martes, 21 de febrero de 2017

La infidelidad, ¿es genética? por Merlina Meiler

Un estudio publicado en Science asegura que los ciudadanos de algunos países son más felices que otros por una característica genética. ¿Hay personas que pueden vivir más intensamente las sensaciones de placer?

Esta nota firmada por Sabrina Díaz Virzi para Entremujeres echa luz sobre la genética y el sexo.

Algunas personas tienen una variante en el gen SLC6A4, transportador del neurotransmisor serotonina, que hace que sean más felices. Mientras que una variante del gen ADRA2B participa en el mecanismo de la memoria emocional, y hay quienes tienen mayor sensibilidad para vivir ciertas emociones: lo positivo lo disfrutan más, pero también agudizan la angustia y la tristeza, van a los extremos porque procesan con mayor profundidad la información/los estímulos. Esto mismo lo estudió médico psiquiatra suizo Carl Jung cuando hizo una clasificación de los tipos de personalidades e identificó a los individuos más sensibles (un 20% de la población general): probablemente hayan tenido la variante genética ADRA2B que les da una mayor memoria emocional.

“Conocer nuestros genes es acceder a un mapa de nuestra relación con el placer”, dice Jorge Dotto, médico patólogo, genetista y autor del reciente libro “El ADN del placer. Cómo influye la genética en nuestros gustos y pasiones” (Paidós). Allí, explica de qué manera los genes iluminan u oscurecen nuestros momentos de placer.

En el capítulo “Sexo: una vez por semana alcanza” haces referencia a la presión social sobre el sexo. ¿Qué puede decirnos la genética en cuanto a la frecuencia ideal de las relaciones sexuales?

El sexo, junto a comer y beber, es uno de los placeres que más disfruta el ser humano, ya que activa al máximo el centro “placer-recompensa” en el cerebro, donde participa el gen DRD2, receptor del neurotransmisor dopamina. Un estudio que analizó a más de 30 mil personas demostró que la mayoría están felices con una relación sexual semanal; a la vez, los que tienen una frecuencia mayor no sintieron más felicidad. Esto representa un estímulo a la comunicación entre las parejas, para ponerse de acuerdo cuál es la mejor fórmula para ellos, porque la magia no existe.

En tu primer libro (“Genética. Cómo puede cambiar nuestras vidas”) afirmas que la infidelidad es genética. ¿Por qué?

Aquellas personas (tanto hombres como mujeres) que tienen una variante en el gen DRD4 (denominado 7R+) tienen un 50 % más de riesgo de ser infieles o promiscuas; es decir, si se plantea como una situación de costo-efectividad, la infidelidad tiene un gran costo, al poner en riesgo destruir tu pareja o familia (quizás no ahora, pero sí a largo plazo). Aunque, claro, esto no quiere decir que aquellos que tengan esta variante genética vayan a desarrollar sí o sí ese comportamiento, porque también hay un mecanismo que puede frenar ese acto, ya sea porque ama y respeta a su pareja o porque puede sentirse culpable, darle vergüenza o no sabe mentir bien.

Si esto es así, ¿cuánta “culpa” tienen los y las infieles de actuar de esa manera?

Todavía no se demostró la asociación genética del sentimiento de culpa (es probable que en el futuro se identifique). Es una sensación muy personal, es decir, ante una misma situación, una persona puede sentirse culpable y otra, no. En este sentido, hay un debate sociológico y cultural que se pregunta si el ser humano es realmente monógamo o forma parte de un orden cultural, porque varias veces nos sentimos atraídos por otras personas -como una atracción física, casi animal, el que lo sintió sabe a qué me refiero- y lo reprimimos.

La epigenética da cuenta de cómo factores externos -como la alimentación, el estrés, la meditación, el vino o algunos productos tóxicos, como el cigarrillo- influyen positiva o negativamente en la expresión de nuestros genes. Entender sus efectos permite salirnos un poco del “corsé” de la genética…

Nos permite ver que no estamos “determinados” como el software de una computadora ni tenemos un destino marcado por el ADN. Así como trabajamos interna y externamente todos los días para lograr ciertos objetivos, entender nuestras variantes genéticas -por ejemplo, con un test de saliva- nos permite modificar la dieta, no solo para bajar de peso, sino para estar mejor. No podemos cambiar la secuencia genética, sí podemos modificar la expresión de esos genes; es decir, “apagar unas luces” y prender aquellas que nos hacen bien.



viernes, 23 de diciembre de 2016

Los mejores deseos por Merlina Meiler

Quiero enviarte mis mejores deseos para estas fiestas y el año que se inicia.

Puede parecer una frase trillada (¿quién no la ha escuchado cantidades de veces?), pero sigo creyendo en la fuerza y en la importancia de las intenciones subyacentes que están detrás de lo que decimos.

Eso, sumado al buen augurio, siempre llega.

Las palabras tienen un gran poder, el que muchas veces no medimos al elegir algunas en desmedro de otras.

En esta ocasión, te propongo elegir expresiones llenas de emociones positivas con respecto a las fiestas y cargadas del sentimiento que nos une a la persona que las recibe.

No escatimes lo que vas a decir: ha llegado el momento de dejar fluir todo lo que no permitiste que saliera a la luz durante el año, por la razón que fuera (como no ser una persona afectuosa o cariñosa, no tener tiempo, dar por sentado que los demás saben todo lo que significan para ti).

Es que enviar buenos deseos:

– Abre canales de energía
– Comunica a las personas desde el corazón
– Reafirma el sentimiento que tenemos hacia el destinatario de tan hermoso mensaje
– Nos permite entender que si visualizamos lo mejor para los demás, eso mismo puede suceder y sucederá en nuestra vida

¡Felicidades! ¡Y mis mejores deseos!

jueves, 22 de diciembre de 2016

Uno cosechará lo que siembra

Una mañana, una mujer bien vestida se paró frente a un hombre desamparado, quien lentamente levantó la vista... y miro claramente a la mujer que parecía acostumbrada a las cosas buenas de la vida. Su abrigo era nuevo. 

Parecía que nunca se había perdido de una comida en su vida. Su primer pensamiento fue: "Solo se quiere burlar de mi, como tantos otros lo habían hecho ..."

Por Favor Déjeme en paz !! gruñó el Indigente... 

Para su sorpresa, la mujer siguió enfrente de él. Ella sonreía, sus dientes blancos mostraban destellos deslumbrantes.

"¿Tienes hambre?" preguntó ella. "No", contestó sarcásticamente.

"Acabo de llegar de cenar con el presidente ... Ahora vete."

La sonrisa de la mujer se hizo aún más Grande.

De pronto el hombre sintió una mano suave bajo el brazo. "¿Qué hace usted, señora?" -preguntó el hombre enojado."Le digo que me deje en paz" !!

Justo en ese momento un policía se acercó. "¿Hay algún problema, señora?" -le preguntó el oficial ..

"No hay problema aquí, oficial, contestó la mujer .. "Sólo estoy tratando de ayudarle para que se ponga de pie ...

¿Me ayudaría? El oficial se rascó la cabeza. 

Sí, el Viejo Juan ha sido un estorbo por aquí por los últimos años.

¿Qué quiere usted con él?" Preguntó el oficial ...

"Ve la cafetería de allí?" -preguntó ella. "Yo voy a darle algo de comer y sacarlo del frío por un ratito."

"¿Está loca, señora?" el pobre desamparado se resistió. "Yo no quiero ir ahí! Entonces sintió dos fuertes manos agarrándolo de los brazos y lo levantaron.

"Déjame ir oficial, Yo no hice nada .."

"Vamos Viejo, esta es una buena oportunidad para ti," el oficial le susurro al oido ."

Finalmente, y con cierta dificultad, la mujer y el agente de policía llevaron al Viejo Juan a la cafetería y lo sentaron en una mesa en un Rincón de la cafetería. 

Era casi mediodía, la mayoría de la gente ya había almorzado y el grupo para la comida aún no había llegado ...

El gerente de la cafeteria se acercó y les pregunto: 

"¿Qué está pasando aquí, oficial?" "¿Qué es todo esto?"
Y este hombre, está en problemas?"

"Esta señora lo trajo aquí para que coma algo," respondió el policía.

"Oh no, aquí no !" el gerente respondió airadamente. "Tener una persona como este aquí es malo para mi negocio !!!

El viejo Juan esbozó una sonrisa con sus pocos dientes.

"Señora, se lo dije. Ahora, si van a dejarme ir ? Yo no quería venir aquí desde un principio."

La mujer se dirigió al gerente de la cafetería y sonrió...

"Señor, ¿está usted familiarizado con Hernandez y Asociados ??,
La firma bancaria que está a dos calles ?"

"Por supuesto que los conozco", respondió el administrador con impaciencia. "Ellos tienen sus reuniones semanales en una de mis salas de banquetes."

"¿Y se gana una buena cantidad de dinero con el suministro de alimentos en estas reuniones semanales?" pregunto la señora ...

"¿Y eso que le importa a usted?

Yo, señor, soy Penélope Hernandez, presidente y dueña de la compañía ". 

"Oh Perdón!! dijo el gerente ...

La mujer sonrió de nuevo... "Pensé que esto podría hacer una diferencia en su trato." Le dijo al policía, que fuertemente trataba de contener una carcajada. 

"¿Le gustaría tomar con nosotros una taza de café o tal vez una comida, oficial?" "No, gracias, señora", replicó el oficial. "Estoy en servicio".

"Entonces, quizá, una taza de café para llevar ?"

"Sí, señora. Eso estaria mejor".

El gerente de la cafetería giró sobre sus talones como recibiendo una orden. -

"Voy a traer el café para usted de inmediato señor oficial "

El oficial lo vio alejarse. Y opinó: "Ciertamente lo ha puesto en su lugar", dijo.

"Esa no fue mi intención, dijo la señora... Lo crea o no, tengo una buena razón para todo esto".

Se sentó a la mesa frente a su invitado a cenar. Ella lo miró fijamente...

"Juan ¿te acuerdas de mí?"
El viejo Juan miro su rostro, el rostro de ella, con los ojos lagañosos 

"Creo que sí - Digo, se me hace familiar".

"Mira Juan , quizás estoy un poco mas grande, pero mirame bien", dijo la Señora... "Tal vez me veo mas llenita ahora... pero cuando tú trabajabas aqui hace muchos años vine aquí una vez, y por esa misma puerta, muerta de hambre y frío."
Algunas lágrimas posaron sobre sus mejillas...

"¿Señora?" dijo el Oficial, No podía creer lo que estaba presenciando, ni siquiera pensar que la mujer podría llegar a tener hambre.

"Yo acababa de graduarme de la Universidad en mi pueblo", la mujer comentó. 

"Yo había llegado a la ciudad en busca de un trabajo, pero no pude encontrar nada. 

Con la voz quebrantada la mujer continuaba: Pero cuando me quedaban mis últimos centavos y me habían corrido de mi apartamento. Caminaba por las calles, y era en febrero y hacía frío y casi muerta de hambre. vi este lugar y entre con una poca posibilidad de que podría conseguir algo de comer. Con lágrimas en sus ojos la mujer siguió platicando ... Juan me recibió con una sonrisa. 

"Ahora me acuerdo", dijo Juan. "Yo estaba detrás del mostrador de servicio. 

Se acercó y me preguntó si podría trabajar por algo de comer". 

"Me dijiste que estabas en contra de la política de la empresa".
Continuó la mujer...

-Entonces, tú me hiciste el sándwich de carne más grande que había visto nunca... me diste una taza de café, y me fui a un rincón a disfrutar de mi comida. Tenía miedo de que te metieras en problemas. Luego, cuando miré y te vi a poner el precio de la comida en la caja registradora, supe entonces que todo iba a estar bien ".

"Así que usted comenzó su propio negocio?" El viejo Juan dijo.

" Si, encontré un trabajo esa misma tarde. Trabajé muy duro, y me fui hacia arriba con la ayuda de Mi Padre Dios. Eventualmente empecé mi propio negocio que, con la ayuda de Dios, prosperó .."

Ella abrió su bolso y sacó una tarjeta. "Cuando termines aquí, quiero que vayas a hacer una visita al señor Martínez. Él es el director de personal de mi empresa. Iré a hablar con él y estoy segura de que encontrará algo para que puedas hacer algo en la oficina ".

Ella sonrió. "Creo que incluso podría darte un adelanto, lo suficiente para que puedas comprar algo de ropa y conseguir un lugar para vivir hasta que te recuperes. Si alguna vez necesitas algo, mi puerta está siempre abierta para ti Juan."

Hubo lágrimas en los ojos del anciano. "¿Cómo voy a agradecer?, preguntó.

"No me des las gracias", respondió la mujer. "A Dios dale la gloria. Él me trajo a ti."

Fuera de la cafetería, el oficial y la mujer se detuvieron y antes de irse por su lado "Gracias por toda su ayuda, oficial. Dijo la Sra. Hernández.

Al contrario, dijo el oficial," gracias. Vi un milagro hoy, algo que nunca voy a olvidar. Y..., Y gracias por el café. "...

Desconozco su autor


miércoles, 19 de octubre de 2016

Ouroboros

El ouroboros es el dragón o serpiente que queda encerrada sobre sí misma al morderse o «comerse» su propia cola, es el símbolo que representa la unión del principio ctónico de la serpiente, y el principio circular del mundo celeste. Esto lo confirma el hecho de que en algunas imágenes es mitad negro y mitad blanco, significando la oposición de diversas nociones como el cielo y la tierra, el bien y el mal, el día y la noche, el yin y el yang, y de todos los valores que portan tales opuestos. En un manuscrito de alquimia, el ouroboros posee la mitad negra —símbolo de la tierra—, en comunión con la otra mitad blanca moteada de puntos que representan las estrellas —el cielo—, aunado a la metáfora celeste del dragón. En griego se denomina Ouroboros, y en algunas de sus representaciones lleva por complemento la inscripción que dice: Hen to pan (el Uno es el Todo).

Sabemos que la serpiente al cambiar de piel se rejuvenece constantemente, es el símbolo más significativo y complejo de todos los símbolos animales, y tal vez el más antiguo: combina lo masculino y lo femenino, es la fuerza primitiva de la vida, emblema de la divinidad creadora misma. El dragón es la personificación reptiliana del poder primordial, sinónimo frecuente de la serpiente en el mito y la leyenda, por ejemplo en Grecia y China se les llamaba drakonates a las serpientes grandes. Los dragones aparecen en múltiples narraciones como guardianes vinculados al inframundo y al conocimiento de los oráculos. El ouroboros representa el «círculo» en su materialización en la figura del animal del eterno retorno , pues sugiere que al fin le corresponde un nuevo comienzo en constante repetición, que el final de un camino o de un proceso significa un nuevo principio; de la imagen del círculo del animal que se cierra, resulta una expresiva metáfora de una repetición cíclica que significa la circulación de los tiempos, el fin de los mundos y nuevas creaciones, del morir y del renacer, en síntesis: la eternidad, ya simbolizada de antemano por el simple círculo.

El mito del ouroboros, que encierra las ideas de movimiento, continuidad, autofecundación, el tiempo y la continuidad de la vida, apareció por primera vez en Egipto tanto en los sarcófagos del Imperio Nuevo como en el Libro de los Muertos, indicando el curso cósmico en un tiempo infinito; como símbolo de la eternidad fue adoptado también por la alquimia y la francmasonería, pero también se encuentra en el arte sepulcral cristiano, en el arte del Benín, en un sello de la Theosophical Society, el Codex Marcianus, y en el Book of Lambspring, entre otros.

En el simbolismo alquímico, el ouroboros es el símbolo gráfico de un proceso cerrado en sí mismo que transcurre repetidamente y que al calentar, evaporar, enfriar y condensar un líquido, debe servir para el refinamiento de sustancias: veneno, víbora, disolvente universal, son símbolos de lo indiferenciado, del “principio invariante” o común que pasa entre las cosas y las liga, es la disolución de los cuerpos, la serpiente universal que, según los gnósticos camina a través de todas las cosas. A menudo la serpiente que se cierra formando un círculo, ha sido sustituida por dos seres que unen la boca y el extremo de la cola, reproduciendo el de arriba como signo de volatilidad, como un dragón alado (amphisba).



viernes, 30 de septiembre de 2016

Siete maneras de sabotear una relación de pareja sin saberlo por Merlina Meiler

En muchos casos, los vínculos de pareja pueden llegar a romperse debido a pequeñas situaciones de la vida cotidiana.

Aunque tengan personalidades similares o sean polos completamente opuestos, existen algunas cuestiones importantes en una relación de pareja que van a determinar su duración y, sobre todo, la calidad del vínculo. Aunque parezca absurdo, son las pequeñas acciones del día a día lo que pueden desgastar la conexión entre dos personas que apostaron a compartir la vida con el otro.

Este es parte de un artículo publicado en Infobae.

Hay siete situaciones cotidianas en las relaciones que pueden desgastar un vínculo de años en muy poco tiempo:

1. Esperar demasiado de la pareja

No hay nada malo en establecer altas expectativas en potenciales parejas, pero “será sin duda un fracaso si uno cree que la responsabilidad de la felicidad de la vida propia se deposita en el prójimo”, indicó Kristin Davin, una psicóloga neoyorquina especialista en relaciones. “Veo una gran cantidad de personas en las relaciones que dependen excesivamente de su cónyuge para todo”, dijo.

“Buscar a la pareja para descargar todos los problemas emocionales genera una carga en la otra persona”. La experta recomienda que, ante ese escenario, lo mejor es intentar evitar apoyarse tanto en la otra persona. “En un principio puede ser terrible”, advirtió Davin, “pero hacerlo es la mejor manera de evitar una relación codependiente”.

2. Envidiar el éxito del otro

“Una persona con quien se tiene una relación amorosa debería ser un socio en la vida, no un rival. Si uno envidia o cela secretamente que a la pareja le dieron un aumento de sueldo, ascendió o ganó un concurso, la relación no va a dar buenos frutos en el futuro”, le explicó a The Huffington Post Laurel Steinberg, una terapeuta de relaciones y profesora de psicología en la Universidad de Columbia en Nueva York.

“Ser capaz de celebrar el éxito de la pareja es muy importante en una relación sana, incluso si el éxito ajeno opaca el propio”, señaló. “Tener una pareja que está celosa de nuestros logros es doloroso, alienante y agota el amor en una relación”.

3. Guardar secretos

Si uno quiere que una relación dure en el tiempo, es esencial la construcción de una base de confianza desde el principio. “Cuando una persona esconde cosas al otro, no importa cuán pequeñas sean, se crea una sospecha y por ende una distancia en la relación”, subrayó Danielle Adinolfi, terapeuta matrimonial y familiar del Philadelphia MFT.

“Para construir una relación hay que hacer puentes, no destruirlos”, dijo. “Contarse cosas difíciles de revelar el uno al otro es una manera de ser vulnerable con la pareja y es esa vulnerabilidad la que llevará a un acercamiento”.

4. No hablar sobre los impulsos sexuales desiguales

No es raro que las parejas que ya llevan tiempo juntas tengan discrepancias de deseo, ya que los impulsos sexuales de las parejas se alteran a través de los años. Poder atravesar esos momentos sexuales frustrantes requiere de una intensa comunicación. “Si tus impulsos sexuales ya se diferencia de los de tu pareja y no estás dispuesto a hablar de ello, debería preocuparte”, advierte Lynn Zakeri, psicóloga de parejas y trabajadora social.

“Tienes que ser honesto por adelantado”, dijo Zakeri. “Cuando una de las partes tiene más ganas que el otro, no solo puede conducir a insatisfacción sexual, sino también a la culpa, la inseguridad y el rechazo de la pareja que deseaba más. Hablar de ello puede ayudar a satisfacer ambas partes”.

5. Fijarse más en los defectos que en los atributos de su pareja

“Las cualidades que te molestan ahora de tu pareja sólo van a empeorar con el tiempo, en lugar de estar cada vez más molesto por sus malos hábitos, trata de concentrarte en lo que te gusta”, opinó Christine Wilke, terapeuta de parejas y familias.

“Es importante practicar el gusto por las cosas buenas y no mantenerlo en secreto”, dijo. Por eso explicó que es importante decirle a menudo lo que se ama y aprecia de la persona que se tiene al lado. “Si no amplificas lo positivo”, dijo Wilke, “tus pensamientos negativos comenzarán a crecer y se convertirán en una gran nube de pensamientos negros que en un punto serán todo lo que ves”.

6. Las discusiones son imaginarias

Puede sonar contradictorio pero tener discusiones y estar en desacuerdo es mucho menos insalubre que tener discusiones imaginarias según indicó Melissa Fritchle, terapeuta familiar y de pareja de la Universidad John F. Kennedy.

“Una vez que comienzas asumiendo que tu pareja responderá negativamente, imaginas un escenario terrible en tu mente y a tu pareja como el villano”, explicó. “Se crea un resentimiento falso a través de la historia que inventaste”. Por otro lado, si se le da la oportunidad real de responder, podría ser más razonable y justo de lo que uno creyó que sería. “En cualquier caso, al menos te estás comunicando y tienes la opción de llegar a un acuerdo”, agregó.

7. Dar por sentada la estabilidad de la relación

“Eres muy afortunado si encuentras a alguien que se preocupa por ti tanto como tú te preocupas por ellos. No desvirtúes esta clase de felicidad ni la des por sentada”, recomendó Zakeri.

“A veces, las personas están tan atrapadas en la rutina diaria que se olvidan de poner esfuerzo y trabajar en sus relaciones”, señaló. “Tómate un tiempo para escuchar y dar prioridad al otro y sus necesidades. Eso es lo que mantendrá una relación fuerte”.



jueves, 29 de septiembre de 2016

Invasiones Artículo por Merlina Meiler

Es habitual que los demás traten de invadirnos.

A veces solapadamente y otras de una forma decididamente evidente.

Atentan contra nuestra integridad.

Intentan doblegarnos y dejar en claro que son ellos los que tienen poder.

Van en contra de nuestra voluntad sin importarles siquiera lo que pensamos o queremos.

Tratan de avanzar cada vez más; si los dejamos, esto irá minando nuestra confianza y tornando inseguros, dubitativos y supeditados a decisiones ajenas.

Puede ser que actúen mediante palabras ofensivas, sugerencias opuestas a lo que anhelamos, comentarios descalificativos, amenazas.

Quizá cuestionen todo lo que hacemos para dejar un manto de dudas y de sospechas con respecto a nuestra capacidad o a nuestras intenciones.

Otras veces, utilizan técnicas para tratar de manipularnos y de forzarnos a hacer lo que ellos quieren, en detrimento de nuestra felicidad.

En las peores situaciones, utilizan fuerza física o coacción directa.

Demuestran un desprecio y un maltrato hacia nosotros cuya intención es hacer eco en algún punto débil de nuestro interior (llámese baja autoestima, dependencia afectiva, sensación de soledad, inseguridad o algo similar) para irrumpir, desarticularnos y así reinar.

En muchos casos ni siquiera lo hacen con un objetivo ulterior: ese es su modus operandi y luego de caer, de sentirnos pequeños y de ceder, irán en busca de otra víctima.

No permitas que nadie invada tu integridad, tu mente, tu cuerpo, tu razón, tu deseo, tu decisión.

Tienes derecho a señalar los límites que consideres adecuados para ti y hacerlos respetar, aunque sean diferentes o difíciles de entender para quienes te rodean.

Cuanto más repelas las embestidas externas, mejor te sentirás y más fuerza y determinación tendrás, ya que tu energía dejará de escurrirse y se concentrará en todas las áreas que la necesites.

Los de afuera llegan hasta donde tú les permites.