidad es una bendición dirigida a ti por quien te ama: la vida.

Autor desconocido

Un día en colores


Un día puede ser un momento más.

Un día puede tener el color que diga tu corazón; nublado, lleno de vida, azul como las ilusiones, rosa como los sueños…

Pero un día siempre será un instante, si todos los días de tu vida son iguales al final de tu vida.

En ese parpadeo de un segundo, te habrá parecido que has vivido un solo día de tu vida.

Haz de cada día un instante único, quizás sólo lo consigas con una mirada, con una sonrisa, con un pensamiento…pero intenta que cada día sea una foto única en el paseo de tu vida.

Si en algún momento de esa vida, he pasado por allí, me conformo 
con haberte proporcionado esa sonrisa, ese pensamiento, ese brillar de tus ojos.

Autor desconocido

El amor te elige a ti


Si tú te encuentras enamorado de una persona que no está enamorada de ti… no te reproches a ti mismo. No hay nada de malo contigo, sino que el amor no eligió descansar en el corazón de la otra persona.

Si encuentras a alguien que esta enamorado de ti, y tú no lo amas, siéntete honrado de que el amor vino y tocó a su puerta, pero dulcemente rechaza el regalo que no puedes devolver.

Si tú te enamoras de alguien, y esta persona se enamora de ti también, y el amor elige irse, no intentes reclamarlo o culparlo. Déjalo ir. Hay una razón y un significado. Tú lo sabrás a su tiempo.

Recuerda que tú no eliges al amor. EL AMOR TE ELIGE A TI. Todo lo que puedes hacer realmente es aceptarlo, por todo su misterio, cuando entra a tu vida. Siente como él te llena hasta derramarse, y entonces encuentra la manera de compartirlo.

Dalo a la persona que lo hizo nacer en tu vida.

Dalo a otros que sean pobres de espíritu.

Dalo al rededor del mundo en todas las formas que puedas.

Es entonces que muchos que aman cometen un error, porque habiendo estado mucho tiempo sin amar, ellos entienden el amor como únicamente una necesidad.

Ellos ven sus corazones como un lugar vacío que necesita ser llenado con el amor, y ellos empiezan a ver el amor como si fuera algo que fluye para ellos en lugar de fluir desde ellos.

Acuérdate de eso, y manténlo en tu corazón: el amor tiene su propio tiempo, sus propias estaciones, y sus propias razones para ir y venir.

Tú no lo puedes sobornar, coaccionar, motivar o insistir para que se quede. Tú solo puedes abrazarlo cuando él llega, y compartirlo con los otros cuando el venga hasta ti.

Pero si él elige dejar tu corazón, o el corazón de aquél a quien tu amas, no hay nada que puedas hacer, y no hay nada que debas hacer.

El amor es y siempre será un misterio. Alégrate de que él haya entrado a tu vida en algún momento. Si mantienes tu corazón abierto, él vendrá de nuevo a ti.

Autor desconocido

Lágrimas


Todavía lloramos. Y qué bueno que así sea. Las lágrimas rara vez hacen mal. Son siempre una catarsis, una liberación, una forma de decir que nadie es auto-suficiente.
En esta confesión de franqueza humana se esconde un acto de humildad de quien reconoce que llegó a una encrucijada.
Y, cuando esto hiere demasiado, los ojos dicen lo que la boca no consigue pronunciar. Hay lágrimas de dolor, lágrimas de amor, lágrimas de alegría incontenible, lágrimas de tristeza, lágrimas silenciosas de paz y de ternura lágrimas de gratitud por un elogio realizado en el momento preciso, lágrimas de esperanza, lágrimas de inocencia.
Pero también hay lágrimas de vergüenza, de necedad, de desafío, de chantaje, de egoísmo por no haber conseguido lo que se quería.
Hay quien llora por cualquier cosa y hay quien tiene vergüenza de llorar, cuando llorar era la única cosa decente que podía hacerse.
Es muy probable que existan cosas mucho más bonitas que una persona llorando en paz. Pero, después de las siete maravillas del mundo, muy bien se podría proponer la que sigue como la octava:
Un monumento a la persona que todavía llora por amor y que además no tiene vergüenza de mostrar que dentro de ella habita un sentimiento noble.
De las cosas más bonitas que conozco, una de ellas es la sonrisa de una persona …y otra, la lágrima silenciosa de alguien que desea comenzar de nuevo…

Autor desconocido


¿Cuándo empezar de nuevo? por Facundo Cabral



De mi madre aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo. Ahora mismo le puedes decir basta a los hábitos que te destruyen, a las cosas que te encadenan, a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida por el camino perdido, ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.

Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía no gozaste la más grande alegría ni sufriste el más grande dolor. Vive de instante en instante porque eso es la vida.

Me costó 57 años llegar hasta aquí, ¿cómo no gozar, respetar este momento? Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere. Y si la historia es tan simple, ¿porqué te preocupas tanto? No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la Tierra. En la tranquilidad hay salud, como plenitud dentro de uno.

Perdónate, acéptate, reconócete y ámate, recuerda que tienes que vivir contigo mismo por la eternidad, borra el pasado para no repetirlo, para no abandonar como tu padre, para no desanimarte como tu madre, para no tratarte como te trataron ellos, pero no los culpes porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas.

Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuevo. Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada instante.

¡Pero no digas “no puedo” ni en broma porque el inconsciente no tiene sentido de humor, lo tomará en serio y te lo recordará cada vez que lo intentes!

Si quieres recuperar la salud abandona la crítica, el resentimiento y la culpa, responsables de nuestras enfermedades.perdona a todos y perdónate, no hay liberación más grande que el perdón, no hay nada como vivir sin enemigos. Nada peor para la cabeza y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica que te hace juez (agotadora y vana tarea) y cómplice de lo que te disgusta.

Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella. El bien y el mal viven dentro de ti, alimenta más al bien para que sea el vencedor cada vez que tengan que enfrentarse. Lo que llamamos problemas son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano.

No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces esa ropa que llevas ya son ganancia. Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente.

Nunca cortes un árbol en invierno


En muchas ocasiones, debemos tomar decisiones importantes para nuestras vidas.
Cuando uno se encuentra en una situación o estado de ánimo alterado, mucha veces es mejor esperar un tiempo para tomar una gran decisión.
Decidir en condiciones anímicamente adversas, aumenta la posibilidad de error.

Siempre recuerdo uno de los cuentos, que ya hace unos cuantos años, nos contaba el padre José cuando con los chicos del barrio jugábamos en el patio de la parroquia. La enseñanza que nos deja este breve relato, bien puede aplicarse a quien se encuentra ante la disyuntiva del divorcio.
“Recuerdo que un invierno mi padre necesitaba leña, así que buscó un árbol muerto y lo cortó. Pero luego, en la primavera, pudo darse cuenta, con gran tristeza, que al tronco marchito le brotaron retoños. Mi padre dijo: “Estaba yo seguro de que ese árbol estaba muerto. Había perdido todas las hojas en el invierno. Hacía tanto frío, que las ramas se quebraban y caían como si no le quedara al viejo tronco ni una pizca de vida. Pero ahora advierto que aún alentaba en él la vida.” Y volviéndose hacia mí, me aconsejó: “Nunca olvides esta importante lección. Jamás cortes un árbol en invierno. Jamás tomes una decisión negativa en tiempo adverso.
Nunca tomes las más importantes decisiones cuando estés en tu peor estado de ánimo. Espera. Sé paciente. La tormenta pasará. Recuerda que la primavera volverá”.

Autor desconocido


Tus palabras


Que tus palabras sean como aguas mansas pero en constante movimiento, 
que con paciencia se van abriendo camino.

Que sean una bendición para los campos áridos, que sean dadoras de vida para 
todas las plantas que se nutran de tus palabras convertidas en agua.

Que con dulzura se introduzcan en la vida de los sedientos, que necesitan de un trago para seguir viviendo, no te fijes quien se aprovecha de ellas, simplemente fluye.

Las palabras pueden ser una poesía, una frase celebre, un consejo, un cuento, una felicitación, una reflexión, incluso hasta un chiste, sin embargo deben seguir un cauce de amor para que llegue a todos.

Tus palabras pueden ser también en un momento dado, como las aguas que bajan con fuerza, velocidad y en grandes cantidades, destructivas y mortales, pues a su paso se desbordan y ahogan.

Esta diferencia la marca los sentimientos que nos embargan en el momento que las emitimos, de cada quien depende que nuestras palabras den vida o por el contrario destruyan y asesinen.

Transformémonos igual que el agua, que nuestras palabras y pensamientos 
cuando no sean positivos se conviertan en hielo, y queden mudas y estáticas.

Que cuando sean para compartir éstas sean líquido, que se usa para conservar y crear la vida.

Autor desconocido

Rompiendo el mal hábito de no tener suficiente motivación de Ana Varik


Encontrar lo que te motiva es una cosa, pero es muy distinto que sigas intentándolo.  Aun cuando ya has tenido éxito en identificar lo que te motiva, la tentación de ceder al camino más conveniente, o sea el que te facilite las cosas, como dilatar las decisiones, es mucho más tentadora  esa posición, que conseguir una marcha constante en la motivación diaria.
Que identifiques que tu motivación es insuficiente o que deliberadamente te sientes desmotivado, eso sí que se convierte en un mal hábito. Algo no está funcionando bien cuanto te niegas despertarte a tiempo cada mañana porque tienes que ir a trabajar o te permites dilatar una decisión, cuando te sientes abrumado porque tienes un plazo para realizar una tarea determinada que puede implicar una cambio fuerte en tu carrera.
Tu sabes que algo anda mal dentro de ti, cuando la actividad se tiene que realizar de manera inmediata, y te sientas en tu escritorio frente a la pila de papeles sin hacer nada, no tocas ni uno solo de ellos.
No estás bien, cuando ni siquiera te esfuerzas en enfrentar ese problema que has estado rehuyendo porque no decides vivir plenamente tu camino.
Te falta aún motivación para aceptar que no estás motivado. Entonces, ¿Cómo construir tu motivación desde el principio? Comienza con….
Identificar las cosas que sabias que te motivaban. Comienza con cosas muy sencillas, de manera muy natural. Luego comienza afectando los demás aspectos de tu vida, que no están tan conectados con lo que activo tu falta de motivación. Simplemente, no tuviste ganas de levantarte un día, después que sonó la alarma de tu despertador esa mañana. Al día siguiente, hiciste lo mismo, y así sucesivamente, hasta que desarrollaste ese mal habito de no sentirte motivado a hacer algo.
El primer paso efectivo para ganar de nuevo tu sentido de la motivación, es encontrar las cosas que te llenan de energía, que están alrededor tuyo. Podría ser una cosa pequeña, como no levantarte a la mañana a tiempo, o una más seria, que se relacione con el sentimiento de odio que te generan ciertos hábitos o personas de tu trabajo.
No importa cuál sea la forma, puedes identificar las cosas que sabias que te generaban energía y que perdieron su poder, ya que ahora te sientes desanimado. Comienza con el ejercicio de incluir en tu rutina diaria, los hábitos o las cosas que te provocaron sentirte desanimado. Esto generara tener cierta perspectiva sobre esta cuestión. Tu puedes incluso, saber cuáles son  las soluciones, cuando tengas conocimiento de cuál es la causa del problema. Esto provocará claridad sobre qué es lo que te desmotiva diariamente.
A continuación, puedes hacer una evaluación de los beneficios y de los riesgos que puedes tener por sentirte desmotivado. Créeme, hay muchos beneficios para los que no tienen motivación, como sentir la gratificación inmediata  de tomarse un descanso de las decisiones, total los demás lo pueden hacer por ti.
También existen riesgos, que son seguros, y a veces, son más estos que los beneficios que puedas tener. Descubrir los riesgos y los beneficios de no sentirte motivado, puede ser muy esclarecedor.
En general, tú sabes que no es bueno posponer las decisiones, ceder a la tentación de odiar mover un dedo para terminar las tareas pendientes o para  creer deliberadamente que es mucho más gratificante mentir, que no hacer nada.
Comprométete a realizar estos cambios, no es fácil, nunca lo fue, pero trata de establecer una fecha exacta para volver a reunirte con tus sentidos de la motivación. Cada día que dejes pasar, piensa que estas adquiriendo malos hábitos, que te costará cada vez más poder revertirlo. Lo mejor que puedes hacer por ti, es determinar que los tienes y cambiar para el bien de tu futuro. Conéctate con tu esencia como ser humano, te mereces lo mejor de la vida.
Fuente: 

Baila como si nadie te estuviera mirando


Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después...
Después de terminar la carrera, después de conseguir trabajo, después de casarnos,
después de tener un hijo, y entonces después de tener otro.

Luego nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son lo suficientemente grandes, y pensamos que seremos más felices cuando crezcan y dejen de ser niños, después nos desesperamos porque son adolescentes, difíciles de tratar.
Pensamos: Seremos más felices cuando salgan de esa etapa.
Luego decimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor coche, cuando nos podamos
ir de vacaciones, cuando consigamos el ascenso, cuando nos retiremos, cuando...

La verdad es que no hay mejor momento para ser feliz que ahora mismo.
Si no es ahora ¿cuándo?
La vida siempre estará llena de “luegos”, de retos.
Es mejor admitirlo y decidir ser felices ahora de todas formas.
No hay luego, ni un camino para la felicidad, la felicidad es el camino y es ahora.
Atesora cada momento que vives, y atesóralo más porque lo compartiste con alguien especial; tan especial que lo llevas en tu corazón y recuerda que el tiempo no espera por nadie.

Así que deja de esperar hasta que termines la universidad, hasta que te enamores, hasta que encuentres trabajo, hasta que te cases, hasta que tengas hijos, hasta que se vayan de casa, hasta que te divorcies, hasta el viernes por la noche o hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno, o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que justamente éste para ser feliz.
La felicidad es un camino, no un destino. 
Trabaja como si no necesitaras dinero,
ama como si nunca te hubiesen herido,
y baila como si nadie te estuviera viendo.
Fuente: Motivalia


Buenos días amigos! les mando un abrazo de oso


Expande tus límites


¿Te ha pasado que al enfrentarte a una nueva tarea, o a un proyecto que visualizas como “complicado” o a un nuevo reto, tiendes a desalentarte y a desistir demasiado pronto? Si así te ha sucedido, posiblemente estás experimentando el “Síndrome de la autolimitación”. Se conoce así porque es, justamente, un fenómeno que ocurre en tu mente, dependiendo de tu propia percepción, y que pone a prueba todo lo que tu crees de ti mismo.
Muchas personas pierden la batalla sin antes haberla peleado: se dan por vencidos demasiado pronto. Es su mente la que le pone los límites. Es su propia autopercepción, su propia autoimagen lo que se convierte en las barreras –a veces infranqueables—que le drenan de su creatividad y su ímpetu.
Cuando presientas que ese síndrome estás a punto de alcanzarlo, piensa que tú posees un “banco de neuronas” formidable. Y ello lo podrás comprobar ante una crisis, una emergencia o una imperante necesidad. Si realmente lo necesitas, tu mente te proveerá los recursos para lograrlo.
Así que, expande tus límites. No permitas que la programación negativa de que hemos sido objeto por parte del entorno bloquee tu creatividad y tu rendimiento.
Inténtalo. Inténtalo con perseverancia y con decisión. No te autoboicotees. Te aseguro que te sorprenderás de los resultados. Recuerda: “nunca sabrás de lo que eres capaz de lograr, sino hasta que lo intentes”.

Autor desconocido.